lunes, 24 de mayo de 2010

Noviembre dulce



Esta película me encantó, Charlize Theron me parece una de las mejores actrices del momento, y Keanu Reeaves uno de los mejores actores, de modo que juntos solo podían hacer un papel soberbio, tan creíble que costaría trabajo no creer que todo eso sucede en verdad ante nuestros ojos. Al menos a mí me convencieron hasta el punto de verla varias veces con la emoción de la primera vez. Soy incorregible, lo sé, pero es todo cuestión de gustos y creo que los dramas me atrapan de principio a fin, incluso cuando escribo, si una historia surge de la nada hay un drama encerrado que solo a costa de trabajarlo se convierte en algo posible leer, supongo que a veces ni eso, pero en cualquier caso hay instintos que no se pueden cambiar; y también hechos irrefutables, si tuviese que recomendar a mi mejor amiga una película podría ser esta, después me vendría diciendo que mejor que no le recomiende nada más porque soy una recomendadora horrorosa, qué le vamos a hacer, para gustos colores. A mí me encantó y me terminé todas las veces que la vi la caja entera de pañuelos, porque todo me lo esperaba menos esa verdad que se desvela casi al final y que es igual de tremenda cada vez que la veo. Inolvidable.

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