lunes, 12 de marzo de 2012

Todas las claves están ahí

Sería sencillo hartarse de este lugar. No necesitarlo. Echarlo al olvido. No escribir más. Preguntarse quién necesita escribir y para qué. Con qué objeto.
Incluso sería posible responderse que se está más que harto de todos los virus que saltan al ordenador desde este silencioso lugar. Y hacer cábalas sobre todo lo odioso que sucede cuando los virus saltan desde aquí hacia el interior. Y después preguntarse que puede haber de cierto en todo lo que se tenga bien imaginar, o soñar de un modo imprevisible mientras se duerme la más loca pesadilla que ni pensarse pudiera.
Sería sencillo no escribir del modo en que hubo un tiempo en que no necesitaba escribirse. Pero cuando ya no lo es en modo alguno y uno se pregunta por qué, encuentra en un sencillo enlace todas las claves.
Y es cierto que están ahí.


http://enriquepaez.blogspot.com/

2 comentarios:

  1. Etiquetado en desesperarse por necesitar escribir, y necesitarlo pese a todo: tanto como el oxígeno.
    (¿?)

    ResponderEliminar
  2. las claves están en el desahogo de escribir
    saludos

    ResponderEliminar

Tu lees desde la invisibilidad y puedes aportar algo a este lugar, para ello existe