miércoles, 21 de marzo de 2012

El premio a la capacidad de soñar

Hace muy  poco tiempo, dejaba el enlace a un blog titulado Cómo no ser una mamá drama. Lo escribía una hija harta de la sobreprotección materna. Tenía en mente parece ser, comprarse una casa en la playa y tener un perro de curioso nombre. Publicó entradas y más entradas, confiesa que sin saber muy bien cómo. Y la llegada de comentarios fue ampliando su visión, a la vista de esas otras mamás drama, y sus hijitos sobreprotegidos, un poco hartos de verse tan reducidos en el espacio que les dejaban libre para explorar. Dentro de cada niño hay un explorador nato, dado a pagar el precio que haya que pagar por vivir aventuras propias.

Y dentro de cada madre un ser temeroso de que el fruto de su misma carne vaya a sufrir un poquíto. En lo que se pueda eso de sufrir su niño, pues no. Y ahí de un extremo de una cuerda al otro todas las tensiones que quepa imaginar, e incluso las no imaginadas nunca. Todo por el futuro de su niño, que si puede ser hermoso porque va a ser mediocre. Pues bien, al final la hija sobreprotegida confesó a su madre que tiene un blog que habla de todos sus avatares juntas, y que no la deja como madre en un buen lugar. Pero que la envió a la editorial Planeta, y después de haberla leído, la va a publicar. No sabía lo que su madre respondería dado que para ella es una mamá drama, pero por respuesta le dijo que si se tiene que hacer famosa y rica a costa de dejarla mal; pues que qué se le va a hacer: adelante. Y es que al fin y al cabo una madre siempre quiere lo mejor para sus hijos aunque cueste mucho creerlo, pero la niña sobreprotegida, justo ahora se lo creyó.

El premio a la capacidad de soñar se escapa a uno mismo. Cuando algo esta destinado para ti, te llega envuelto en papel de regalo, solo tienes que quitarle el lazo, y ya.

10 comentarios:

  1. Ella cuenta todo esto con mucha más gracia, para quien quiera leerlo lo dejo:

    http://www.comonoserunadramamama.com/2012/03/100-yo-confieso.html

    ResponderEliminar
  2. Jo nena qué de palabras para mí! Solo te digo que nunca me podía imaginar en un libro con mi nombre en la portada, así que si ha sido posible para mí, lo puede ser para mucha gente. Un beso y gracias!
    amaya

    ResponderEliminar
  3. No sé cómo haces para estar al tanto de todo, Bego.Me daré una vuelta por el blog.Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Amaya, llegué hace solo unas entradas a tu blog y me fascinó, ahora que será libro se lo daré a leer a mis hijos para que no se sientan tan solitos. La casa en la playa y el perro te esperan, sé muy feliz.
    Un beso


    Te dejo más palabras por si quieres leerlas, son anteriores a estas:

    http://dasdelluvia.blogspot.com.es/2012/02/como-no-ser-una-mama-drama.html

    ResponderEliminar
  5. Pilar, sigo infinidad de blog, me encantan porque en ellos se oyen voces de la calle y la realidad; uno era ese.
    El secreto es que leo mucho y que mi casa a veces se parece a una leonera. A veces mi trabajo en la casa se hace esperar, pero luego lo empiezo con más ahínco.
    Besos

    ResponderEliminar
  6. Buen tema, si señora. Tengo la impresión de que ahora se dan mas casos de niños sobre-protegidos que durante mi infancia. Por entonces, en clase, estos niños-as eran el hazmerreir de resto.

    Debe ser difícil encontrar el termino medio entre el descuido y el estar siempre encima de ellos.

    Saludos

    ResponderEliminar
  7. siempre es interesante la lectura de tus
    notas,
    saludos

    ResponderEliminar
  8. No conocía el blog, pero por una parte me da pena de esa madre que no le importa "quedar mal" con tal de que su hija alcance su sueño...no sé...me quedo con eso. Ayyyy las madres!!!
    (Muy interesante, desde luego.)

    ResponderEliminar
  9. Pulgacroft, yo he leído algunas entradas, y más que una hija que deja mal a su madre,creo que es una hija con gran sentido del humor; y como ella misma dice con mucha tendencia a la exageración. Todo buen escritor es un exagerador de recuerdos.
    En las entradas que yo leí, su madre le hace mil advertencias que no quiere que olvide. Esas advertencias innecesarias que a veces hacemos las madres. Esas que crispan tanto como construyen. Creo que Amaya se dejó construir, en un tiempo muy complicado publica su libro con dos protagonistas a dúo, hija y madre: juntas al fin.
    Saludos

    ResponderEliminar
  10. Rodericus, creo que la sobreprotección a los hijos se hereda. Yo fui una niña sobreprotegida y quizá mis nietos lo sean. Hasta que no llega la hora de cruzar el río no sabes cómo nadarás.

    Omar, mi consciente sabe que no debería responder nunca a vuestros comentarios. Porque cuando respondo lo echo todo a perder. En esta parte se ve que soy una persona de carne y hueso llena de defectos. Pero es que a ser comedida y políticamente correcta nunca aprenderé.

    Saludos

    ResponderEliminar

Tu lees desde la invisibilidad y puedes aportar algo a este lugar, para ello existe