Creo que cualquier gobierno que se precie de serlo debe saber escuchar. Y que es preciso que esté dispuesto a negociar. A ayudar a los ciudadanos de componen su país, le hayan votado o no. Y debería además elegir bien las palabras cuando habla, sobre todo para no sembrar el terror o en su caso la indignación. Creo que cualquier gobierno debería esforzarse sobre todo en lo contrario a lo que su nombre indica, que no debiera gobernar, sino encabezar un país y buscar solución a sus problemas intentando no acentuarlos. Claro que quizá eso ya no fuese política, no sé, porque yo no entiendo de políticas, a mí lo que me gustan son los consensos.
Pues bien, ante mí un titular desde el periódico de papel ahora desplegado junto al teclado: Cospedal califica de "nazismo puro" los escraches a populares. Sé, por lo que el tema me ha interesado que el nazismo es algo muy diferente a lo que vienen siendo los escraches hasta ahora y espero que nuestro país - que ningún país de esta fecha en adelante- vea repetido ningún tipo de nazismo, porque eso sería no haber aprendido nada de la historia, entre otras cosas.
Quizá para que estos escraches que son ante todo una queja social por la falta de dialogo entre quienes gobiernan y el pueblo llano -el de a pie, el que vive de su trabajo, el que sufre las consecuencias de muchas decisiones que a fin de cuentas no tienen en cuenta su situación personal-, dejen de producirse o pasen a ser una protesta menos molesta, habría que dialogar. Sin diálogo hay siempre una parte que se hace escuchar y otra que ha de permanecer silenciada, eso claro, si es que lo puede soportar.
Os dejo una muy buena reflexión que hace Miguel de Esponera en esta entrada de blog sobre los escraches.
Un blog donde la tristeza y el buen humor caminan de la mano. Donde los límites entre fantasía y realidad se entremezclan hasta conformar un solo presente.
lunes, 15 de abril de 2013
domingo, 14 de abril de 2013
Tercer Cumpleblog
Parece mentira que el tiempo corra a tal velocidad y que siga a este lado de la pantalla, yo que suelo aburrirme tanto de lo que escribo que siempre estoy deshaciéndome de escritos, quizá en un deseo absurdo de escribir algo nuevo, otra vez, como si los escritores la mayor parte del tiempo no estuviésemos escribiendo sobre aquellos temas que nos elevan hacia lo alto o nos echan por tierra y que quizá vengan a ser siempre los mismos; aunque no todos nos obsesionamos con los mismos temas...esto solo lo imagino...
Pues bien, ya van tres años de asomarme a esta pantalla y de tratar de iluminar todos los días de lluvia, aunque a veces sé que no lo consigo, intento no apartarme de ese objetivo.
Durante todo este tiempo hice descubrimientos que tal vez no hubiese podido hacer lejos de aquí y me he afirmado en la idea de que lo que quiero es escribir. Cierto que mi trabajo lejos de esta pantalla permanece bastante estancado porque no termino de dar nada por válido, pero aquí no me bloqueo en absoluto, sin saber si eso es bueno y solo lamento lo mucho que termino hablando de mí. Y de aquellos que me rodean. Eso es lo que me recrimino, que sé que detrás de tantas letras me reconozco en cada entrada, y eso sí, soy la misma desde ese lado que desde éste de la pantalla, para bien o para mal. Si tuviese que hablar de cambios en estos tres años, hay uno muy significativo; yo comenzaba el 14 de abril de 2010 este blog con la infinita paz de un mundo que se me antojaba ideal. Me sentía en un lugar privilegiado del globo terráqueo donde todo me parecía perfecto alrededor, menos aquellas muertes inevitables que nunca superaremos y que todos tenemos. Contra la muerte nada hay que podamos hacer, salvo intentar seguir queriendo a quienes perdimos y pensar que allá donde estén nos cuidarán. Esa, lo confieso, es la única fórmula que me funciona un poquíto y me siento protegida por quienes perdí; aunque no sepa si desde el pasado o desde el presente me llega esa sensación de ayuda, el caso es que está. Volviendo a lo que decía, ahora el mundo en el que vivo no me parece nada seguro, a título general. Cuando ves por todas partes a gente perdiendo su empleo hay una especie de ahogo que no te deja inspirar con toda la capacidad; esa es una enorme diferencia que creo que se nota en lo que escribo, antes me costaba menos soñar y mantenerme flotando sobre la nube de ensueño, aunque ahora no lo deje de intentar. Sé que sin soñar pierdo mucho.
Sé que un blog pierde seguidores con mucha mayor rapidez que los gana. Pero desde este tercer cumpleblog quiero dar las gracias a todos los que se asomaron a comentar, porque cada uno de ellos me hizo sentir que no estaba sola tras esta pantalla y supongo que eso me animó a continuar. Eso aún cuando no sé si estar aquí me beneficiará o no a larga, todo lo que sé es que quiero estar para poder dejar por escrito mi sueño: el sueño de un mundo mejor. O al menos uno donde el dinero no haga ninguna distinción entre los seres que lo habitamos, porque todos partimos de la misma sangre y la misma carne, venimos del mismo lugar y al mismo lugar nos iremos cualquier día sin avisar. Tenemos que intentar que el recorrido de la vida valga la pena.
Con eso me quedo.
...aún me sigue sorprendiendo que haya gente que me quiera leer. Gracias por estar.
Pues bien, ya van tres años de asomarme a esta pantalla y de tratar de iluminar todos los días de lluvia, aunque a veces sé que no lo consigo, intento no apartarme de ese objetivo.
Durante todo este tiempo hice descubrimientos que tal vez no hubiese podido hacer lejos de aquí y me he afirmado en la idea de que lo que quiero es escribir. Cierto que mi trabajo lejos de esta pantalla permanece bastante estancado porque no termino de dar nada por válido, pero aquí no me bloqueo en absoluto, sin saber si eso es bueno y solo lamento lo mucho que termino hablando de mí. Y de aquellos que me rodean. Eso es lo que me recrimino, que sé que detrás de tantas letras me reconozco en cada entrada, y eso sí, soy la misma desde ese lado que desde éste de la pantalla, para bien o para mal. Si tuviese que hablar de cambios en estos tres años, hay uno muy significativo; yo comenzaba el 14 de abril de 2010 este blog con la infinita paz de un mundo que se me antojaba ideal. Me sentía en un lugar privilegiado del globo terráqueo donde todo me parecía perfecto alrededor, menos aquellas muertes inevitables que nunca superaremos y que todos tenemos. Contra la muerte nada hay que podamos hacer, salvo intentar seguir queriendo a quienes perdimos y pensar que allá donde estén nos cuidarán. Esa, lo confieso, es la única fórmula que me funciona un poquíto y me siento protegida por quienes perdí; aunque no sepa si desde el pasado o desde el presente me llega esa sensación de ayuda, el caso es que está. Volviendo a lo que decía, ahora el mundo en el que vivo no me parece nada seguro, a título general. Cuando ves por todas partes a gente perdiendo su empleo hay una especie de ahogo que no te deja inspirar con toda la capacidad; esa es una enorme diferencia que creo que se nota en lo que escribo, antes me costaba menos soñar y mantenerme flotando sobre la nube de ensueño, aunque ahora no lo deje de intentar. Sé que sin soñar pierdo mucho.
Sé que un blog pierde seguidores con mucha mayor rapidez que los gana. Pero desde este tercer cumpleblog quiero dar las gracias a todos los que se asomaron a comentar, porque cada uno de ellos me hizo sentir que no estaba sola tras esta pantalla y supongo que eso me animó a continuar. Eso aún cuando no sé si estar aquí me beneficiará o no a larga, todo lo que sé es que quiero estar para poder dejar por escrito mi sueño: el sueño de un mundo mejor. O al menos uno donde el dinero no haga ninguna distinción entre los seres que lo habitamos, porque todos partimos de la misma sangre y la misma carne, venimos del mismo lugar y al mismo lugar nos iremos cualquier día sin avisar. Tenemos que intentar que el recorrido de la vida valga la pena.
Con eso me quedo.
...aún me sigue sorprendiendo que haya gente que me quiera leer. Gracias por estar.
viernes, 12 de abril de 2013
Por tantos retratos como cabe hacer
Se intenta mirar a la vida con alegría, pero esta misma mañana me sorprendía una noticia: en España se produce un desahucio cada quince minutos. Es decir, cada cuarto de hora.
Me parece una cifra alarmante, porque eso significa que cada quince minutos alguien se ve forzado a abandonar su hogar, la mayor parte de las veces porque ese alguien antes perdió su empleo y no encuentra respaldo económico para seguir pagando su hipoteca. Y se ve abocado a abandonar lo que antes era su mejor sueño, junto a su mejor ilusión: el deseo de prosperar.
No son buenos tiempos para la prosperidad aunque abunde el maquillaje. Aunque se sigan disfrazando datos. Aunque las fotografías a primera página sigan haciendo distinción entre unos y otros. ¿Cuando comenzaremos a darnos cuenta de que todos somos todos y que entre nosotros, y quizá más que nunca nos necesitamos?
Os dejo el enlace a una entrada que acabo de leer y que sin saberlo me rescató del mundo desanimado en que me encontraba hoy.
miércoles, 10 de abril de 2013
Muere José Luis Sampedro; sus letras permanecen vivas
Ayer se conocía la noticia de la muerte de José Luis Sampedro, que había sido incinerado y enterrado en la más estricta intimidad, tal y como quería, de modo que cuando nos enteramos ya descansaba en el lugar desde donde dormirá el sueño de la eternidad. No es raro que muera tal y como vivió, con la coherencia de quien dicta sus propias normas y no se vende a la fama, ni al dinero, ni al ruido mediático del exterior. Es curioso como a través de un libro un autor puede ganarnos para siempre, por haber extendido a lo largo y ancho de sus páginas esa escritura que suena a verdad porque parte del convencimiento propio. También curioso, cómo cuando un escritor escribe desde la honestidad, toda su andadura se despliega desde los mismos convencimientos. El libro del que hablo es Escribir es vivir, del que recuerdo la comparación que él hacía entre el escritor y una vaca; que sólo recibe en pago un diez por ciento de lo que crea, lo justo para que subsista y vuelva a escribir. Si bien todo el libro es un canto a la escritura y un análisis amplio de su engranaje. Recomendable sin duda.
Después de leer Escribir es vivir, me leí todas las entrevistas de José Luis Sampedro que encontré y en todas hallé la misma coherencia y sencillez, el mismo sentimiento humilde de quien entiende que lo importante en la vida no lo compran ni el dinero ni el poder; aunque estos aten la libertad de la persona con un yugo fuerte y aunque limiten en cierta forma lo que pudiera ser.
Desde ahora ya no tendremos para leer nada nuevo de José Luis Sampedro, que salió a la calle entre los indignados para protestar por un sistema que sólo favorece a unos cuantos en detrimento del resto, algo que estamos viendo; un hombre que quizá por eso, por lo poco que le quisieron escuchar, decidió partir en silencio, para que nadie fuese a sacarse la foto junto a su féretro, intentando silenciarle a título póstumo. Nadie podrá conseguirlo, porque todo cuanto aportó al mundo desde su convicción permanece ahí y todo lo que debemos hacer es buscar, para intentar seguir siendo libres de pensamiento; que hoy por hoy quizá represente la única libertad.
Una vez dijo:
“Solo los ingenuos y algún premio Nobel de economía llegan a creer que nuestro mercado encarna la libertad de elegir, olvidando algo tan obvio como que sin dinero no es posible elegir nada”.
Puede que se haya muerto, pero sus palabras para siempre estarán vivas, con esa vigencia exacta que nace de una inteligencia imperecedera, que como cualquier clásico, sirve para tiempos presentes y futuros porque resume las claves de la convivencia en la humanidad. Os dejo el enlace a una de sus entrevistas, porque sólo vivirá si se le sigue leyendo, si se le sigue recordando vivo; tal como para mí siempre lo estará. Para mí sólo se mueren quienes escriben letras muertas y las suyas, no exagero, laten a voluntad.
Entrevista de la que extraje sus palabras.
Después de leer Escribir es vivir, me leí todas las entrevistas de José Luis Sampedro que encontré y en todas hallé la misma coherencia y sencillez, el mismo sentimiento humilde de quien entiende que lo importante en la vida no lo compran ni el dinero ni el poder; aunque estos aten la libertad de la persona con un yugo fuerte y aunque limiten en cierta forma lo que pudiera ser.
Desde ahora ya no tendremos para leer nada nuevo de José Luis Sampedro, que salió a la calle entre los indignados para protestar por un sistema que sólo favorece a unos cuantos en detrimento del resto, algo que estamos viendo; un hombre que quizá por eso, por lo poco que le quisieron escuchar, decidió partir en silencio, para que nadie fuese a sacarse la foto junto a su féretro, intentando silenciarle a título póstumo. Nadie podrá conseguirlo, porque todo cuanto aportó al mundo desde su convicción permanece ahí y todo lo que debemos hacer es buscar, para intentar seguir siendo libres de pensamiento; que hoy por hoy quizá represente la única libertad.
Una vez dijo:
“Solo los ingenuos y algún premio Nobel de economía llegan a creer que nuestro mercado encarna la libertad de elegir, olvidando algo tan obvio como que sin dinero no es posible elegir nada”.
Puede que se haya muerto, pero sus palabras para siempre estarán vivas, con esa vigencia exacta que nace de una inteligencia imperecedera, que como cualquier clásico, sirve para tiempos presentes y futuros porque resume las claves de la convivencia en la humanidad. Os dejo el enlace a una de sus entrevistas, porque sólo vivirá si se le sigue leyendo, si se le sigue recordando vivo; tal como para mí siempre lo estará. Para mí sólo se mueren quienes escriben letras muertas y las suyas, no exagero, laten a voluntad.
Entrevista de la que extraje sus palabras.
martes, 9 de abril de 2013
De momento es lo que hay
Quizá algún día logre entender por qué tipo de proceso una fotografía tal que así, en la cabecera del blog sale de un tamaño tan exagerado. Solo quizá.
lunes, 8 de abril de 2013
La loca de la casa
Este libro de Rosa Montero es el primero que leo de esta autora, lo encontré en la misma estantería en la que estaban Las pequeñas memorias de Saramago y donde buscaré más libros similares para leer. Decir que la foto de la portada la saqué yo esta misma mañana bajo luz artificial y que supongo que puede hacerse, si bien es algo que no puedo asegurar con seguridad y que por supuesto, si fuese una ilegalidad, el hecho de no saberlo no exime de responsabilidad; por eso si alguien pudiese aclararlo, lo agradecería.
Está editado por Alfaguara, tiene 271 páginas llenas de inteligencia, de buen humor, buena escritura y reflexiones que hacen pensar. Habla de muchos temas, la vida, los sueños, el amor, las oportunidades que se presentan solo una vez, del triunfo y el fracaso; y además, de escritura. Es a su modo una agenda de lecturas que han marcado a la escritora o le han aportado un foco de luz. Y si tengo que confesar algo, hay solo un "personaje" que de veras me preocupó y se llama Martina. Al final del libro Rosa Montero dice algo que un escritor jamás debe de hacer y es reflejar en sus libros su vida, cree primordial para alguien que relate, mantenerse bien alejado de su vida cotidiana mientras escribe, cuanto más lejos mejor. Creo que como todos los consejos de escritora que desde su amplia experiencia ofrece, es sumamente acertado; y es que no por mirar desde más cerca se ve mejor. Y no por contar desde más lejos se pierde distancia, sino que a veces se gana. Para escribir siendo efectivo a veces hay que alzarse sobre los cielos, como a bordo de un aeroplano. Subir más alto para tener una mejor perspectiva y enfocar mejor.
Del libro podría anotar, como de hecho voy a hacer en una libreta, frases que iluminan de un modo sublime lo que es la creación literaria, pero no voy a hacerlo porque éste al igual que todos los libros escritos necesita un lector y dentro de un mismo texto no todos subrayamos lo mismo. Creo que con el gobierno que nos gobierna y los tiempos que corren se necesita leer y mucho, necesitamos más que nunca mentes despiertas y escritores que nos sacudan los ánimos y no nos dejen dormirnos en los laureles. Afirmaría que este libro es de esos y si no te explico más es porque creo que tú podrías exprimirle aún más jugo y mejor que yo. Esta entrada no es más ni menos que las otras, una invitación a descubrirlo todo con tus propios ojos ;)
viernes, 5 de abril de 2013
De nuevo frente al timón
Hace unos días cambié la contraseña de acceso al blog por unas incidencias que se estaban produciendo. En ese momento se fue la conexión y me quedé en un ay, el resultado de eso fue que no tenía forma posible de acceder al escritorio. El blog se quedó abierto, eso sí, y solo podía comentar desde fuera y desde anónimo.
Fue una sensación extraña que en principio tampoco me preocupó -supongo que mi optimismo a veces conserva una línea rayana en la ignorancia, a saber-, pero lo cierto es que la idea de que este blog, que yo creé, anduviese a la deriva sin capitán, fue algo que terminó por no gustarme.
El modo de recuperación de contraseñas en blogger me daba opción de crear una nueva, pero después de creada tampoco servía. Y otras opciones que me ofrecía, al final no las entendía. Lo cierto es que incomoda, y mucho, tener un espacio virtual sobre el que no tienes el timón. Necesitas saber al menos que en cualquier momento puedes entrar y gobernar. Pues bueno, siendo así lo celebro.
No voy a negar la de veces que me recriminé por andar por aquí. Por esta necesidad de contar. Pero estoy leyendo La loca de la casa, de Rosa Montero y me estoy riendo mucho por la de puntos en común que encuentro. Entre nos, dudo mucho que este vicio de contar tenga remedio.
martes, 2 de abril de 2013
Las pequeñas memorias
Este es el primer libro de José Saramago que leo y creo que explica muy bien por qué llegó a ser Premio Nobel de Literatura, no por su nacimiento en la abundancia, eso queda claro, si no porque lo bien que sabe transmitir sus experiencias y su mirada de la vida, eso sin tener en cuenta el placer que produce leer las palabras que elige, que mientras se leen resuenan como la música.
El libro lo tituló Las pequeñas memorias porque relatan su infancia, una infancia llena de privaciones de toda clase, que no obstante forjarán al futuro escritor. Es un libro que recomiendo leer a todo el mundo porque contiene entre sus páginas la convivencia con la escasez de recursos, que no obstante pudo entre sus recovecos formar a un excelente escritor. Uno lee estas pequeñas grandes memorias y se alegra de que la vida le haya dado la oportunidad de cosechar todos los logros que cosechó. Recién terminadas de leer, aún resuenan en mi cabeza, con un eco que llega para quedarse a lo largo del tiempo, así es y tanto lo que me impactó.
De todo el libro subrayo una frase dicha por su abuela, sentada a la puerta de su casa cuando ya estaba muy mayor: "El mundo es tan bonito y yo tengo tanta pena de morir". Él que solo es un adolescente en ese momento, la escucha decirlo, pero ese es un instante que ya no olvidará, uno de tantos que quiso reunir en su recorrido.
También a lo largo y ancho de sus páginas nos habla de su hermano mayor, muerto con solo cuatro años de edad, al que recuerda trepando sobre los cajones abiertos de una cómoda dispuesta a modo de escalera, para trepar a la ventana de la calle, desde donde se queda a observar ver a la gente pasar, con unos ojos que se cerrarán para siempre a tan corta edad.
A mí que me gusta escribir, a veces sin saber bien lo que digo, me gusta mucho más leer, con bastante diferencia cuando me encuentro con este tipo de libros, que me hacen crecer tanto como lectora, y que me gratifican tanto como persona. Lo único que lamento es que él ya no esté aquí para poder decírselo, aunque creo que a él le da igual, él escribió este libro para que le sobreviviese y en ello está.
Es un libro inolvidable por completo.
El libro lo tituló Las pequeñas memorias porque relatan su infancia, una infancia llena de privaciones de toda clase, que no obstante forjarán al futuro escritor. Es un libro que recomiendo leer a todo el mundo porque contiene entre sus páginas la convivencia con la escasez de recursos, que no obstante pudo entre sus recovecos formar a un excelente escritor. Uno lee estas pequeñas grandes memorias y se alegra de que la vida le haya dado la oportunidad de cosechar todos los logros que cosechó. Recién terminadas de leer, aún resuenan en mi cabeza, con un eco que llega para quedarse a lo largo del tiempo, así es y tanto lo que me impactó.
De todo el libro subrayo una frase dicha por su abuela, sentada a la puerta de su casa cuando ya estaba muy mayor: "El mundo es tan bonito y yo tengo tanta pena de morir". Él que solo es un adolescente en ese momento, la escucha decirlo, pero ese es un instante que ya no olvidará, uno de tantos que quiso reunir en su recorrido.
También a lo largo y ancho de sus páginas nos habla de su hermano mayor, muerto con solo cuatro años de edad, al que recuerda trepando sobre los cajones abiertos de una cómoda dispuesta a modo de escalera, para trepar a la ventana de la calle, desde donde se queda a observar ver a la gente pasar, con unos ojos que se cerrarán para siempre a tan corta edad.
A mí que me gusta escribir, a veces sin saber bien lo que digo, me gusta mucho más leer, con bastante diferencia cuando me encuentro con este tipo de libros, que me hacen crecer tanto como lectora, y que me gratifican tanto como persona. Lo único que lamento es que él ya no esté aquí para poder decírselo, aunque creo que a él le da igual, él escribió este libro para que le sobreviviese y en ello está.
Es un libro inolvidable por completo.
lunes, 1 de abril de 2013
domingo, 31 de marzo de 2013
Noveno aniversario
La muerte no existe, la gente sólo muere cuando la olvidan. Si puedes recordarme siempre estaré contigo.
(Extraído del twitter de Mi abuela sabia)
Por eso estás
sábado, 30 de marzo de 2013
Gente Tóxica
Os hablaré del último libro que compré: Gente tóxica, de Bernardo Stamateas. Lo miré, lo remiré y lo entreleí, ya sabía el motivo por el que me parecía un libro importante de tener a mano a lo largo del trayecto de toda una vida, aunque admito sin embargo que no es tan sencillo como creía el hecho de saber utilizarlo bien.
Creo que la despolítica - palabro que acabo de inventarme para definir la mala política, que puede ser esa en la que los más desfavorecidos socialmente deben mantener los lujos de los más poderosos- hizo en parte que considerase necesario tener en casa, y a mano, el libro Gente tóxica. También fueron un motivo de peso esas conexiones, que parten de ese tipo de relaciones, que aunque uno lo quisiera no puede evadir. Y aunque lleva en casa cierto tiempo y lo leo y lo releo, aún no me lo sé de memoria, de modo que esta mañana tengo una clase intensiva con Bernardo Satamateas, a título póstumo podría decirse, porque el ciclón me ha superado, en cierta parte; porque si algo he aprendido es a distanciarme de estos desastres climáticos que todo lo arrasan y que no provoco yo. Líbreme Dios de las lluvias torrenciales, vientos huracanados, tormentas espeluznantes, truenos ensordecedores y demás climas enfurecidos que de pronto se inventan otros. Allá ellos con sus preferencias, que los disfruten y los doblen de intensidad si tanto los precisan, a mí que me den un sol tibio y nubes en paz. Por eso en cuanto me vi libre de las personas tóxicas que hoy me hacen recomendaros fervientemente este libro, recuperé al cien por cien la tranquilidad, que es un bien que cultivo como el bien más preciado, como el lujo mismo o como el verdadero arte del buen vivir.
Gente tóxica es un libro de amena y fácil lectura, que contiene quince capítulos dedicados a esos levantadores de vientos de distinta estrategia: El meteculpas, el envidioso, el descalificador, el agresivo verbal, el falso, el psicópata, el mediocre, el chismoso, el jefe autoritario, el neurótico, el manipulador, el orgulloso y el quejoso. Para finalizar haciendo hincapié en el poder de las palabras y la necesidad de que en nuestra vida diaria tengamos vínculos sanos. Si os sirve de algo desde este espacio virtual, en el que leo vuestros blogs, porque yo elijo leerlos por todo lo que me aportan; y desde el que leo las noticias, entrevistas...en definitiva todo lo que quiero indagar, de temáticas tan variadas como apasionantes, me encuentro libre de todo ese maremagnun de personas tóxicas. Eso anula por completo todo el efecto caótico que algunos personajes me puedan causar.
Hace tiempo le contaba a una amiga de cuore a cuore lo más terrible que a alguien le pude contar en la vida, aún recuerdo las palabras y me estremezco. Supongo que el nivel de toxicidad me hacía insoportable hasta permanecer dentro de mí misma. Fueron palabras quizá terribles pero sanadoras, porque no se bajo qué clase de poder inconmensurable todo a mí alrededor y a Dios gracias comenzó a mejorar. A veces, se diría, necesitamos hablar con alguien a quien apreciamos de veras, para largarnos muy lejos toda esa toxicidad que alguien nos ha instaurado dentro.
El libro tiene muchas citas a modo de resumen de lo que abordará a continuación, os dejo una de las muchas que contiene, que esta mañana en mi propia cabeza cobra gran significación:
"Los seres más mediocres pueden ser grandes sólo por lo que destruyen".
André Maurois
lunes, 25 de marzo de 2013
Sobre enmarañes mentales y otros desastres
Quienes me sigan leyendo, se habrán dado cuenta de que estoy como el protagonista de El túnel, de Ernesto Sabato, pero que mis patinazos mentales se encuentran de un tiempo a esta parte centradas en la rentabilidad de escribir. Todos sabemos que es justo que yo me pregunte a mí misma a todas horas si debo ponerme a escribir, para quien no lo imagine, mi vida es un caos porque mis obras no salen como yo quiero, es por eso que me lleva tanto tiempo escribir aquello que no presento. Sé que es injusto porque lo que estoy presentando hasta ahora es esto, precisamente lo que no me cuesta escribir, aunque supongo que a la larga tendrá un precio; el precio que pagaré por haber publicado aquello que en el fondo nunca me propuse escribir. Ya dije que estoy como el protagonista de El túnel, que es como decir que tengo un enmarañe mental.
Pues bien, nunca me gustó estudiar y me faltan estudios, pero de cuando en cuando encuentro a gente que sí los tiene y que además tiene blog y crea entradas con temas que me interesan y me dan respuestas, o en su defecto, me enmarañan más la madeja.
Os dejo una muestra, porque a lo largo y ancho de sus entradas me ha dado respuestas muy buenas.
Pues bien, nunca me gustó estudiar y me faltan estudios, pero de cuando en cuando encuentro a gente que sí los tiene y que además tiene blog y crea entradas con temas que me interesan y me dan respuestas, o en su defecto, me enmarañan más la madeja.
Os dejo una muestra, porque a lo largo y ancho de sus entradas me ha dado respuestas muy buenas.
sábado, 23 de marzo de 2013
El mar, hoy y siempre
A veces para crear una historia lo único que se necesita es silencio y el lugar adecuado. Retener en la memoria todo lo que un lugar evoca y así, un día en que se precise poder rescatarlo.
A veces paseas por un lugar tan impresionante que aunque quieras, lo menos que necesitas es escribir, solo retener en tus sentidos que esta vida, por más que algunos se empeñen en organizarla de una forma equivocada, es algo que vale la pena vivir, todo en mayúsculas, como deberíamos escribir los verbos importantes.
Desde la cámara de mi teléfono móvil hasta aquí, nuevas tecnologías que hacen posible atrapar el instante en un infinito que es presente para siempre.
viernes, 22 de marzo de 2013
No saber, pero intentarlo de nuevo otra vez
Creo que algo distinto es querer hacer algo y saber hacerlo. Que existen muchas limitaciones entre lo que pretendes escribir y el resultado obtenido una vez que pasados meses vuelves a revisarlo. Pero que en cualquier caso se debe tener la paciencia de intentarlo. Que cuando no le estás dedicando el tiempo que sabes que necesita una vocecita interior no para de recriminarlo, que quizá, y solo quizá, por eso vuelves a la carga una vez más, que en definitiva es lo que hace que no dejes de intentarlo.
No es un oficio sencillo ese de escribir lo que aún no sabes que quieres escribir. Ese de hacer encajar con paciencia todas las piezas sin que sobren ni falten. Pero quizá lo más complicado es volver a revisar lo que ya sabes que sucede y admitir que ya no te puede sorprender como cuando lo dilucidaste por primera vez y se te antojó algo tan hermoso. Sabes que quizá tu problema es insistir de nuevo en lo mismo una vez más, pero cómo saber parar, cuando hay algo que crees saber mejorar si no tienes con quien discutirlo. O cuando sabes que no quieres compartirlo, esto es lo peor, la soledad absoluta del creador encerrado en su claustro, en lucha consigo mismo meses y años sin solución. Y quizá una parte del aprendizaje necesario, quién sabe.
Esta mañana leí esta entrada con atención y me dije nuevamente que esta vez sabré hacerlo. Sabré hacer aquello que aún ni sé. Entre sus palabras se desvela ese porqué.
No es un oficio sencillo ese de escribir lo que aún no sabes que quieres escribir. Ese de hacer encajar con paciencia todas las piezas sin que sobren ni falten. Pero quizá lo más complicado es volver a revisar lo que ya sabes que sucede y admitir que ya no te puede sorprender como cuando lo dilucidaste por primera vez y se te antojó algo tan hermoso. Sabes que quizá tu problema es insistir de nuevo en lo mismo una vez más, pero cómo saber parar, cuando hay algo que crees saber mejorar si no tienes con quien discutirlo. O cuando sabes que no quieres compartirlo, esto es lo peor, la soledad absoluta del creador encerrado en su claustro, en lucha consigo mismo meses y años sin solución. Y quizá una parte del aprendizaje necesario, quién sabe.
Esta mañana leí esta entrada con atención y me dije nuevamente que esta vez sabré hacerlo. Sabré hacer aquello que aún ni sé. Entre sus palabras se desvela ese porqué.
jueves, 21 de marzo de 2013
Recordar qué es una buena historia
En estos días me dediqué a leer El túnel, de Ernesto Sabato y me sorprendió porque me esperaba una lectura más elaborada. Hacía tiempo que no leía un libro tan directo y tan poco complejo a la hora de leer, quizá porque solo trata un tema a un mismo tiempo. El libro comienza en las primeras líneas diciendo que es Pablo Castel y avisando de que mató a una mujer, María Iribarne, de ahí en adelante se dedica a exponer las razones que lo llevaron a ese asesinato, cuyas razones se parecen tanto a las que se dan en los crímenes pasionales, hay una sinrazón constante y una obsesión por el objeto perseguido que lleva a conjeturar más que a saber a ciencia cierta.
Es curioso que este libro, tan ameno de leer, que incluso yo leí en tiempo record, nos recuerde de golpe qué es escribir una historia. Es poner un principio, un medio y un final, tal que así, eso y nada más, pero entre medias elegir las palabras adecuadas y lograr el efecto perseguido.
Mientras leía estas páginas leía una advertencia hecha en algunas páginas no sé si de Walter Riso: ese amor que parece más perfecto, es de todos los posibles el peor. Ese amor obsesivo que se afana en saber qué está haciendo en cada segundo la persona amada.
Pues bien, El túnel, ese amor obsesivo de Pablo Castel hacia María Iribarne trata. Y es ella quien lleva las de perder. Un libro recomendable sin duda.
Es curioso que este libro, tan ameno de leer, que incluso yo leí en tiempo record, nos recuerde de golpe qué es escribir una historia. Es poner un principio, un medio y un final, tal que así, eso y nada más, pero entre medias elegir las palabras adecuadas y lograr el efecto perseguido.
Mientras leía estas páginas leía una advertencia hecha en algunas páginas no sé si de Walter Riso: ese amor que parece más perfecto, es de todos los posibles el peor. Ese amor obsesivo que se afana en saber qué está haciendo en cada segundo la persona amada.
Pues bien, El túnel, ese amor obsesivo de Pablo Castel hacia María Iribarne trata. Y es ella quien lleva las de perder. Un libro recomendable sin duda.
miércoles, 20 de marzo de 2013
Verbo cobrar
Leo un titular en la prensa: Recoger setas en los montes públicos estará regulado con cotos y tasas.
Parece ser que los micólogos critican que "se cobre por recoger algo que silvestre que no sembró nadie".
Si nuestras generaciones pasadas levantasen la cabeza no se lo creerían.
Parece ser que los micólogos critican que "se cobre por recoger algo que silvestre que no sembró nadie".
Si nuestras generaciones pasadas levantasen la cabeza no se lo creerían.
Sobre escritores y escritos
Entro en la biblioteca para agotar el intervalo de una hora, elijo la biblioteca porque es el único lugar de la villa marinera en que una hora vuela. No puedo llevarme ningún libro, ni me apetece ampliar la documentación de mi novela, de modo que miro en la estantería de escritores españoles y me dedico a hojear libros. Visto así se diría que hay muchas editoriales dispuestas a publicarles, sin embargo sabes que no es así, que están ahí por distintas circunstancias y que en ocasiones, incluso alguno de aquellos libros en tu opinión no se merecen estar ahí; sabes que haberlos hailos.
Sin embargo escuchas la conversación de dos chiquillas, una tiene un mp5 y le cuenta a la otra que aunque jamás había tenido interés en leer libros, ahora lee mucho, pero ninguno de los 400 que el cacharro ese tenía metidos en sus tripas, sino que se los baja de Internet. La chica le hace preguntas sobre aquello y ella cita a muchos escritores clásicos que no le apetece leer, Edgar Allan Poe entre ellos. Mientras elijo un próximo libro de aquellos que quiero leer, la chica le dice el libro que la tiene enganchada de veras, uno que se bajó de la red. Cita título y autor, es una autora española, por cierto, la novela que la tiene tan enganchada va de piratas, doy vuelta a la estantería y pruebo suerte, a ver si esa autora está por allí, pues está y tiene varios libros, pero falta ese, de modo que no puedo investigar. Pero sí concluir que quizá hoy se lee más que antes, pero que quizá no son buenos tiempos para un autor. Escribir un libro aceptable lleva tiempo, ya no digamos publicable. Me duele infinitamente que se haga trampas en ello y me digo que las cosas no debieran ser así. No creo que sea tan complicado terminar con la piratería, así de primeras me parece muy sencillo. Mucho más sencillo que escribir un libro que resulte inolvidable para quien lee.
A un autor novel no le publica una editorial, ninguna. Algunos premios de literatura ya tienen ganador antes de publicar las bases de concurso. Y en Amazon, si bien lo he entendido, te pagan cada cien libros vendidos, y cada país cuenta a parte. Debes juntar cien ventas en Francia para cobrar lo de ahí, otras cien en Alemania, otras cien en España, otras cien en Rumanía...o cualquiera que sea el país, pero copiarte y leerte gratis, no cuenta con tantas trabas. Triste que esto sea así.
Sin embargo escuchas la conversación de dos chiquillas, una tiene un mp5 y le cuenta a la otra que aunque jamás había tenido interés en leer libros, ahora lee mucho, pero ninguno de los 400 que el cacharro ese tenía metidos en sus tripas, sino que se los baja de Internet. La chica le hace preguntas sobre aquello y ella cita a muchos escritores clásicos que no le apetece leer, Edgar Allan Poe entre ellos. Mientras elijo un próximo libro de aquellos que quiero leer, la chica le dice el libro que la tiene enganchada de veras, uno que se bajó de la red. Cita título y autor, es una autora española, por cierto, la novela que la tiene tan enganchada va de piratas, doy vuelta a la estantería y pruebo suerte, a ver si esa autora está por allí, pues está y tiene varios libros, pero falta ese, de modo que no puedo investigar. Pero sí concluir que quizá hoy se lee más que antes, pero que quizá no son buenos tiempos para un autor. Escribir un libro aceptable lleva tiempo, ya no digamos publicable. Me duele infinitamente que se haga trampas en ello y me digo que las cosas no debieran ser así. No creo que sea tan complicado terminar con la piratería, así de primeras me parece muy sencillo. Mucho más sencillo que escribir un libro que resulte inolvidable para quien lee.
A un autor novel no le publica una editorial, ninguna. Algunos premios de literatura ya tienen ganador antes de publicar las bases de concurso. Y en Amazon, si bien lo he entendido, te pagan cada cien libros vendidos, y cada país cuenta a parte. Debes juntar cien ventas en Francia para cobrar lo de ahí, otras cien en Alemania, otras cien en España, otras cien en Rumanía...o cualquiera que sea el país, pero copiarte y leerte gratis, no cuenta con tantas trabas. Triste que esto sea así.
lunes, 18 de marzo de 2013
Habitaciones cerradas
Este libro de Care Santos es un libro que ha conseguido lo que pocos logran: tener 493 páginas y mantenerme todo el tiempo en vilo. La historia es apasionante porque va desde la Barcelona de 1900 a la de 2010 como si cualquier cosa, el hilo conductor del ayer es un pintor famoso, Amadeo Lax y el del ahora, su nieta Violeta, que a través de los cuadros de su abuelo intenta reconstruir su pasado familiar. La parte central de la historia pertenece a un hecho real, el incendio que destruye los Grandes Almacenes El Siglo. Dentro del libro y según confiesa la autora está la crónica tal cual, que un periodista narraba en un periódico local, con la única salvedad de dos golpes de efecto que ella aclara en las notas que escribe al final. Esta crónica encaja a la perfección con la forma en la que es narrado todo el libro y se intercala en ese momento para aclarar el alcance de ese hecho, que lleva a los grandes almacenes a su completa demolición.
No me gusta contar la historia de los libros que leo, porque a veces desvelarlos es destriparlos, pero lo que sí puedo contar es que Habitaciones cerradas me ha sorprendido por su perfección. Creo que dentro de este libro se retrata a una sociedad entera, la de ayer y la de hoy, que cada personaje, tan distinto del otro, logra que uno a uno todos encontremos referentes en nuestra realidad diaria. Están los ingenuos, los soñadores, los ambiciosos, los crueles, los aprovechados, los almas de cántaro, los chismosos...y un largo compendio que junto a la exquisitez de las palabras elegidas y conjuntadas y junto a la historia bien diseccionada y aderezada, consiguen nuestra benevolencia final.
Es un libro que no leí, disfruté; que no vi desde afuera, sino pisé desde adentro; que no imaginé pues sentí; y creo que ahí se esconde el talento inequívoco de un autor. Es un libro que voy a releer y que recomiendo a todo aquel que quiera divertirse leyendo. También un libro que como aspirante a terminar mis propias historias me deja en pañales, al tiempo en que me señala la dirección, por lo tanto y para concluir, un libro gratificante. Uno de los mejores que haya leído, porque para mí lectura grande equivale a diversión. Queda dicho.
No me gusta contar la historia de los libros que leo, porque a veces desvelarlos es destriparlos, pero lo que sí puedo contar es que Habitaciones cerradas me ha sorprendido por su perfección. Creo que dentro de este libro se retrata a una sociedad entera, la de ayer y la de hoy, que cada personaje, tan distinto del otro, logra que uno a uno todos encontremos referentes en nuestra realidad diaria. Están los ingenuos, los soñadores, los ambiciosos, los crueles, los aprovechados, los almas de cántaro, los chismosos...y un largo compendio que junto a la exquisitez de las palabras elegidas y conjuntadas y junto a la historia bien diseccionada y aderezada, consiguen nuestra benevolencia final.
Es un libro que no leí, disfruté; que no vi desde afuera, sino pisé desde adentro; que no imaginé pues sentí; y creo que ahí se esconde el talento inequívoco de un autor. Es un libro que voy a releer y que recomiendo a todo aquel que quiera divertirse leyendo. También un libro que como aspirante a terminar mis propias historias me deja en pañales, al tiempo en que me señala la dirección, por lo tanto y para concluir, un libro gratificante. Uno de los mejores que haya leído, porque para mí lectura grande equivale a diversión. Queda dicho.
sábado, 16 de marzo de 2013
La fábrica de armas de Trubia
Recuerdo lo mucho que de pequeña me impresionaba ese lugar, semejante a una cárcel. Y lo extraño que se me hacía que allí se fabricasen armas con las que ir a una guerra y matar gente. Lo mucho que me oponía a esa idea de ir por ahí sembrando muertos.Y todas las preguntas que de cuando en cuando volvía a hacerle al abuelo sobre esa guerra en la que una vez participó, donde se usaron armas de aquellas. También sus silencios tristes y sus deseos de que algo así no volviese otra vez.
Sigo pasando de cuando por esa fábrica de armas y sigo sintiendo más o menos lo mismo después de treinta y siete años, la diferencia es que ahora sé, que sea en el lugar que sea, se seguirán fabricando armas y que aquí, en este momento 600 puestos de trabajo peligran. Otros 600 más de toda una larga suma. Mala época para mantener un trabajo y vivir de un sueldo.
La noticia aquí aquí el impresionante lugar.
viernes, 15 de marzo de 2013
Ingredientes necesarios para la vida
Todo va bien, con sus más y sus menos todo va bien, dirías que tu vida es perfecta hasta que sucede algo que la pone patas arriba y te das cuenta de que por ti solo nunca lo vas a poder solucionar.
Por favor, leer esta entrada
Por favor, leer esta entrada
miércoles, 13 de marzo de 2013
Los héroes invisibles de cada día
Nueve de la mañana, hace un frío espantoso y además graniza de cuando en cuando. Una mujer que no es del país, se le ve en sus rasgos y la forma de vestir, está sentada en una caja de plástico, que seguramente le prestó una cajera del supermercado. Y que sin embargo no le dejó pasar, es por eso que pide en el exterior del supermercado. Lleva un pañuelo anudado en la cabeza, viste una falda verde y un jersey amarillo, sobre la ropa lleva un delantal negro. Y calza unos zapatos muy gastados de los que asoman unos calcetines cortos de color rojo.
Hace un frío tan insoportable que se mete bajo la piel, ella está sentada con gesto desesperado mientras la gente sin mirarla atraviesa la puerta del comercio, sabe que a la gente que pasa hacia adentro, casi todo el tiempo le resulta invisible. Cada quien pasa con sus propios problemas, acuciados por una crisis que solo pesa a un lado de la balanza, el otro mientras tanto rebosa, pero quienes le pueden ayudar se encuentran situados en el lado más bajo, de ahí su desesperación. Sabe que la mayoría aunque quisiera no le puede ayudar, que lo cierto es que están para que les ayuden. Pero la suya es una situación tan precaria que hace, que incluso un día como hoy, esté allí. Sin un chaquetón que le proteja del frío, o unos guantes que descongelen las yemas de sus dedos aunque sea por una vez.
Ella sale de hacer su compra con lo justo. La ve mirar hacia la nada, creyendo estar encerrada en su eterno halo de invisibilidad, y deja caer unas monedas en el pequeño cesto de mimbre que conserva entre las manos. La mujer le da las gracias y le desea un buen día. Ella creía hasta ese momento que las cosas no le podrían ir peor, también sabe que si se encontrase en la situación de esa mujer esperaría una ayuda mínima, lo que fuese. Sabe que si hubiese una historia de heroínas para contar, esa mujer la tendría, pero es una historia que ella nunca escribirá, no tiene necesidad, la vive porque es su vida. Se trata de la historia que nadie quisiera protagonizar.
Ella tiene un pensamiento fijo en su mente: una chaqueta mullida por dentro e impermeable por fuera, es todo lo que puede pensar durante su regreso a casa. Una chaqueta que tiene localizada en su armario para ella, sólo piensa en llegar rápido a casa para regresar con ella antes de que se enferme. ¿Acaso tendría para medicamentos viviendo en la calle y de la caridad? ¿Quién la cuidará si se enferma? Es en todo lo que puede pensar.
Hay historias que piden ser escritas, pero que quizá nunca lo serán, podrían ser oídas sólo con que alguien se detuviese a escuchar. Porque hay historias que gritan. Golpean fuerte, crujen ante los ojos sólo segundos. Pero se llevan por dentro la eternidad.
martes, 12 de marzo de 2013
Retazos...
A veces no somos conscientes de que la vida va pasando a ratos, que en ese momento en que aparentemente no pasa nada, nos están pasando instantes que jamás volverán. Y que una vez pasados nos dejarán el sabor de algo dulce y paladeado.
Momentos que un día volverán cuando ya no estén, para que sepamos que lo que fue importante no muere.
Momentos que vivirán siempre
domingo, 10 de marzo de 2013
Construcciones añejas
Me gusta viajar porque el hecho de desplazarse en coche por este paraíso natural asturiano supone verse deslumbrado por tanta belleza. Algo que me apasiona son las viejas construcciones que perviven siglo a siglo, dejando una impronta de otros tiempos ya lejanos.
Estoy documentando con mayor precisión mi eterna novela y os dejo una maravilla que encontré: un blog, que sigue la estela de otros blogs, que tratan el mismo tema.
Espero que os apasione tanto como a mí.
Estoy documentando con mayor precisión mi eterna novela y os dejo una maravilla que encontré: un blog, que sigue la estela de otros blogs, que tratan el mismo tema.
Espero que os apasione tanto como a mí.
O quizá siempre
A veces uno lee un poco de aquí y un poco de allá y recupera la esperanza en el ser humano.
Por eso lee.
Por eso lee.
sábado, 9 de marzo de 2013
Sobre literatura
Puede que alguien a quien le guste escribir no sepa muy bien qué es la literatura. Pero a buen seguro alguien a quien le guste leer, reconocerá las palabras que contienen sabiduría solo con leerlas. También sucede lo mismo con las palabras que contienen corazón, que no son huecas, ni resuenan de cualquier manera.
No quiero extenderme mucho porque quiero que leáis el enlace que os dejo a continuación.
Y si queréis saber algo más sobre escritura os aconsejo que indaguéis por su blog, en el apartado Bibliografía y Artículos, así como para empezar. Hay entre todos esos escritos mucho espacio para la emoción y la reflexión.
No quiero extenderme mucho porque quiero que leáis el enlace que os dejo a continuación.
Y si queréis saber algo más sobre escritura os aconsejo que indaguéis por su blog, en el apartado Bibliografía y Artículos, así como para empezar. Hay entre todos esos escritos mucho espacio para la emoción y la reflexión.
viernes, 8 de marzo de 2013
Si nos atenemos a los datos
Titular de la Nueva España de ayer: Más de 20.000 amas de casa asturianas se han lanzado a buscar empleo durante la crisis. El alto paro de larga duración entre los varones mueve a las mujeres a intentar su incorporación al trabajo fuera del hogar. Aumenta la brecha salarial entre hombres y mujeres.
Creo que son malos datos para celebrar El día de la mujer, a título regional y con los datos que tengo más a mano, a decir verdad, al lado, junto a la mesa, desde donde me mira el periódico de ayer. Si indagamos los mismos datos a nivel del país, la cosa alarma, disculpen que no tenga la información. Si miramos al mundo en general quizá querríamos irnos a vivir a otro planeta, no sé.
En todo caso feliz día de la mujer porque tenemos por delante mucho camino por recorrer. En tiempos mejores, espero.
Creo que son malos datos para celebrar El día de la mujer, a título regional y con los datos que tengo más a mano, a decir verdad, al lado, junto a la mesa, desde donde me mira el periódico de ayer. Si indagamos los mismos datos a nivel del país, la cosa alarma, disculpen que no tenga la información. Si miramos al mundo en general quizá querríamos irnos a vivir a otro planeta, no sé.
En todo caso feliz día de la mujer porque tenemos por delante mucho camino por recorrer. En tiempos mejores, espero.
jueves, 7 de marzo de 2013
Rabietas para un mundo por mejorar
A todos los trabajadores de la empresa se les comunicó que habría una reunión. En ella se les expuso que este año no se produciría la subida que cada año se estipulaba a principio de año. La razón, que como todo está tan mal y hay tan poco trabajo, la empresa quiere repartir sus pérdidas entre los trabajadores. En la reunión algunos se defendieron, porque en los años -casi todos- que la empresa se encontró entre las tres primeras de país en beneficios; nadie los repartió. ¿Es que acaso no lo consideraron igual de justo?
Ayer mismo todos los telediarios del país, anduvieron erre que erre con una noticia: Un banco importante está dispuesto a ofrecer 400 euros a la familia que haya perdido su primera vivienda, (ósea, la única) por motivo del desahucio.
- ¿Acaso no sería mejor ayudar a las familias antes de dicho desahucio? Siendo esa una buena noticia de verdad...
Una sorpresa para hoy
Celebro cada libro que nace a la vida porque es un reto. Es mucho tiempo de trabajo e ilusión, cuando a lo mejor, mientras tanto, el mundo alrededor se desmorona.
Lo celebro porque habla del arrojo de su creador. Porque es un nuevo aporte al mundo que viene de la mano de su autor.
También lo celebro porque espero algún día poder presentar algo propio, cuando deje de batirme en duelo entre mis miedos y mi tesón, cuando crea que al fin he logrado algo que vale la pena. Ayer leía en algún blog la una frase que venía a decir algo así: Crea algo imperfecto, no olvides que lo importante es crear. Que viene a ser aquella frase de García Márquez: Mis libros no tuvieron otro escritor mejor, tuvieron que conformarse conmigo.
Celebro cada libro por eso, porque independientemente de sus ventas o su aceptación, está concluso. Porque muchas palabras con principio hallaron fin. Porque cuando un libro se termina de escribir y es presentado, todo comienza.
Isaura del Valle os presenta su libro Como veréis a golpe de vista resulta muy acogedor. Entre las tristes noticias diarias, celebro cada libro con ilusión. Es la vida presta a vivir de otra forma.
martes, 5 de marzo de 2013
Tiempo de recuperación
He descubierto que sólo cuando leo un libro que disfruto puedo callar, porque comprendo que afortunadamente, no todo tengo que decirlo yo.
Estoy leyendo, después de mucho tiempo haberlo intentado, Habitaciones cerradas, de Care Santos. Y a ratos más bien cortos, escribiendo una historia que me apasiona de nuevo. Es maravilloso que unos personajes que creaste diecisiete años antes, sigan conservando la misma emoción, con la que sin saber por qué motivo, se presentaron ante ti.
De Habitaciones cerradas diré que lo estoy disfrutando de lo lindo, como siempre se disfruta de aquello que a uno le hubiese gustado saber escribir. Trata de lo poco que sabemos de nuestros antepasados, y refleja un mundo tan excelso que ando a carreras por la casa para hacer todas las tareas pendientes y sentarme, a leer, o en ocasiones a escribir. Me hace recuperar tanta ilusión que después de mucho tiempo disfruto al cien por cien ser sólo ama de casa. Una mujer normal y corriente ( al menos me gusta pensarlo), que a veces, incluso no tiene nada que decir
...Me gusta cuando callo porque estoy como ausente...
Estoy leyendo, después de mucho tiempo haberlo intentado, Habitaciones cerradas, de Care Santos. Y a ratos más bien cortos, escribiendo una historia que me apasiona de nuevo. Es maravilloso que unos personajes que creaste diecisiete años antes, sigan conservando la misma emoción, con la que sin saber por qué motivo, se presentaron ante ti.
De Habitaciones cerradas diré que lo estoy disfrutando de lo lindo, como siempre se disfruta de aquello que a uno le hubiese gustado saber escribir. Trata de lo poco que sabemos de nuestros antepasados, y refleja un mundo tan excelso que ando a carreras por la casa para hacer todas las tareas pendientes y sentarme, a leer, o en ocasiones a escribir. Me hace recuperar tanta ilusión que después de mucho tiempo disfruto al cien por cien ser sólo ama de casa. Una mujer normal y corriente ( al menos me gusta pensarlo), que a veces, incluso no tiene nada que decir
...Me gusta cuando callo porque estoy como ausente...
viernes, 1 de marzo de 2013
Leer de nuevo, contar
Ese instante en el que la historia vieja despliega su mirada ante ti y ves las escenas que contaste, llenas de vida pero que ocultan la parte importante. Ese momento en que escenas nuevas se trazan, esas que no escribiste pero que estaban ahí y ahora captan toda tu atención mientras cuentas.
Dos enfoques de una misma historia que apenas comienza.
Dos enfoques de una misma historia que apenas comienza.
jueves, 28 de febrero de 2013
Haraganeando
A estas horas debería estar re escribiendo, porque en eso es en lo que estoy, no corrigiendo, como en principio pretendía, sino escribiendo de nuevo mi ópera prima. Después de pensar en ella durante casi diecisiete años, me perdonarán ustedes que no pueda ser la misma, sino otra versión; como supongo yo misma. Es imposible que hasta yo en este momento sea la misma que escribió por entonces, con todo lo que llovió después.
Luego ¿qué sucede?, que cuando no comienzo a escribir de madrugada me pilla el tren y ha pasado mi hora de escribir, con la tranquilidad que preciso para disfrutar al tiempo que escribo. Único requisito imprescindible para que el resultado sea el que quiero. De modo que sí, he estado perdiendo el tiempo, pero he de decir que no todo lo considero tiempo perdido. A veces pierdo el tiempo pero no es perdido, sino invertido. He aquí lo obtusa que soy, me consta, pero a veces, las musas se confabulan en traerme respuestas que alguna vez pedí.
¿Qué es un escritor?, es una persona. ¿Cuanta vanidad se alberga en un escritor?, la misma que en su persona. ¿Qué puede aprenderse de un escritor?, lo mismo que esa persona haya aprendido. ¿Dónde está lo importante pues?, en hallar a la persona adecuada para aprender lo preciso.
Pues bien, después de perder durante bastante tiempo la mañana doy por cerrado mi tiempo de hoy para escribir. Me compraría cinco horas seguidas de tiempo ahora mismo para mi ópera prima si pudiera, pero no puedo, de modo que otra vez será. E intuyo que habrá durante este año más días de lo mismo, se siente, tal vez nací así o tal vez me he ido estropeando con el tiempo, quién sabe. Os dejo lo que las musas me han dado como premio para compensarme por todo ese tiempo que perdí. No siempre son tan generosas, lo juro.
La sinceridad abierta de Care Santos. Lo dicho, un premio.
Luego ¿qué sucede?, que cuando no comienzo a escribir de madrugada me pilla el tren y ha pasado mi hora de escribir, con la tranquilidad que preciso para disfrutar al tiempo que escribo. Único requisito imprescindible para que el resultado sea el que quiero. De modo que sí, he estado perdiendo el tiempo, pero he de decir que no todo lo considero tiempo perdido. A veces pierdo el tiempo pero no es perdido, sino invertido. He aquí lo obtusa que soy, me consta, pero a veces, las musas se confabulan en traerme respuestas que alguna vez pedí.
¿Qué es un escritor?, es una persona. ¿Cuanta vanidad se alberga en un escritor?, la misma que en su persona. ¿Qué puede aprenderse de un escritor?, lo mismo que esa persona haya aprendido. ¿Dónde está lo importante pues?, en hallar a la persona adecuada para aprender lo preciso.
Pues bien, después de perder durante bastante tiempo la mañana doy por cerrado mi tiempo de hoy para escribir. Me compraría cinco horas seguidas de tiempo ahora mismo para mi ópera prima si pudiera, pero no puedo, de modo que otra vez será. E intuyo que habrá durante este año más días de lo mismo, se siente, tal vez nací así o tal vez me he ido estropeando con el tiempo, quién sabe. Os dejo lo que las musas me han dado como premio para compensarme por todo ese tiempo que perdí. No siempre son tan generosas, lo juro.
La sinceridad abierta de Care Santos. Lo dicho, un premio.
Preguntas para las que sí tenemos respuestas
A diario escuchamos las noticias y nos preguntamos por qué es tan sencillo dejar a tantas personas sin puestos de trabajo y tan complicado destituir a unos cuantos de sus puestos de responsabilidad, cuando está demostrado que no han sido responsables.
A diario vemos lo implacable que es la justicia con unos y lo flexible que es con otros.
A diario vemos como a unos se les quitan derechos y a otros se les multiplican.
Podemos ser muy ignorantes, pero lo que no se puede pensar es que además nos chupamos el dedo. A diario tenemos que recargar las pilas y mirar al futuro con alegría, y recordar que mañana, cuando despierte la mañana será otro día, y vendrá otro más y sumará un año. Y que quizá para entonces todo será mejor, aunque no nos guste lo que vemos todavía...
A diario vemos lo implacable que es la justicia con unos y lo flexible que es con otros.
A diario vemos como a unos se les quitan derechos y a otros se les multiplican.
Podemos ser muy ignorantes, pero lo que no se puede pensar es que además nos chupamos el dedo. A diario tenemos que recargar las pilas y mirar al futuro con alegría, y recordar que mañana, cuando despierte la mañana será otro día, y vendrá otro más y sumará un año. Y que quizá para entonces todo será mejor, aunque no nos guste lo que vemos todavía...
miércoles, 27 de febrero de 2013
El tiempo da las respuestas
Ahora sé que cuando algo no funciona es porque al fin y al cabo no estaba de ser.
Que cuando algo no funciona no es culpa de nadie, o en todo caso de todos a la vez.
Que cuando algo no funciona se acaba abandonando, por eso, porque no funciona.
Ahora sé que no hay que buscar motivos, puesto que no importan, si aquello no ha funcionado y no es.
Sé además que todo lo que se deja atrás, porque no funciona, no se echa de menos. Otros intercambios que
sí funcionan llegan para ocupar ese espacio que quedó vacío.
Ahora sé que puede parecernos injusto que se rompa de forma brusca y para siempre la relación con la buena gente. Pero también sé que aunque duela a veces se hace necesario romper.
Si alguien espera que le sirvas eternamente y no estás dispuesta. Es tu decisión dejarlo a un lado en tu vida le pese a quien le pese. Porque tu vida no se trataba de eso. Tu vida te estaba esperando en otro lugar.
Ahora lo sé. Porque el tiempo da siempre las respuestas. Cuando algo sale de tu vida es para dejarle sitio a lo que espera para entrar. Así de simple y claro, así de complicado mientras se acepta.
...Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar...(que escribía Machado, que canta Serrat).
Os dejo una entrada sobre los buenos tipos, que pese a todo son controladores. Y al final son buenos tipos, pero abandonados, a fuerza de tanto sitiar.
Que cuando algo no funciona no es culpa de nadie, o en todo caso de todos a la vez.
Que cuando algo no funciona se acaba abandonando, por eso, porque no funciona.
Ahora sé que no hay que buscar motivos, puesto que no importan, si aquello no ha funcionado y no es.
Sé además que todo lo que se deja atrás, porque no funciona, no se echa de menos. Otros intercambios que
sí funcionan llegan para ocupar ese espacio que quedó vacío.
Ahora sé que puede parecernos injusto que se rompa de forma brusca y para siempre la relación con la buena gente. Pero también sé que aunque duela a veces se hace necesario romper.
Si alguien espera que le sirvas eternamente y no estás dispuesta. Es tu decisión dejarlo a un lado en tu vida le pese a quien le pese. Porque tu vida no se trataba de eso. Tu vida te estaba esperando en otro lugar.
Ahora lo sé. Porque el tiempo da siempre las respuestas. Cuando algo sale de tu vida es para dejarle sitio a lo que espera para entrar. Así de simple y claro, así de complicado mientras se acepta.
...Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar...(que escribía Machado, que canta Serrat).
Os dejo una entrada sobre los buenos tipos, que pese a todo son controladores. Y al final son buenos tipos, pero abandonados, a fuerza de tanto sitiar.
martes, 26 de febrero de 2013
Mi única amiga
Hoy es el cumpleaños de mi mejor amiga. Ella trabaja en un despacho al que llega la gente que busca solución, cuando desde otros lugares no se la han dado. Es asistente social. No suele hablarme de su trabajo porque guarda como nadie el secreto profesional, pero se asfixia cada día por toda esa gente a la que por mucho que quiera, por temas burocráticos no puede ayudar. Una vez, cansada hasta límites insospechados por esa carga emocional negativa, de desvivirse por hacer algo y no poderlo lograr, me decía: Imagínate, yo que debo darles ánimos, hacer que miren pese a todo la vida con esperanza, tuve que darme la vuelta mientras hacía una fotocopia de todo lo que me aportaron y ponerme a llorar. Yo que estoy para ayudarles es lo que puedo ofrecerles, darme la vuelta, esconder mi llanto y arreglármelas como puedo para disimular...
Hace meses le cambiaron el despacho, pasó de un edificio desgastado a un ayuntamiento lujoso, con todas las comodidades del mundo. Ahora vive en las dos caras de la realidad, la de quienes llegan en coches de gama alta, trajes caros y viven vidas de cuento. Y quienes llegan sin nada, esperando un cobijo, una mano amiga, una ayuda mínima necesaria...y como llegan se van...porque para los formularios les falta algún requisito.
Coincidimos solo dos años a tiempo real, luego ella se fue a vivir a otra comunidad, y a veces, cuando mis hijos quieren ser crueles conmigo me dicen: Es tu única amiga y eso sólo porque está muy lejos, que si no, no te quedaba ni una. Con esa frase, bastante cierta pese a todo, intentan ofenderme y sin embargo me río y les respondo que estando ella me basta y sobra, porque en verdad no necesito ninguna más. Me alegro de saber que en el mundo existe una persona como ella. Aunque solo sea una. Porque es perfecta.
Su marido se quedó al paro hace poco. Barajan la posibilidad de irse a vivir al extranjero. En mi entorno hay más gente barajando esa posibilidad en vista de todo lo visto. Y yo sé que donde quiera que viva, donde quiera que esté es y será para siempre mi mejor amiga. Es la clase de persona con la que siempre se puede contar. Y es su cumpleaños, es la única persona que me conoce en carne y hueso, que sabe de este lugar y no sé si lo sigue, una vez le di la dirección y nunca más hablamos de ello.
Hoy cumple 44 años, no pasa por un buen momento, como el resto de los conciudadanos que vivimos con honradez. Pero pase lo que pase nos mantendremos en pie y saldremos de ello. Seguiremos siendo quienes somos pese a quien pese, y seguiremos manteniendo la esperanza y la amistad porque aunque suba el IVA no nos lo pueden cobrar.
Quien diseñó la vida tuvo la lucidez de hacer las cosas de verdad importantes gratuitas =)
¡¡¡Felicidades!!!
domingo, 24 de febrero de 2013
Palabras para recordar
A diario se nos olvidan muchas cosas, pero hay lecciones que nunca debemos olvidar. Es lo que diría acerca de esta entrada y el texto que contiene. Es una de las pequeñas joyas que encontré casi al contratar Internet, esa red que a diario tan malas noticias genera. Las personas mayores nos escuchan hablar, a los ya no tan jóvenes, del mundo fascinante que es, y arrugan el ceño, creen que terminaremos siendo abducidos o poco menos por algo maligno. Pero eso sólo sucede porque nunca se acercaron a ver lo que es, las malas noticias escuchadas en los telediarios o leídas en la prensa sobre el mundo de Internet les mantienen lejos. Porque las malas noticias se difunden más rápido y llegan mucho más lejos que las buenas; eso en el mundo en general.
Aquí os dejo el texto que jamás debemos olvidar. Ya, ya sé que diréis que ya lo conocíais, pero no importa, leerlo de nuevo ayuda a respirar.
Aquí os dejo el texto que jamás debemos olvidar. Ya, ya sé que diréis que ya lo conocíais, pero no importa, leerlo de nuevo ayuda a respirar.
viernes, 22 de febrero de 2013
Conseguir el equilibrio
Lees y te lo sabes todo de memoria, encuentras mil erratas que antes no veías, contradicciones que ya no pueden estar ahí, frases que no se entienden y deben ser formuladas de nuevo.
Es un lugar donde se junta lo viejo y lo nuevo. Donde todo es concentración antes de elaborar. Donde ya no cabe la realidad, esta vez te lo has propuesto con los cinco sentidos y no puedes abandonar. No puedes volver a dejarlo para luego, porque si lo dejas, luego no será.
Hay que atreverse a re-dirigirlo sin que pierda la esencia de lo que es, si alguna vez halló un sentido, debes entender que podar el ramaje puede hacerlo marchitar. También debes saber que tu visión de ahora, a la fuerza se hizo más completa, antes solo podías ver la vida desde la perspectiva de alguien que no había visto suficiente mundo, para habitar un universo tan complejo como ese en el que ahora te adentras de verdad.
Una vez Laura Quijano lo dijo: Debes tener especial cuidado en corregir solo una novela de cada vez. Es cierto, porque cada una compone su propio engranaje interior, y aunque cueste decidirse, solo una ha de ser abordada para mejorarla, sin abandonarla, desde el principio hasta el final.
La realidad te dice que tal como están las cosas es el momento perfecto para volar a los límites de la irrealidad, para dejar el presente por unas horas y adentrarte en ese espacio que se te antoja ideal. Con los cinco sentidos y la justa determinación a diseccionarlo de nuevo para intentar pulir de veras el resultado final. Los días de lluvia intensos aportan la atmósfera perfecta y también los días de sol le añaden calidez. Sabes que esta vez ha de ser porque no abandonarás.Todos estos años en stanby no has dejado de recriminarte de forma incesante; es eso lo que grita que sí, que estás dispuesta a abordarla de principio a fin. Porque como dice el proverbio: El camino más largo comienza con un paso.
Es un lugar donde se junta lo viejo y lo nuevo. Donde todo es concentración antes de elaborar. Donde ya no cabe la realidad, esta vez te lo has propuesto con los cinco sentidos y no puedes abandonar. No puedes volver a dejarlo para luego, porque si lo dejas, luego no será.
Hay que atreverse a re-dirigirlo sin que pierda la esencia de lo que es, si alguna vez halló un sentido, debes entender que podar el ramaje puede hacerlo marchitar. También debes saber que tu visión de ahora, a la fuerza se hizo más completa, antes solo podías ver la vida desde la perspectiva de alguien que no había visto suficiente mundo, para habitar un universo tan complejo como ese en el que ahora te adentras de verdad.
Una vez Laura Quijano lo dijo: Debes tener especial cuidado en corregir solo una novela de cada vez. Es cierto, porque cada una compone su propio engranaje interior, y aunque cueste decidirse, solo una ha de ser abordada para mejorarla, sin abandonarla, desde el principio hasta el final.
La realidad te dice que tal como están las cosas es el momento perfecto para volar a los límites de la irrealidad, para dejar el presente por unas horas y adentrarte en ese espacio que se te antoja ideal. Con los cinco sentidos y la justa determinación a diseccionarlo de nuevo para intentar pulir de veras el resultado final. Los días de lluvia intensos aportan la atmósfera perfecta y también los días de sol le añaden calidez. Sabes que esta vez ha de ser porque no abandonarás.Todos estos años en stanby no has dejado de recriminarte de forma incesante; es eso lo que grita que sí, que estás dispuesta a abordarla de principio a fin. Porque como dice el proverbio: El camino más largo comienza con un paso.
Eso es poniendo un pie ante otro todo el tiempo hasta alcanzar el final.
jueves, 21 de febrero de 2013
Un viso de actualidad
Los profesores de un colegio que no sabría ubicar --porque a veces la gente que te rodea habla cuando más debería callar-- se dieron cuenta de que algunos niños de su clase estaban distraídos y lentos. Fue entonces cuando a fuerza de ir indagando se dieron cuenta del motivo: había no pocos niños que iban a clase sin desayunar, y que además durante el día no se alimentaban lo suficiente. Sus familias, en paro la mayoría, no podían asumir el coste de alimentarlos de una forma adecuada. El día era ayer mismo y la ubicación era este país.
Los profesores después de hablar largo y tendido con todos los niños, llegaron a una conclusión, solo en ese colegio ya son 400 los que pasan hambre. Ellos mismos decidieron hacerse cargo de ofrecer alimento a esos niños, con primeros síntomas de desnutrición. La escena de fondo en el telediario que daba la noticia era el reparto de leche, fruta y galletas entre esos niños, felices al recibir su ración.
En el día a día se siguen mezclando tristeza y alegría, realidad y fantasía; así como en este blog. Desde aquí mi agradecimiento a quienes están dispuestos a remendar los rotos de otros. Y a quienes en vez de mirar para otro lado, ofrecen la solución.
martes, 19 de febrero de 2013
Entre todas las opciones, quiero creer
Creo pese a todo
que la luz llegará
donde ahora hay sombra
Que se encontrarán
nuevos caminos
por los que circular
a ritmo lento
como el mar
barre las olas
y agita el tiempo
que sucede entre
hoy y ayer.
Creo pese a todo
que lo mejor
ha de estar por suceder
lo que no sé
es si será
en este planeta
o será en otro,
aún pese a todo
quiero creer.
Historias al límite cada día
Ayer, una mujer de 47 años entraba en una sucursal bancaria, se rociaba de gasolina, y se prendía fuego ante la mirada atónita de quienes estaban allí. Mientras la ambulancia se la llevaba hacia el hospital, una amiga estremecida relataba a cámara, que lo llevaba avisando en los últimos días, que a ella mismo le había dicho:
- Solo me quedan cinco euros, con ellos, voy a comprar gasolina y prenderme fuego. Ya me quitaron todo, así que pueden quitarme también lo que me queda, la vida.
Se sabe que tiene tres hijos, que le habían embargado tres pisos y que está ingresada en un hospital con el 48% de su cuerpo quemado.
Se sabe que a diario son muchas propiedades las que cambian de mano, que por lo tanto mientras unos viven en la más absoluta desesperación, otros aumentan sus propiedades. Que quizá sea esa la verdadera razón por la que a diario se siguen sumando casos de gente que lo ha perdido todo: Incluso la esperanza en un mañana mejor.
Hay escribidores de historias, paralizados. Les paralizan las historias que les salen al paso, de un momento a otro, de ahora para después. Les dejan esculpidos en mármol aquellas historias que la historia misma nunca debió escribir. Les duelen los ojos, los dedos, el alma se les va cayendo a cachos; quizá se ahogan en la parte de esa historia que nadie querrá escribir: La que va de ese principio en que una mujer es dueña de tres viviendas, a ese final en que rociada con gasolina se prende fuego, en una sucursal bancaria.
lunes, 18 de febrero de 2013
Ángeles de cartón
Este libro de Mián Ros, tal como prometí, es lo primero que leo en lector electrónico. Y decir que cuando algo es bueno y lo disfrutas no importa en qué soporte esté, letras son letras de todos modos. Es una de esas historias en las que yo intuía otra historia que no encontré, pero que pese a ello no me decepcionó, lo cual viene siendo raro en mí, que cuando no encuentro la historia que quiero me pongo muy pesadita y lo termino dejando. Me gustó más la historia que me contaba y la forma en que estaba escrita que aquello que yo pretendía leer, por eso precisamente me quedé desde el principio hasta el final y casi que paladeé la historia con fruición. Se la recomendaría a todo el mundo, porque no es previsible en ningún momento y porque me gusta ese suave paseo en que se sumerge desde el primer instante hasta el último.
Creo que cuando algo consigue envolverte entre sus páginas todo el tiempo, es porque es bueno, de lo contrario te inventarás mil excusas para abandonar o posponer esa lectura, que al fin y a la postre no está hecha para ti. Por eso deduzco que Ángeles de cartón, de Mián Ros está a la altura de muchos libros de buenos escritores que leí, y que disfruté desde el principio hasta el mismo fin en igual medida.
A título personal, su escritura me aportó bastante claridad de qué es lo que se le pide a un libro electrónico, y en cuanto a formato y demás me servirá de referencia para ordenar con cierta mesura todo aquello que tengo que ordenar. Leerlo fue además de un placer una clase de escritura gratuita, porque lo descargué desde su blog hace como un año y aunque he tardado en entender mi ebook, no pude incorporarme mejor a su modo de lectura.
Más sobre el libro, en el blog de su autor
Creo que cuando algo consigue envolverte entre sus páginas todo el tiempo, es porque es bueno, de lo contrario te inventarás mil excusas para abandonar o posponer esa lectura, que al fin y a la postre no está hecha para ti. Por eso deduzco que Ángeles de cartón, de Mián Ros está a la altura de muchos libros de buenos escritores que leí, y que disfruté desde el principio hasta el mismo fin en igual medida.
A título personal, su escritura me aportó bastante claridad de qué es lo que se le pide a un libro electrónico, y en cuanto a formato y demás me servirá de referencia para ordenar con cierta mesura todo aquello que tengo que ordenar. Leerlo fue además de un placer una clase de escritura gratuita, porque lo descargué desde su blog hace como un año y aunque he tardado en entender mi ebook, no pude incorporarme mejor a su modo de lectura.
Más sobre el libro, en el blog de su autor
viernes, 15 de febrero de 2013
Buscando el verdadero motivo
Mi obra se ha estancado y pese a la quietud en que se encuentra, sigo buscando motivos.
1- Internet me ha puesto muy fácil seguir blogs de otros escritores y me doy cuenta de mis minusvalías en cuestión de escritura.
2- Encuentro demasiados textos para leer y me gusta demasiado hacerlo, por lo tanto me absorbe demasiado tiempo.
3- Encuentro otras obras que versan sobre la misma temática y el mismo punto de vista, por lo tanto debo renovar la mía para no repetir de nuevo lo mismo que ya fue dicho.
4- No creo tanto en mis posibilidades reales dentro de este mundo y quizá por eso sigo sin arriesgar, por miedo a decepcionarme a mí misma.
5- Los retoños de mi casa crecen demasiado rápido y quiero disfrutarlos, antes de que empiecen a dejarme en el olvido. Además mi mitad entera aún está a mi lado y quiero disfrutar de este momento que es ahora, mientras estamos vivos.
6- Corregir, preparar y pulir me gusta demasiado para poner un final, no intentarlo mejorar, o no seguir enfrascada en las historias que de momento no quisiera abandonar.
7- Intuyo que este es un oficio difícil y que aún estoy en el principio.
8- No tengo prisa por llegar hasta el final, lo que me apasiona es el recorrido.
9- No voy a ninguna parte, por lo tanto puedo tomarme el tiempo que quiera durante el camino.
10- No sirvo para esto, lo intuyo, lo sé, pero mientras tanto finjo que ni lo intuyo ni lo sabré.
Sé que la respuesta cierta se encuentra entre todas estas, pero de momento, soy y estoy, quizá es eso lo que en verdad deba ocuparme. Al menos por ahora.
jueves, 14 de febrero de 2013
Alto y claro
Deberían parar los desahucios hasta que tengamos una ley justa.
Miguel Ángel Revilla (ex presidente de Cantabria)
miércoles, 13 de febrero de 2013
Ajustando presupuesto para libros
Si algo tengo claro es que ya no es tan sencillo seguir un capricho. Quizá nunca lo fue, pero si algo está claro -lo escucho por todas partes- es que hay que pensarse mucho más que antaño lo que se compra, sobre todo si es necesario o no. Son los tiempos que corren. Nos guste o no.
Algo que sé es que compraría este libro a la primera por lo que leí de él, a la segunda pensaría si de verdad mi familia lo necesita o necesita otras cosas primero. Frente a ese dilema me quedaré.
En unos días sale a la venta El aire que respiras, de Care Santos. Si alguien pensara en hacerme un regalo adecuado sería este. O Caminando sobre las aguas, de Ignacio del Valle que sale a la venta casi el mismo día. El dilema y las preguntas son idénticas en todo caso, ¿mi familia los necesita? A veces las respuestas que damos no son del todo objetivas.
El primer capítulo de El aire que respiras puede leerse entrando en el blog de la autora. Y si tengo que decir la verdad, la digo; suena prometedor.
Algo que sé es que compraría este libro a la primera por lo que leí de él, a la segunda pensaría si de verdad mi familia lo necesita o necesita otras cosas primero. Frente a ese dilema me quedaré.
En unos días sale a la venta El aire que respiras, de Care Santos. Si alguien pensara en hacerme un regalo adecuado sería este. O Caminando sobre las aguas, de Ignacio del Valle que sale a la venta casi el mismo día. El dilema y las preguntas son idénticas en todo caso, ¿mi familia los necesita? A veces las respuestas que damos no son del todo objetivas.
El primer capítulo de El aire que respiras puede leerse entrando en el blog de la autora. Y si tengo que decir la verdad, la digo; suena prometedor.
martes, 12 de febrero de 2013
lunes, 11 de febrero de 2013
Nuevos tiempos y nuevas formas de leer
Me llevaba muy mal con mi lector electrónico. Tenía pendiente la lectura de Ángeles de cartón, de Mián Ros, hace exactamente un año ya estaba en ello, pero al final desistí, porque aunque estaba siendo una lectura grata, me llevaba fatal con mi lector electrónico. Si lo apagaba me perdía la página en que iba leyendo, me mostraba una letra enorme o diminuta, me aportaba demasiada o muy poca luz, cuando iba a media lectura cambiaba solo de página, esto era lo que más me irritaba. Fallos que por supuesto atribuía de lleno a mi lector electrónico, pero de los que hoy admito que la culpable era yo. Tiene demasiadas funciones que hoy por hoy no necesito, me sobra con las básicas, encendido y apagado, arriba y abajo, izquierda y derecha. Desde que lo sé, consigo leer y disfrutar la lectura a mi ritmo, que es lento.
Estoy disfrutando Ángeles de cartón porque en este momento es lo que me preocupa, la gente que por circunstancias diferentes duerme sobre un cartón, bajo el frío de la calle, y la mirada impasible de los transeúntes enfrascados de lleno en sus propias vidas. Ya dije alguna vez que son los libros quienes escogen al lector, de modo que estoy leyendo en este momento esa lectura que me atrapó sin concesión. Acabo de conocer a Menta, una chica joven que tiene problemas, otro personaje de tantos que tiene propia voz. Me gusta esa escritura, porque camina entre la magia y la hondura, porque reverbera al fondo de la conciencia y dibuja los lugares con precisión de pintor.
Pues bien, se abren nuevos caminos para escritores con algo que decir. Y eso me congratula porque significa que hay un sitio para que quien se atreva y solo si se atreve. Es curioso, antes tenía novelas sin sitio al que enviarlas, hoy tengo el sitio, pero me falta la decisión de luchar por ellas. Quizá cuando sea el momento arranque sin más, del modo en que una bola de nieve comienza a rodar por una ladera, hacia la nada o el todo; sin saber dónde va.
Os dejo una entrada
Estoy disfrutando Ángeles de cartón porque en este momento es lo que me preocupa, la gente que por circunstancias diferentes duerme sobre un cartón, bajo el frío de la calle, y la mirada impasible de los transeúntes enfrascados de lleno en sus propias vidas. Ya dije alguna vez que son los libros quienes escogen al lector, de modo que estoy leyendo en este momento esa lectura que me atrapó sin concesión. Acabo de conocer a Menta, una chica joven que tiene problemas, otro personaje de tantos que tiene propia voz. Me gusta esa escritura, porque camina entre la magia y la hondura, porque reverbera al fondo de la conciencia y dibuja los lugares con precisión de pintor.
Pues bien, se abren nuevos caminos para escritores con algo que decir. Y eso me congratula porque significa que hay un sitio para que quien se atreva y solo si se atreve. Es curioso, antes tenía novelas sin sitio al que enviarlas, hoy tengo el sitio, pero me falta la decisión de luchar por ellas. Quizá cuando sea el momento arranque sin más, del modo en que una bola de nieve comienza a rodar por una ladera, hacia la nada o el todo; sin saber dónde va.
Os dejo una entrada
sábado, 9 de febrero de 2013
Crear espacio, donar
Hay una tienda en la entro muy de cuando en cuando porque salgo con dos o tres libros a un euro, o cincuenta céntimos, que después se acumulan entre todo lo que espera a ser leído -siempre demasiado en todo caso- a la que puedes donar todo lo que quieras. En la que entran a comprar a diario gentes de la ciudad, que cuando paseas nunca ves, y te resulta raro. Es al verles cuando eres consciente de que te quejas por un mínimo pedazo de una uña, esa que ha crecido demasiado y debes cortar, que no precisas al fin y al cabo.
A ella puedes llevar el calzado que está nuevo y sabes que nunca pondrás, la ropa que lo mismo, los libros que no conseguirás leer al fin y al cabo, porque llevas diez años sin conseguirlo y sabes que nunca lo conseguirás; y resumiendo todo lo que quieras. Restos de vajillas huérfanas de lo demás, ollas que nunca usas, enseres de todo tipo, que una vez has donado, se venderán a un precio mínimo. Todo lo que no valoras en cierta forma, porque nunca sale del armario de la última habitación, y que cuando ordenas ya ni recuerdas que había.
Estos días me saqué de la biblioteca un libro de Feng Shui por curiosidad y supe ciertas cosas que ni imaginaba. Vivo en un lugar con pésimo Feng Shui, por lo que parece e hice algunos cambios solo por probar; por ver si resultan. Leí también algunos consejos que creí sensatos, os diré a groso modo aquellos que recuerdo:
Debes desprenderte de aquello que no utilizas, porque aferrarte en demasía a lo viejo, no deja entrar lo nuevo. Es decir, solo si te vas desprendiendo de ropa que no utilizas dejas entrar ropa nueva en tu armario. Es como una ley de atracción en la que solo cuando hay espacio para ello, llega lo nuevo. Tiene sentido. Almacenar montañas de cosas hace que se estanque la energía en todos los aspectos. Incluso la energía vital cuando no consigues deshacerte de recuerdos. Creo que el Feng Shui nació para cumplir una misión que fue necesaria en su tiempo y que obedece en cierta forma a un precepto ( que así entiendo): Todo lo que tú ya no necesitas alguien lo necesitará, dónalo sin miramientos.
A veces curioseo entre la gente que entra a comprar en esa tienda y me alegro de que exista un lugar así, quizá solo porque las estanterías de libros la rodean por todas partes y encuentro joyas anheladas, lo reconozco, pero también porque veo a otras gentes felices con el calzado que acaban de adquirir, o sus elegantes vajillas hechas de muchos retazos, o su sofá, pasado por muchas manos. A veces no nos damos cuenta del afán posesivo que nos posee -porque a fin de cuentas nos termina poseyendo- hasta llegar a enfermarnos. Ni nos damos cuenta de todo lo que de veras se necesita a nuestro alrededor. No sabemos hasta que punto debemos dejar fluir todo lo estancado en esos rincones que ya no usamos, ni la falta que hace que estemos dispuestos a donar lo viejo, no para que entre lo nuevo, que a fin de cuentas no es necesario, sino para darle un uso sensato en otros hogares, vacíos de todo; para que puedan cumplir con su función.
Este 2013 que a penas ha empezado me dedicaré a ello en serio, donaré aquello que no preciso porque acaparar es otra cara del egoísmo. Y dejar espacio otra forma de ser justos con el entorno. Y un modo de colaboración al alcance de quienes no pudieran colaborar demasiado, por aquello de que cuando tú te quejas, hay otros que guardan silencio porque han perdido hasta la voz, de acumular sufrimiento.
A ella puedes llevar el calzado que está nuevo y sabes que nunca pondrás, la ropa que lo mismo, los libros que no conseguirás leer al fin y al cabo, porque llevas diez años sin conseguirlo y sabes que nunca lo conseguirás; y resumiendo todo lo que quieras. Restos de vajillas huérfanas de lo demás, ollas que nunca usas, enseres de todo tipo, que una vez has donado, se venderán a un precio mínimo. Todo lo que no valoras en cierta forma, porque nunca sale del armario de la última habitación, y que cuando ordenas ya ni recuerdas que había.
Estos días me saqué de la biblioteca un libro de Feng Shui por curiosidad y supe ciertas cosas que ni imaginaba. Vivo en un lugar con pésimo Feng Shui, por lo que parece e hice algunos cambios solo por probar; por ver si resultan. Leí también algunos consejos que creí sensatos, os diré a groso modo aquellos que recuerdo:
Debes desprenderte de aquello que no utilizas, porque aferrarte en demasía a lo viejo, no deja entrar lo nuevo. Es decir, solo si te vas desprendiendo de ropa que no utilizas dejas entrar ropa nueva en tu armario. Es como una ley de atracción en la que solo cuando hay espacio para ello, llega lo nuevo. Tiene sentido. Almacenar montañas de cosas hace que se estanque la energía en todos los aspectos. Incluso la energía vital cuando no consigues deshacerte de recuerdos. Creo que el Feng Shui nació para cumplir una misión que fue necesaria en su tiempo y que obedece en cierta forma a un precepto ( que así entiendo): Todo lo que tú ya no necesitas alguien lo necesitará, dónalo sin miramientos.
A veces curioseo entre la gente que entra a comprar en esa tienda y me alegro de que exista un lugar así, quizá solo porque las estanterías de libros la rodean por todas partes y encuentro joyas anheladas, lo reconozco, pero también porque veo a otras gentes felices con el calzado que acaban de adquirir, o sus elegantes vajillas hechas de muchos retazos, o su sofá, pasado por muchas manos. A veces no nos damos cuenta del afán posesivo que nos posee -porque a fin de cuentas nos termina poseyendo- hasta llegar a enfermarnos. Ni nos damos cuenta de todo lo que de veras se necesita a nuestro alrededor. No sabemos hasta que punto debemos dejar fluir todo lo estancado en esos rincones que ya no usamos, ni la falta que hace que estemos dispuestos a donar lo viejo, no para que entre lo nuevo, que a fin de cuentas no es necesario, sino para darle un uso sensato en otros hogares, vacíos de todo; para que puedan cumplir con su función.
Este 2013 que a penas ha empezado me dedicaré a ello en serio, donaré aquello que no preciso porque acaparar es otra cara del egoísmo. Y dejar espacio otra forma de ser justos con el entorno. Y un modo de colaboración al alcance de quienes no pudieran colaborar demasiado, por aquello de que cuando tú te quejas, hay otros que guardan silencio porque han perdido hasta la voz, de acumular sufrimiento.
viernes, 8 de febrero de 2013
Desapegarse es ganar libertad
La casa está llena de objetos. Los armarios llenos a rebosar. Los cajones no son lo bastante profundos para guardar con mesura cuanto contienen dentro. Hay una falta de espacio casi opresiva y se hace necesario seleccionar. Casi diseccionar qué parte puede seguir ocupando su lugar y qué otra parte tiene que pasar a mejor vida.
Lo mismo pasa con los correos electrónicos, unos deben irse y otros quedar. Lo mismo con las personas que en el presente rodean tu vida. Se hace necesario poner orden aunque no sepas cómo empezar.
Ahí van las claves
Lo mismo pasa con los correos electrónicos, unos deben irse y otros quedar. Lo mismo con las personas que en el presente rodean tu vida. Se hace necesario poner orden aunque no sepas cómo empezar.
Ahí van las claves
jueves, 7 de febrero de 2013
Algo está claro
Cuando la oscuridad es total, tienes conciencia de algo importante, que cualquier luz, por débil que sea, es capaz de arrojar algo de claridad.
Las cifras hablan
El otro día Rajoy recibía una palmadita en la espalda de Angela Merkel por lo bien que estaba aplicando los recortes, y le animaba a ser incluso más duro para conseguir los objetivos. A mí no hubo cámara que me grabara, por lo tanto no pude emitir mi opinión, y es que a veces, desde los altos estrados deben andarse con cuidado, porque los recortes aplicados no son papeles huecos y tienen su reflejo en la población.
Ayer Cruz roja española aportaba datos: se ha pasado de 909.800 personas que necesitaban ayuda en el año 2008 a 2.390.819 en la actualidad. De ellas el 33 por ciento (más de 600.000) No reciben ningún tipo de ayuda.
Las cifras hablan cuando no son silenciadas. Y en esas reuniones exteriores deberían ponerse sobre el estrado, quizá de ese modo las palmaditas en la espalda se trocasen por una palmada más contundente en los morros. Dije quizá. Es un decir. Qué se yo.
Por suerte Hollande, presidente de Francia, dijo algo que tiene sentido: Hay que recortar, pero no debilitar las economías. Dejen al menos que exponga que en mi opinión Rajoy está debilitando la economía; al menos puedo decirlo de la mía, lo cual no sé si me otorga objetividad, dicho sea con humildad.
La Cruz roja ofrece datos, no se dedica a hablar como le viene en gana. Y esos datos son un reflejo que por supuesto, aunque no se diga, solo reflejan la situación de una parte de la población: la que está siendo recortada en derechos primarios, el derecho a comer por ejemplo, un día tras otro; mientras a Rajoy se le ofrecen amistosas palmadas en la espalda. Me pregunto si lleva datos como este por delante a sus reuniones y si me permiten, diría que no.
Iba a dejaros un enlace al periódico donde leí los datos arrojados por Cruz roja, pero no sé si puede hacerse. De todos modos os invito a leer esas cifras porque son deprimentes. O bueno, me deprimen, dicho con honestidad.
Ayer Cruz roja española aportaba datos: se ha pasado de 909.800 personas que necesitaban ayuda en el año 2008 a 2.390.819 en la actualidad. De ellas el 33 por ciento (más de 600.000) No reciben ningún tipo de ayuda.
Las cifras hablan cuando no son silenciadas. Y en esas reuniones exteriores deberían ponerse sobre el estrado, quizá de ese modo las palmaditas en la espalda se trocasen por una palmada más contundente en los morros. Dije quizá. Es un decir. Qué se yo.
Por suerte Hollande, presidente de Francia, dijo algo que tiene sentido: Hay que recortar, pero no debilitar las economías. Dejen al menos que exponga que en mi opinión Rajoy está debilitando la economía; al menos puedo decirlo de la mía, lo cual no sé si me otorga objetividad, dicho sea con humildad.
La Cruz roja ofrece datos, no se dedica a hablar como le viene en gana. Y esos datos son un reflejo que por supuesto, aunque no se diga, solo reflejan la situación de una parte de la población: la que está siendo recortada en derechos primarios, el derecho a comer por ejemplo, un día tras otro; mientras a Rajoy se le ofrecen amistosas palmadas en la espalda. Me pregunto si lleva datos como este por delante a sus reuniones y si me permiten, diría que no.
Iba a dejaros un enlace al periódico donde leí los datos arrojados por Cruz roja, pero no sé si puede hacerse. De todos modos os invito a leer esas cifras porque son deprimentes. O bueno, me deprimen, dicho con honestidad.
miércoles, 6 de febrero de 2013
Copio y pego mi opinión sobre cómo está el país
...Aquí parte del problema se deriva de la mala gestión por parte de unos cuantos. Y la cantidad de miles de millones de euros que a día de hoy no sirven a nadie: aeropuertos sin pasajeros, estadios de fútbol abandonados al olvido, edificios carísimos que no sirven para nada, cabezas de tren sin vías por las que circular, obras a medio acabar en las que se invirtieron miles de millones de euros para las que no hay presupuesto de finalización. En definitiva grandiosidades varias que en vez de procurar beneficio solo produjeron gastos astronómicos y trabajo momentáneo.
La ganadería malvive, la minería amenaza con morir, el pequeño empresario se ve abocado a cerrar, la juventud busca su futuro emigrando, quien antes iba tirando con su sueldo se ve hasta arriba de problemas para llegar a fin de mes. Y la situación se mantiene en el tiempo mientras se anuncian nuevas subidas de impuestos que encarecen más la vida y conllevan nueva pérdida de empleo.
No soy nada optimista, porque los desastres aumentan a mi alrededor y en mi opinión hay una parte del rebaño que muere de inanición mientras el otro está siendo engordado.
...Aunque el pueblo llano de una u otra forma buscará la solución a una forma de vida inaguantable en el tiempo.
Os dejo una entrada.
La ganadería malvive, la minería amenaza con morir, el pequeño empresario se ve abocado a cerrar, la juventud busca su futuro emigrando, quien antes iba tirando con su sueldo se ve hasta arriba de problemas para llegar a fin de mes. Y la situación se mantiene en el tiempo mientras se anuncian nuevas subidas de impuestos que encarecen más la vida y conllevan nueva pérdida de empleo.
No soy nada optimista, porque los desastres aumentan a mi alrededor y en mi opinión hay una parte del rebaño que muere de inanición mientras el otro está siendo engordado.
...Aunque el pueblo llano de una u otra forma buscará la solución a una forma de vida inaguantable en el tiempo.
Os dejo una entrada.
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