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sábado, 21 de agosto de 2010

Malinterpretación

Hay días en que te levantas con el pie cambiado, o que sencillamente si te hubieras quedado durmiendo sin haberte enterado de que amaneció hubieras salido ganando. Así definiría el día que tuve hoy, y sin quejarme porque todo lo aprovecho para escribir, cuando necesite retratar un día cruzado no necesitaré ni una pizca de imaginación, solo recordar mínimamente el día de hoy, que tampoco es que haya sido tan excepcional, que no, solo que ni me han quedado ganas de salir a galopar para sudarlo un poquíto y deshacerme de su entuerto.

Y es que hay días que uno pagaría por el silencio el precio más desorbitado de los posibles. Hay días en que una isla desierta sería el lugar ideal para olvidarse de que se está en un mundo de locos. Porque uno vive en un mundo de locos cuando alguien afirma lo mucho que le gusta discutir y lo que clama es por una gota de silencio, ¿tan mal me explico? Imagino que sí, que me explico faltal y me disculpo muy malamente cuando me parece que no tengo porqué disculparme.

Hay días tan raros tan raros que a uno no le apetece ni irse a dormir para dejarlos atrás, de modo que decide torearlos frente a frente y sin estoque. Vamos, que estás a punto de acabarte pesadilla y yo voy a seguir aquí, porque sucede que después de un día malo de veras vuelve siempre a amanecer, y mañana saldrá el sol por donde quiera. Que salga por donde salga porque esta batalla aún antes de terminarla ya está ganada. Es lo que a uno le sucede cuando sabe exactamente como quiere que sean el resto de sus días: Tranquilos.

4 comentarios:

  1. Siempre queda el remedio de encerrarse en ese lugár tranquilo que todos tenemos, ya sea mentál o físicamente. Y solo salír de él cuando se haya recuperado un minimo de serenidád para seguír adelante.
    Hay que buscár siempre la tranquilidád con una actitúd positiva ante los demás, aunque sea repitiendo mil veces en el pensamiento "Hoy me siento bién y nada ni nadie lo va a estropeár".

    Y piensa que muchas veces, ante un problema, decír lo que piensas en vóz alta, pero acompañado de una sonrisa y un buén gesto, desarma al más templado de los polemistas que todos tenemos alrededór.

    Cuidate mucho. Saludos

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  2. ´Bufff... cuando tengo uno de esos días, estoy deseando que se acabe y tratando de no meterme más en problemas, que luego sé que tendré que resolver y me llevarán tiempo. Lo bueno de esos días es que se espacian entre sí, pero cuando te tocan, te descolocan completamente y te enturbian el ánimo.
    Un abrazo.

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  3. Creo que el mejor remedio es ese, saber que no se es el único del universo al que le salen días raros raros.
    Que pena que no tengamos cargador como la cámara digital o el teléfono móvil. Porfa, alguien que lo invente :)
    Saludos

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  4. Creo que el mejor remedio es ese, saber que no se es el único del universo al que le salen días raros raros.
    Que pena que no tengamos cargador como la cámara digital o el teléfono móvil. Porfa, alguien que lo invente :)
    Saludos

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