lunes, 26 de noviembre de 2012

Una lección de vida para toda una vida

A veces uno llega a ser consciente de todos los días que le quedan por vivir y solo tiene dos opciones, pasarse todo ese tiempo lamentándose o intentar regalar a los demás aquello que aprendió a lo largo del tiempo. Este profesor optó por lo segundo y nos regaló un momento maravilloso que jamás podremos olvidar. Y que sus hijos le agradecerán de por vida.

La vida está llena de pequeñas tragedias que uno debe superar sin perder la sonrisa, porque si pierde la sonrisa habrá perdido el único valor capaz de vencerlo todo, el gesto que demuestra que pese a todo vale la pena haber llegado a este lugar, para compartirlo con la gente que nos sale al encuentro, así por azar.

Una lección de vida para toda una vida







5 comentarios:

  1. Nota: este vídeo lo hallé en el blog que dejo en el enlace de la entrada anterior.

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  2. Hay que ser muy coherente con uno mismo y nada egoista con el mundo...difícil y maravilloso, sin duda. Un beso

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  3. Susana, Di, creo que es el mejor regalo que ese padre pudo hacerle a sus hijos y al mundo. Porque todo su mensaje encierra una gran verdad.

    Aunque ya sabemos que la vida es a veces muy injusta.
    Saludos

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  4. Bien, poner el vídeo no era tan complicado, no lo sabía ;)

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