lunes, 27 de mayo de 2013

Método de trabajo

Un día abría este blog sin saber bien el motivo, pero segura de querer indagar por este lugar. Ahora sé algunas cosas:

-Que cuando escribes siempre estás solo y sigues estando solo cuando te leen.

-Que en esto nunca nadie podrá ayudarte lo suficiente porque es tu escritura y es tu camino, un camino que se recorre en soledad.

- Que mientras escribes luchas contra todos tus fantasmas y contra ti mismo.

- Que no importa cuanto anticipes tu historia, ella sólo se escribe del modo en que elige ser escrita, y en el momento en que te pones a ello; antes no.

- Que no sabes a donde vas o adonde llegarás, todo cuanto puedes saber es que vas y que aspiras a llegar sin desfallecer.

- Que si encuentras a alguien que quiera leer tu historia y ayudarte a corregirla sin otro tipo de interés que el de ayudarte a hacer tu propio camino, estás de suerte, y no puedes permitirte fallar en esa oportunidad que quizá sea única.

Como decía, un día abrí este blog sin saber bien el motivo, sólo quise estar aquí para hablar. Hablar se me antoja lo mismo que escribir, con sus diferencias, escribiendo puedes pausar el tiempo y pensarlo más. El motivo no era otro que exponer penas y dudas, convencimientos, errores varios, ilusiones, motivaciones; si se quiere sueños locos. Y entre todo esto encontré mi propio método para escribir. Cada persona tiene el suyo propio, el que mejor funciona, y el resultado no está aquí, está en esa historia que estoy escribiendo ahora mismo y que tal vez, (espero que sí), quiera compartir. Después de tantas historias escritas siento que estoy escribiendo la primera de todas, sin preconcebirla, en esto es igual a las demás. Todo lo que esquematizo lo pierdo, porque escribo para descubrir qué es lo que estoy contando, antes que nadie a mí. Y es mi primera historia después de tantas, porque ahora encontré nuevas herramientas que no tenía, veo lo avanzado a primera vista y la historia se escribe a sí misma hasta la fecha. Quizá sea el principio del principio. Sé que lo es. Al menos para mí.

4 comentarios:

  1. Es como la vida misma. Llegamos a lugares imprevistos sin saber muy bien como.

    Saludos

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  2. Eso que has dicho es muy importante Begoña, seguro que aún hay mucho que decir. Abrazo.

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  3. Rodericus, es aquello que dijo Machado:

    "Caminante no hay camino se hace camino al andar".

    Mejor poner siempre una sonrisa y nuestra mejor intención porque el resultado nunca está claro.
    Saludos

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  4. Amapola, no sabes lo mucho que me gustaría poder estarme calladita. Lo que sucede es que no puedo no escribir, de modo que como escribo mucho, a buen seguro diré mucho que desconozco aún.
    Otro abrazo para ti.

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