martes, 29 de junio de 2010

¿No os da miedo subir un texto vuestro a internet?



Esta pregunta la hacían en un foro y la respondió una escritora a quien sólo han publicado un libro, la respuesta fue un sí rotundo. Inmediatamente lo tuve claro, la mujer sólo tiene dos ideas y una era el libro que escribió. Es raro, pero es usual. A mi particularmente me gustaría vivir en el silencio más absoluto jamás pensado, que de todo lo que escucho casualmente no se me ocurra una idea que daría para una historia.

Y además respondería que sobran todos los agobios, hay escritos que jamás pondrás en un blog, porque cuando vas a trasladarlos de tu libreta a este medio te gritan que no. O los estás terminando de copiar para publicarlos y de repente sabes que aunque nunca te lo dijeran tienen su lugar, y ese lugar es una editorial. Sí a veces ocurre, ellos te dicen donde irán. Y qué es lo que necesitan. Alguien que les de garantías y que luche por ellos como si fuesen suyos. Ese es el celo editorial, y esa la razón de que publicarlos allí te sea tan importante. En ese momento sabes que eres la escritora al revés: dime que vas a publicarme y te escribo el libro.

_ ¿Qué clase de libro?

_ No lo sé, ya se me ocurrirá. Dame tiempo y lo sabremos.

Esto me lleva a una reflexión sencilla: nadie es tan importante para ser único, o para tener una sola idea que le pertenezca por completo. Y nadie es tan tonto para darlo todo en un solo lugar. No tiene porqué.

Cada texto tiene su propio lugar y él te lo pide. A veces lo reclama aunque tú mismo se lo niegues, aunque quieras matarlo antes de que surja. La escritura es magia y aunque ni entiendas los porqués son magia que funciona. Es necesario escuchar al corazón pero no sólo porque hace tac tac, sino porque su voz es silenciosa.

Cuando aprendas a escucharlo debidamente él te dictará. Despreocúpate del resto, si has de llegar llegarás y si no, no puedes hacer nada. Pero ser un avaricioso de ti mismo sólo te empobrecerá más cada día, porque dar te obliga a recibir: a fin de cuentas lo único que hacemos es dar aquello que nos han dado.

5 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo contigo. La letra que duerme en la oscuridád de un cajón, está muerta.

    Me gustaria que me dejase tú opinión sobre la progresión de "San Timoteo" a medida que vaya apareciendo. Me lo estoy pasando estupendamente con ese tipejo.

    Saludos.

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  2. Soy difícil de entender y lo sé, pero no estoy de acuerdo, mis letras que duermen en un cajón están infinitamente más vivas que estas porque yo estoy cien por cien segura de ellas. En cambio respecto a estas me caben sólo dudas.
    Mi camino sin duda es el concurso literario. Todos mis empeños están allí.
    Suerte con Timoteo.

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  3. ERES SUBNORMAL COMPLETA ENTRITA ENTERITA TODA TU ESTUPIDA

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  4. Pues lo tienes muy sencillo, no vuelvas por aquí :)

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  5. Cuando alguien utiliza la palabra subnormal como un insulto recuerdo a los síndrome down, a ellos también los llaman subnormales y son gente encantadora.
    Por lo tanto me siento halagada.

    En cambio un anónimo es alguien a quien insultar le resulta gratuito. Por lo tanto es igual a cero.

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