viernes, 6 de diciembre de 2013

A la espera de olvido

Anteayer estuve en el primer entierro en el que alguien fue enterrado, ante mis ojos, en una de esas tumbas que semejan una cama grande, cubierta con lápida blanca. Aún no superé la sensación que me produjo tanto silencio y tantas flores alrededor. Tantas vidas pasadas de las que nada sé, cada cual en su escondrijo, custodiado por alguna figura de mármol y algunas letras que resume su tiempo con brevedad.

Tampoco superé un sueño inquietante, que tuve al respecto, en la noche. Hay sueños que dan para historias cortas que nunca querré escribir. Que pese a ser magníficos en su forma serían harto angustiosos en su ejecución, por eso quedan ahí a la espera de ese olvido, que  a su tiempo, llegará o no. Mientras tanto sigo encerrada en esa sensación que te hace mirar la vida con ojos nuevos y al tiempo te recuerda que en algún momento será tu fin. 

Ya no sé si quiero que me pongan en un nicho o que me quemen o que me tiren al río. Pero no, yo no quiero descansar en una cama cubierta con lápida blanca. Al sol sin poder ver el sol, a la lluvia sin que me cale los huesos, a la noche que sin verla se hará eterna.

...Sigo sin pretenderlo envuelta en la sensación...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu lees desde la invisibilidad y puedes aportar algo a este lugar, para ello existe