La verdad que es un vicio eso de recolectar puntos de mira. Aunque creo que cada quien tiene su forma de hacer las cosas, mejor o peor. Y que para escribir se necesita mucho tiempo, al menos para escribir una novela en la que todas las piezas encajen como un mosaico. Son muchas horas de trabajo las que lleva elaborar algo que te convenza a ti mismo, no digo ya a los demás.; ni mucho menos a una editorial que quiera publicarlo.
Por mi parte le he cogido el gusto a esto de tener blog y condensar, de pensar en voz alta y leer lo que pensáis los que comentáis. Es el modo más parecido que encontré a un sueño casi antiguo. La vida me reclama en todo su espacio, no tengo tiempo apenas para escribir, y tengo mucho tiempo para vivir. He aprendido a escribir en el silencio, en los paisajes que recorro, en el cielo que contemplo, aprendí a escribir sobre la superficie del mar, sobre el verde de los prados, el rigor de los acantilados; ya escribo en cualquier lugar con letras invisibles que desaparecen y se quedan. Es un modo eficaz de escribir el mensaje que intento transmitir, que es una suerte estar vivo. Que es una suerte vivir. Cuando me encuentro con alguien en lugar alguno hablo y escucho, y antes de despedirme es lo mismo que intento transmitir. Que es una suerte estar vivo, y que debemos alegrarnos por vivir. Este es el único texto que de todas las maneras intento transmitir, de modo que no es tan imprescindible escribir. Al menos de momento.
Aún así dejo estos apuntes. Sé que en un día futuro me pueden servir:
