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jueves, 27 de mayo de 2010

Gonzalo Moure


Premio Gran Angular 2003

El verdadero talento no necesita público. Casi al comienzo del libro esta frase me atrapó, y supe que este libro estaba escrito para mí. Que era uno de esos libros que disfrutaría de principio a fin, y lo fue. Los protagonistas fueron personas desde el primer instante, algo que considero fundamental para disfrutar de la lectura. Y toda la historia se desplegó ante mí como si la estuviese viviendo desde dentro, algo que no siempre me sucede porque desde que hilo mis propias historias les veo más el cartón a los libros, este libro no tiene cartón, es todo pasión.

A través de sus páginas me encontré con la tierra asturiana, sus olores, sus colores, todas sus texturas, sus casas de campo, sus bosques frondosos, sus contradicciones y al tiempo todas las contradicciones del ser humano. Son ciento setenta páginas llenas de verdad, es un libro que late y que trata del talento musical de un muchacho capaz de reproducir a la perfección cualquier pieza musical que escuche, y eso sin haber aprendido más música de la que aprendió en la escuela. Es el suyo un talento musical que llena toda su vida, una vida sencilla como hecha a medida.

Creo que con eso está dicho todo, no me gusta desvelar los libros que leo porque cada lector hace su propia lectura. Siempre digo que los libros son como los zapatos, unos nos quedan grandes, otros pequeños, unos nos dejan rozaduras, otros nos incomodan y los apartamos...cuando encuentro un libro justo a mi medida me siento feliz, porque veo que aquello que escribo tendría cabida. Si fuese lo bastante buena habría un hueco también para mí, y saber que es posible es todo cuanto necesito saber para seguir escribiendo y corrigiendo, para seguir intentándolo. Con otros libros me encuentro con el sentimiento contrario, tal vez demasiado a menudo, de ahí mi sentimiento de plenitud en esta mañana en que el trabajo se me acumula y no tendré tiempo de escribir mucho más, algo que me frustra.

Frecuento muchísimo las bibliotecas y me traigo montones de libros a casa, pero en verdad no hay muchos que comprenda párrafo a párrafo desde el comienzo hasta el mismo final, porque no todos conservan mi atención página a página, algunos se inflan y desinflan, prometen y no conceden, desorientan y te pierden. Me gustan los libros que son como un largo paseo en el que sales de aventura y vuelves mirando el mundo con ojos nuevos, me gustan esa clase de libros porque son los libros que no lees, son los libros que vives del modo en que vives un capítulo de tu propia vida. Comparto con Irene, la chica de la portada una cualidad sorprendente, soy doña sí pero no, y me pasa lo que a ella, cuando tengo dudas serias es la vida quien toma la iniciativa y responde por sí sola a todas mis preguntas. A veces solo es necesario hacer la pregunta, y la respuesta llega sola, qué cierto.

Por último decir que Gonzalo Moure tiene un blog donde escribe del mismo modo en que lo hace en este libro, es un lugar donde escribe poco últimamente, se ve que otros personajes le mantienen atrapado dentro de su propio mundo precisamente por eso, porque el verdadero talento no necesita público. Se crea a sí mismo porque le es imposible no crearse y después busca un hueco en el mundo.


Consejo

Voy a anotar aquí un consejo que me dio Carlota: escribe menos páginas diarias, escribe con los pies bien fijos en la tierra, haz un esquema de tu historia y no te salgas de el, en cada capítulo ten claro lo que sucederá y no te salgas de ese margen. Sé consciente de lo que escribes y como lo escribes, deja el texto bien puntuado y no te vayas por las ramas ni improvises, que conociéndote te será más que imposible. Pero si te ciñes a estos consejos cuando escribas la última palabra tendrás listo todo el texto. Verás que diferencia.
Acabo de comenzar una historia que será escrita tal que así, ciento y pocas páginas. Prometo que la escribiré con toda esta cordura casi imposible siendo yo. Lo anoto aquí para recordármelo cada día desde hoy hasta que concluya. Quiero saber si es posible escribir así.

Así sucedió


Mi cabeza amaneció ya de este humor, como tantos días en que no encontré nada que me hiciera sentirme vivo. Desde que tuve el accidente y me quedé confinado a esta silla de ruedas ha habido infinidad de días como este de hoy, en que quisiera hacer algo que me haga sentir vivo de nuevo. Algo que me recuerde que estar vivo tiene una compensación del tipo que sea. Y mientras la casa estaba sumergida en el silencio me acerqué al ventanal del salón y contemplé la cuidad, era una ciudad en puro movimiento, y yo allí parado, como cada día de los que paso sumergido en mi propio infierno. De nuevo surgió ese anhelo al fondo de mi mente y me encaminé al ascensor, después a la calle, después crucé la ciudad hasta la autovía y me aventuré de nuevo a ser yo, a sentirme una pieza importante de mí mismo de nuevo, necesité de la velocidad para recordarme que puedo. Que puedo volver a encontrarme y luchar de nuevo por algo importante.

Algo importante, eso fue, en medio de la nada más absoluta volvía a encontrarme conmigo mismo después de tanto tiempo. Fue algo increíble, el viento en la cara, el pelo arremolinado, el vértigo de que la vida cambie en tan solo un segundo, todo vino a mí y lo vi claro. Andaba buscando un sueño por el cual luchar y lo había tenido delante de mis ojos y no supe verlo. Ahora lo tuve claro, siempre quise ser pintor, un pintor de los buenos. Y nada podía impedirlo. Fue idiota pero fue así, salí a buscarlo y vino a mí. Esa misma mañana lo compraría todo, bastidores suficientes, pinceles de cerda, un godette, tubos de colores, todo surgía al fondo de mi mente llamándome con urgencia. Fue como volver a nacer, como nacer de nuevo a la vida después de muchos años de muerte, dos kilómetros a penas para abandonar la autovía y regresar a la ciudad para ponerme a pintar altos edificios, o parques en movimiento, o escuelas en plena hora del recreo, o el atardecer en la playa, aún no me había decidido cuando un coche patrulla se detuvo ante mí cortándome el paso. Intenté explicarles, me disculpé, les dije que jamás lo haría pero que me dejasen seguir, necesitaba que mi sueño no se desdibujara, y allí estaban ante mí sin quererlo entender, sin prestarse a saber, como exigentes dueños de mi destino. Les dije a todo que sí, y prometieron devolverme pronto a mi casa, mientras yo pensaba en lo mucho que necesitaba que me dejasen en paz para comenzar a creer que había un modo de libertad detrás de mis óleos...

miércoles, 26 de mayo de 2010

Un mundo cada vez más absurdo




Últimamente están saliendo normativas más demenciales o noticias más inverosímiles, pero los telediarios siguen escogiendo sus noticias de un modo estúpido o contándolas de un modo estúpido o ambas dos, y mientras el mundo en que vivimos está inmerso en multitud de problemas ponemos el foco en un friki que llama a los príncipes de Asturias "chupones" y se le dedica más tiempo en el noticiero que a los muertos de Irak, de los que a menudo ya ni se acuerdan. No me gusta ver los noticieros, pero tampoco me gusta vivir de espaldas al mundo en el que vivo aunque las más de las veces ni lo entienda, por eso esta mañana decidí verlo y de entre todas las noticias me quedé con dos: manipular la matrícula del vehículo tiene retirada de seis puntos de carné y 6.000 euros de multa. Porque si no te alcanza el radar estás expuesto a un serio peligro en la carretera imagino, algo que desconocía, pero prometo mantenerlas bien limpias a partir de ahora no sea que me vaya a estrellar por eso con todo el trabajo que tengo programado para hoy. Que como siempre es mucho.
La segunda noticia es la de un hombre que circulaba con una silla de ruedas a 80 km por hora en una carretera de Brasil. Un hombre que debería ser noticia por su afán de superación, por su ilusión por lograr lo casi imposible, pero es noticia por carecer de licencia de conducción en la vía pública. Y carece de licencia de conducción porque nadie se la daría, vamos que al final el problema es que no tiene matrícula, pues ea, que le regalen una para salir bien en la foto y que le dejen batir sus propias marcas, que lo que le hace falta a este mundo absurdo es afán de superación, pero ya lo dice un proverbio chino: El clavo que se destaca recibe siempre un martillazo. El proverbio ese está bien, pero para estos tiempos que vivimos se van quedando obsoletos, y los tendremos que renovar, aquí y en este exacto momento lo que prima es sobre todo la recaudación, algo así como Si quieres ir seguro por la vida paga. Hay un impuesto para cada tipo de perdón.



martes, 25 de mayo de 2010

Texto de Madre Teresa de Calcuta



Siempre ten presente...

La piel se arruga,
el pelo se vuelve blanco,
los días se convierten en años…

Pero lo importante no cambia; tu fuerza y tu convicción no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.
Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés viva, siéntete viva.
Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas…

Sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.

Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
Pero ¡¡¡nunca te detengas!!!


lunes, 24 de mayo de 2010

Noviembre dulce



Esta película me encantó, Charlize Theron me parece una de las mejores actrices del momento, y Keanu Reeaves uno de los mejores actores, de modo que juntos solo podían hacer un papel soberbio, tan creíble que costaría trabajo no creer que todo eso sucede en verdad ante nuestros ojos. Al menos a mí me convencieron hasta el punto de verla varias veces con la emoción de la primera vez. Soy incorregible, lo sé, pero es todo cuestión de gustos y creo que los dramas me atrapan de principio a fin, incluso cuando escribo, si una historia surge de la nada hay un drama encerrado que solo a costa de trabajarlo se convierte en algo posible leer, supongo que a veces ni eso, pero en cualquier caso hay instintos que no se pueden cambiar; y también hechos irrefutables, si tuviese que recomendar a mi mejor amiga una película podría ser esta, después me vendría diciendo que mejor que no le recomiende nada más porque soy una recomendadora horrorosa, qué le vamos a hacer, para gustos colores. A mí me encantó y me terminé todas las veces que la vi la caja entera de pañuelos, porque todo me lo esperaba menos esa verdad que se desvela casi al final y que es igual de tremenda cada vez que la veo. Inolvidable.

domingo, 23 de mayo de 2010

Rocío Dúrcal




La vi cantar en directo cuando ya se trataba de su enfermedad. Fue impresionante ver el arrojo de esta mujer, su elegancia sobre el escenario, su sencillez, y escuchar ese tono de voz que nadie ha logrado ni antes ni después. Ver esa sonrisa estupenda con que obsequiaba a todo el mundo mientras esperaba el comienzo de la siguiente canción, era una dama; y crecí cantando todas sus canciones rancheras que eran las únicas canciones rancheras que no me apenaban.

A día de hoy encontré un cantante ranchero con su mismo ímpetu que tampoco me apena, y escribo esta entrada porque tiene gracia que mi vecina de enfrente se pase la vida escuchando a Rocío Dúrcal en todas partes, y yo escuche a Alejandro Fernández también a viva voz. A veces es gracioso escuchar cómo cantan la misma canción a la vez con matices diferentes.

A Rocío ya no la puedo escuchar sin sentir un nudo en el pecho. Todas sus canciones me llenan ahora de tristeza, pero mi vecina la pone a todo volumen cuando limpia su jardín que según una amiga mía eso no es un jardín es una selva. Casi no puedo escucharla, pero cómo me alegra que siga acompasando el trabajo diario de tanta gente. Me encanta.

Había escogido otra foto que tuve que quitar, errores de principiante.