miércoles, 30 de septiembre de 2015

Ayudas que tardan mucho en llegar

Huyen de la guerra, buscan un país que les acoja con amabilidad mientras quienes destruyen su país desaparecen de su faz, para poderlo habitar de nuevo en paz. Las imágenes se repiten a diario y causan escalofríos de solo imaginar que tú y yo también podríamos correr la misma suerte mientras las manos indecisas se frotan sin ayudar.

No sabemos si acaso podemos elegir nuestro destino o si acaso estamos atados a lo ya previsto.

Pero en todo caso hay algo cierto, estamos terminando el mes de Septiembre de 2015 y nuestra obligación es la de ser tan solidarios como podamos. Nuestra obligación es dejar de mirarnos el ombligo y ser capaces de ayudar a quienes nos necesitan de la forma en que podamos. Hay que buscar nuevas fórmulas de seguir soñando un mundo más justo y ponernos en marcha. Hay tantos niños sufriendo y tantos padres cargándolos en sus espaldas con tanta incertidumbre que hasta el corazón más fuerte está a punto de reventar. Hay sufrimientos tan inconmensurables que solo cabe confiar en que sabremos resolverlo todo antes de que sea muy tarde.

Quienes no somos inteligentes esperaremos que quienes presumen de ello se pongan a inventar esa fórmula que de cabida a eso de lo que presumimos: Somos humanos. Todos venimos del mismo sitio e iremos al mismo lugar cuando terminemos la cuenta atrás. Solo podemos ayudarnos los unos a otros porque todos venimos dotados de esa capacidad.

Demostremos que todo aquello de lo que presumimos es real. No esperemos más.

1 comentario:

  1. Lo de la inteligencia en la política, es como la posibilidad de vida en Marte : no está confirmada que exista.

    El comportamiento de Bruselas en este asunto es totalmente deplorable.

    Un abrazo

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