Powered By Blogger

miércoles, 27 de octubre de 2010

Los nuevos proyectos

Nos emocionan a todos, son un principio en el cual todo pudiera ser, nos llenan de energía, de entusiasmo, de ideas, de vitalidad incontenible. Cualquier nuevo proyecto es una oportunidad de ser más y mejores. Un nuevo proyecto es una flecha lanzada al infinito en espera de al fin sea esta vez.

Nada me gusta más que un nuevo proyecto, sobre todo si resulta interesante. Si resulta interesante entonces sucede que lo quiero compartir. Esta entrevista es algo que todo aspirante a escritor debe leer, la dejo aquí:

martes, 26 de octubre de 2010

Frase

Hay momentos en que todas las palabras sobran, porque faltan las de un niño.

Palma

Esta hermosa frase la he sacado de un comentario que se encuentra aquí. Decir que me uno a ese dolor.

Reuniones para celebrar la edad

El centro social, que es también centro de día está situado en un lugar privilegiado de la pequeña villa marinera. Es un edificio blanco edificado sobre las rocas de la cordillera, alto, muy alto y lleno de alegres ventanales que de un lado miran a tierra y del otro al mar. Por un lado ves a la gente que sube por el paseo junto a la torre del reloj y por el otro el mar en toda su intensidad, y las barcas que se mecen al compás marcado por el ritmo de las olas que llegan a puerto.

Es el lugar donde siempre digo que quiero pasarme la vejez, allí jugando a las cartas con mis amigas, o al parchís, al bingo o al dominó, entre estanterías de libros infinitas y plantas verdísimas, entre la quietud de las tardes aburridas en las que no se tiene a quien esperar. No quiero esperar por nadie cuando llegue a la vejez, no quiero condicionar a nadie a llegar a mi casa para divertirme en las tardes de un día cualquiera, quiero tener la agenda bien ocupada y que acuerden conmigo cuando van a llegar, para no sentirme limitada ni que ellos se sientan obligados. Me gustaría ser una anciana sin vejez, sin amargura, sin quejas, sin reproches, una anciana de tantas que llegan a ese hogar del pensionista, que es a su vez centro de día.

Da gloria verlas llegar, con sus chaquetones largos, sus medias de seda, sus zapatos de tacón cuadrado, sus blusas blancas, sus faldas negras, su pelo blanco bien peinado, sus perfumes suaves, sus pendientes de oro y sus aros de casadas, dobles ya porque son viudas. Llegan en grupos de cuatro, con la actitud de los niños pequeños que van al cole, hablando entre murmullos y riendo en susurros. Al entrar dejan sus chaquetones en el perchero, buscan un sitio y se sientan junto al ventanal que da al mar, las saludan las nubes blancas, el sol diáfano a punto de extinguirse y el cielo rosado si están de suerte. Sino las saluda el temporal que azota fuertemente en los cristales, el viento ensordecedor, o las olas rugientes que baten sobre el roquedal asentado bajo el último piso. En ambos casos la vista es espectacular.

Puede verse la pantalla de algún ordenador portátil conectado a internet, por ahí andaré yo - me digo en silencio mientras camino- leyendo vuestros blogs y sonriendo con vuestras ocurrencias; me gusta pensar en mi vejez así. Una vejez que no cuente hacia atrás, que no se regodee en el pasado, que exprima el ahora y el aquí hasta su última gota. Eso es lo que veo cuando miro hacia el cristal y están allí comiéndose las fichas y contando veinte de casilla en casilla, muertas de la risa porque van a ganar. Es una de esas estampas que te insuflan vida, que te hacen reflexionar y que te gustaría saber plasmar en un escrito para que otros la disfruten y les haga pensar que la vejez depende mucho de quien la ostente. Puedes amargarte o disfrutar, como en todas las etapas de tu vida.

En estos días saltaba una noticia a los telediarios que me hizo pensar en ese grupo de hombres (que también los hay, solo que son más uniformes, es raro que uno destaque más que los demás, la diversidad de una mujer es siempre como la de las flores) y mujeres que juegan a las cartas allí, o al bingo, o al dominó. En sus caras de felicidad radiante, puede leerse que es el momento de reunión que han esperado todo el día, todo ha valido la pena por esperar a las cinco y media y poder estar todos juntos y muy bien avenidos hasta las diez. Sin que digan nada, puede leerse que ese es ya su único lujo, estar juntos y pasar una tarde divertida, charlar y reír hasta desgañitarse, antes de volver a la soledad de un hogar donde las horas se hacen interminables con el lento tic tac del viejo reloj de pared como único fondo. Un tic tac que mientras la casa estuvo llena jamás se oyó y que ahora resuena como un eco trágico que marca el fin de todas las horas que aún esperan a venir, todas esas que en llegando se descuentan.

(Es justo al llegar aquí cuando entiendo que mi hija diga siempre que todo cuanto escribo es de suicidio y que nadie me va a publicar, me ha costado, pero al fin ya lo he entendido. Nadie me publicará jamás, pero es tal que así como escribo váyase a saber porqué, seguramente porque no sé, y sinceramente me da lo mismo)

En los telediarios de los últimos días apareció esta noticia que me dejó un infinito sabor a hiel, y un desánimo sin límite por los absurdos días que vivimos. Yo no supe contarla, por eso no lo hice, pero alguien la contó por mí. Aquí os la dejo.


lunes, 25 de octubre de 2010

Frase

Ningún gran escritor es feliz

Vargas Llosa



Este titular encabeza la entrevista, aunque en el texto se lee con distinto matiz.
www.magazinedigital.com
Me cuenten lo que quieran, pero los escritos en papel son otra cosa. Traerte el periódico a casa y leerlo con absoluta tranquilidad, y pasar las hojas llenas de colorido del magazine y dejarlo bien a la vista en el revistero...

Correo no deseado

¿A quien no le llegó alguna vez el correo no deseado a la entrada de correos deseados o viceversa?, pues bien, eso me sucedió hace unos días. En el correo no deseado me entró un aviso de cambios con respecto al blog, unos cambios para pasarlo a wordpress si quiero que siga vivo a partir de Enero. Intenté leerlo pero la cosa era bastante complicada para el tiempo disponible que es como viene siendo, ando a todo a la vez, de modo que después de leerlo por alto lo pasé a borradores. La idea era no perderlo para dedicarle tiempo y hacer los cambios oportunos por no quedarme sin blog, porque este espacio me ilusiona lo ni cabe imaginar. Y a veces también me hace preguntarme qué cosa de mundo es este mundo virtual, es como volar sin alas y sin moverse del sitio pero llegar tan lejos como jamás llegarás, me apasiona, eso lo reconozco.

Y sucedió que al intentar pasarlo a borradores se esfumó sin dejar ni rastro, después recordé que debía haberlo marcado como correo deseado, algo que no hice. Y ahora no tengo ni idea de qué cosa era la que había que hacer, ni donde tengo que pedir que me lo expliquen porfa que es que ni me enteré. Hace tiempo que tengo claro que en este mundo virtual uno reproduce exactamente los mismos errores que suelen caracterizarle en el mundo real, vamos que al final se sigue siendo el mismo rollo de persona que se es por mucho que se evite. Ajo y agua, ahora a esperar a ver si vuelve esa información a mi correo de entrada o a investigar.

sábado, 23 de octubre de 2010

¿Cómo nace el amor?

Últimamente estoy asumiendo un riesgo enorme, que es intentar acercar a mis lectores ( parece increíble que los haya, pero los hay) a textos que considero buenos de verdad, para dar voz a quienes son capaces de crearlos, que es mi forma de agradecer que los hayan compartido conmigo dejándome ese sabor que solo deja la verdad unida a la belleza, o al arte. Es un riesgo, porque Días de lluvia puede ser el lugar al que no quieran regresar, algo que asumo porque este es un lugar de paso, nunca sé cuanto tiempo voy a permanecer aquí, permanezco porque lo necesito de un modo interior, el cuerpo me lo pide, pero si un día me pide no regresar, no regresaré, es mi forma de ser y a mi edad ya no se cambia. En todo caso jamás dejaré de escribir, es un ejercicio que me llena de vida, motivo más que suficiente para saberlo.

Pues bien, en el recorrido sorprendente que me lleva hasta un blog, que a su vez me lleva a otro, voy encontrando la única colección de joyas que quiero coleccionar: buenos escritos. Y no puedo evitar maravillarme de la casualidad de casualidades que me lleva a descubrir un nuevo lugar en el que me quiero quedar para leer, tanto lo editado como cuanto se actualice. Tengo infinidad de preguntas cuya respuesta busco desde tiempo inmemorial, y una de todas ellas era precisamente la que formulo en el título: ¿Cómo nace el amor?

Si ya era difícil explicarlo una sola vez con tal veracidad, conseguir explicarlo de tantos modos diferentes deja claro que la casualidad no existe, existe el arte. Si el arte se une a una poderosa razón nace la musicalidad de las palabras, y tal parece que estuviesen hablando por primera vez:




viernes, 22 de octubre de 2010

¿Cómo se escribe?

Se escribe asumiendo un riesgo, tomando partido, lanzándose a una aventura que nunca sabes en que terminará, estrujándote el cuerpo, sudando tinta, poniendo en ello lo mejor de ti. Se escribe despierto y soñando a un tiempo, reinventando la realidad, zambulléndose de lleno en un nuevo mundo que apenas puedes vislumbrar.

Se escribe por un oleaje interno, por una intuición, por un temporal que llega y te arrasa, te esparce y te atrapa, te eleva y te choca, para finalmente construirte de nuevo en un nuevo yo. Se escribe por muchos motivos, normalmente se escribe porque no se puede evitar, en mi caso escribo sobre todo por eso, porque aunque quisiera evitarlo no podría, es un modo de respirar...y de ahogarse a veces.