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martes, 30 de mayo de 2017

El beso del Sáhara, de Gonzalo Moure

Al comenzar a leer este libro ya te encuentras lo primero que te encantará de el: El autor cede los derechos de esta obra al pueblo Saharaui, para la realización de labores humanitarias.
Piensas que eso es amor y que es un gran principio, pero lo mejor de todo es que a lo largo de sus 116 páginas toda la obra es amor; amor a la vida en su máxima expresión. A veces uno no sabe dónde poner sus sueños ni qué pensar sobre ellos, los deja en cuarentena, pero se alegra mucho de ver cómo los cumplen los demás. También se alegra de haberse topado alguna vez con autores que nunca le defraudan, y Gonzalo Moure es uno de ellos.

No me gusta desvelar mucho las historias que cuenta un libro porque aquí no hay atajos, son como una medicina, para que nos funcione hay que hacer el tratamiento completo, en este caso yo diría comprar el libro que además va para cumplir más sueños. Cualquier libro se puede resumir, pero no vivirlo, por eso lo importante es leerlo: vivirlo desde dentro. En cualquier otra página puedes encontrar la sinopsis, o un resumen largo que te puede hacer pensar que sabes de que va, pero no es cierto, sería como si alguien te enviase la fotografía de una sandía y para que adivines su sabor, para nada, no es lo mismo y no alimenta.

El beso del Sáhara habla de una niña saharaui que se llama Nadira y de una niña madrileña llamada Marta, que llega al campamento de refugiados con sus padres, su padre es diputado. Nadira siempre quiso vivir en otro lugar, Marta goza de todos los privilegios sin pensar. La niña saharaui cuando tiene a Marta cerca, tan rubia, tan blanca, tan bonita vestida no puede evitar recibirla con un beso, entonces por un tipo de magia incomprensible se intercambian sus cuerpos. Ahora Marta queda atrapada en un campo de refugiados y Nadira conocerá el privilegio de ser hija de un diputado de Madrid.

Es un libro que nos habla de detalles de un mundo que desconocemos, retratando la belleza una tierra que pese a todos los problemas que sufre tiene unos amaneceres y unos atardeceres hermosos, porque sí, porque la naturaleza no se deja arrancar por la avaricia; así como la lealtad de algunas gentes nunca se podrá comprar. Cuenta todo esto y mucho más. Es un libro cargado de matices y belleza, de belleza y matices desde el principio al final. Tal vez la confirmación de que cuando el amor puede subirse a un teclado imprime una de las mejores historias que alguien te pueda contar.



martes, 25 de abril de 2017

Diario de un vampiro en pijama, de Matias Malzieu

Con su estilo poético y la humildad que le caracteriza, así como su gran capacidad de crearse un mundo amable en cualquier circunstancia, en las 211 páginas que componen esta novela, Matias Malzieu nos cuenta su periplo durante una grave enfermedad que padece de repente, esa que los médicos denominan "Aplasia medular". A partir de ese instante y pese a que su vida se encuentra en una vorágine de presentaciones y proyectos, se ve obligado a ingresar en el hospital para ser tratado de su enfermedad, llegando hasta el punto de verse aislado dentro de una habitación burbuja a la que solo puede entrar el equipo médico especializado y de la que el enfermo no podrá salir hasta que su situación clínica se haya regularizado.

A lo largo del libro logra plasmar lo que es un referente en su obra: la belleza de lo cotidiano filtrada a través de la mirada de un niño ya crecido. Con esa mezcla de ingenuidad y bondad con la que logra recrear incluso lo anormal. En este punto en que ya no tengo claro las frases que puedo poner desde el blog por eso de los derechos de terceros, no anotaré ninguna para quienes podáis entrar aquí a leer, aunque os digo que me encantaría porque todo el libro es una siembra muy acertada de ellas.

A lo largo de la lectura se me ocurrió que la vulnerabilidad de todo enfermo grave de cualquier hospital coincide en lo mismo que cuenta. El dolor de los familiares que ya llevan su cuota de derrotas a cuestas, la evasión de los amigos que ni llaman ni aparecen, los cuidados de un equipo médico de excelente valor personal y profesional, el Yo dolido y enfermo venido a menos; los pinchazos, las transfusiones de sangre junto a la necesidad de buscar la manera de contrarrestarlo todo: La forma de lograr que la vida pese a todo siga siendo un lugar feliz, en el que mañana tal vez ni exista. 

La dureza de la realidad enfrentada a la maravilla de seguir vivo.

Este libro es un homenaje al amanecer, al anochecer, al dolor, a la alegría, a las personas que se quieren y que nos quieren, a la conciencia cruda de que un día moriremos pero que mientras tanto todo es posible. Quedémonos con eso, disfrutemos de lo que en verdad es importante para nosotros ahora, no perdamos tiempo.

Recomendable lectura. Grande Matias Malzieu ;-)




viernes, 24 de febrero de 2017

Todas las criaturas grandes y pequeñas, de James Herriot

Este libro fue el primero que leí este año, lo compré al precio de un café y lo disfruté tanto como si se tratase de unas vacaciones, porque fue uno de esos libros capaces de trasladarme a otros escenarios y otras vivencias además de entretenidas dignas de mención. He retomado la tranquilidad de seguir un libro página a página donde quiera que esté, la capacidad de leer y comprender aún en medio de un ruido casi infernal, es algo que agradezco de verdad en medio de tantas noticias deprimentes que nos trae la actualidad; vivir informado puede ser cruel, eso también vosotros lo sabéis.

Lo bueno de leer en tiempos de Internet es que sin necesidad de tener una biblioteca extensa puedes saber lo que Wikipedia, por ejemplo, cuenta de su autor. James Herriot fue veterinario de verdad, algo que en los primeros capítulos ya se intuye, pero sentí la necesidad de saber algo de su biografía justo ahí y se rumorea que parte de sus libros retratan su propia vida. Yo destaco sobre todo su amor y admiración hacia los animales, así como a la naturaleza y el gusto por las cosas sencillas de la vida.

Lo primero que me llamó la atención de este libro editado por grijaldo mondadori fue su portada, después ojeando su forma de escribir me atrapó la vida retratada allí  y esa capacidad suya de llevarte de la mano a todos sus escenarios. Como persona de pueblo en esta lectura me sentí como trasportada a las casas que visité en mi infancia, a veces los niños nos entendemos mejor con los animales que con las personas y es un entendimiento que a veces dura de por vida. Admiro la fidelidad de estos seres que no pueden hablarnos y nos dicen tantas cosas de sí mismos y de nosotros sin ofender. Nos demuestran que las palabras tienen una importancia relativa en todos los aspectos y está bien que alguien nos lo recuerde alguna vez.

Todas las criaturas grandes y pequeñas es un libro que quiero recomendaros desde aquí. No quiero contarlo ni destriparlo, considero que lo importante es seguirlo página a página para no perder esa esencia rural que amenaza con desaparecer de nuestras tierras, incluso aquí en Asturias se hace tanto en su contra que nunca está de más despertar y luchar por conservarla como parte de aquello que fueron nuestros abuelos y nuestros biznietos podrían ser. Hombres y mujeres en perfecta sintonía con una naturaleza rica que les respeta y les permite ser. Una tierra que alimentada de forma inteligente te provee de su alimento, se deja hacer.

domingo, 25 de diciembre de 2016

Feliz Navidad y un próspero 2017

Hace mucho que no paso por aquí y no se si echo de menos este lugar, en cualquier caso es un recuerdo de un tiempo que después de pasado sigue conservando su sentido. Es un sitio agradable al que retornar con un nuevo aliento lleno de cierta esperanza en el futuro. Los sueños unas veces se abandonan y otras veces se agarran de los pelos. En otras ocasiones ni lo uno ni lo otro, son mientras la vida se va sucediendo del modo en que sucede la vida: Nadie sabe cómo irá.

En cualquier caso en este momento hemos retomado unas fechas especiales. Y me asomo para desearos a todos Una Feliz Navidad y un muy próspero año nuevo.

En este momento dedico mis días a retomar aquella normalidad anterior a este lugar y la saboreo sin otra pretensión que aprender lo que la vida tenga a bien enseñarme. Dudo bastante que sea escritora, solo sé  que me gusta escribir y no soporto que la escritura interfiera demasiado en el resto de mis cosas. Me avergüenza demasiado por ahora lanzarme a luchar de verdad por estar en los rincones desde donde los libros se lanzan sin paracaídas en busca de un lector. No me siento con fuerzas por ahora.Tal vez sea algo destinado a otro futuro o a otras vidas. Lo que es fe del todo no me falta...

Gracias por seguir ahí y que la vida os sea abundante en cosas buenas; eso siempre. 

miércoles, 20 de julio de 2016

Va por rachas


Internet parece ser el lugar donde se encuentran todas las respuestas, sin embargo de un tiempo a esta parte se me antoja un sito en el cual perdemos demasiado tiempo en el que podríamos estar disfrutando de los demás: aquellas personas que hacen que nuestra vida sea especial.

Lo mismo diría de la televisión, de la radio o de cualquier cosa con que llenemos el silencio, ese espacio vital en el que conocernos, para saber qué es para nosotros lo importante. Nacemos con una serie de tiempo limitado, somos conscientes de ello cada vez que alguien conocido se nos muere. Sabemos que tal vez nunca llegue para nosotros el año que viene, el mes que viene, el minuto siguiente...es por eso que cada vez le dedico menos tiempo a Internet.

Entre tantas cosas en las que he dejado de creer, ya se encuentra. Tal vez por toda la publicidad que comienza a pulular por todas partes, Comienza a ser lo mismo que ver la tele, se suma el tiempo perdido entre aquello que no quieres ver. Puede que sea desánimo, o el principio de otra etapa. Y no importa, la vida a tiempo real es mucho mas interesante y ocupa todo mi tiempo. Y lo disfruto. 

Es verano. Un verano que llena los cielos de soles y de nubes, con alguna lluvia. Vivir en Asturias es una aventura diaria. Aquí la belleza es un privilegio constante. Cualquier sueño parece alcanzable si lo que deseas es ver un lugar rico en todos los matices que se quiera.

Va  por rachas. Sentir que el corazón está repleto de buenos momentos es una costumbre que por nada del mundo quiero perder. El paisaje es de un verde frondoso desde mi ventana, mezclado con el azul del cielo en una mañana sin sol, con muchos rollos de hierba seca por todas partes, dos caballos pastando en el alto de un promontorio, muchos árboles y algunas casas como salpicadas de cuando en cuando. Dos caballos más se han sumado como queriendo retratarse en mi entrada, ya son cuatro y a lo largo de la mañana se sumará alguno más En días como hoy creo que ser más feliz no se puede.

Tal vez la felicidad sea poder disfrutar de lo que se tiene, aunque pertenezca a la tierra. No plantearse metas y no detenerse. Dejar que nuestros pasos nos lleven a donde debamos estar.


miércoles, 6 de julio de 2016

Gente buena, buena gente

Las palabras que desean ser escritas han dejado de llamar a mi puerta, han entendido el mensaje de prohibido molestar que he colocado al fondo de mi cabeza y si alguna vez entran con su petición, se alejan de puntillas, intuyen que de alguna forma han dejado de hacerme falta. ¿En verdad habrán dejado de hacerme falta?¿O acaso ha terminado venciendo mi idea de que en el fondo nunca estuve preparada para lo que entraron a pedirme alguna vez? No se si las preguntas y respuestas al respecto acaso importan.

Todo nació con lo mucho que me molesta que unos tengan el poder y otros la obligación, unos el destino de cara y otros vuelto del revés, con que haya gente mala, gente muy muy mala a la que todo les sale bien y gente buena que aun respira porque tiene una enorme voluntad de seguir vivo a pesar de los pesares, mientras otros ponen un pie en su espalda para que no salgan de donde están. En el fondo eso es lo que me irrita, que unos vivan a cuerpo de rey solo porque alguien que les supera en todo con creces, ha nacido en un país mísero del que se vio obligado a emigrar en busca de pan, para sí y para los suyos.

Caminamos hacia más de lo mismo y quizás peor, ya no quiero que las palabras que desean ser escritas me vengan a visitar. Ya no se me ocurre nada que hacer con ellas. Quiero que de una vez comprendan que nunca podré cambiarlas por billetes con que comprar felicidad alguna para los demás, quiero que se enteren de una vez de que hay gente tan pobre que tiene su vida alquilada a quien les puede pagar. Cambian sus horas de sueño, de ocio, de cuidado a sí mismos y a quienes quieren, hacen maletas para irse tan lejos que tardan muchos años en regresar de visita a sus pueblos y a sus gentes; que es justo el sitio en el que pudiendo elegir desearían estar.

Hay días y momentos en los que solo puedo regalar mis oídos y mis palabras, no las escritas -esas tal vez nunca hayan servido para otra cosa que para escucharme a mí misma- si no las dichas. Y tal vez porque me salen directas de la verdad, causan ese efecto que tanto agradezco, algunas veces, en quienes me importan de veras, aunque haya escasas horas que les conozco. Esa es la magia del universo a fin de cuentas: saber que por tristes que sean las historias y por injustas, hay gente que nos supera en bondad y en cualidades. Nos superan un millar de veces, y nos escuchan como si fuésemos una roca sólida a la que aferrarse mientras la inmensidad de un océano entero les azota y les lanza al fondo. Regalándonos la sensación de que en medio de todos sus problemas les hemos dado una llave que les abre una nueva puerta de algo parecido a una esperanza o una salvación. Gentes que no comprenden que para nosotros el verdadero regalo es llegar a conocer a personas como ellos.

Y la vida les ha maltratado tanto que aunque en adelante les mime ya tienen el daño el hecho. La avaricia y el poder corrupto de unos pocos destruyen el futuro de muchos.

A veces las palabras vienen a reclamar ser impresas en letras de molde, y las traigo. Las voy amontonando por aquí.




sábado, 18 de junio de 2016

En decisión de tu libertad

Te piden un imposible
que en algún tiempo 
posible fue,
pero ahora no

meditas un segundo
y la respuesta en tu corazón
es certera, no hay duda
la respuesta es no

atrás quedaron instantes
que han variado la dirección
ahora tienes alas
tus alas vuelan
te defiendes con un no

el silencio dura minutos
tal vez horas, al otro lado
quizá haya pataleo o furor
pero tu paz se acomoda
en la libertad alada de un no

Piensas que al final cada quien
ha de hacerse responsable de lo suyo
ha de vivir con acierto, alegría
generosidad, compasión, amor
y que a veces eso depende de un no

en verdad a veces un no
es el mayor comienzo
cuando al final de todo
el egoísmo paga su precio,
y  alza su vuelo un gorrión.

miércoles, 8 de junio de 2016

Garantía de coherencia, por favor

Estamos en campaña electoral otra vez y se nota, de pronto quienes no parecían preocuparse de los problemas de la gente común salen a la calle con una sonrisa para asegurarnos que nuestras neveras estarán repletas si les votamos. Para jurarnos que ningún banco se quedará con nuestras casas, que nuestros hijos tendrán garantizados los estudios a los que quieran acceder, o en su defecto a un trabajo remunerado. Para decirnos que nuestra salud está garantizada porque piensan en nosotros y seguirán mejorando la sanidad. Y de todo lo demás ídem de lienzo, si les votamos seremos las personas más felices de la tierra con un gesto muy sencillo: Ir a votar.

Al verlos recordamos esas elecciones que nos fastidiaron la vida. Las decisiones que tomaron y que lejos de ayudarnos nos pusieron el mundo cuesta arriba de un día para otro. Y es que nunca les faltará una excusa para cambiar nuestra realidad a su favor y decirnos que es por nuestro bien. Por nuestro bien. Aunque nos cueste creerlo y además no lo creamos y frunzamos el ceño...y lo mantengamos bien fruncido hasta la próxima elección, esa a la que asistimos cruzando los dedos.

Cruzando los dedos pero en pie, con el carnet en alto y nuestro voto dispuesto a volver nuestro mundo a su normalidad. No a la normalidad que alguna vez imaginamos, si no a la preciosa normalidad que dios mediante la mayor parte de nuestra vida tuvimos. Esa normalidad que nos mantuvo humildes pero felices como pocos podrían ser. Esa felicidad de sabernos dentro de un mundo en el que la coherencia era la máxima a garantizar.

viernes, 3 de junio de 2016

Un final feliz para Icaro

En la vida es muy sencillo escribir una historia, relato o novela y ponerle un final feliz, solo hay que escribirlo. Sin embargo no es tan fácil ¿o lo es? hacer que años de malos tratos y desamparo se tornen en lo contrario.

Es tan sencillo mirar esta foto y creer en que un animal así, un caballo con esa expresión en su cuerpo y la mirada en esos ojitos tiernos pueda tener de una vez la vida que se merece, que porque creo en que es posible lo dejo aquí, A la espera de que alguien le brinde todo ese cariño que se merece...ese caballo y tantos. Son el animal mas fiel que alguien se pueda imaginar, doy fe.

Un hogar para Icaro


sábado, 28 de mayo de 2016

No me quieras tanto

Lamentablemente las noticias siguen repitiéndose sin que parezca que estemos acertando porque tal vez no sea tan fácil detectar lo que ocurre y poner remedio. Intentar entender lo que pasa por una mente macabra, si no enferma, no siempre parece a nuestro alcance, aunque eso ya no cabe en la era digital.

Quizá el remedio definitivo sea informarse e informar. Y la red está  llena de lugares y consejos, dejo el enlace a un blog cuyo título sorprende tanto como su contenido, para que nunca nos dejemos de informar. La información puede ser un primer paso crucial.

No me quieras tanto

Un lugar que vale la pena visitar.

lunes, 16 de mayo de 2016

Solo pedimos un trabajo digno y bien pagado

Volvemos de nuevo a lo mismo, a las campañas electorales en las que todos quieren destacarse por ser mejores, en las que todos prometen, enseñan sonrisas falsas por doquier, de pronto tienen un interés profundo en lo que nos pasa...Aburren, cansan, parecen volver a ser más de lo mismo a la espera de que depositemos nuestro voto dentro de su urna y no en otras. Se me antojan lejanos, todos lo mismo de lejanos porque de haber sido como yo esperaba se hubiesen puesto de acuerdo en mejorarme la vida (en mejorarnos la vida), de modo que voy a decirles lo que espero de ellos:

Que dejen de empobrecernos de todas las formas posibles.

Que se pongan a crear puestos de trabajo porque somos tan pobres que solo queremos trabajar, porque desde niños nos dijeron que solo trabajando duramente llegaremos a vivir con tranquilidad. Porque solo si crean puestos de trabajo suficientes en todas las categorías estaremos bien atendidos en todas las áreas de nuestra vida; incluso en sanidad, que es donde más están doliendo todos sus recortes.

Más facilidades a la hora de acceder a un puesto de trabajo para todos. Y un sueldo sin recorte.

Creo que al final no pedimos ningún tipo de milagro y que es posible si se es honrado pensar en lo que conviene a la mayoría. De momento volvemos a las promesas, ya iremos viendo después qué queda de ellas.

(En medio del cansancio que me producen, me retiro y me callo. Vuelvo al silencio y la lectura, me maravillo de leer un nuevo libro del que nadie ha hablado. Sospecho incluso que los libros que no tienen ninguna campaña de publicidad son los mejor escritos).


jueves, 28 de abril de 2016

Hasta los caballos pueden considerarse ocupas

Es deprimente que la situación quiera resolverse así desde el gobierno de mi comunidad autónoma: Los 90 caballos que quedan estabulados en el Asturcon deben ser retirados de inmediato. Al gobierno de turno le urge que se vayan aunque no tengan ni donde irse, ni como sean cuidados, o incluso que tengan que ser sacrificados porque no es tan sencillo encontrar un lugar en el que tenerlos en óptimas condiciones según sus necesidades físicas y psíquicas. Se sabe los requisitos que se precisan para conservarlos en buen estado de salud y el problema es de quienes no tienen una nómina potente que les respalde. El problema es el de siempre, quienes no tienen dinero tienen menos oportunidades, y en ocasiones tal vez ninguna.

No me considero lista ni importante, pero escuchar cómo el mismo presidente asturiano dice "Que los caballos que este domingo sigan ocupando los boxes del Asturcon pasaran a ser ocupas" ...me produce la idea de que cada día que pasa nos tratan más como imbéciles. Lo que sucede, es que ellos dictan las normas, ponen las leyes a su comodidad y quienes no cumplan con ellas, pasan a ser delincuentes.

Ayer eran unos, hoy son otros y mañana serán otros; lease tanto quienes dictan las leyes como quienes seremos obligados a cumplirlas. Quienes seguimos sintiendo que el mundo que conocíamos se pone patas arriba o de lado, o con el culo por montera, según como se tercie el caso; perdemos fuelle, nos cuesta encontrar espacio, nos deprimimos y nos agotamos sabiendo que a los verdaderos culpables no les importará jamás.

Y esto sucede porque cada uno en particular está lo bastante enfrascado en resolver sus propios problemas -que en ocasiones se convierten en montaña complicada de escalar-, como para intentar ocuparse de los problemas de los demás. Y así no iremos a ninguna parte lejos de donde nos quieran encajar, si acaso no cabemos se nos pisa, que más da.

Lo queramos o no, quienes dictaminan, vencen.

Los caballos pueden ser los animales más hermosos, los animales mas fieles, los mejores amigos que te puedes encontrar, pero cuidado; ya ni en las montañas del Sueve tienen permitido mezclarse de cualquier forma a la hora de reproducirse porque se pierde la raza autóctona. Sacan leyes y dictámenes que los acotan por todas partes, tal vez porque hasta ahora camparon libres y a sus anchas, y pueden convertirse en el ejemplo de lo que algún día pretendamos ser los demás. Y ya se sabe que cada vez nos quieren mejor atados, por supuesto, atados bien en corto, que así siempre se nos puede dominar.

El amor a los animales podría salvarnos en estos tiempos en que deberíamos aprender más de la naturaleza que se ensancha como puede para acogernos a todos. Esa naturaleza que cada vez se respeta menos, triste que así sea, y que no hagamos lo posible por cambiar.

martes, 19 de abril de 2016

Recetas de cocina para comer bien

Todos tenemos metas en la vida, algunos demasiadas, tantas que debemos ir soltando lastre a medida que nos vemos incapacitados de estar a la altura de lo que pretendemos. Este año por cosas del destino, o por irle adelantando el paso, en lo que viene siendo mi vida se están produciendo cambios. Ajustes a mejor y en positivo -hay que recibirlos siempre así- porque cabe pensar que nos envían a empaparnos de lecciones y mejoras, que aunque en ocasiones cuesten, nos mejoran como personas; si no esto de llegar al mundo no tendría ningún sentido. A veces no lo tiene si miramos alrededor y vemos a quienes se están forrando los bolsillos a nuestra costa, o escuchamos con pasmo a quienes califican como ilegales a seres humanos idénticos a nosotros, solo que llegados de situaciones extremas que nadie quiere asumir. Es vergonzoso que en nuestro siglo y en nuestro mundo avanzado ocurran cosas así. Las vivimos en vivo y en directo, pero atados de pies y manos por todo ese conglomerado de leyes que ni entendemos, ni de motu propio votamos. A veces sumirnos en un silencio espeso es todo lo que precisamos para volver a recargar las pilas y renovarnos.

Retomando el hilo me asomo a dejaros un enlace que encontré buscando una receta de cocina de estilo tradicional. Entre mis metas, ahora que dispongo de más tiempo, pero menos fuerzas, he decidido que quiero comer los platos que preparaba mi abuela. Si de algo podemos presumir es de las abuelas que cocinan en todas las partes del mundo y de esos guisos capaces de renovarnos desde adentro. También lo dejo para los chicos y chicas que recién se independizan, para que se alimenten como es debido. Para que sigan buenos ejemplos de como vivir lo suficiente para llegar a viejos y superar en todo a sus padres, vaya por delante que no ni en tres vidas superaría a los míos. Algo vamos aprendiendo mientras nos acercamos a la vejez ;)

Os dejo un enlace a las mil recetas para comer. Variedad a pedir de boca

martes, 22 de marzo de 2016

Silencio

El silencio es muy poco exigente
se conforma con todo
no se si alguna vez
se han parado a pensar
en la belleza que expresa.

Maravilloso el silencio
en que no se dice nada
porque no ha nacido la forma
capaz de decirlo todo
con las mejores palabras.

Es tanta la belleza
que nos rodea a diario
que es imposible resumirla
para enviarla al mundo
cual pregunta; si acaso una:

¿No es cierto que llena el alma
admirar cualquier rincón 
de nuestra Asturias?





viernes, 4 de marzo de 2016

Contra el cierre del Asturcón

Hace años el Centro ecuestre municipal el Asturcón, de Oviedo, era la viva estampa del glamour y de la ostentación monetaria. Muchas veces acudí a sus concursos hípicos y paseé por sus instalaciones, cuando todos sus boxes estaban ocupados por caballos. En aquel tiempo los caballos me parecían animales demasiado grandes e impredecibles, me atraían tanto por su exultante belleza como por sus ojos capaces de comunicar tantas cosas. Algunas malas experiencias del pasado limitaban mi confianza hacia ellos, pero por circunstancias de la vida, durante muchos años me tocó ver concursos hípicos hasta la saciedad, y en el Asturcón bastantes, en honor a la verdad.

Allí acudían personas de diferentes poderes adquisitivos, desde el rico mas rico hasta la clase media tirando a baja, pero lo destacable con diferencia era el amor incondicional a los caballos. Podías ver a niños de dos años dando clase montados sobre caballos enormes, al trote o al galope. Caballos que cuando los niños perdían el equilibrio y se iban a caer, daban giros cuasi imposibles para su condición y volvían a mantenerlos bien erguidos en sus sillas. También caballos que en pleno concurso de salto hacían lo mismo con otros niños o adultos que amenazaban con ser volados sobre sus cabezas. Era admirable la forma en que el caballo protegía al jinete exponiendo su propia integridad.

En aquel tiempo había dos cosas que me llevaban a arrugar la nariz (uno no puede dejar de ser como es esté donde esté), el alarde de algunos que se creían con mayores derechos que el resto por conducir los coches mas imponentes o ir montados en los caballos más caros. Lo bueno era que no siempre se correspondía la presunción con los resultados a pie de pista, de hecho solía suceder que quienes menos presumían de dinero o lo tenían los barrían de un plumazo. Si bien es verdad que cuando comenzó la crisis solo resistieron ellos, porque fueron quienes pudieron seguir pagando todas las tasas sin problema alguno. Muchos niños y adultos tuvieron que dar prioridad a pagar sus otras facturas y llevarse los caballos donde pudieron, dejando de concursar pese a que eran muy buenos. Muchas ilusiones se frustraron y muchas otras se frustrarán si nadie pone remedio. 

En aquel tiempo y ahora también, me gustan los caballos en libertad, que se le va a hacer. No me gusta subirme a sus sillas y decirles donde tienen que ir o que tienen que hacer. La cosa va en gustos. Jamas los pondría a saltar en unas barras cada vez mas altas para que me demuestren lo buena jinete que soy. Yo aspiro a mucho más que todo eso, soy mucho más exigente: quiero que me consideren su amiga. En este punto decir que no necesito muchos caballos, me basta uno y al final, después de un proceso de tiempo lo conseguí. Aunque esa es una historia que llevo escrita en el corazón porque el papel no da para todo. No puedo decir que sea amiga de todos los caballos, soy amiga del mejor, el más guapo y noble de todos. Tiene las crines más hermosas, los colores mejor dibujados, el paso más elegante aun siendo un animal corpulento, los ojos más serenos del mundo, capaces de comunicártelo todo. En este momento está lejos de aquí, puedo verlo poco, pero está muy bien cuidado, en libertad, con otros caballos que pastan por los prados del lugar donde nació. Que un animal de 500 kg de peso relinche para darte los buenos días, se deje poner la cabezada sin rechistar para que lo lleves al prado, te siga cuando llevas su estiércol en una carretilla para tirarlo al montón, pose como el mejor modelo ante ti para que consigas fotos de profesional sin haber hecho carrera; incline su cabeza para que le mimes, te deje su baba en la chaqueta y acuda a tu llamada siempre, eso no tiene precio. Que venga de la parte alta del prado hacia donde estás con la cabeza alta, moviendo las crines con elegancia, demostrando lo feliz que estas después de no verte durante un tiempo, es lo mas bonito que se puede vivir. Que baje la cabeza para que mime y se quede quieto como si fuese un pequeño gatito indefenso, para después recuperar su fuerza otra vez y ser el animal imponente de 500 kg, mostrando su magnificencia al completo, es la mayor dualidad de nobleza y fuerza que vi.  El cariño incondicional de un animal así puede enseñarte muchas cosas que en diez vidas no aprenderás de un humano.

 El Centro ecuestre el Asturcón amenaza con cerrar, sin tener en cuenta que un caballo no es un gato y no cabe en cualquier lugar. Uno no puede meter un caballo en una cesta, subirlo en su coche y llevarlo a su piso para que viva al calor de su hogar. (Vaya por delante que yo nunca tuve un caballo estabulado en ningún centro hípico, ni lo tendré, aunque diría que quedó claro en mi exposición ). Estamos ante otra de las muchas irregularidades que suceden en los cambios de gobierno, cosas que se ponen en marcha por todo lo alto y que terminan arrastras por el suelo. Y hablamos de seres vivos. Con los seres vivos no se juega. Ellos tienen una vida allí, en parte, porque alguien se lucró con ello durante mucho tiempo. ¿Y qué sucede ahora?

En el facebook Contra El cierre del Asturcón entre otras cosas, lo cuentan:

Os dejo el enlace al VIDEO






miércoles, 2 de marzo de 2016

Despertar los sentidos

Nada de lo que sucede en el mundo ahora mismo es nuevo, tal vez desde su mismo comienzo todo ha sido repetido por todos los autores de todas las épocas y en toda versión posible. Todo esta dicho, todo fue contado, cantado, moldeado...de solo pensarlo me resulta paralizante. De hecho desde que comencé a repetírmelo mentalmente se me fue agonizando el sentido que yo le daba a un viejo sueño que en algún momento creí posible. 

Sin embargo, pese a lo deprimente que resulta este panorama del "quítate tú que ya me pongo yo" al que asistimos a diario por cienduplicado en todos los medios de comunicación con su correspondiente explicación según la mirada de quienes nos lo cuentan -a veces incluso hay quienes coinciden conmigo en su acepción- cada día nace y muere y en ese intervalo de tiempo suceden cosas a nuestro alrededor que nos extraen una sonrisa o nos llenan de ilusión. Tal vez todo esté ya contado pero no por ello todo está ya dormido. Es por eso que la balanza de los sueños tiende a corregirse al compás de los sucesos y a veces eleva eleva el si. Si se puede, si es necesario y si me apuras, tal vez contando con mucha suerte, hasta es posible. Es ese momento en que la hazaña más complicada se realiza en un pis pas. A veces el secreto consiste en desconectarse de lo exterior y descifrar lo que motiva a ese mundo interior que late entre nuestras fibras. Ardua tarea con mucha recompensa que quema el tiempo y agota las fuerzas, a que negarlo. 

A cada persona su proceso, supongo que no para todos será igual, como sucede con todo, a unos les gustan unas cosas y a otros les atraen las opuestas. Lo bueno es tener variedad. Ayer anunciaban cielos grises y lluvia, que ya esta aquí para repiquetear el cristal, voy a dejar que todo se inunde con una canción recién descubierta, de alguien que siempre me sorprende con su letra y su música:
 Eros Ramazzotti. Al Fin del mundo

Motiva que alguien nos anime a comenzar a enfrentarnos a la lluvia tras el cristal.



viernes, 19 de febrero de 2016

Caso insólito

Encuentran un millón de euros encima del armario de su habitación y para quitárselos de encima recuerda que por allí pasaron el fontanero, los montadores de muebles y tanta gente, que no entiende por que motivo el hecho de que estén ahí viene a significar que sean suyos.

Estamos en un mundo de locos. Esta viniéndose abajo algo que debió de caer mucho antes. Es una aberración todo lo que ha venido ocurriendo sin que nadie lo denunciase. Pero ante todo se habla de un millón de euros que escondidos sobre el armario de una habitación no encuentran dueño.

Y mientras tanto, a cada segundo se mueren cuatro personas (tal vez más) de hambre en el mundo.

Mano dura para toda esta gentuza y para quienes los lucraron durante tanto tiempo: Impunidad 0

domingo, 31 de enero de 2016

Niñas desgraciadas en proceso a divas

Ese momento del libro en el que una niña demasiado pobre pierde a su tía, esa que vivía poco  menos que en la indigencia y resulta que es rica, pero rica de la muerte. Ese momento en el sabías que estabas leyendo un libro lento y muy fantasioso en el sentido en que pasaban cosas que no le pasan nunca a la gente de verdad -suponiendo que tu mismo te encuentres entre dicha gente-, y ya no sabes si tirar para adelante o echarte para atrás.

Y decides que sigue siendo compatible con tus tareas en el hogar y las imposiciones diarias que tienes que cumplir, sabiendo que quizás leer ya no suponga algo que recargue pilas o alimente tu alma, si no otro deber más. Calibrando las hojas del lomo y viendo que no quedan tantas para el final y decidiendo que tal vez esas lo cambien todo. Cruzas los dedos mientras te dices que algo aprenderás, contando con mucha suerte, tal vez a no sacarte de la nada milagros tan increíbles que ni el lector más abyecto se tragará. 

jueves, 28 de enero de 2016

Esa lentitud que recupera su espacio

Llevaba tiempo buscando el tipo de libro que quería escribir, lo intuía, pero no sentía la necesidad de sentarme conmigo misma -creo que lo entendéis ;)-, de detener el ritmo de mi vida diaria y andar medio perdida en mundos que hasta que no se comienzan y se terminan no se pueden compartir: luego nadie a tu alrededor te entiende.

Pues bien, se escribe porque hay algo que conmueve al corazón, un sentimiento que no puede ser sacado al exterior de ninguna otra forma. Algo que sacude tu vida de repente y la reestructura de nuevo. Un dolor, un sinsabor, una etapa que por algún motivo se cierra y te reubica de nuevo. Al menos en mi caso siempre es así. 

Cada historia que estructuras necesita un encuadre que encaje a la perfección con lo que vas a contar. Ahora el objetivo es muy grande pero la exigencia es muy pequeña, escribir esta historia desde el principio al final. No importa tanto la forma, el hecho de que sea muy perfecta, ni las palabras, solo importa la coherencia interna, de aquello que ruge por dentro, con lo que sale al papel. No importa los años que lleve, ni las páginas que llene, ni si la historia es buena para los otros o no, aquí no hay objetivos, es un nuevo comienzo y solo el principio. Es una prueba personal de empeño y de amor. Es un intentar devolverle a la vida lo que ella te dio.

Supongamos que una historia que se te ocurre a ti vaya hecha a tu medida desde un principio. Pensemos solo en eso, en que es posible que con tus herramientas construyas algo que a ti te sirva. Quizá plasmarla precise que mientras escribes no pienses en ningún lector porque no es seguro que lo haya. Solo necesitas kilómetros de papel y bolígrafos, aprovechar cada tiempo muerto, anotar las ideas y no desanimarte mientras dura la efervescencia de esa historia que se quiere plasmar a través de ti. Es la historia nueva que reúne dentro toda tu experiencia sobre el mundo de la escritura y es a la vez esa historia que en este momento deseas escribir. 

Ánimo y a por ello.

domingo, 10 de enero de 2016

El regreso, de Rosamunde Pilcher

Hace una friolera de años comencé a leer este libro de mil y muchas páginas y terminé por abandonar la lectura en un momento en el que me decepcionó un suceso que no creí posible. Han pasado como doce años desde entonces y he retomado la lectura de nuevo, desde el principio. Con la edad que tengo ahora y con todo lo aprendido disfruto de un libro que cuenta muchas cosas, descritas con la mirada de alguien que se fija en mil detalles y reconoce muchos sentimientos que es capaz de trasladar al papel con vida. Para cada tipo de lector existe un tipo de escritor, o varios, para mí Rosamunde Pilcher es alguien capaz de recrear un mundo dentro del cual me apetece seguir.

Este libro se lo prestaba a una amiga hace algunos meses entre otros muchos y a la hora de devolvérmelo, me dijo: este es el mejor de todos, sin duda alguna. Le respondí que hace muchos años empece a leerlo y lo dejé, ella me miró sin dar crédito y me dijo: pues no esperes más; léelo. En ello llevo unos meses, sin prisa, puesto que 2016 será mi año sin programación establecida. Un año que se anuncia lleno de cambios que asumiré sin dejar de sorprenderme gratamente. Cada cierto tiempo toca renovarse y no queda otra que hacerlo enfocando todo lo positivo y así lo haré. No niego que me gustaría escribir algo nuevo, pero en boli y papel, ya tengo demasiadas cosas perdidas entre archivos que jamás terminé (la idea es escribir en papel, para una vez terminado pasarlo a ordenador, puesto que le doy demasiadas vueltas a las cosas y pierdo un tiempo valioso. En todos los lugares menos aquí -justo al revés de como debería ser).

En el libro El regreso, de Rosamunde Pilcher, hay paisajes muy variados y maravillosos descritos con la habilidad de alguien que sabe narrar y personajes de muchas edades diferentes, con historias muy distintas detrás. Hay también mucho campo y mucha mar. Caballos y perros entre los animales más fieles con quienes se pueda contar :)

Puede que tarde un tiempo en asomar por aquí, sin embargo eso no significa que este sitio me aburra, ni que lo abandone, si no que lo estoy compatibilizando con muchas cosas, entre ellas todo aquello que me hace feliz. Leer sin prisa y sin pausa, por ejemplo. Descubrir historias que con todo lo que ignoro jamás podría imaginar...



martes, 29 de diciembre de 2015

El descanso virtual

A veces uno se pregunta qué será de aquellos lugares a los que no volvió desde hace tiempo. A los que cada vez necesita menos volver. Que quizá en un momento dado solo cumplieron su misión.

Ha quedado atrás la fascinación primera de todo espacio virtual. Se han desinflado algunos sueños vencidos por la magia infinita de la realidad. Subyace la sensación de que no hay imaginación capaz de competir con todo lo que siente un corazón que se rodea a diario de lo que la vida le ofrece. Muy superior a lo que alguna vez creyó alcanzar.

Cabe preguntarse si acaso la vida es capaz de darnos aquello que nunca nos atrevimos a soñar; puede que no. Tal vez cuando uno entierra al fondo de la mente la semilla de algo ansiado, ese fruto tarde o temprano germina.

En un momento en que tengo congelados tantos brotes para que no ocupen espacio inexistente, me queda tanto margen de maniobra que los días pasan lentos, dejando que los pueda disfrutar. Los segundos que van marchando nunca regresan, he ahí el imperioso motivo por el que se deben vivir con la conciencia de que son únicos.

Nada tan exquisito como ese momento en que se apagan los ruidos y todo lo que que queda en el silencio es algo parecido a la felicidad. Algo tangible. 0% digital.     

domingo, 20 de diciembre de 2015

Votar por la posibilidad de un mañana mejor

Hoy son ellos quienes nos necesitan porque somos nosotros quienes decidimos. Durante una legislatura entera vimos cosas que quisimos cambiar. Y hoy -en la medida que nos es posible- vamos a ir decididos a cambiarlas.
Vamos a ir a votar por aquello que decidimos que traerá hasta nosotros un futuro mejor comenzando desde abajo. Nunca creímos posible comenzar las casas desde los tejados.

Hay que intentar sostener a los débiles hasta que logren afianzarse sobre sus propios pies y valiéndose de ellos comiencen a caminar más lejos cada vez al compás de su determinación.

Con esa sola idea fija en la cabeza voy. Quiero que al intentarlo sea posible.

martes, 15 de diciembre de 2015

El infinito cansancio

Cuando se necesitan las explicaciones no aparecen por ningún lado.
Cuando todo está bien claro asoman para confundir.


martes, 1 de diciembre de 2015

La vida es un vals, un paso adelante y otro paso atrás

Al teclado del ordenador se le estropearon los acentos. Tal vez sea casualidad, o un grito mudo. Poco a poco me voy envolviendo en el silencio. No me gusta nada la realidad global, no me gusta la brecha que crece entre los poderosos y los carentes de poder. Voy enmudeciendo en un recoger las fuerzas que me quedan para los trajines diarios. Los sueños subyacen aparcados a la espera de que vuelvan a tener sentido alguna vez o a que se acomoden para dejar paso a la cotidianidad. Es cierto que antes escribía para rellenar algunos huecos y que ahora las palabras escritas se han quedado al margen para dejar paso a las palabras dichas. Y que lo dicho con delicadeza extrema ha surtido efecto. Dicho efecto ha movido montañas de nubarrones negros que no dejaban apenas asomar la luz. Y ahora la luz es tan diáfana que escribir es casi innecesario. También es cierto que en el fondo nunca deje de luchar contra esta necesidad de escribir en la que lo escrito necesitaba de otra corrección y luego otra, y otra mas. Había mucho desgaste en ello que acabo matando la ilusión.

El presente necesita tanto esfuerzo que siempre me pareció que iba perdiendo fuerzas que necesitaría después para algo importante de verdad. ¿Que es importante se dirá? La casa y su mantenimiento, la familia, los amigos, los animales que tenemos, el confort. Ver atardecer desde la terraza sabiendo que cada día nace y muere, que cada instante es irrepetible y que es sano no desear nada mas que ser y estar sin que nos falten aquellos que tenemos y consideramos nuestros. Es prodigioso rodearnos de ellos y saberlos nuestros, mientras ellos viven su vida intentando dejarnos atrás.

Estoy -estamos- en ese momento en que nuestros hijos miran hacia otros horizontes y quiero acaparar cada momento. No quiero perderme ese momento en el que me miren a los ojos y me noten ausente mientras pienso en un comienzo de relato o un final. Ya hubo mucho de eso. Quiero estar en el presente de sus vidas, de mi vida, sabiendo que no preciso nada mas que verlos felices con sus sueños mientras velo que les lleven a buen puerto. A días felices donde salgan fortalecidos de cada dificultad.

Son días sin sobresaltos, sin prisas, sin pausas, días de planes por proyectar. De noches con sus estrellas, de grandes heladas que preceden mañanas bien soleadas. Días que se viven sin presenciar las horas del minutero. Sabiendo que el pasado ya no retorna y que este presente privilegiado, sin que nos demos cuenta se queda atrás.

Eso, que como canta Diego Torres, La vida es un vals

Una canción llena de alegría y mucha verdad. Que nos recuerda que llegan las votaciones y hay que salir a votar, para intentar cambiar todo aquello que nos gusta de esta sociedad. Por ejemplo que unos tengan tantos privilegios y otros tan pocos. Nos hace falta un poquito de equidad. Y dejar atrás pasados turbios de personas que usaron su poder para enriquecerse a costa de la pobreza de los demás. Unos pocos que dañaron a tantos y con tan poco escrúpulo.
Con ellos tolerancia 0


martes, 17 de noviembre de 2015

Una llamada a la sensatez

A veces uno ve la televisión, lee la prensa, escucha la radio o habla con sus vecinos y se siente un tipo raro. Alguien que percibe cosas que nadie dice, que nadie piensa, que nadie ve. Y se siente mas solo que nunca, como escapado de un tiempo al que no puede volver. A veces uno querría decir muchas cosas pero se mantiene en silencio, porque solo el silencio parece amoldarse a la sensatez. Después de eso, indaga y espera que alguien sepa sentir o explicar mejor aquello que siente el. 

Desde este espacio modelado a mi manera quisiera darle las gracias a Miguel Pascuau por tener la sensatez de saber pensar y saber comunicar con esa aparente facilidad y absoluta perfección aquello que piensa. Que es sin duda lo mismo que pensamos muchos, aunque a veces hasta nos mantengamos callados para lo mas peligroso de todo, volvernos silencio cuando todo lo que nos pide el cuerpo es gritar. Todas las victimas de cualquier conflicto son igual de victimas. Igual de dolorosas. Igual de necesarias en un mundo que han dejado atrás. 

Os dejo la entrada de blog de un escritor que convierte las palabras escritas en reflexiones, capaces de hilvanar un mundo lleno de rotos por coser. 











domingo, 8 de noviembre de 2015

Los besos en el pan, de Almudena Grandes

En los últimos tiempos en nuestro país se ha ido escribiendo una historia de penurias que algunos nunca imaginamos llegar a contemplar. Que otros nunca imaginaron llegar a vivir. Si bien hay quienes ni lo vieron ni lo padecieron, a fuerza de mirar para otro lado y poder gozar de otro poder adquisitivo, que ademas de elevar la mirada, les sostiene en el confort, cuando no en el lujo.

Desde hace mucho tiempo me ronda una novela que no me puse a escribir. Es una novela llena de ingredientes sacados de la áspera realidad. Extraída de la desolación de ver como las injusticias siguen campando a sus anchas, eso por un lado, por otro la corrupción de distintas formas pertrechada, que si algo conserva en común es su irresolución.

A veces hay palabras que nos rondan por la cabeza mientras seguimos con nuestra vida y las tareas que nos impone. Palabras que masticamos una y otra vez. Mientras esperamos que pasen de largo y suceda el milagro de que alguien las recoja y tenga el talento necesario de hacer algo útil, o hermoso, o fructífero con ellas. Si algo hemos aprendido es que la vida guarda una misión para cada uno de nosotros y que no todos podemos ocupar el mismo lugar. Cada cual ha de ocupar el suyo. Y todo es cuestión de paciencia.

Esta entrada es solo una excusa para dejaros una entrevista de alguien que escribió un libro que ahora presenta:


Almudena Grandes y su última novela, , en

lunes, 26 de octubre de 2015

Miedo

Como un freno dispuesto
a no dejarte ser
aparece de nuevo
una y otra vez

deberías aprender
a no hacer caso

deberías atreverte
a tomar tus decisiones
y equivocarte tantas
veces como necesitaras

para saber que la vida pasa
y no es tanto acertar
como vivir plenamente
cualquier circunstancia

el miedo es el reto a vencer
en esta sola oportunidad
que se desliza despacio
mientras la alcanzas.

martes, 20 de octubre de 2015

Pequeños grandes talentos

Hace unos días mi hijo me recomendaba un vídeo de una niña que aprendió a cantar ópera sin haber dado jamás una clase de canto, solo siguiendo los tutoriales de YouTube. No siempre tengo tiempo para ponerme a ver en el momento las cosas que me recomienda porque a veces el tiempo nos parece más necesario para usarlo en todo aquello que se nos dijo desde siempre que tiene más prioridad.
(Debemos aprender a determinar qué es para cada uno de nosotros lo MÁS importante; aquello que de verdad nos enriquece la vida tras su descubrimiento).

A veces los mejores regalos son gratuitos, de modo que podemos regalarlos a otros para que los disfruten. Este regalo en concreto fue de los mejores que disfruté en mi vida. Tal vez porque es de los que uno jamás podría llegarse a imaginar. Si antes me entusiasmaba leer o escribir, ahora me gusta recopilar trozos de belleza que me recuerden que este lugar al que venimos, desde donde ni sabemos, es de veras especial.

Amira Willighagen, la niña que aprendió a cantar con tutoriales de YouTube, cantando una de las canciones más bonitas que ha creado la historia:

www.youtube.com/watch?v=FR3-qDDEfwQ



sábado, 10 de octubre de 2015

Entre el adiós y el hola

La vida resta y la vida suma,
incluso usando el mismo día.

Me hago preguntas 
que no puedo responder,

pero a la larga la vida
termina respondiendo:

Acepta y sigue adelante
aunque no puedas comprender

Y vive, pues ten por seguro
que solo se vive una vez.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Ayudas que tardan mucho en llegar

Huyen de la guerra, buscan un país que les acoja con amabilidad mientras quienes destruyen su país desaparecen de su faz, para poderlo habitar de nuevo en paz. Las imágenes se repiten a diario y causan escalofríos de solo imaginar que tú y yo también podríamos correr la misma suerte mientras las manos indecisas se frotan sin ayudar.

No sabemos si acaso podemos elegir nuestro destino o si acaso estamos atados a lo ya previsto.

Pero en todo caso hay algo cierto, estamos terminando el mes de Septiembre de 2015 y nuestra obligación es la de ser tan solidarios como podamos. Nuestra obligación es dejar de mirarnos el ombligo y ser capaces de ayudar a quienes nos necesitan de la forma en que podamos. Hay que buscar nuevas fórmulas de seguir soñando un mundo más justo y ponernos en marcha. Hay tantos niños sufriendo y tantos padres cargándolos en sus espaldas con tanta incertidumbre que hasta el corazón más fuerte está a punto de reventar. Hay sufrimientos tan inconmensurables que solo cabe confiar en que sabremos resolverlo todo antes de que sea muy tarde.

Quienes no somos inteligentes esperaremos que quienes presumen de ello se pongan a inventar esa fórmula que de cabida a eso de lo que presumimos: Somos humanos. Todos venimos del mismo sitio e iremos al mismo lugar cuando terminemos la cuenta atrás. Solo podemos ayudarnos los unos a otros porque todos venimos dotados de esa capacidad.

Demostremos que todo aquello de lo que presumimos es real. No esperemos más.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Quienes se cruzan de brazos nos pisan

Mientras todos los trabajadores de la empresa buscan apoyos, algunos ya han dictado su sentencia: "Hagamos lo que hagamos queda claro que el grupo Alcoa quiere cerrar en Avilés".  Una posición muy cómoda, como siempre, no vayamos a despeinarnos intentando detener su marcha, ni cabrearnos, ni armar revuelo... casi podríamos añadir que tanto nos da. Esta es la posición del PP respecto a esto.

Los demás partidos políticos se reúnen para intentar pactar acuerdos y soluciones que consigan mantener abierta la fábrica, a falta de lo que diga Podemos, al menos esta era la información que daban ayer en la Televisión del Principado de Asturias; la TPA. Para mí, con diferencia, el mejor informativo a nivel nacional que comienza a las 8 de la mañana a desgranar las noticias del día, para que te vayas enterando de lo que va trayendo fresco la actualidad.

Pues bien, de puertas para afuera cada quien extrae sus conclusiones, de puertas para adentro los primeros afectados por estas decisiones se quedan de patitas en la calle este viernes. Las primeras listas de despedidos, que hasta ahora eran trabajadores con un puesto fijo (todo lo fijo que de años a esta parte se puede estar), recorren las oficinas. Detrás de cada despido hay una triste historia. Cada uno con sus hijos, sus hipotecas, sus circunstancias, sus propios gastos a cuestas y su decepción. Sus recuerdos, anclados durante tantos años a su trabajo a una fábrica que marchaba viento en popa y que ahora comienza a escorar.

Yo sigo sin resignarme a que más padres de familia vivan en la más absoluta incertidumbre. A que más empresas echen el cierre porque se les exige tanto que ya ni quieren molestarse en seguir. Sigo sin querer acostumbrarme a que para un trabajador su trabajo sea tan tambaleante como mantenerse en pie dentro de un bote pequeño sobre un mar encrespado.

No quiero acostumbrarme a que los desahucios o las comidas en los comedores sociales sean la norma y no excepción en un país gobernado por quienes se conforman con que las cosas sucedan sin intentar luchar porque se detengan a tiempo. Y se mantengan firmes sobre todo aquello que prometieron una vez. 

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Vive tu vida, no la de los demás

Todos construimos en cierta medida nuestra dicha o nuestra infelicidad. Es lo que se me ocurriría después de leer esta entrada de blog que tal vez no nos cuente nada nuevo, pero si nos cuenta algo que vale la pena recordar. Y tener presente cada segundo del día.

Hay circunstancias que jamás podremos controlar porque vienen del exterior, así como pensamientos que de tanto repetirlos son propios.

Cuidemos que dentro de nosotros mismos todo lo que ocurra sea positivo y nos llene de fuerzas. Porque nuestra propia fuerza bien alimentada siempre nos sostendrá. 

viernes, 4 de septiembre de 2015

Sin un pan bajo el brazo, el hambre

De un tiempo a esta parte han ido cambiando las reglas del juego bajo el lema "todo por el recorte". Se dice y se repite que hay que hacer un gran esfuerzo para volver a poner al país en su lugar, a lo que cabría examinar que circunstancias lo dejaron como está y se me ocurre que quizás solo una lo bastante grande para dejarlo a la deriva: la corrupción. Claro que también hay otras causas que sumadas a esta misma fueron de mal en peor.

Lo que ocurre es que un gobierno anterior utilizó otro lema que podría calificarse como "Viva la privatización" y comenzó a vender a países extranjeros nuestras mayores empresas. Mientras muchos aseguraban que eso las haría más rentables y abrirían más puestos de trabajo yo me deprimía pensando que la empresa que me había criado desde que vine al mundo cambiaría de dueños y qué sucedería si un día dejaba de interesarle por los motivos que fuese. 

Sucedería que desmontarían las plantas, dejarían el solar vacío y llegarían la penuria y el desastre.

Que ahora se ve venir leyendo en este enlace

Lo grave es que se trata solo de una de tantas empresas que antes eran nuestras y ahora están en manos extranjeras. Lo peor es que si se trata de obtener beneficios a cualquier precio, hay gangas que ni siquiera interesan. Lo que viene a significar que si quieres recortes y juego a tu mismo juego puede que lo primero que recorte sea a ti.

PD: Ya nos dirán que no es el tema político el que no funciona, pero ya sabemos que a mí no me cuesta disentir.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Un verano que se acaba

En estos meses de verano se ha escrito una historia por sí sola: la de los devenires diarios en que la mente ha ido tomando sus conclusiones. El resumen sería sencillo, es decir, la historia está escrita, Del mal humor que en este mismo instante me apodera saldría una historia muy buena, pero mi mal humor suele durar muy poco porque soy consciente de que mi vida, como la de todos, ha de ser muy corta; y no quiero pasarme los días con cara de vinagre por decisiones que no partieron de mí.

No me compensa sentirme mal por dentro, ni ser vengativa, ni ser mala gente por la sencilla razón de que no quiero serlo -al menos no quiero serlo de un modo consciente-, siempre me queda la opción de intentar que mi próximo verano sea mejor a este. Al menos el intentarlo está a mi alcance.

Podría escribir una excelente historia si lograse que permaneciese en el tiempo todo lo que se me ha ocurrido hace un instante, si además tuviese la capacidad de crear buenas historias, que eso es otra cosa. Pero voy a dejarlo a un lado y seguir mirando hacia adelante, sé que puse lo mejor de mí y sé que aunque quisiera no lo podría haber hecho mejor; con eso me vale.

Hay pocas cosas que odio en esta vida, la que más es que un rico se quede con dinero que un pobre se ha ganado un día tras otro con un esfuerzo que no ha escatimado.

Sé que estoy en la capacidad de escribir esa historia, pero bien pensado, historias como esa se escriben cientos de miles de millones por segundo a tiempo real. Más diré, por eso pasa todo lo que pasa en este mundo.

No hay mayor riqueza que ser honrado, y para ser honrado lo único necesario es no robar. Quien roba se queda con el pan que otro se ha ganado. Nada tan vil.

martes, 1 de septiembre de 2015

La realidad, ese muro infranqueable

Quizá siguiendo la tónica general de los últimos años debamos acostumbrarnos a que pasados unos meses nos vuelvan a poner en la encrucijada de si podremos conservar nuestros trabajos.

O nuestras viviendas, o nuestra salud, o nuestra tranquilidad, al menos la necesaria para conservar una cordura aceptable dentro de un mundo tan tendente a cambiar.

Alguien dijo que con perseverancia y trabajo duro todo se puede lograr. Creo que es cierto, pero claro, si te dejan. Entre los nuevos avisos de la empresa que se queja de que si el precio de la luz sigue siendo ese, cierra; y la llegada masiva de emigrantes que huyen desde otras fronteras, intentando escapar de una vida que no quieren, nos hayamos ante la cruel certeza de que no basta con querer que algo suceda. El factor suerte también cuenta. Y la suerte no es tan fácil de encontrar.

Mientras medio mundo se lleva las manos a la espalda y mira al frente, otro medio lucha por todos los medios de cambiar aquello que es cambiable. Aunque que nunca podrá conseguirlo si no se colabora desde la otra mitad.

Hay mitades dispuestas a repartir con los otros sus riquezas y mitades que no cederán ni una migaja de aquello que les sobra.
Así nos va.

jueves, 27 de agosto de 2015

Sonrisas solo aparentes

Fueron educadas en colegios de monjas donde solo asistían las personas de mayor poder adquisitivo, pero nunca supieron desobedecer. Aún hoy, a sus setenta años no pueden ser incorrectas pese a verse a menudo envueltas en la soga prieta que llegan a ser las buenas maneras. Pocas veces hacen lo que quieren hacer, siguen la agenda que otros les marcaron desde la niñez. Las observo y me digo que me gustaría ser como ellas, vivir bajo esa disciplina que no admite quiebros, pero sé que me engaño, porque no deja de ser la misma que hace que cada día resulte idéntico al anterior: Y yo me asfixiaría sabiendo de antemano como transcurrirá cada minuto del día de hoy.

Admiro a las personas educadas, pero admito que no lo soy, si me paras en la calle para hablarme y no me interesas lo más mínimo porque tienes una lengua tan afilada que vas a cortarme en trocitos cuando me aleje de ti, sabrás al instante que me alejo no porque tenga prisa, si no porque no pienso perder ni un segundo de mi tiempo para dedicártelo a ti. Lo sabrás porque intentaré que te quede tan claro a la primera que no habrá el mínimo margen de error por obtuso que seas.

Mi educación solo llega hasta donde alcanza mi verdad, creo que todos los educadores del mundo deberían dejar un espacio a la persona para obrar según su criterio, pero claro, si hablamos de las buenas formas y quienes siguen esas modas aún en contra de sus propios sentimientos nos encontramos con relatos tan inverosímiles como una novela inventada desde el principio hasta el final. 

A veces no hay nada tan ficticio como la realidad que se te presenta delante de los ojos, a menos que sepas mirar más allá de lo aparente. Justo donde termina el actuar.

domingo, 16 de agosto de 2015

Al fin unas respuestas que no quiero desoír

Se suele tardar en encontrar las respuestas verdaderas, pero es cuestión de tiempo el acabarlas encontrando.
-¿Por qué escribía?
-Porque sentía una enorme necesidad de decir ciertas cosas que sentía que no se decían.
-¿En verdad nadie las decía?
-Se decían pero yo no estaba lo bastante informada. Ahora procuro estarlo y encuentro gente que está en mi sintonía.

-¿Por qué dedicaste tanto tiempo a escribir novelas que aún no han visto la luz pública?
-Supongo que porque era algo que me entusiasmaba. Mis historias trataban sobre temas originales (al menos eso me parecía), y quería ganarme un dinero que pudiese aportar a mi familia de una forma que me hacía feliz.

La pregunta ahora sería: ¿De verdad lo ves viable?
-Ahora casi que no. Pero queda una ínfima probabilidad que se resiste a desistir.
-¿Qué te llama más la cantidad o la calidad de un escrito que decidieses vender?
-Sin duda la calidad. Nunca fui práctica.
-¿Entonces qué te detiene?
-El creer que nunca alcanzaré la calidad necesaria para salir al mercado a competir con un mínimo de garantía.
-¿Eso te quita el sueño?
-Cuando unos sueños se apagan otros comienzan a brillar para mí. Lo importante de todo es estar viva para tener la suficiente fuerza para vivir una vida que merezca la pena ser vivida. Siento que es este el único requisito que se me puso al llegar a la vida.

lunes, 10 de agosto de 2015

Asómate a la realidad

Mientras tú compras un perro, otro muere en la calle. No compres, adopta.

Os dejo el enlace de un lugar muy especial en el que se ama a los animales y se comparte lo que les sucede. A veces ver es colaborar.

twitter.com/A_n_i_m_a_l_e_s

jueves, 23 de julio de 2015

Despertar a la realidad

Cada día nos cuentan la realidad desde periódicos, telediarios o sucesos cotidianos más bien cercanos. Y nos damos cuenta de que la realidad a veces es muy difícil de creer. Casi no nos la podemos creer, pero sabemos que ha sido verdad, por eso tenemos que tragarla y después esperar a su digestión. Aunque alguna se indigeste de por vida.

Después sigues reflexionando sobre la necesidad de escribir ficción. Y te dices que en verdad no hace falta, ni siquiera necesitas escribir, es cierto que ya está todo escrito. Se halla en las hemerotecas desde hace siglos, y se actualiza a cada latido de esta vida en que aún estás.

sábado, 18 de julio de 2015

Canciones que cuentan historias

Es tiempo de vacaciones y la música consigue pasar a un primer plano gracias a las verbenas de verano. Sucede que a veces una canción de un solo minuto condensa una historia que puede llevar muchas páginas escribir. El por qué nos gusta una canción y no otra es algo muy relativo, unos la eligen por el sonido y otros por lo que cuenta. A veces por la suma de los dos.

Algunas canciones nos recuerdan una historia y nos apena que lo que en su momento fue un error tonto terminó con lo que tenía fuerza suficiente para durar una vida. En ocasiones se dan tragedias así. Pero no es necesario contarlo con amargura, la vida siempre sigue y siempre sorprende; siempre quedan buenos tiempos por vivir.

Después de los cambios de registro y de imagen de nuestros cantantes preferidos ( a veces prestos a destrozarse con cirugías), volvemos a las raíces donde todo nace. En las pequeñas orquestas suele darse la frescura de quienes salen con la sola intención de animar y así lo hacen.

Por cierto, qué pedazo de artista Luismi :-)

www.youtube.com/watch?v=-XYWFeJxr2c

miércoles, 8 de julio de 2015

Otro verano al borde del mar

Llegó el verano y la gran casona construida junto al mar abrió sus puertas. Cada mañana la recorre el silencio y el orden más absoluto. Se han plantado catorce hortensias en aquel jardín recién restaurado que asemejaba a un panteón, sus flores rosas y azules forman una perfecta combinación que rompe por completo el dramatismo del mármol negro. También el resplandor del mar bajo un sol de justicia contribuye en su contraste a que las enormes hojas de las hortensias tan verdes y tan grandes otorguen esa especie de paz.

Siento que no es necesario escribir. No preciso escribir. Se sienten tantas cosas y existe tal paz ahí adentro que no hay nada más restaurador que el silencio. La casa reúne a todos los santos habidos y por haber, algunos son de la época actual, pero la gran mayoría cuentan con siglos de antigüedad. Es como pisar un museo.

Hay algo hipnótico en ese lugar, como el germen de algo precioso que aún está por brotar. Presiento que utilizo todo el tiempo un tipo de teclado que no sabría nombrar, que no deja de registrar anotaciones que pese a todo no conseguiría encontrar. Quizá no escriba, pero me siento invadida por esa especie de paz infinita que se tiene después de haber compuesto un buen capítulo de una obra global.

Me reservo apenas unos minutos diarios para acompañarme allí dentro de un buen libro: Contra el viento, de Ángeles Caso. Esa será mi lectura de este verano. Mientras leo tengo la sensación de haber elegido el libro exacto dentro de aquella tienda de revoltijos que como librería improvisada nunca me dejará de asombrar.

Creo que vuelvo a estar inmersa en otro verano sin anotaciones en el que no obstante no dejaré de anotar. Es como si alguien ya me hubiese escrito la novela en la que me muevo como un personaje más.


miércoles, 1 de julio de 2015

El corazón en la maleta, de Luis Fonsi

No puedo evitarlo, cada vez que suena esta canción pienso en todos los jefes que aprovechando la pésima situación laboral del país estiran la cuerda de la exigencia y menguan el sueldo a pagar. Día si y día también uno escucha a su alrededor nuevos abusos. Ya no se respeta nada. Por no respetar no se respeta a la infancia. Cada vez hay más niños desprotegidos debido a que sus padres necesitan tres empleos para reunir el mismo sueldo que antes cobraban por uno.

No sigo porque esto me sigue recordando a esa vida de la que hablaban hace tantos años nuestros abuelos y que tanto nos costaba imaginar. Ahora ha llegado para quedarse en nuestra vida real. Incluso los fantasmas campan a sus anchas por las televisiones con el rollo patatero de que todo lo que sucede es por nuestro bien. Vamos, la cantinela universal.

Ahora piensen en todo lo que acabo de contar y escuchen el estribillo:



Y yo me voy, adiós, me fui y no me importa. 
Nada me detiene aquí, la vida corta. 
En avión, por tren, por mar, por lo que sea. 
Soy feliz de haber perdido la pelea 
Y te quedas con mi firma en la libreta. 
Yo me llevo el corazón en la maleta. 

Brindo por conservar el derecho de poder elegir a quien honramos con nuestro trabajo. Otro de nuestros derechos en vías de extinción. 
Leyes mordazas No.





miércoles, 24 de junio de 2015

Nuevas rutas por las que caminar

Van llegando las primeras noticias de alcaldes y alcaldesas que ocupan su nuevo sillón con la responsabilidad de pensar qué es lo que de verdad necesita la gente que habita en su concejo. Que tienen la oportunidad de replantear qué es lo necesario, para poder dejar a un lado lo trivial. Se comienzan a escuchar buenas iniciativas que dejan de lado la renovación de las costosas farolas que alumbran lo ya alumbrado, el levantamiento de algunas calles con leves desperfectos para ponerles un suelo nuevo, o el astronómico arreglo de la fuente mal planteada que ha terminado por secar.

Alegra que después de muchos años dedicados al adorno del exterior para maravillar al turista que llega, se piense en quien nunca se marchó y se tenga en mente comenzar por sanear las cuentas. Vivo en un concejo endeudado hasta las cejas, con un índice muy alto de paro, donde las ganaderías han cerrado en un 90% de unos años aquí y las que quedan sobreviven a duras penas. Donde la hostelería no ha aguantado el tirón porque es imposible pasar el invierno con ganancias del verano. Un lugar donde los comercios han ido bajando las persianas vencidos por los grandes centros comerciales con quienes no pueden competir. Vivo en un lugar en que los campesinos con dos vacas, veinte gallinas, tres corderos, quince conejos, dos burros y un ternero, han ido desapareciendo hasta no existir. A estas alturas es raro encontrar ancianos típicos de pueblo, y no me refiero solo aquí a un golpe de remo de la costa, si no en las montañas más abruptas donde todo ha resistido más o menos como estaba, hasta hace diez años o así, en que se han ido quedando desiertas por la presión a que fueron sometidas por el abandono de quienes invirtieron el poco capital disponible en adornar las zonas más turísticas, en detrimento de las más necesitadas de apoyo.

Es imposible retornar a ese momento en el que con ayuda central se hubiese conservado una forma de vida tradicional en los lugares más remotos donde carecen de industria. No hay manera de volver atrás, pero al menos es hora de dejar de podar los mismos árboles para que broten con nueva savia. Por suerte llegan nuevos alcaldes dispuestos a mirar las necesidades de las gentes que viven aquí todo el año, porque saben que al final sale más barato sostener cien pueblos de gente trabajadora que una sola capital de gente que llega a pasear exigiendo al lugar de destino todo el lujo que deja atrás. Si vienen a nuestro concejo es bueno que vengan a admirar aquello de lo que carecen: Naturaleza en estado puro. Un regalo 100% gratuito; lo puso la vida misma en el momento de comenzar.


lunes, 22 de junio de 2015

Frases para anotar

Llega un momento en el que te das cuenta de que todo es un sueño, y sólo aquellas cosas preservadas en la escritura tienen alguna posibilidad de ser reales.
                                                                                             James Salter


Acabo de enterarme de la muerte del autor. Acabo de leer un artículo hermoso que le dedica periódico ABC, en el que hace un repaso de su vida y de su obra. Hace unos veranos comencé a leer Juego y distracción, un libro para el que en ese momento no tenía tiempo y lo dejé para la siguiente ocasión, de modo que es uno de mis autores pendientes. Sin embargo en los últimos años he leído muchas entrevistas que le hicieron y me ha servido de foco a la hora de alumbrar preguntas que giran en mi cabeza: ¿En qué consiste escribir?, ¿De dónde surge esa imperiosa necesidad?, ¿Por qué se sigue escribiendo aunque se quisiera dejarlo de una vez?

Entre las notas perdidas que alguna vez copié, de las que en estos meses haré recopilación hay muchas suyas, que son como un rayo certero pleno de claridad. Eso le agradezco, que aún sin leer ninguno de sus libros me ha hecho comprender mejor que cualquier enciclopedia lo que es escribir, en que consiste y para qué sirve. También por qué no se puede matar esta afición que nos consume y nos duplica la vida, la verdadera y la de papel.

Ahora que no podrá contarnos nada de lo que ha quedado al fondo de su memoria nos quedan sus libros para aprender de él. :(Siempre llego tarde a las citas).

miércoles, 17 de junio de 2015

Mi nuevo objetivo

Quienes lleváis siguiendo este blog desde su comienzo, a estas alturas habréis enloquecido con las vueltas y revueltas constantes que se producen en algún lugar de la mente de quien aquí os escribe. Siempre digo que escribo a la nada y al todo, que escribir desde aquí es intentar que alguien desde el otro lado recoja algo que le sirva en su vida, aunque no le sirva a la mía; otros escribieron para no obtener nada para sí y mejorar notoriamente mi vida. La escritura actúa así.

Pues a lo que iba, quienes me seguís de una forma u otra, os habréis dado cuenta de que quizá me mantengo más alejada de este lugar. Lo creáis o no, no tengo tanto tiempo. Si bien la escritura forma parte de mi vida, ahora hay otras ocupaciones que exigen mucho de mí y quiero estar a la altura en todos los frentes que se me abren. Digamos que soy una persona partida en muchas mitades andando por ahí. Por unos u otros motivos conozco gente nueva que llega a completar partes inconclusas de todas las historias que comencé algún día y que llamo novelas. Ello hace que encuentre nuevas respuestas y deseche viejos esquemas, que haga y rehaga una y otra vez. Si mi objetivo primordial alguna vez fue publicar, nunca tuve en mente hacerlo de cualquier forma, si no de la forma en que imaginé aún cuando ni alcanzaba a imaginar cómo sería, ahora ya lo sé. Este recorrido de todos estos años ha sido para encontrar lo que quiero contar y cómo quiero contarlo. Tengo varias novelas en muchos cajones. Unas me conmueven más que otras. Todas se van organizando por tiempos, pero alguna verá la luz de la forma en que todo aparece en este lugar, así por una especie de impulso que sin saber de donde viene reconoce a donde va.

Eso, mi nuevo objetivo es pasar menos tiempo entre pantallas. Ahora no lo tengo. De alguna manera vuelvo al comienzo, a escribir en papel y solo pasar a ordenador la historia ya concluida. Luego la publicaré para echar a suertes si todo ese esfuerzo ha valido la pena. La respuesta ya no me pertenece. Siempre pertenece al lector.


domingo, 14 de junio de 2015

Comenzar de nuevo

Sí, aunque lo quisieras esa es la historia de tu vida, borrón y cuenta nueva. Con la llegada a Internet el proceso se hizo más complicado, la información que has leído es tanta que ya no eres la misma ilusa que escribió esas historias que quieres sacar desde el fondo mismo de tu viejo ordenador. Ahora has ido recopilando información hasta el empacho de lo que es escribir una historia que valga la pena contar. Y te has convertido en otro tipo de lector. Ahora exiges mucho más de quienes escriben y también te lo exiges a la hora de escribir. (Al menos fuera de aquí).

Ya sabías en el comienzo que en los aprendizajes no hay atajos. Así como también sabías que el tiempo invertido vale la pena si el resultado final lo vale. Así que con todo lo aprendido es tiempo de comenzar. No sirve dejarlo para después, va siendo hora de abordarlo de nuevo con todo lo que habrá que cambiar.

Los narradores que no sirven hacen que haya que reescribir de nuevo todo de principio a fin. Esta vez sabes que será en papel y boli; o en papel y lápiz, mejor quizás. Es la única forma de tener fresco y a mano todo lo que hay que ir escribiendo o borrar. Será un proceso largo, pero de cualquier forma un proceso que hay que empezar.

Al final la fórmula más sencilla, explicada en solo diez páginas, es la que seguirás. Sabes que la vida te irá poniendo en el camino a esas personas que te ayudarán a llevar tu plan a cabo. La vida ha sido siempre muy generosa contigo, y lo será.

En casa que se vayan amoldando a los horarios que ta has impuesto, perteneces al mundo desde que llegaste y ellos lo saben. Es hora de apechugar.

Que los dioses nos pillen confesados.

miércoles, 10 de junio de 2015

Verbo desear

Desde todos los lugares te explican que la técnica necesaria a la hora de corregir una novela, hace indispensable que vuelvas a leerla de principio a fin sin cambiar nada. Necesitas saber lo que has escrito para saber lo que quieres cambiar. 

Te propones leer sin cambiar nada, solo leer. Antes de terminar el primer capítulo ahí estás corrigiendo errores gramaticales o frases que no te gustan. Después de perdida media mañana (sí perdida, porque no has cumplido el objetivo que te marcaste) sabes que mientras no consigas leer las trescientas y tantas páginas para saber lo que contabas y detectar lo que falta o lo que sobra; no conseguirás avanzar. 

Puedes decirlo en voz alta o callarte: te aburre mortalmente aquello que solo en tu imaginación es una historia fascinante que cuenta una vida. En el fondo, no sabes ni cómo, lo que te maravilla es la realidad. Por ese ritmo cambiante que tiene; y por todo aquello que debería cambiar. El ritmo cambiante que ofrece te dice de lo que es capaz. Sería capaz de cambiar muchas realidades aunque no lo haga. Solo necesita dirigir la nave otro tipo de gente para variar el rumbo de la historia. Por eso prefieres la realidad, es la que hace que de repente todo cambie para todos. Algo magnánimo de verdad.

Ayer, mientras estaba enfrascada en mi tiempo perdido e irrecuperable ya, me enviaron la fotografía de unos niños sedientos, en el puro hueso y desnudos. Con este texto:

El ser humano no tiene dinero para abastecer de agua zonas áridas, pero si tiene dinero para buscar agua en Marte:
La pregunta es:
¿Hay vida inteligente en la tierra?

Hay un algo indescifrable que impide que me tome en serio mis eternas novelas y sus correspondientes correcciones. La sensación de que de todas formas no van a poder cambiar por perfectas que logre hacerlas, todo lo que en verdad quiero cambiar. He leído muchas novelas recientes que me han cautivado y nada ha cambiado en el mundo global. Eso me detiene y no hay nada que asegure que vuelva a arrancar. Hay tropeles de batallones escribiendo novelas perfectas en este momento, de eso no hay duda, alguien contará lo mismo que yo quiero contar y con más fortuna. De modo que si ello funciona, conmigo o sin mí funcionará. Verbo desear.



domingo, 31 de mayo de 2015

Un adiós que duele

Hay personas a las que solo conocimos a través su blog, pero cuyo adiós no nos resulta indiferente. Me he quedado fría porque durante muchos años ha sido para mí una amiga. Una amiga que además fue también mi profesora, cuando buscaba alguien que me diese claves sobre escritura. Un mundo que me fascinaba por completo, curiosamente ahora lo que intento es vivir cada segundo de vida en el tiempo que me ocupa. A veces cambiamos sin saber por qué lo hacemos, pero sucede así.

Editar en voz altael blog de Elsa Aguiar, era un lugar especial donde todo lo que contaba era interesante y ameno. Qué triste saber que ya no podrá contarnos nada nuevo a tiempo real. Al leer la última entrada volví a preguntarme aquello de para qué escribir. Más fuerte que nunca volvió a invadirme el sentimiento de que al final de todas formas vencerá la muerte. Más tarde volverá a nacer el pensamiento contrario, eso también lo sé.

Poco más puedo añadir a la injusticia de este duelo de quien hasta hace un momento consideré una amiga siempre dispuesta a dar su punto de vista y ayudar a quien tuviese alguna duda sobre literatura. No será lo mismo seguir visitando su blog sabiendo que ya no está, pero sin ese blog algunos no hubiéramos llegado a saber quién era y como era. El mundo de la blogsfera vuelve a restar :(



martes, 26 de mayo de 2015

Más personas, más posibilidades

Soy optimista, me gusta el panorama que brotó así, como brotan las margaritas silvestres al asomar la primavera. Creo que a más personas, más posibilidades de crear algo distinto y positivo, mirado desde más ojos y más intuiciones trabajando al unísono.

Pese a todo sigo cruzando los dedos por una especie de superstición.

domingo, 24 de mayo de 2015

El arrojo de empezar

La vida termina sus etapas a nuestro alrededor de un modo continuo. Lo único que no debemos perder es la ilusión a la hora de volver a comenzar; lo que quiera que haya terminado en apariencia es solo continuidad. Cada vez que nace un nuevo día es una nueva oportunidad. Debemos de vez en cuando soltar todo lo que creíamos que sería de tal o cual modo, porque la vida no tiene un manual de uso perfecto: creo que todo lo que tiene es cambio constante. De modo que todo lo que se puede hacer para mantenerse vivo sin apegarse a la angustia es desarrollar la capacidad de cambiar junto a ella, sin sobresaltos, de la forma en que nadamos para no ahogarnos entre las olas del mar.

Hoy es uno de esos días de cambio y no pienso quedarme en casa sin hacer nada. Después de la cantidad de propaganda electoral que he ido tirando a la basura (es tremendo el despilfarro de tinta y papel que hay colgado por las calles, que traducido a comida para quienes lo necesitan daría para mucho que comer), me quedo con lo que he rescatado, mi voto. Y esta mañana de cambio en perspectiva cruzo los dedos para que podamos cambiar.

Cambiar hacia otro tipo de objetivos que hagan posible que los pueblos de montaña desiertos y arruinados más que nunca desde los últimos años, puedan resurgir de nuevo con el mismo cuidado que lo hace la cuidad. A diferencia de que los pueblos más castigados por la crisis no necesitan de adornos, los árboles nacen y crecen solos, con ramas frondosas que dan sus frutos sin apenas abono, con la sola lluvia que de cuando en cuando les quiera regar.