martes, 25 de abril de 2017

Diario de un vampiro en pijama, de Matias Malzieu

Con su estilo poético y la humildad que le caracteriza, así como su gran capacidad de crearse un mundo amable en cualquier circunstancia, en las 211 páginas que componen esta novela, Matias Malzieu nos cuenta su periplo durante una grave enfermedad que padece de repente, esa que los médicos denominan "Aplasia medular". A partir de ese instante y pese a que su vida se encuentra en una vorágine de presentaciones y proyectos, se ve obligado a ingresar en el hospital para ser tratado de su enfermedad, llegando hasta el punto de verse aislado dentro de una habitación burbuja a la que solo puede entrar el equipo médico especializado y de la que el enfermo no podrá salir hasta que su situación clínica se haya regularizado.

A lo largo del libro logra plasmar lo que es un referente en su obra: la belleza de lo cotidiano filtrada a través de la mirada de un niño ya crecido. Con esa mezcla de ingenuidad y bondad con la que logra recrear incluso lo anormal. En este punto en que ya no tengo claro las frases que puedo poner desde el blog por eso de los derechos de terceros, no anotaré ninguna para quienes podáis entrar aquí a leer, aunque os digo que me encantaría porque todo el libro es una siembra muy acertada de ellas.

A lo largo de la lectura se me ocurrió que la vulnerabilidad de todo enfermo grave de cualquier hospital coincide en lo mismo que cuenta. El dolor de los familiares que ya llevan su cuota de derrotas a cuestas, la evasión de los amigos que ni llaman ni aparecen, los cuidados de un equipo médico de excelente valor personal y profesional, el Yo dolido y enfermo venido a menos; los pinchazos, las transfusiones de sangre junto a la necesidad de buscar la manera de contrarrestarlo todo: La forma de lograr que la vida pese a todo siga siendo un lugar feliz, en el que mañana tal vez ni exista. 

La dureza de la realidad enfrentada a la maravilla de seguir vivo.

Este libro es un homenaje al amanecer, al anochecer, al dolor, a la alegría, a las personas que se quieren y que nos quieren, a la conciencia cruda de que un día moriremos pero que mientras tanto todo es posible. Quedémonos con eso, disfrutemos de lo que en verdad es importante para nosotros ahora, no perdamos tiempo.

Recomendable lectura. Grande Matias Malzieu ;-)