domingo, 25 de diciembre de 2016

Feliz Navidad y un próspero 2017

Hace mucho que no paso por aquí y no se si echo de menos este lugar, en cualquier caso es un recuerdo de un tiempo que después de pasado sigue conservando su sentido. Es un sitio agradable al que retornar con un nuevo aliento lleno de cierta esperanza en el futuro. Los sueños unas veces se abandonan y otras veces se agarran de los pelos. En otras ocasiones ni lo uno ni lo otro, son mientras la vida se va sucediendo del modo en que sucede la vida: Nadie sabe cómo irá.

En cualquier caso en este momento hemos retomado unas fechas especiales. Y me asomo para desearos a todos Una Feliz Navidad y un muy próspero año nuevo.

En este momento dedico mis días a retomar aquella normalidad anterior a este lugar y la saboreo sin otra pretensión que aprender lo que la vida tenga a bien enseñarme. Dudo bastante que sea escritora, solo sé  que me gusta escribir y no soporto que la escritura interfiera demasiado en el resto de mis cosas. Me avergüenza demasiado por ahora lanzarme a luchar de verdad por estar en los rincones desde donde los libros se lanzan sin paracaídas en busca de un lector. No me siento con fuerzas por ahora.Tal vez sea algo destinado a otro futuro o a otras vidas. Lo que es fe del todo no me falta...

Gracias por seguir ahí y que la vida os sea abundante en cosas buenas; eso siempre. 

miércoles, 20 de julio de 2016

Va por rachas


Internet parece ser el lugar donde se encuentran todas las respuestas, sin embargo de un tiempo a esta parte se me antoja un sito en el cual perdemos demasiado tiempo en el que podríamos estar disfrutando de los demás: aquellas personas que hacen que nuestra vida sea especial.

Lo mismo diría de la televisión, de la radio o de cualquier cosa con que llenemos el silencio, ese espacio vital en el que conocernos, para saber qué es para nosotros lo importante. Nacemos con una serie de tiempo limitado, somos conscientes de ello cada vez que alguien conocido se nos muere. Sabemos que tal vez nunca llegue para nosotros el año que viene, el mes que viene, el minuto siguiente...es por eso que cada vez le dedico menos tiempo a Internet.

Entre tantas cosas en las que he dejado de creer, ya se encuentra. Tal vez por toda la publicidad que comienza a pulular por todas partes, Comienza a ser lo mismo que ver la tele, se suma el tiempo perdido entre aquello que no quieres ver. Puede que sea desánimo, o el principio de otra etapa. Y no importa, la vida a tiempo real es mucho mas interesante y ocupa todo mi tiempo. Y lo disfruto. 

Es verano. Un verano que llena los cielos de soles y de nubes, con alguna lluvia. Vivir en Asturias es una aventura diaria. Aquí la belleza es un privilegio constante. Cualquier sueño parece alcanzable si lo que deseas es ver un lugar rico en todos los matices que se quiera.

Va  por rachas. Sentir que el corazón está repleto de buenos momentos es una costumbre que por nada del mundo quiero perder. El paisaje es de un verde frondoso desde mi ventana, mezclado con el azul del cielo en una mañana sin sol, con muchos rollos de hierba seca por todas partes, dos caballos pastando en el alto de un promontorio, muchos árboles y algunas casas como salpicadas de cuando en cuando. Dos caballos más se han sumado como queriendo retratarse en mi entrada, ya son cuatro y a lo largo de la mañana se sumará alguno más En días como hoy creo que ser más feliz no se puede.

Tal vez la felicidad sea poder disfrutar de lo que se tiene, aunque pertenezca a la tierra. No plantearse metas y no detenerse. Dejar que nuestros pasos nos lleven a donde debamos estar.


miércoles, 6 de julio de 2016

Gente buena, buena gente

Las palabras que desean ser escritas han dejado de llamar a mi puerta, han entendido el mensaje de prohibido molestar que he colocado al fondo de mi cabeza y si alguna vez entran con su petición, se alejan de puntillas, intuyen que de alguna forma han dejado de hacerme falta. ¿En verdad habrán dejado de hacerme falta?¿O acaso ha terminado venciendo mi idea de que en el fondo nunca estuve preparada para lo que entraron a pedirme alguna vez? No se si las preguntas y respuestas al respecto acaso importan.

Todo nació con lo mucho que me molesta que unos tengan el poder y otros la obligación, unos el destino de cara y otros vuelto del revés, con que haya gente mala, gente muy muy mala a la que todo les sale bien y gente buena que aun respira porque tiene una enorme voluntad de seguir vivo a pesar de los pesares, mientras otros ponen un pie en su espalda para que no salgan de donde están. En el fondo eso es lo que me irrita, que unos vivan a cuerpo de rey solo porque alguien que les supera en todo con creces, ha nacido en un país mísero del que se vio obligado a emigrar en busca de pan, para sí y para los suyos.

Caminamos hacia más de lo mismo y quizás peor, ya no quiero que las palabras que desean ser escritas me vengan a visitar. Ya no se me ocurre nada que hacer con ellas. Quiero que de una vez comprendan que nunca podré cambiarlas por billetes con que comprar felicidad alguna para los demás, quiero que se enteren de una vez de que hay gente tan pobre que tiene su vida alquilada a quien les puede pagar. Cambian sus horas de sueño, de ocio, de cuidado a sí mismos y a quienes quieren, hacen maletas para irse tan lejos que tardan muchos años en regresar de visita a sus pueblos y a sus gentes; que es justo el sitio en el que pudiendo elegir desearían estar.

Hay días y momentos en los que solo puedo regalar mis oídos y mis palabras, no las escritas -esas tal vez nunca hayan servido para otra cosa que para escucharme a mí misma- si no las dichas. Y tal vez porque me salen directas de la verdad, causan ese efecto que tanto agradezco, algunas veces, en quienes me importan de veras, aunque haya escasas horas que les conozco. Esa es la magia del universo a fin de cuentas: saber que por tristes que sean las historias y por injustas, hay gente que nos supera en bondad y en cualidades. Nos superan un millar de veces, y nos escuchan como si fuésemos una roca sólida a la que aferrarse mientras la inmensidad de un océano entero les azota y les lanza al fondo. Regalándonos la sensación de que en medio de todos sus problemas les hemos dado una llave que les abre una nueva puerta de algo parecido a una esperanza o una salvación. Gentes que no comprenden que para nosotros el verdadero regalo es llegar a conocer a personas como ellos.

Y la vida les ha maltratado tanto que aunque en adelante les mime ya tienen el daño el hecho. La avaricia y el poder corrupto de unos pocos destruyen el futuro de muchos.

A veces las palabras vienen a reclamar ser impresas en letras de molde, y las traigo. Las voy amontonando por aquí.




sábado, 18 de junio de 2016

En decisión de tu libertad

Te piden un imposible
que en algún tiempo 
posible fue,
pero ahora no

meditas un segundo
y la respuesta en tu corazón
es certera, no hay duda
la respuesta es no

atrás quedaron instantes
que han variado la dirección
ahora tienes alas
tus alas vuelan
te defiendes con un no

el silencio dura minutos
tal vez horas, al otro lado
quizá haya pataleo o furor
pero tu paz se acomoda
en la libertad alada de un no

Piensas que al final cada quien
ha de hacerse responsable de lo suyo
ha de vivir con acierto, alegría
generosidad, compasión, amor
y que a veces eso depende de un no

en verdad a veces un no
es el mayor comienzo
cuando al final de todo
el egoísmo paga su precio,
y  alza su vuelo un gorrión.

miércoles, 8 de junio de 2016

Garantía de coherencia, por favor

Estamos en campaña electoral otra vez y se nota, de pronto quienes no parecían preocuparse de los problemas de la gente común salen a la calle con una sonrisa para asegurarnos que nuestras neveras estarán repletas si les votamos. Para jurarnos que ningún banco se quedará con nuestras casas, que nuestros hijos tendrán garantizados los estudios a los que quieran acceder, o en su defecto a un trabajo remunerado. Para decirnos que nuestra salud está garantizada porque piensan en nosotros y seguirán mejorando la sanidad. Y de todo lo demás ídem de lienzo, si les votamos seremos las personas más felices de la tierra con un gesto muy sencillo: Ir a votar.

Al verlos recordamos esas elecciones que nos fastidiaron la vida. Las decisiones que tomaron y que lejos de ayudarnos nos pusieron el mundo cuesta arriba de un día para otro. Y es que nunca les faltará una excusa para cambiar nuestra realidad a su favor y decirnos que es por nuestro bien. Por nuestro bien. Aunque nos cueste creerlo y además no lo creamos y frunzamos el ceño...y lo mantengamos bien fruncido hasta la próxima elección, esa a la que asistimos cruzando los dedos.

Cruzando los dedos pero en pie, con el carnet en alto y nuestro voto dispuesto a volver nuestro mundo a su normalidad. No a la normalidad que alguna vez imaginamos, si no a la preciosa normalidad que dios mediante la mayor parte de nuestra vida tuvimos. Esa normalidad que nos mantuvo humildes pero felices como pocos podrían ser. Esa felicidad de sabernos dentro de un mundo en el que la coherencia era la máxima a garantizar.

viernes, 3 de junio de 2016

Un final feliz para Icaro

En la vida es muy sencillo escribir una historia, relato o novela y ponerle un final feliz, solo hay que escribirlo. Sin embargo no es tan fácil ¿o lo es? hacer que años de malos tratos y desamparo se tornen en lo contrario.

Es tan sencillo mirar esta foto y creer en que un animal así, un caballo con esa expresión en su cuerpo y la mirada en esos ojitos tiernos pueda tener de una vez la vida que se merece, que porque creo en que es posible lo dejo aquí, A la espera de que alguien le brinde todo ese cariño que se merece...ese caballo y tantos. Son el animal mas fiel que alguien se pueda imaginar, doy fe.

Un hogar para Icaro


sábado, 28 de mayo de 2016

No me quieras tanto

Lamentablemente las noticias siguen repitiéndose sin que parezca que estemos acertando porque tal vez no sea tan fácil detectar lo que ocurre y poner remedio. Intentar entender lo que pasa por una mente macabra, si no enferma, no siempre parece a nuestro alcance, aunque eso ya no cabe en la era digital.

Quizá el remedio definitivo sea informarse e informar. Y la red está  llena de lugares y consejos, dejo el enlace a un blog cuyo título sorprende tanto como su contenido, para que nunca nos dejemos de informar. La información puede ser un primer paso crucial.

No me quieras tanto

Un lugar que vale la pena visitar.

lunes, 16 de mayo de 2016

Solo pedimos un trabajo digno y bien pagado

Volvemos de nuevo a lo mismo, a las campañas electorales en las que todos quieren destacarse por ser mejores, en las que todos prometen, enseñan sonrisas falsas por doquier, de pronto tienen un interés profundo en lo que nos pasa...Aburren, cansan, parecen volver a ser más de lo mismo a la espera de que depositemos nuestro voto dentro de su urna y no en otras. Se me antojan lejanos, todos lo mismo de lejanos porque de haber sido como yo esperaba se hubiesen puesto de acuerdo en mejorarme la vida (en mejorarnos la vida), de modo que voy a decirles lo que espero de ellos:

Que dejen de empobrecernos de todas las formas posibles.

Que se pongan a crear puestos de trabajo porque somos tan pobres que solo queremos trabajar, porque desde niños nos dijeron que solo trabajando duramente llegaremos a vivir con tranquilidad. Porque solo si crean puestos de trabajo suficientes en todas las categorías estaremos bien atendidos en todas las áreas de nuestra vida; incluso en sanidad, que es donde más están doliendo todos sus recortes.

Más facilidades a la hora de acceder a un puesto de trabajo para todos. Y un sueldo sin recorte.

Creo que al final no pedimos ningún tipo de milagro y que es posible si se es honrado pensar en lo que conviene a la mayoría. De momento volvemos a las promesas, ya iremos viendo después qué queda de ellas.

(En medio del cansancio que me producen, me retiro y me callo. Vuelvo al silencio y la lectura, me maravillo de leer un nuevo libro del que nadie ha hablado. Sospecho incluso que los libros que no tienen ninguna campaña de publicidad son los mejor escritos).


jueves, 28 de abril de 2016

Hasta los caballos pueden considerarse ocupas

Es deprimente que la situación quiera resolverse así desde el gobierno de mi comunidad autónoma: Los 90 caballos que quedan estabulados en el Asturcon deben ser retirados de inmediato. Al gobierno de turno le urge que se vayan aunque no tengan ni donde irse, ni como sean cuidados, o incluso que tengan que ser sacrificados porque no es tan sencillo encontrar un lugar en el que tenerlos en óptimas condiciones según sus necesidades físicas y psíquicas. Se sabe los requisitos que se precisan para conservarlos en buen estado de salud y el problema es de quienes no tienen una nómina potente que les respalde. El problema es el de siempre, quienes no tienen dinero tienen menos oportunidades, y en ocasiones tal vez ninguna.

No me considero lista ni importante, pero escuchar cómo el mismo presidente asturiano dice "Que los caballos que este domingo sigan ocupando los boxes del Asturcon pasaran a ser ocupas" ...me produce la idea de que cada día que pasa nos tratan más como imbéciles. Lo que sucede, es que ellos dictan las normas, ponen las leyes a su comodidad y quienes no cumplan con ellas, pasan a ser delincuentes.

Ayer eran unos, hoy son otros y mañana serán otros; lease tanto quienes dictan las leyes como quienes seremos obligados a cumplirlas. Quienes seguimos sintiendo que el mundo que conocíamos se pone patas arriba o de lado, o con el culo por montera, según como se tercie el caso; perdemos fuelle, nos cuesta encontrar espacio, nos deprimimos y nos agotamos sabiendo que a los verdaderos culpables no les importará jamás.

Y esto sucede porque cada uno en particular está lo bastante enfrascado en resolver sus propios problemas -que en ocasiones se convierten en montaña complicada de escalar-, como para intentar ocuparse de los problemas de los demás. Y así no iremos a ninguna parte lejos de donde nos quieran encajar, si acaso no cabemos se nos pisa, que más da.

Lo queramos o no, quienes dictaminan, vencen.

Los caballos pueden ser los animales más hermosos, los animales mas fieles, los mejores amigos que te puedes encontrar, pero cuidado; ya ni en las montañas del Sueve tienen permitido mezclarse de cualquier forma a la hora de reproducirse porque se pierde la raza autóctona. Sacan leyes y dictámenes que los acotan por todas partes, tal vez porque hasta ahora camparon libres y a sus anchas, y pueden convertirse en el ejemplo de lo que algún día pretendamos ser los demás. Y ya se sabe que cada vez nos quieren mejor atados, por supuesto, atados bien en corto, que así siempre se nos puede dominar.

El amor a los animales podría salvarnos en estos tiempos en que deberíamos aprender más de la naturaleza que se ensancha como puede para acogernos a todos. Esa naturaleza que cada vez se respeta menos, triste que así sea, y que no hagamos lo posible por cambiar.

martes, 19 de abril de 2016

Recetas de cocina para comer bien

Todos tenemos metas en la vida, algunos demasiadas, tantas que debemos ir soltando lastre a medida que nos vemos incapacitados de estar a la altura de lo que pretendemos. Este año por cosas del destino, o por irle adelantando el paso, en lo que viene siendo mi vida se están produciendo cambios. Ajustes a mejor y en positivo -hay que recibirlos siempre así- porque cabe pensar que nos envían a empaparnos de lecciones y mejoras, que aunque en ocasiones cuesten, nos mejoran como personas; si no esto de llegar al mundo no tendría ningún sentido. A veces no lo tiene si miramos alrededor y vemos a quienes se están forrando los bolsillos a nuestra costa, o escuchamos con pasmo a quienes califican como ilegales a seres humanos idénticos a nosotros, solo que llegados de situaciones extremas que nadie quiere asumir. Es vergonzoso que en nuestro siglo y en nuestro mundo avanzado ocurran cosas así. Las vivimos en vivo y en directo, pero atados de pies y manos por todo ese conglomerado de leyes que ni entendemos, ni de motu propio votamos. A veces sumirnos en un silencio espeso es todo lo que precisamos para volver a recargar las pilas y renovarnos.

Retomando el hilo me asomo a dejaros un enlace que encontré buscando una receta de cocina de estilo tradicional. Entre mis metas, ahora que dispongo de más tiempo, pero menos fuerzas, he decidido que quiero comer los platos que preparaba mi abuela. Si de algo podemos presumir es de las abuelas que cocinan en todas las partes del mundo y de esos guisos capaces de renovarnos desde adentro. También lo dejo para los chicos y chicas que recién se independizan, para que se alimenten como es debido. Para que sigan buenos ejemplos de como vivir lo suficiente para llegar a viejos y superar en todo a sus padres, vaya por delante que no ni en tres vidas superaría a los míos. Algo vamos aprendiendo mientras nos acercamos a la vejez ;)

Os dejo un enlace a las mil recetas para comer. Variedad a pedir de boca

martes, 22 de marzo de 2016

Silencio

El silencio es muy poco exigente
se conforma con todo
no se si alguna vez
se han parado a pensar
en la belleza que expresa.

Maravilloso el silencio
en que no se dice nada
porque no ha nacido la forma
capaz de decirlo todo
con las mejores palabras.

Es tanta la belleza
que nos rodea a diario
que es imposible resumirla
para enviarla al mundo
cual pregunta; si acaso una:

¿No es cierto que llena el alma
admirar cualquier rincón 
de nuestra Asturias?





viernes, 4 de marzo de 2016

Contra el cierre del Asturcón

Hace años el Centro ecuestre municipal el Asturcón, de Oviedo, era la viva estampa del glamour y de la ostentación monetaria. Muchas veces acudí a sus concursos hípicos y paseé por sus instalaciones, cuando todos sus boxes estaban ocupados por caballos. En aquel tiempo los caballos me parecían animales demasiado grandes e impredecibles, me atraían tanto por su exultante belleza como por sus ojos capaces de comunicar tantas cosas. Algunas malas experiencias del pasado limitaban mi confianza hacia ellos, pero por circunstancias de la vida, durante muchos años me tocó ver concursos hípicos hasta la saciedad, y en el Asturcón bastantes, en honor a la verdad.

Allí acudían personas de diferentes poderes adquisitivos, desde el rico mas rico hasta la clase media tirando a baja, pero lo destacable con diferencia era el amor incondicional a los caballos. Podías ver a niños de dos años dando clase montados sobre caballos enormes, al trote o al galope. Caballos que cuando los niños perdían el equilibrio y se iban a caer, daban giros cuasi imposibles para su condición y volvían a mantenerlos bien erguidos en sus sillas. También caballos que en pleno concurso de salto hacían lo mismo con otros niños o adultos que amenazaban con ser volados sobre sus cabezas. Era admirable la forma en que el caballo protegía al jinete exponiendo su propia integridad.

En aquel tiempo había dos cosas que me llevaban a arrugar la nariz (uno no puede dejar de ser como es esté donde esté), el alarde de algunos que se creían con mayores derechos que el resto por conducir los coches mas imponentes o ir montados en los caballos más caros. Lo bueno era que no siempre se correspondía la presunción con los resultados a pie de pista, de hecho solía suceder que quienes menos presumían de dinero o lo tenían los barrían de un plumazo. Si bien es verdad que cuando comenzó la crisis solo resistieron ellos, porque fueron quienes pudieron seguir pagando todas las tasas sin problema alguno. Muchos niños y adultos tuvieron que dar prioridad a pagar sus otras facturas y llevarse los caballos donde pudieron, dejando de concursar pese a que eran muy buenos. Muchas ilusiones se frustraron y muchas otras se frustrarán si nadie pone remedio. 

En aquel tiempo y ahora también, me gustan los caballos en libertad, que se le va a hacer. No me gusta subirme a sus sillas y decirles donde tienen que ir o que tienen que hacer. La cosa va en gustos. Jamas los pondría a saltar en unas barras cada vez mas altas para que me demuestren lo buena jinete que soy. Yo aspiro a mucho más que todo eso, soy mucho más exigente: quiero que me consideren su amiga. En este punto decir que no necesito muchos caballos, me basta uno y al final, después de un proceso de tiempo lo conseguí. Aunque esa es una historia que llevo escrita en el corazón porque el papel no da para todo. No puedo decir que sea amiga de todos los caballos, soy amiga del mejor, el más guapo y noble de todos. Tiene las crines más hermosas, los colores mejor dibujados, el paso más elegante aun siendo un animal corpulento, los ojos más serenos del mundo, capaces de comunicártelo todo. En este momento está lejos de aquí, puedo verlo poco, pero está muy bien cuidado, en libertad, con otros caballos que pastan por los prados del lugar donde nació. Que un animal de 500 kg de peso relinche para darte los buenos días, se deje poner la cabezada sin rechistar para que lo lleves al prado, te siga cuando llevas su estiércol en una carretilla para tirarlo al montón, pose como el mejor modelo ante ti para que consigas fotos de profesional sin haber hecho carrera; incline su cabeza para que le mimes, te deje su baba en la chaqueta y acuda a tu llamada siempre, eso no tiene precio. Que venga de la parte alta del prado hacia donde estás con la cabeza alta, moviendo las crines con elegancia, demostrando lo feliz que estas después de no verte durante un tiempo, es lo mas bonito que se puede vivir. Que baje la cabeza para que mime y se quede quieto como si fuese un pequeño gatito indefenso, para después recuperar su fuerza otra vez y ser el animal imponente de 500 kg, mostrando su magnificencia al completo, es la mayor dualidad de nobleza y fuerza que vi.  El cariño incondicional de un animal así puede enseñarte muchas cosas que en diez vidas no aprenderás de un humano.

 El Centro ecuestre el Asturcón amenaza con cerrar, sin tener en cuenta que un caballo no es un gato y no cabe en cualquier lugar. Uno no puede meter un caballo en una cesta, subirlo en su coche y llevarlo a su piso para que viva al calor de su hogar. (Vaya por delante que yo nunca tuve un caballo estabulado en ningún centro hípico, ni lo tendré, aunque diría que quedó claro en mi exposición ). Estamos ante otra de las muchas irregularidades que suceden en los cambios de gobierno, cosas que se ponen en marcha por todo lo alto y que terminan arrastras por el suelo. Y hablamos de seres vivos. Con los seres vivos no se juega. Ellos tienen una vida allí, en parte, porque alguien se lucró con ello durante mucho tiempo. ¿Y qué sucede ahora?

En el facebook Contra El cierre del Asturcón entre otras cosas, lo cuentan:

Os dejo el enlace al VIDEO






miércoles, 2 de marzo de 2016

Despertar los sentidos

Nada de lo que sucede en el mundo ahora mismo es nuevo, tal vez desde su mismo comienzo todo ha sido repetido por todos los autores de todas las épocas y en toda versión posible. Todo esta dicho, todo fue contado, cantado, moldeado...de solo pensarlo me resulta paralizante. De hecho desde que comencé a repetírmelo mentalmente se me fue agonizando el sentido que yo le daba a un viejo sueño que en algún momento creí posible. 

Sin embargo, pese a lo deprimente que resulta este panorama del "quítate tú que ya me pongo yo" al que asistimos a diario por cienduplicado en todos los medios de comunicación con su correspondiente explicación según la mirada de quienes nos lo cuentan -a veces incluso hay quienes coinciden conmigo en su acepción- cada día nace y muere y en ese intervalo de tiempo suceden cosas a nuestro alrededor que nos extraen una sonrisa o nos llenan de ilusión. Tal vez todo esté ya contado pero no por ello todo está ya dormido. Es por eso que la balanza de los sueños tiende a corregirse al compás de los sucesos y a veces eleva eleva el si. Si se puede, si es necesario y si me apuras, tal vez contando con mucha suerte, hasta es posible. Es ese momento en que la hazaña más complicada se realiza en un pis pas. A veces el secreto consiste en desconectarse de lo exterior y descifrar lo que motiva a ese mundo interior que late entre nuestras fibras. Ardua tarea con mucha recompensa que quema el tiempo y agota las fuerzas, a que negarlo. 

A cada persona su proceso, supongo que no para todos será igual, como sucede con todo, a unos les gustan unas cosas y a otros les atraen las opuestas. Lo bueno es tener variedad. Ayer anunciaban cielos grises y lluvia, que ya esta aquí para repiquetear el cristal, voy a dejar que todo se inunde con una canción recién descubierta, de alguien que siempre me sorprende con su letra y su música:
 Eros Ramazzotti. Al Fin del mundo

Motiva que alguien nos anime a comenzar a enfrentarnos a la lluvia tras el cristal.



viernes, 19 de febrero de 2016

Caso insólito

Encuentran un millón de euros encima del armario de su habitación y para quitárselos de encima recuerda que por allí pasaron el fontanero, los montadores de muebles y tanta gente, que no entiende por que motivo el hecho de que estén ahí viene a significar que sean suyos.

Estamos en un mundo de locos. Esta viniéndose abajo algo que debió de caer mucho antes. Es una aberración todo lo que ha venido ocurriendo sin que nadie lo denunciase. Pero ante todo se habla de un millón de euros que escondidos sobre el armario de una habitación no encuentran dueño.

Y mientras tanto, a cada segundo se mueren cuatro personas (tal vez más) de hambre en el mundo.

Mano dura para toda esta gentuza y para quienes los lucraron durante tanto tiempo: Impunidad 0

domingo, 31 de enero de 2016

Niñas desgraciadas en proceso a divas

Ese momento del libro en el que una niña demasiado pobre pierde a su tía, esa que vivía poco  menos que en la indigencia y resulta que es rica, pero rica de la muerte. Ese momento en el sabías que estabas leyendo un libro lento y muy fantasioso en el sentido en que pasaban cosas que no le pasan nunca a la gente de verdad -suponiendo que tu mismo te encuentres entre dicha gente-, y ya no sabes si tirar para adelante o echarte para atrás.

Y decides que sigue siendo compatible con tus tareas en el hogar y las imposiciones diarias que tienes que cumplir, sabiendo que quizás leer ya no suponga algo que recargue pilas o alimente tu alma, si no otro deber más. Calibrando las hojas del lomo y viendo que no quedan tantas para el final y decidiendo que tal vez esas lo cambien todo. Cruzas los dedos mientras te dices que algo aprenderás, contando con mucha suerte, tal vez a no sacarte de la nada milagros tan increíbles que ni el lector más abyecto se tragará. 

jueves, 28 de enero de 2016

Esa lentitud que recupera su espacio

Llevaba tiempo buscando el tipo de libro que quería escribir, lo intuía, pero no sentía la necesidad de sentarme conmigo misma -creo que lo entendéis ;)-, de detener el ritmo de mi vida diaria y andar medio perdida en mundos que hasta que no se comienzan y se terminan no se pueden compartir: luego nadie a tu alrededor te entiende.

Pues bien, se escribe porque hay algo que conmueve al corazón, un sentimiento que no puede ser sacado al exterior de ninguna otra forma. Algo que sacude tu vida de repente y la reestructura de nuevo. Un dolor, un sinsabor, una etapa que por algún motivo se cierra y te reubica de nuevo. Al menos en mi caso siempre es así. 

Cada historia que estructuras necesita un encuadre que encaje a la perfección con lo que vas a contar. Ahora el objetivo es muy grande pero la exigencia es muy pequeña, escribir esta historia desde el principio al final. No importa tanto la forma, el hecho de que sea muy perfecta, ni las palabras, solo importa la coherencia interna, de aquello que ruge por dentro, con lo que sale al papel. No importa los años que lleve, ni las páginas que llene, ni si la historia es buena para los otros o no, aquí no hay objetivos, es un nuevo comienzo y solo el principio. Es una prueba personal de empeño y de amor. Es un intentar devolverle a la vida lo que ella te dio.

Supongamos que una historia que se te ocurre a ti vaya hecha a tu medida desde un principio. Pensemos solo en eso, en que es posible que con tus herramientas construyas algo que a ti te sirva. Quizá plasmarla precise que mientras escribes no pienses en ningún lector porque no es seguro que lo haya. Solo necesitas kilómetros de papel y bolígrafos, aprovechar cada tiempo muerto, anotar las ideas y no desanimarte mientras dura la efervescencia de esa historia que se quiere plasmar a través de ti. Es la historia nueva que reúne dentro toda tu experiencia sobre el mundo de la escritura y es a la vez esa historia que en este momento deseas escribir. 

Ánimo y a por ello.

domingo, 10 de enero de 2016

El regreso, de Rosamunde Pilcher

Hace una friolera de años comencé a leer este libro de mil y muchas páginas y terminé por abandonar la lectura en un momento en el que me decepcionó un suceso que no creí posible. Han pasado como doce años desde entonces y he retomado la lectura de nuevo, desde el principio. Con la edad que tengo ahora y con todo lo aprendido disfruto de un libro que cuenta muchas cosas, descritas con la mirada de alguien que se fija en mil detalles y reconoce muchos sentimientos que es capaz de trasladar al papel con vida. Para cada tipo de lector existe un tipo de escritor, o varios, para mí Rosamunde Pilcher es alguien capaz de recrear un mundo dentro del cual me apetece seguir.

Este libro se lo prestaba a una amiga hace algunos meses entre otros muchos y a la hora de devolvérmelo, me dijo: este es el mejor de todos, sin duda alguna. Le respondí que hace muchos años empece a leerlo y lo dejé, ella me miró sin dar crédito y me dijo: pues no esperes más; léelo. En ello llevo unos meses, sin prisa, puesto que 2016 será mi año sin programación establecida. Un año que se anuncia lleno de cambios que asumiré sin dejar de sorprenderme gratamente. Cada cierto tiempo toca renovarse y no queda otra que hacerlo enfocando todo lo positivo y así lo haré. No niego que me gustaría escribir algo nuevo, pero en boli y papel, ya tengo demasiadas cosas perdidas entre archivos que jamás terminé (la idea es escribir en papel, para una vez terminado pasarlo a ordenador, puesto que le doy demasiadas vueltas a las cosas y pierdo un tiempo valioso. En todos los lugares menos aquí -justo al revés de como debería ser).

En el libro El regreso, de Rosamunde Pilcher, hay paisajes muy variados y maravillosos descritos con la habilidad de alguien que sabe narrar y personajes de muchas edades diferentes, con historias muy distintas detrás. Hay también mucho campo y mucha mar. Caballos y perros entre los animales más fieles con quienes se pueda contar :)

Puede que tarde un tiempo en asomar por aquí, sin embargo eso no significa que este sitio me aburra, ni que lo abandone, si no que lo estoy compatibilizando con muchas cosas, entre ellas todo aquello que me hace feliz. Leer sin prisa y sin pausa, por ejemplo. Descubrir historias que con todo lo que ignoro jamás podría imaginar...