martes, 29 de diciembre de 2015

El descanso virtual

A veces uno se pregunta qué será de aquellos lugares a los que no volvió desde hace tiempo. A los que cada vez necesita menos volver. Que quizá en un momento dado solo cumplieron su misión.

Ha quedado atrás la fascinación primera de todo espacio virtual. Se han desinflado algunos sueños vencidos por la magia infinita de la realidad. Subyace la sensación de que no hay imaginación capaz de competir con todo lo que siente un corazón que se rodea a diario de lo que la vida le ofrece. Muy superior a lo que alguna vez creyó alcanzar.

Cabe preguntarse si acaso la vida es capaz de darnos aquello que nunca nos atrevimos a soñar; puede que no. Tal vez cuando uno entierra al fondo de la mente la semilla de algo ansiado, ese fruto tarde o temprano germina.

En un momento en que tengo congelados tantos brotes para que no ocupen espacio inexistente, me queda tanto margen de maniobra que los días pasan lentos, dejando que los pueda disfrutar. Los segundos que van marchando nunca regresan, he ahí el imperioso motivo por el que se deben vivir con la conciencia de que son únicos.

Nada tan exquisito como ese momento en que se apagan los ruidos y todo lo que que queda en el silencio es algo parecido a la felicidad. Algo tangible. 0% digital.     

domingo, 20 de diciembre de 2015

Votar por la posibilidad de un mañana mejor

Hoy son ellos quienes nos necesitan porque somos nosotros quienes decidimos. Durante una legislatura entera vimos cosas que quisimos cambiar. Y hoy -en la medida que nos es posible- vamos a ir decididos a cambiarlas.
Vamos a ir a votar por aquello que decidimos que traerá hasta nosotros un futuro mejor comenzando desde abajo. Nunca creímos posible comenzar las casas desde los tejados.

Hay que intentar sostener a los débiles hasta que logren afianzarse sobre sus propios pies y valiéndose de ellos comiencen a caminar más lejos cada vez al compás de su determinación.

Con esa sola idea fija en la cabeza voy. Quiero que al intentarlo sea posible.

martes, 15 de diciembre de 2015

El infinito cansancio

Cuando se necesitan las explicaciones no aparecen por ningún lado.
Cuando todo está bien claro asoman para confundir.


martes, 1 de diciembre de 2015

La vida es un vals, un paso adelante y otro paso atrás

Al teclado del ordenador se le estropearon los acentos. Tal vez sea casualidad, o un grito mudo. Poco a poco me voy envolviendo en el silencio. No me gusta nada la realidad global, no me gusta la brecha que crece entre los poderosos y los carentes de poder. Voy enmudeciendo en un recoger las fuerzas que me quedan para los trajines diarios. Los sueños subyacen aparcados a la espera de que vuelvan a tener sentido alguna vez o a que se acomoden para dejar paso a la cotidianidad. Es cierto que antes escribía para rellenar algunos huecos y que ahora las palabras escritas se han quedado al margen para dejar paso a las palabras dichas. Y que lo dicho con delicadeza extrema ha surtido efecto. Dicho efecto ha movido montañas de nubarrones negros que no dejaban apenas asomar la luz. Y ahora la luz es tan diáfana que escribir es casi innecesario. También es cierto que en el fondo nunca deje de luchar contra esta necesidad de escribir en la que lo escrito necesitaba de otra corrección y luego otra, y otra mas. Había mucho desgaste en ello que acabo matando la ilusión.

El presente necesita tanto esfuerzo que siempre me pareció que iba perdiendo fuerzas que necesitaría después para algo importante de verdad. ¿Que es importante se dirá? La casa y su mantenimiento, la familia, los amigos, los animales que tenemos, el confort. Ver atardecer desde la terraza sabiendo que cada día nace y muere, que cada instante es irrepetible y que es sano no desear nada mas que ser y estar sin que nos falten aquellos que tenemos y consideramos nuestros. Es prodigioso rodearnos de ellos y saberlos nuestros, mientras ellos viven su vida intentando dejarnos atrás.

Estoy -estamos- en ese momento en que nuestros hijos miran hacia otros horizontes y quiero acaparar cada momento. No quiero perderme ese momento en el que me miren a los ojos y me noten ausente mientras pienso en un comienzo de relato o un final. Ya hubo mucho de eso. Quiero estar en el presente de sus vidas, de mi vida, sabiendo que no preciso nada mas que verlos felices con sus sueños mientras velo que les lleven a buen puerto. A días felices donde salgan fortalecidos de cada dificultad.

Son días sin sobresaltos, sin prisas, sin pausas, días de planes por proyectar. De noches con sus estrellas, de grandes heladas que preceden mañanas bien soleadas. Días que se viven sin presenciar las horas del minutero. Sabiendo que el pasado ya no retorna y que este presente privilegiado, sin que nos demos cuenta se queda atrás.

Eso, que como canta Diego Torres, La vida es un vals

Una canción llena de alegría y mucha verdad. Que nos recuerda que llegan las votaciones y hay que salir a votar, para intentar cambiar todo aquello que nos gusta de esta sociedad. Por ejemplo que unos tengan tantos privilegios y otros tan pocos. Nos hace falta un poquito de equidad. Y dejar atrás pasados turbios de personas que usaron su poder para enriquecerse a costa de la pobreza de los demás. Unos pocos que dañaron a tantos y con tan poco escrúpulo.
Con ellos tolerancia 0


martes, 17 de noviembre de 2015

Una llamada a la sensatez

A veces uno ve la televisión, lee la prensa, escucha la radio o habla con sus vecinos y se siente un tipo raro. Alguien que percibe cosas que nadie dice, que nadie piensa, que nadie ve. Y se siente mas solo que nunca, como escapado de un tiempo al que no puede volver. A veces uno querría decir muchas cosas pero se mantiene en silencio, porque solo el silencio parece amoldarse a la sensatez. Después de eso, indaga y espera que alguien sepa sentir o explicar mejor aquello que siente el. 

Desde este espacio modelado a mi manera quisiera darle las gracias a Miguel Pascuau por tener la sensatez de saber pensar y saber comunicar con esa aparente facilidad y absoluta perfección aquello que piensa. Que es sin duda lo mismo que pensamos muchos, aunque a veces hasta nos mantengamos callados para lo mas peligroso de todo, volvernos silencio cuando todo lo que nos pide el cuerpo es gritar. Todas las victimas de cualquier conflicto son igual de victimas. Igual de dolorosas. Igual de necesarias en un mundo que han dejado atrás. 

Os dejo la entrada de blog de un escritor que convierte las palabras escritas en reflexiones, capaces de hilvanar un mundo lleno de rotos por coser. 











domingo, 8 de noviembre de 2015

Los besos en el pan, de Almudena Grandes

En los últimos tiempos en nuestro país se ha ido escribiendo una historia de penurias que algunos nunca imaginamos llegar a contemplar. Que otros nunca imaginaron llegar a vivir. Si bien hay quienes ni lo vieron ni lo padecieron, a fuerza de mirar para otro lado y poder gozar de otro poder adquisitivo, que ademas de elevar la mirada, les sostiene en el confort, cuando no en el lujo.

Desde hace mucho tiempo me ronda una novela que no me puse a escribir. Es una novela llena de ingredientes sacados de la áspera realidad. Extraída de la desolación de ver como las injusticias siguen campando a sus anchas, eso por un lado, por otro la corrupción de distintas formas pertrechada, que si algo conserva en común es su irresolución.

A veces hay palabras que nos rondan por la cabeza mientras seguimos con nuestra vida y las tareas que nos impone. Palabras que masticamos una y otra vez. Mientras esperamos que pasen de largo y suceda el milagro de que alguien las recoja y tenga el talento necesario de hacer algo útil, o hermoso, o fructífero con ellas. Si algo hemos aprendido es que la vida guarda una misión para cada uno de nosotros y que no todos podemos ocupar el mismo lugar. Cada cual ha de ocupar el suyo. Y todo es cuestión de paciencia.

Esta entrada es solo una excusa para dejaros una entrevista de alguien que escribió un libro que ahora presenta:


Almudena Grandes y su última novela, , en

lunes, 26 de octubre de 2015

Miedo

Como un freno dispuesto
a no dejarte ser
aparece de nuevo
una y otra vez

deberías aprender
a no hacer caso

deberías atreverte
a tomar tus decisiones
y equivocarte tantas
veces como necesitaras

para saber que la vida pasa
y no es tanto acertar
como vivir plenamente
cualquier circunstancia

el miedo es el reto a vencer
en esta sola oportunidad
que se desliza despacio
mientras la alcanzas.

martes, 20 de octubre de 2015

Pequeños grandes talentos

Hace unos días mi hijo me recomendaba un vídeo de una niña que aprendió a cantar ópera sin haber dado jamás una clase de canto, solo siguiendo los tutoriales de YouTube. No siempre tengo tiempo para ponerme a ver en el momento las cosas que me recomienda porque a veces el tiempo nos parece más necesario para usarlo en todo aquello que se nos dijo desde siempre que tiene más prioridad.
(Debemos aprender a determinar qué es para cada uno de nosotros lo MÁS importante; aquello que de verdad nos enriquece la vida tras su descubrimiento).

A veces los mejores regalos son gratuitos, de modo que podemos regalarlos a otros para que los disfruten. Este regalo en concreto fue de los mejores que disfruté en mi vida. Tal vez porque es de los que uno jamás podría llegarse a imaginar. Si antes me entusiasmaba leer o escribir, ahora me gusta recopilar trozos de belleza que me recuerden que este lugar al que venimos, desde donde ni sabemos, es de veras especial.

Amira Willighagen, la niña que aprendió a cantar con tutoriales de YouTube, cantando una de las canciones más bonitas que ha creado la historia:

www.youtube.com/watch?v=FR3-qDDEfwQ



sábado, 10 de octubre de 2015

Entre el adiós y el hola

La vida resta y la vida suma,
incluso usando el mismo día.

Me hago preguntas 
que no puedo responder,

pero a la larga la vida
termina respondiendo:

Acepta y sigue adelante
aunque no puedas comprender

Y vive, pues ten por seguro
que solo se vive una vez.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Ayudas que tardan mucho en llegar

Huyen de la guerra, buscan un país que les acoja con amabilidad mientras quienes destruyen su país desaparecen de su faz, para poderlo habitar de nuevo en paz. Las imágenes se repiten a diario y causan escalofríos de solo imaginar que tú y yo también podríamos correr la misma suerte mientras las manos indecisas se frotan sin ayudar.

No sabemos si acaso podemos elegir nuestro destino o si acaso estamos atados a lo ya previsto.

Pero en todo caso hay algo cierto, estamos terminando el mes de Septiembre de 2015 y nuestra obligación es la de ser tan solidarios como podamos. Nuestra obligación es dejar de mirarnos el ombligo y ser capaces de ayudar a quienes nos necesitan de la forma en que podamos. Hay que buscar nuevas fórmulas de seguir soñando un mundo más justo y ponernos en marcha. Hay tantos niños sufriendo y tantos padres cargándolos en sus espaldas con tanta incertidumbre que hasta el corazón más fuerte está a punto de reventar. Hay sufrimientos tan inconmensurables que solo cabe confiar en que sabremos resolverlo todo antes de que sea muy tarde.

Quienes no somos inteligentes esperaremos que quienes presumen de ello se pongan a inventar esa fórmula que de cabida a eso de lo que presumimos: Somos humanos. Todos venimos del mismo sitio e iremos al mismo lugar cuando terminemos la cuenta atrás. Solo podemos ayudarnos los unos a otros porque todos venimos dotados de esa capacidad.

Demostremos que todo aquello de lo que presumimos es real. No esperemos más.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Quienes se cruzan de brazos nos pisan

Mientras todos los trabajadores de la empresa buscan apoyos, algunos ya han dictado su sentencia: "Hagamos lo que hagamos queda claro que el grupo Alcoa quiere cerrar en Avilés".  Una posición muy cómoda, como siempre, no vayamos a despeinarnos intentando detener su marcha, ni cabrearnos, ni armar revuelo... casi podríamos añadir que tanto nos da. Esta es la posición del PP respecto a esto.

Los demás partidos políticos se reúnen para intentar pactar acuerdos y soluciones que consigan mantener abierta la fábrica, a falta de lo que diga Podemos, al menos esta era la información que daban ayer en la Televisión del Principado de Asturias; la TPA. Para mí, con diferencia, el mejor informativo a nivel nacional que comienza a las 8 de la mañana a desgranar las noticias del día, para que te vayas enterando de lo que va trayendo fresco la actualidad.

Pues bien, de puertas para afuera cada quien extrae sus conclusiones, de puertas para adentro los primeros afectados por estas decisiones se quedan de patitas en la calle este viernes. Las primeras listas de despedidos, que hasta ahora eran trabajadores con un puesto fijo (todo lo fijo que de años a esta parte se puede estar), recorren las oficinas. Detrás de cada despido hay una triste historia. Cada uno con sus hijos, sus hipotecas, sus circunstancias, sus propios gastos a cuestas y su decepción. Sus recuerdos, anclados durante tantos años a su trabajo a una fábrica que marchaba viento en popa y que ahora comienza a escorar.

Yo sigo sin resignarme a que más padres de familia vivan en la más absoluta incertidumbre. A que más empresas echen el cierre porque se les exige tanto que ya ni quieren molestarse en seguir. Sigo sin querer acostumbrarme a que para un trabajador su trabajo sea tan tambaleante como mantenerse en pie dentro de un bote pequeño sobre un mar encrespado.

No quiero acostumbrarme a que los desahucios o las comidas en los comedores sociales sean la norma y no excepción en un país gobernado por quienes se conforman con que las cosas sucedan sin intentar luchar porque se detengan a tiempo. Y se mantengan firmes sobre todo aquello que prometieron una vez. 

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Vive tu vida, no la de los demás

Todos construimos en cierta medida nuestra dicha o nuestra infelicidad. Es lo que se me ocurriría después de leer esta entrada de blog que tal vez no nos cuente nada nuevo, pero si nos cuenta algo que vale la pena recordar. Y tener presente cada segundo del día.

Hay circunstancias que jamás podremos controlar porque vienen del exterior, así como pensamientos que de tanto repetirlos son propios.

Cuidemos que dentro de nosotros mismos todo lo que ocurra sea positivo y nos llene de fuerzas. Porque nuestra propia fuerza bien alimentada siempre nos sostendrá. 

viernes, 4 de septiembre de 2015

Sin un pan bajo el brazo, el hambre

De un tiempo a esta parte han ido cambiando las reglas del juego bajo el lema "todo por el recorte". Se dice y se repite que hay que hacer un gran esfuerzo para volver a poner al país en su lugar, a lo que cabría examinar que circunstancias lo dejaron como está y se me ocurre que quizás solo una lo bastante grande para dejarlo a la deriva: la corrupción. Claro que también hay otras causas que sumadas a esta misma fueron de mal en peor.

Lo que ocurre es que un gobierno anterior utilizó otro lema que podría calificarse como "Viva la privatización" y comenzó a vender a países extranjeros nuestras mayores empresas. Mientras muchos aseguraban que eso las haría más rentables y abrirían más puestos de trabajo yo me deprimía pensando que la empresa que me había criado desde que vine al mundo cambiaría de dueños y qué sucedería si un día dejaba de interesarle por los motivos que fuese. 

Sucedería que desmontarían las plantas, dejarían el solar vacío y llegarían la penuria y el desastre.

Que ahora se ve venir leyendo en este enlace

Lo grave es que se trata solo de una de tantas empresas que antes eran nuestras y ahora están en manos extranjeras. Lo peor es que si se trata de obtener beneficios a cualquier precio, hay gangas que ni siquiera interesan. Lo que viene a significar que si quieres recortes y juego a tu mismo juego puede que lo primero que recorte sea a ti.

PD: Ya nos dirán que no es el tema político el que no funciona, pero ya sabemos que a mí no me cuesta disentir.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Un verano que se acaba

En estos meses de verano se ha escrito una historia por sí sola: la de los devenires diarios en que la mente ha ido tomando sus conclusiones. El resumen sería sencillo, es decir, la historia está escrita, Del mal humor que en este mismo instante me apodera saldría una historia muy buena, pero mi mal humor suele durar muy poco porque soy consciente de que mi vida, como la de todos, ha de ser muy corta; y no quiero pasarme los días con cara de vinagre por decisiones que no partieron de mí.

No me compensa sentirme mal por dentro, ni ser vengativa, ni ser mala gente por la sencilla razón de que no quiero serlo -al menos no quiero serlo de un modo consciente-, siempre me queda la opción de intentar que mi próximo verano sea mejor a este. Al menos el intentarlo está a mi alcance.

Podría escribir una excelente historia si lograse que permaneciese en el tiempo todo lo que se me ha ocurrido hace un instante, si además tuviese la capacidad de crear buenas historias, que eso es otra cosa. Pero voy a dejarlo a un lado y seguir mirando hacia adelante, sé que puse lo mejor de mí y sé que aunque quisiera no lo podría haber hecho mejor; con eso me vale.

Hay pocas cosas que odio en esta vida, la que más es que un rico se quede con dinero que un pobre se ha ganado un día tras otro con un esfuerzo que no ha escatimado.

Sé que estoy en la capacidad de escribir esa historia, pero bien pensado, historias como esa se escriben cientos de miles de millones por segundo a tiempo real. Más diré, por eso pasa todo lo que pasa en este mundo.

No hay mayor riqueza que ser honrado, y para ser honrado lo único necesario es no robar. Quien roba se queda con el pan que otro se ha ganado. Nada tan vil.

martes, 1 de septiembre de 2015

La realidad, ese muro infranqueable

Quizá siguiendo la tónica general de los últimos años debamos acostumbrarnos a que pasados unos meses nos vuelvan a poner en la encrucijada de si podremos conservar nuestros trabajos.

O nuestras viviendas, o nuestra salud, o nuestra tranquilidad, al menos la necesaria para conservar una cordura aceptable dentro de un mundo tan tendente a cambiar.

Alguien dijo que con perseverancia y trabajo duro todo se puede lograr. Creo que es cierto, pero claro, si te dejan. Entre los nuevos avisos de la empresa que se queja de que si el precio de la luz sigue siendo ese, cierra; y la llegada masiva de emigrantes que huyen desde otras fronteras, intentando escapar de una vida que no quieren, nos hayamos ante la cruel certeza de que no basta con querer que algo suceda. El factor suerte también cuenta. Y la suerte no es tan fácil de encontrar.

Mientras medio mundo se lleva las manos a la espalda y mira al frente, otro medio lucha por todos los medios de cambiar aquello que es cambiable. Aunque que nunca podrá conseguirlo si no se colabora desde la otra mitad.

Hay mitades dispuestas a repartir con los otros sus riquezas y mitades que no cederán ni una migaja de aquello que les sobra.
Así nos va.

jueves, 27 de agosto de 2015

Sonrisas solo aparentes

Fueron educadas en colegios de monjas donde solo asistían las personas de mayor poder adquisitivo, pero nunca supieron desobedecer. Aún hoy, a sus setenta años no pueden ser incorrectas pese a verse a menudo envueltas en la soga prieta que llegan a ser las buenas maneras. Pocas veces hacen lo que quieren hacer, siguen la agenda que otros les marcaron desde la niñez. Las observo y me digo que me gustaría ser como ellas, vivir bajo esa disciplina que no admite quiebros, pero sé que me engaño, porque no deja de ser la misma que hace que cada día resulte idéntico al anterior: Y yo me asfixiaría sabiendo de antemano como transcurrirá cada minuto del día de hoy.

Admiro a las personas educadas, pero admito que no lo soy, si me paras en la calle para hablarme y no me interesas lo más mínimo porque tienes una lengua tan afilada que vas a cortarme en trocitos cuando me aleje de ti, sabrás al instante que me alejo no porque tenga prisa, si no porque no pienso perder ni un segundo de mi tiempo para dedicártelo a ti. Lo sabrás porque intentaré que te quede tan claro a la primera que no habrá el mínimo margen de error por obtuso que seas.

Mi educación solo llega hasta donde alcanza mi verdad, creo que todos los educadores del mundo deberían dejar un espacio a la persona para obrar según su criterio, pero claro, si hablamos de las buenas formas y quienes siguen esas modas aún en contra de sus propios sentimientos nos encontramos con relatos tan inverosímiles como una novela inventada desde el principio hasta el final. 

A veces no hay nada tan ficticio como la realidad que se te presenta delante de los ojos, a menos que sepas mirar más allá de lo aparente. Justo donde termina el actuar.

domingo, 16 de agosto de 2015

Al fin unas respuestas que no quiero desoír

Se suele tardar en encontrar las respuestas verdaderas, pero es cuestión de tiempo el acabarlas encontrando.
-¿Por qué escribía?
-Porque sentía una enorme necesidad de decir ciertas cosas que sentía que no se decían.
-¿En verdad nadie las decía?
-Se decían pero yo no estaba lo bastante informada. Ahora procuro estarlo y encuentro gente que está en mi sintonía.

-¿Por qué dedicaste tanto tiempo a escribir novelas que aún no han visto la luz pública?
-Supongo que porque era algo que me entusiasmaba. Mis historias trataban sobre temas originales (al menos eso me parecía), y quería ganarme un dinero que pudiese aportar a mi familia de una forma que me hacía feliz.

La pregunta ahora sería: ¿De verdad lo ves viable?
-Ahora casi que no. Pero queda una ínfima probabilidad que se resiste a desistir.
-¿Qué te llama más la cantidad o la calidad de un escrito que decidieses vender?
-Sin duda la calidad. Nunca fui práctica.
-¿Entonces qué te detiene?
-El creer que nunca alcanzaré la calidad necesaria para salir al mercado a competir con un mínimo de garantía.
-¿Eso te quita el sueño?
-Cuando unos sueños se apagan otros comienzan a brillar para mí. Lo importante de todo es estar viva para tener la suficiente fuerza para vivir una vida que merezca la pena ser vivida. Siento que es este el único requisito que se me puso al llegar a la vida.

lunes, 10 de agosto de 2015

Asómate a la realidad

Mientras tú compras un perro, otro muere en la calle. No compres, adopta.

Os dejo el enlace de un lugar muy especial en el que se ama a los animales y se comparte lo que les sucede. A veces ver es colaborar.

twitter.com/A_n_i_m_a_l_e_s

jueves, 23 de julio de 2015

Despertar a la realidad

Cada día nos cuentan la realidad desde periódicos, telediarios o sucesos cotidianos más bien cercanos. Y nos damos cuenta de que la realidad a veces es muy difícil de creer. Casi no nos la podemos creer, pero sabemos que ha sido verdad, por eso tenemos que tragarla y después esperar a su digestión. Aunque alguna se indigeste de por vida.

Después sigues reflexionando sobre la necesidad de escribir ficción. Y te dices que en verdad no hace falta, ni siquiera necesitas escribir, es cierto que ya está todo escrito. Se halla en las hemerotecas desde hace siglos, y se actualiza a cada latido de esta vida en que aún estás.

sábado, 18 de julio de 2015

Canciones que cuentan historias

Es tiempo de vacaciones y la música consigue pasar a un primer plano gracias a las verbenas de verano. Sucede que a veces una canción de un solo minuto condensa una historia que puede llevar muchas páginas escribir. El por qué nos gusta una canción y no otra es algo muy relativo, unos la eligen por el sonido y otros por lo que cuenta. A veces por la suma de los dos.

Algunas canciones nos recuerdan una historia y nos apena que lo que en su momento fue un error tonto terminó con lo que tenía fuerza suficiente para durar una vida. En ocasiones se dan tragedias así. Pero no es necesario contarlo con amargura, la vida siempre sigue y siempre sorprende; siempre quedan buenos tiempos por vivir.

Después de los cambios de registro y de imagen de nuestros cantantes preferidos ( a veces prestos a destrozarse con cirugías), volvemos a las raíces donde todo nace. En las pequeñas orquestas suele darse la frescura de quienes salen con la sola intención de animar y así lo hacen.

Por cierto, qué pedazo de artista Luismi :-)

www.youtube.com/watch?v=-XYWFeJxr2c

miércoles, 8 de julio de 2015

Otro verano al borde del mar

Llegó el verano y la gran casona construida junto al mar abrió sus puertas. Cada mañana la recorre el silencio y el orden más absoluto. Se han plantado catorce hortensias en aquel jardín recién restaurado que asemejaba a un panteón, sus flores rosas y azules forman una perfecta combinación que rompe por completo el dramatismo del mármol negro. También el resplandor del mar bajo un sol de justicia contribuye en su contraste a que las enormes hojas de las hortensias tan verdes y tan grandes otorguen esa especie de paz.

Siento que no es necesario escribir. No preciso escribir. Se sienten tantas cosas y existe tal paz ahí adentro que no hay nada más restaurador que el silencio. La casa reúne a todos los santos habidos y por haber, algunos son de la época actual, pero la gran mayoría cuentan con siglos de antigüedad. Es como pisar un museo.

Hay algo hipnótico en ese lugar, como el germen de algo precioso que aún está por brotar. Presiento que utilizo todo el tiempo un tipo de teclado que no sabría nombrar, que no deja de registrar anotaciones que pese a todo no conseguiría encontrar. Quizá no escriba, pero me siento invadida por esa especie de paz infinita que se tiene después de haber compuesto un buen capítulo de una obra global.

Me reservo apenas unos minutos diarios para acompañarme allí dentro de un buen libro: Contra el viento, de Ángeles Caso. Esa será mi lectura de este verano. Mientras leo tengo la sensación de haber elegido el libro exacto dentro de aquella tienda de revoltijos que como librería improvisada nunca me dejará de asombrar.

Creo que vuelvo a estar inmersa en otro verano sin anotaciones en el que no obstante no dejaré de anotar. Es como si alguien ya me hubiese escrito la novela en la que me muevo como un personaje más.


miércoles, 1 de julio de 2015

El corazón en la maleta, de Luis Fonsi

No puedo evitarlo, cada vez que suena esta canción pienso en todos los jefes que aprovechando la pésima situación laboral del país estiran la cuerda de la exigencia y menguan el sueldo a pagar. Día si y día también uno escucha a su alrededor nuevos abusos. Ya no se respeta nada. Por no respetar no se respeta a la infancia. Cada vez hay más niños desprotegidos debido a que sus padres necesitan tres empleos para reunir el mismo sueldo que antes cobraban por uno.

No sigo porque esto me sigue recordando a esa vida de la que hablaban hace tantos años nuestros abuelos y que tanto nos costaba imaginar. Ahora ha llegado para quedarse en nuestra vida real. Incluso los fantasmas campan a sus anchas por las televisiones con el rollo patatero de que todo lo que sucede es por nuestro bien. Vamos, la cantinela universal.

Ahora piensen en todo lo que acabo de contar y escuchen el estribillo:



Y yo me voy, adiós, me fui y no me importa. 
Nada me detiene aquí, la vida corta. 
En avión, por tren, por mar, por lo que sea. 
Soy feliz de haber perdido la pelea 
Y te quedas con mi firma en la libreta. 
Yo me llevo el corazón en la maleta. 

Brindo por conservar el derecho de poder elegir a quien honramos con nuestro trabajo. Otro de nuestros derechos en vías de extinción. 
Leyes mordazas No.





miércoles, 24 de junio de 2015

Nuevas rutas por las que caminar

Van llegando las primeras noticias de alcaldes y alcaldesas que ocupan su nuevo sillón con la responsabilidad de pensar qué es lo que de verdad necesita la gente que habita en su concejo. Que tienen la oportunidad de replantear qué es lo necesario, para poder dejar a un lado lo trivial. Se comienzan a escuchar buenas iniciativas que dejan de lado la renovación de las costosas farolas que alumbran lo ya alumbrado, el levantamiento de algunas calles con leves desperfectos para ponerles un suelo nuevo, o el astronómico arreglo de la fuente mal planteada que ha terminado por secar.

Alegra que después de muchos años dedicados al adorno del exterior para maravillar al turista que llega, se piense en quien nunca se marchó y se tenga en mente comenzar por sanear las cuentas. Vivo en un concejo endeudado hasta las cejas, con un índice muy alto de paro, donde las ganaderías han cerrado en un 90% de unos años aquí y las que quedan sobreviven a duras penas. Donde la hostelería no ha aguantado el tirón porque es imposible pasar el invierno con ganancias del verano. Un lugar donde los comercios han ido bajando las persianas vencidos por los grandes centros comerciales con quienes no pueden competir. Vivo en un lugar en que los campesinos con dos vacas, veinte gallinas, tres corderos, quince conejos, dos burros y un ternero, han ido desapareciendo hasta no existir. A estas alturas es raro encontrar ancianos típicos de pueblo, y no me refiero solo aquí a un golpe de remo de la costa, si no en las montañas más abruptas donde todo ha resistido más o menos como estaba, hasta hace diez años o así, en que se han ido quedando desiertas por la presión a que fueron sometidas por el abandono de quienes invirtieron el poco capital disponible en adornar las zonas más turísticas, en detrimento de las más necesitadas de apoyo.

Es imposible retornar a ese momento en el que con ayuda central se hubiese conservado una forma de vida tradicional en los lugares más remotos donde carecen de industria. No hay manera de volver atrás, pero al menos es hora de dejar de podar los mismos árboles para que broten con nueva savia. Por suerte llegan nuevos alcaldes dispuestos a mirar las necesidades de las gentes que viven aquí todo el año, porque saben que al final sale más barato sostener cien pueblos de gente trabajadora que una sola capital de gente que llega a pasear exigiendo al lugar de destino todo el lujo que deja atrás. Si vienen a nuestro concejo es bueno que vengan a admirar aquello de lo que carecen: Naturaleza en estado puro. Un regalo 100% gratuito; lo puso la vida misma en el momento de comenzar.


lunes, 22 de junio de 2015

Frases para anotar

Llega un momento en el que te das cuenta de que todo es un sueño, y sólo aquellas cosas preservadas en la escritura tienen alguna posibilidad de ser reales.
                                                                                             James Salter


Acabo de enterarme de la muerte del autor. Acabo de leer un artículo hermoso que le dedica periódico ABC, en el que hace un repaso de su vida y de su obra. Hace unos veranos comencé a leer Juego y distracción, un libro para el que en ese momento no tenía tiempo y lo dejé para la siguiente ocasión, de modo que es uno de mis autores pendientes. Sin embargo en los últimos años he leído muchas entrevistas que le hicieron y me ha servido de foco a la hora de alumbrar preguntas que giran en mi cabeza: ¿En qué consiste escribir?, ¿De dónde surge esa imperiosa necesidad?, ¿Por qué se sigue escribiendo aunque se quisiera dejarlo de una vez?

Entre las notas perdidas que alguna vez copié, de las que en estos meses haré recopilación hay muchas suyas, que son como un rayo certero pleno de claridad. Eso le agradezco, que aún sin leer ninguno de sus libros me ha hecho comprender mejor que cualquier enciclopedia lo que es escribir, en que consiste y para qué sirve. También por qué no se puede matar esta afición que nos consume y nos duplica la vida, la verdadera y la de papel.

Ahora que no podrá contarnos nada de lo que ha quedado al fondo de su memoria nos quedan sus libros para aprender de él. :(Siempre llego tarde a las citas).

miércoles, 17 de junio de 2015

Mi nuevo objetivo

Quienes lleváis siguiendo este blog desde su comienzo, a estas alturas habréis enloquecido con las vueltas y revueltas constantes que se producen en algún lugar de la mente de quien aquí os escribe. Siempre digo que escribo a la nada y al todo, que escribir desde aquí es intentar que alguien desde el otro lado recoja algo que le sirva en su vida, aunque no le sirva a la mía; otros escribieron para no obtener nada para sí y mejorar notoriamente mi vida. La escritura actúa así.

Pues a lo que iba, quienes me seguís de una forma u otra, os habréis dado cuenta de que quizá me mantengo más alejada de este lugar. Lo creáis o no, no tengo tanto tiempo. Si bien la escritura forma parte de mi vida, ahora hay otras ocupaciones que exigen mucho de mí y quiero estar a la altura en todos los frentes que se me abren. Digamos que soy una persona partida en muchas mitades andando por ahí. Por unos u otros motivos conozco gente nueva que llega a completar partes inconclusas de todas las historias que comencé algún día y que llamo novelas. Ello hace que encuentre nuevas respuestas y deseche viejos esquemas, que haga y rehaga una y otra vez. Si mi objetivo primordial alguna vez fue publicar, nunca tuve en mente hacerlo de cualquier forma, si no de la forma en que imaginé aún cuando ni alcanzaba a imaginar cómo sería, ahora ya lo sé. Este recorrido de todos estos años ha sido para encontrar lo que quiero contar y cómo quiero contarlo. Tengo varias novelas en muchos cajones. Unas me conmueven más que otras. Todas se van organizando por tiempos, pero alguna verá la luz de la forma en que todo aparece en este lugar, así por una especie de impulso que sin saber de donde viene reconoce a donde va.

Eso, mi nuevo objetivo es pasar menos tiempo entre pantallas. Ahora no lo tengo. De alguna manera vuelvo al comienzo, a escribir en papel y solo pasar a ordenador la historia ya concluida. Luego la publicaré para echar a suertes si todo ese esfuerzo ha valido la pena. La respuesta ya no me pertenece. Siempre pertenece al lector.


domingo, 14 de junio de 2015

Comenzar de nuevo

Sí, aunque lo quisieras esa es la historia de tu vida, borrón y cuenta nueva. Con la llegada a Internet el proceso se hizo más complicado, la información que has leído es tanta que ya no eres la misma ilusa que escribió esas historias que quieres sacar desde el fondo mismo de tu viejo ordenador. Ahora has ido recopilando información hasta el empacho de lo que es escribir una historia que valga la pena contar. Y te has convertido en otro tipo de lector. Ahora exiges mucho más de quienes escriben y también te lo exiges a la hora de escribir. (Al menos fuera de aquí).

Ya sabías en el comienzo que en los aprendizajes no hay atajos. Así como también sabías que el tiempo invertido vale la pena si el resultado final lo vale. Así que con todo lo aprendido es tiempo de comenzar. No sirve dejarlo para después, va siendo hora de abordarlo de nuevo con todo lo que habrá que cambiar.

Los narradores que no sirven hacen que haya que reescribir de nuevo todo de principio a fin. Esta vez sabes que será en papel y boli; o en papel y lápiz, mejor quizás. Es la única forma de tener fresco y a mano todo lo que hay que ir escribiendo o borrar. Será un proceso largo, pero de cualquier forma un proceso que hay que empezar.

Al final la fórmula más sencilla, explicada en solo diez páginas, es la que seguirás. Sabes que la vida te irá poniendo en el camino a esas personas que te ayudarán a llevar tu plan a cabo. La vida ha sido siempre muy generosa contigo, y lo será.

En casa que se vayan amoldando a los horarios que ta has impuesto, perteneces al mundo desde que llegaste y ellos lo saben. Es hora de apechugar.

Que los dioses nos pillen confesados.

miércoles, 10 de junio de 2015

Verbo desear

Desde todos los lugares te explican que la técnica necesaria a la hora de corregir una novela, hace indispensable que vuelvas a leerla de principio a fin sin cambiar nada. Necesitas saber lo que has escrito para saber lo que quieres cambiar. 

Te propones leer sin cambiar nada, solo leer. Antes de terminar el primer capítulo ahí estás corrigiendo errores gramaticales o frases que no te gustan. Después de perdida media mañana (sí perdida, porque no has cumplido el objetivo que te marcaste) sabes que mientras no consigas leer las trescientas y tantas páginas para saber lo que contabas y detectar lo que falta o lo que sobra; no conseguirás avanzar. 

Puedes decirlo en voz alta o callarte: te aburre mortalmente aquello que solo en tu imaginación es una historia fascinante que cuenta una vida. En el fondo, no sabes ni cómo, lo que te maravilla es la realidad. Por ese ritmo cambiante que tiene; y por todo aquello que debería cambiar. El ritmo cambiante que ofrece te dice de lo que es capaz. Sería capaz de cambiar muchas realidades aunque no lo haga. Solo necesita dirigir la nave otro tipo de gente para variar el rumbo de la historia. Por eso prefieres la realidad, es la que hace que de repente todo cambie para todos. Algo magnánimo de verdad.

Ayer, mientras estaba enfrascada en mi tiempo perdido e irrecuperable ya, me enviaron la fotografía de unos niños sedientos, en el puro hueso y desnudos. Con este texto:

El ser humano no tiene dinero para abastecer de agua zonas áridas, pero si tiene dinero para buscar agua en Marte:
La pregunta es:
¿Hay vida inteligente en la tierra?

Hay un algo indescifrable que impide que me tome en serio mis eternas novelas y sus correspondientes correcciones. La sensación de que de todas formas no van a poder cambiar por perfectas que logre hacerlas, todo lo que en verdad quiero cambiar. He leído muchas novelas recientes que me han cautivado y nada ha cambiado en el mundo global. Eso me detiene y no hay nada que asegure que vuelva a arrancar. Hay tropeles de batallones escribiendo novelas perfectas en este momento, de eso no hay duda, alguien contará lo mismo que yo quiero contar y con más fortuna. De modo que si ello funciona, conmigo o sin mí funcionará. Verbo desear.



domingo, 31 de mayo de 2015

Un adiós que duele

Hay personas a las que solo conocimos a través su blog, pero cuyo adiós no nos resulta indiferente. Me he quedado fría porque durante muchos años ha sido para mí una amiga. Una amiga que además fue también mi profesora, cuando buscaba alguien que me diese claves sobre escritura. Un mundo que me fascinaba por completo, curiosamente ahora lo que intento es vivir cada segundo de vida en el tiempo que me ocupa. A veces cambiamos sin saber por qué lo hacemos, pero sucede así.

Editar en voz altael blog de Elsa Aguiar, era un lugar especial donde todo lo que contaba era interesante y ameno. Qué triste saber que ya no podrá contarnos nada nuevo a tiempo real. Al leer la última entrada volví a preguntarme aquello de para qué escribir. Más fuerte que nunca volvió a invadirme el sentimiento de que al final de todas formas vencerá la muerte. Más tarde volverá a nacer el pensamiento contrario, eso también lo sé.

Poco más puedo añadir a la injusticia de este duelo de quien hasta hace un momento consideré una amiga siempre dispuesta a dar su punto de vista y ayudar a quien tuviese alguna duda sobre literatura. No será lo mismo seguir visitando su blog sabiendo que ya no está, pero sin ese blog algunos no hubiéramos llegado a saber quién era y como era. El mundo de la blogsfera vuelve a restar :(



martes, 26 de mayo de 2015

Más personas, más posibilidades

Soy optimista, me gusta el panorama que brotó así, como brotan las margaritas silvestres al asomar la primavera. Creo que a más personas, más posibilidades de crear algo distinto y positivo, mirado desde más ojos y más intuiciones trabajando al unísono.

Pese a todo sigo cruzando los dedos por una especie de superstición.

domingo, 24 de mayo de 2015

El arrojo de empezar

La vida termina sus etapas a nuestro alrededor de un modo continuo. Lo único que no debemos perder es la ilusión a la hora de volver a comenzar; lo que quiera que haya terminado en apariencia es solo continuidad. Cada vez que nace un nuevo día es una nueva oportunidad. Debemos de vez en cuando soltar todo lo que creíamos que sería de tal o cual modo, porque la vida no tiene un manual de uso perfecto: creo que todo lo que tiene es cambio constante. De modo que todo lo que se puede hacer para mantenerse vivo sin apegarse a la angustia es desarrollar la capacidad de cambiar junto a ella, sin sobresaltos, de la forma en que nadamos para no ahogarnos entre las olas del mar.

Hoy es uno de esos días de cambio y no pienso quedarme en casa sin hacer nada. Después de la cantidad de propaganda electoral que he ido tirando a la basura (es tremendo el despilfarro de tinta y papel que hay colgado por las calles, que traducido a comida para quienes lo necesitan daría para mucho que comer), me quedo con lo que he rescatado, mi voto. Y esta mañana de cambio en perspectiva cruzo los dedos para que podamos cambiar.

Cambiar hacia otro tipo de objetivos que hagan posible que los pueblos de montaña desiertos y arruinados más que nunca desde los últimos años, puedan resurgir de nuevo con el mismo cuidado que lo hace la cuidad. A diferencia de que los pueblos más castigados por la crisis no necesitan de adornos, los árboles nacen y crecen solos, con ramas frondosas que dan sus frutos sin apenas abono, con la sola lluvia que de cuando en cuando les quiera regar.

viernes, 22 de mayo de 2015

Nubes espesas

Esta mañana me enteré de que Esperanza Aguirre ganó un concurso literario. La radio lo comunicó en el mismo instante en que llegué a mi destino y apagué la radio sin querer saber mucho más. En verdad me quedé tan perpleja que minutos después volví hasta el coche dudando si lo había cerrado o no. Lo encontré cerrado. Me consoló pensar que aunque no estoy del todo en mí hay un interruptor que hace lo debido.

El eterno por qué escribía hasta ahora me asaltó de nuevo. Esta temporada ando pensando que me faltaba un algo que no lograba encontrar: La aceptación de que voy a morirme un día. Creo que ahora lo acepté y que el hecho de tener que morirme no me causa la misma desazón. Ahora lo que siento es un deseo de vivir en mi presente aprovechando cada segundo de lo que es mi vida real. Disfrutando de las personas que me rodean a diario. Tal vez lo que estoy es dándome cuenta de que tengo mucha gente valiosa a mi alrededor. Y no quiero perderme un solo segundo de ellas persiguiendo personajes que solo vivieron alguna vez en mi imaginación. Quizá pensando tanto el por qué terminé matando el cómo. A cambio tengo un montón de tiempo libre para hacer las cosas que más me gustan, entre ellas admirar la naturaleza a mi alrededor. ¿Alguien se ha dado cuenta de lo que crecen los cachorros de perro en solo dos meses? Dedico bastante tiempo a verlo de cerca y me maravilla. Pierdo el tiempo con devoción; enterarme de que Espe ganó un concurso literario ni tan siquiera me ofusca, me da la risa. Hace tiempo que el mundillo literario ya no es lo que era. Es una mezcla de tantas cosas que mi atención se dispersa hasta las nubes espesas del cielo hoy.

jueves, 21 de mayo de 2015

Sin duda nos merecemos lo mejor

Hace unos días me encontraba con una chica cercana a los treinta que trabaja en una empresa de limpieza. Es la persona más inteligente que conozco, si por conocer he de referirme a quienes conozco en carne y hueso, sus notas rozaron siempre en la excelencia; pero la suerte parece que no ha ido nunca a la par. Es por eso que su trabajo terminó siendo limpiar lo que otros ensucian. Alguien que teniendo las cualidades necesarias para ocupar el cargo de mayor poder en cualquier oficina, pasa a malvivir dándole a la bayeta, la escoba y la fregona, como mínimo ocho horas al día.
Al preguntarle qué tal le iba, me contó que apenas gana para gastos, que estaba molida y apenas estaba comenzando la semana. Me dolió y no sé si supe o quise disimular. Algo en mi interior no acepta que habiendo cumplido las expectativas de padres y profesores de forma impecable haya obtenido a cambio este tipo de realidad.

-En unos días ganarán las elecciones otros distintos a quienes gobiernan - le dije convencida de que será así- y tal vez quienes ganen esta vez se ocupen mejor de nosotros; aquellos que apenas ganamos para vivir.
-Da lo mismo quienes ganen - me dijo como hace tantas veces, como queriendo arrancarme de una vez por todas mi estupidez-. Somos muchos para arreglarnos a todos.

Ella no soporta que yo siempre espere del porvenir algo mucho mejor. Y yo no soporto que sea siempre tan derrotista. Que no conserve ni un mínimo de ilusión por algo que escape a su firme racionalización de todo. Tengo la dudosa creencia de que solo alguien que es capaz de imaginar un futuro mejor para sí mismo, es capaz de conseguirlo por mucho que se tuerza su vida. De que hay una base necesaria para salir de aquellos hoyos que nos precipitan a su fondo: la sola conciencia de que nos conviene trepar a la superficie para caminar desde allí. Intuyo, que en el fondo es alguien muy conformista; alguien que vive la vida que otros planearon para sí. La peor derrota de todas.


No me importa quien de las dos tenga razón, yo admiro su inteligencia porque ya la querría para mí...o tal vez no. Quizá prefiera ser la eterna tonta que tanto abuchearon en clase sus peores profesores. Porque a fin de cuentas, si a ninguna de las dos han de servirnos las notas del colegio, al menos a mí jamás me faltará ilusión para creer que algún día en algún tipo de mundo todo será posible.

(Aunque sea en mi imaginación).

miércoles, 13 de mayo de 2015

En campaña electoral

Vemos a los ladrones y a la buena gente
recorriendo pueblos remotos que nunca pisaron
en busca de lo mismo: un voto a su partido

Nos quedamos extrañados y nos decimos
que mientras pisan estiércol de vaca
ansían vivir como caudillos

Arrugamos el entrecejo cuando menos
y sentimos náuseas al ver que quienes
hicieron la vida imposible a pueblerinos

Hoy van a esos pueblos semi desiertos
a intentar arrancar un voto hermano
aunque sea arrancado entre los nudillos

En campaña electoral la buena memoria
parece dejarse atrás, porque todo vale
se ansía que todos salgan del olvido

Y corran a las urnas a dejar un voto a favor
aunque venga a ponerles la soga al cuello
es un voto, siempre que sea un voto amigo

Pienso mientras les veo pisar estiércol
o respirar el aire prístino aún sin viciar
que voy a votar, desde luego, a otro partido.

Mientas pisan pueblos que nunca les importaron
me da la risa y siento un asco brutal
al ver que pese a lo que digan siguen siendo mis enemigos

Quienes solo contribuyeron a vivir cual marqueses
mientras todo esto se caía a pedazos 
volveremos a levantarlo sin vuestra ayuda
eso es todo lo que les digo.

lunes, 27 de abril de 2015

Compartimos sueños

La diferencia es que unos consiguen avanzar sin perder de vista sus metas y otros se detienen a pensar tanto en ellas, que comienza a invadirles un temor paralizante que termina por asfixiar cualquier esperanza de llevar su sueño a cabo.

A veces se me ocurre pensar que lo mejor de todo es ponerse a trabajar sin expectativas. Trabajar solamente y dejar que el tiempo complete ese proceso que se lleva en mente. Aprender a poner unas palabras tras otras tal y como suceden y dejar que sin dejar interferir demasiado el esquema de las cosas se complementen.

Él va por su segundo libro: Cuando siempre era verano,  de Miguel Pascuau; qué título tan sugerente.

Para cumplir cualquier sueño hace falta una mezcla de talentos y la valentía necesaria para poner en marcha el mecanismo de resultados que vendrán detrás. Auguro que todos buenos ;)

miércoles, 22 de abril de 2015

Sobre escritura

Yo escribo así, no cambio nada. El que siente que tiene que cambiar la voz, la forma de escribir, el que imposta su voz para “hablar a los niños”, fracasa casi siempre... La verdad, casi siempre me he presentado a premios con libros difíciles, arriesgados. Algunos, después de ser rechazados por el editor, o por los editores. Pero un premio literario no debe premiar lo comercial, lo fácil, sino lo arriesgado, lo difícil. Y eso es lo que creo que he hecho siempre: arriesgar, buscar nuevos caminos narrativos. Así que cuando recibo un premio por uno de esos libros me siento satisfecho por mí, claro, pero sobre todo por el pequeño avance que propongo.

Gonzalo Moure

(Inolvidable su novela El síndrome de Mozart, me encantó)

Si quieres leer el texto completo lo encontrarás aquí

lunes, 20 de abril de 2015

Aquello que sucede cuando se suma vida

Ellos esperan a que baje cada mañana las escaleras, les llamo y me salen a recibir, yo premio su rapidez con palabras de ánimo y mimos, me siento en el taburete bajo y los miro durante un buen rato, ya los echo de menos antes de buscarles a una buena familia que los acoja. Siento que cada uno de ellos es mío y que tengo la gran responsabilidad de que de aquí en adelante sean cuidados con esmero, doy por hecho que todo lo que reciban lo recompensarán con creces. Me repito lo que dije tantas veces "me gustan más los gatos que los perros", creo que la frase correcta sería "siempre tuve más gatos que perros", siento ahora que los perros me gustan más. El año pasado Cloe tuvo cuatro, este año tiene seis. Los anteriores, pintados de la forma más simpática en marrones de todas las tonalidades, este año en la paleta de colores predomina el negro, blanco y gris. Quiero quedármelos todos por la forma en la que enriquecen mi vida, hace apenas seis semanas que llegaron y es como si desde siempre estuvieran aquí. 

Les bajo un poco de leche con pan, los veo saltar cuando apenas consiguen caminar, me miran moviendo sus cabezas con alegría. Los más avispados comen hasta que sus barrigas se comienzan a abultar, los más torpes lamen un poco el líquido y juegan como cachorros de leones entre sí. Mientras las noticias de los diarios son cada vez más deprimentes yo me quedo allí, viendo como la parte más gratificante de la naturaleza sigue su ritmo con la habitual belleza que en verdad la caracteriza. La vida se sigue abriendo paso con elegancia, terca a dejarse restar por la avaricia y la falta de escrúpulos de unos pocos, aunque ocupen los cargos de mayor importancia de un país. Para la naturaleza que es todo renovación, todo se renovará. Eso es lo que decido después de perder un trozo de mañana, contemplando a esos cachorros de los que un día solo me quedarán muchas fotos y retazos en la memoria. De momento me basta con saber que el más tontito y adorable de todos será regalado por un abuelo a su nieta de cuatro años. Ya solo resta pensar en el futuro de otros cuatro, porque uno sí me lo quedaré. Pienso que la vez anterior también nos quedamos uno y de tanta excelencia como albergaba nos lo robaron, alguna vez pienso en él, en el único que quise cuidar para siempre y del único que en el presente nada sé. 

Cloe termina volviendo de sus carreras por el prado y recuerdo el día en que llegó a casa, se sentó en las escaleras y de alguna forma me hizo saber que se quedaría a vivir. Tenía una enorme cicatriz en el cuello y estaba en el puro hueso. Se veía que era noble, pero en cuanto intentabas acariciarla se tiraba en el suelo y solo temblaba. No traía chip, así que oficialmente nadie la reclamaba. Dedicamos dos años enteros a hacerle saber que pese al mucho maltrato recibido por su cuerpo, en nuestra casa nunca se la trataría mal, pero a pesar de ser así nos contradecimos, ella nos ha dado diez cachorritos de los que solo le regalaremos dos, y nos queda uno. Y ni si siquiera podremos saber si esta vez el que nos quedemos lo cuidaremos bien. Aunque por supuesto que nos comprometemos a hacer todo aquello que esté en nuestra mano.

Al rato de llegar, Cloe se cansa de mis cuidados y entra en la caseta, sus hijos corren tras ella dejando claro que dentro de todo el mundo, solo le pertenecen a ella. Yo recuerdo todo lo que me exige el día y vuelvo a subir por las escaleras. Me invade la sensación de que en cualquier especie siempre perdemos las féminas. No se me ocurre desgracia peor que quedarse sin aquello que se formó en tu vientre y desde tu vientre mismo se parió al mundo. Es una sensación que me llega desde la niñez, cuando una vaca paría y se vendía a su cría. Durante días enteros el silencio del pueblo quedaba suspendido por el mugido profundo y lastimero de aquella vaca, solo comparable al de las campanas de la iglesia anunciando un duelo o al bramido de los cerdos por San Martín.


miércoles, 15 de abril de 2015

Tu mejor día es hoy, de Eva Nasarre

Eva Nasarre aparecía con su programa de gimnasia televisiva en las tardes de los 80 para ponernos en forma, algunos ya lo estábamos, y nos resultaba sencillo hacer a un lado la mesa de centro del salón y seguir sus pasos, otros estaban oxidados, pero aún así, cada tarde que ella asomaba con su sonrisa de niña angelical, se animaban a ponerse en marcha, y pasadas las semanas lo lograban. Si comparamos el propósito de Eva Nasarre, que era hacernos avanzar, con el de algunos programas de televisión actuales que nos instan a retroceder en el tiempo y dejarnos llevar por las más bajas pasiones -y los hay de todo tipo para vergüenza de quienes los proponen y los ven-, entendemos mejor cómo ha ido cambiando poco a poco la conducta de nuestra sociedad. Si bien es solo una parte de ella, a veces no deja de sorprender, por el poco civismo con que se comporta. Los modelos de referencia que elegimos con libertad lo queramos o no, también nos representan: cada uno de nosotros es un reflejo de aquello que ve.

Pues bien, después de un paréntesis muy largo, indagando por la red, he llegado hasta ella, una de las personas que marcó mi juventud. La sorpresa fue encontrarla como una persona dependiente, a causa de una artritis reumatoide grave. Otra sorpresa asociada a este descubrimiento fue saber que durante muchos años fue asistente social y que además tiene un blog. Vamos, que Eva Nasarre además de seguir siendo quien era, rescatada desde YouTube, es alguien que expresa sus opiniones a tiempo real, para todos los que la queramos leer.

Os recomiendo seguir su blog Tu mejor día es hoy para conocer su forma de ver la vida y su forma de luchar contra aquello que pretende cambiar. Bravo por ella.

martes, 14 de abril de 2015

Este espacio blogueado cumple 5 años

Fue un 14 de abril de 2010 cuando decidí abrir un lugar en el espacio virtual y me temblaban las manos. Durante años he contenido la respiración al darle a publicar, algo que ahora hago con total normalidad. Este ha sido mi refugio, el lugar desde el que he lanzado mis mayores ilusiones o enfados y tengo la sensación de que poco o nada hemos cambiado. Resulta triste pensar que escribiendo no se consigue cambiar el mundo: las guerras, el hambre y la pobreza siguen estando. Los de arriba siguen aprovechándose de los de abajo. La mentira sigue apaleando a la verdad. La justicia divina sigue dormida o lo parece.

Vamos que este lugar sigue estando, pero si dejara de estar no sucedería nada. Yo podría sumar en vez de otra entrada, escrita para todos, un nuevo párrafo en una libreta en la que escribiese solo para mí. Y no habría ninguna diferencia.

En este quinto cumpleblog, siento que es así. Que hay un silencio que ocupa todo el espacio que algún día ocuparon las palabras que se morían por decir.


miércoles, 8 de abril de 2015

Separar lo cierto de lo incierto

Es importante intentar alcanzar los sueños, es cierto, pero no es menos importante ocupar el exacto lugar que uno ocupa. Ser sencillamente lo que uno es e intentar que cada día sea una valiosa experiencia. Hacer que sueños y realidades convivan a la vez.

martes, 31 de marzo de 2015

Una canción capaz de atravesar las nubes, por favor

Podría decir muchas cosas, pero a veces consigo callarme y no decir nada porque entiendo que no es necesario. Quizá porque todo lo que puedo decir ya está escrito en mi mente y recopilarlo sería demasiado doloroso, quiero pensar que de alguna manera todo está recopilado en alguna parte de este blog tendente a recopilar todo.

Hoy voy a ponerte la canción que más veces canté durante mi infancia. Era mi cantante preferido y nunca me cansaba de escucharlo, eso me sucede aún hoy. Alguien que por fortuna aún sigue cantando con su propia voz. La vida está poblada de contradicciones que hay que asumir. No está mal ponerte una canción en un día como hoy, en el XXI aniversario del día que te sumió en el silencio para siempre, o tal vez no.



Un beso y una flor, de Nino Bravo


www.youtube.com/watch?v=r-OvqPW3j6c

lunes, 30 de marzo de 2015

Con el retumbar de pasos aquí y allá

Llega la Semana Santa con todas las contradicciones que en mí se producen, pero con una sola conclusión: Dios está en todas partes, eso es lo que llevo oyendo desde que tengo la capacidad de entender lo que me dicen. De modo que me siguen fascinando las iglesias, si bien no frecuento misas ni rituales, me atraen por el conjunto de belleza y antigüedad que respiran, algunas me producen una paz intensa y otras enorme inquietud. Hay imágenes que parecen tan reales y que contienen tal carga de sufrimiento que me escalofrían, me llevan a mirarlas de reojo y a salir pitando; aunque es algo que pocos llegan a comprender.

-Jesús, mujer, ni que acabaras de salir de la casa del terror.
-Nuestros terrores nos siguen a donde vamos, y a veces nos espantan donde menos nos lo esperamos.

El viernes por la tarde, que ya era noche cerrada, con un cielo cargado de nubes sobre un mar oscuro y una media luna en lo alto, iba caminando sola junto a la iglesia. El frío era intenso y M. se quedó aparcado con unos amigos. Prefiero pasear acompañada, porque eso me da pie a decirle a alguien en voz alta aquello que se me ocurre y también puedo escuchar opiniones distintas a las mías o procurarme algún escudo contra algunos de mis miedos y hacerlos desaparecer tal como desparece el humo de la cocina cuando abrimos una ventana. Iba caminando sola, decía, por un lugar tan solitario siempre en cuanto cae la noche y concurrido durante el día, cuando el grupo de ensayo de los pasos de Semana Santa comenzó con su pum-pum-pum requetepúm, requetepúm, pum pum, y vuelta a empezar, que hace unos años me hacía salir de allí escopetada. Envuelta en un terror incomprensible pero seguro que hasta ancestral. Ese que alguna vez te resultó tan absurdo cuando te aseguraba que ese retumbar en plena noche junto a la iglesia y la vera del mar, tenía una mezcla de tantas cosas que me era imposible de aguantar. Aún podía sentir la forma en que solías agarrar mi mano y me hacías andar, como tratando de que caminara no ya sobre las baldosas grises, sino sobre mis miedos.

El viernes no estabas allí para verme, pero recordando la charla que tuvimos en años pasados acerca de lo mismo, seguí caminando, diciéndome aquello que desde el púlpito de la misma iglesia me contaron cuando era niña: Dios está en todas partes. Desde el mismo momento en que pude racionalizarlo me hice egoísta; lo llevo conmigo siempre y cuando estoy sola sé que aunque no pueda verlo ni oírlo, él me comprende. Admito que es difícil, pero entre su cúmulo de virtudes se le atribuye la de un poder infinito de comprensión. Así que por qué no. En medio de aquel redoblar de tambores que el eco de las olas llevaba desde una esquina a la otra del puerto con su pum-pum-pum requetepúm, requetepúm, pum pum hice el paseo un kilómetro entre ida y vuelta. Antes de regresar hacia la multitud que tanto te apasiona, volví a pedirle que me cuide a aquellos que ya no están, y que les envíe recuerdos. No tuve necesidad de rogarle que les cuide bien; sabiendo como me cuida lo doy por hecho.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Nieve de primavera

Es curiosa la mezcla que se produce en estos días, nieve en las montañas, cielos despejados junto al mar, dientes de león creciendo por doquier, con sus amarillos soles bajo la luz del único y resplandeciente sol, allá entre los tules que se juntan para formar nuevos algodones de agua, que se van oscureciendo paulatinamente para dejar paso al aguacero.

Verde aterciopelado salpicado de blancas margaritas silvestres. Fuertes contrastes entre cielo, mar y tierra. Hay que dejar un espacio diario para mirar alrededor y recargar pilas. Para detenernos a pensar en que somos afortunados por poder disfrutar de un nuevo día. Solo eso, que incluso alguna vez se nos olvida. Es imprescindible recordar que a veces lo que parece tan sencillo no lo es tanto

...y que un día no será.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Criadas y señoras, de Kathryn Stokett

De nuevo vuelven a demostrarnos lo fácil que es despedir a los trabajadores, dejarlos en la calle después de veinte o treinta años de desempeñar el mismo oficio. Algo de verdad impensable hace unos años. Parece tan sencillo inventar fórmulas para que las mayores atrocidades sean cometidas tal como si nada pasase, que a veces uno cree que ya no podrán volver a sorprenderle, pero sin duda lo conseguirán.

Con este panorama por delante uno va dejando de leer e incluso de escribir, para no tener que chocarse con una irrealidad relatada en diversos libros, que nada tiene que ver con la realidad que sucede a tiempo total. Uno deja de escribir para no terminar escribiendo sobre lo mismo, salpicando al mundo su desencanto, o su inconformidad. O para intentar ocuparse en lo que se considera "fructífero" en nuestra sociedad. Aunque sea pulir y abrillantar. Pulir y abrillantar tu hogar desde la mañana a la noche, si eres mujer, está realmente cotizado, en eso poco o nada hemos avanzado. Pulir y abrillantar siendo hombre estaría considerado fatal.

Para quienes recargamos pilas leyendo, es imposible mantenernos alejados de los libros. Hace semanas intentaba leer un libro cuyo título no desvelaré, en el que una autora extranjera no hacía más que relatarme las vidas perfectas de sus personajes, todos altos y guapos, todos ricos; a los que les pasaban las cosas más inverosímiles que puedan hallar lugar en los fenómenos de la naturaleza. Un libro mal escrito, mal contado, aburrido a rabiar, que abandoné pese a que en el fondo deseaba saber qué pasaría con todos ellos, dentro de sus trescientas y tantas páginas...pero me faltó el cuajo necesario para desear saberlo de verdad. Mirando en wikipedia los libros publicados por esta escritora me sorprendí, pasaban de los cien. He aquí alguien que vive sobradamente de sus ventas, juzgando el libro que tengo en casa jamás me lo hubiese creído, doy fe. Si bien tengo que decir que la editorial en que publica no es de las buenas. En las buenas cualquier criba la dejaría atrás.

Junto a ese libro del que hablo, que compré por veinte céntimos junto a una remesa de libros bastante recientes, compré otro a la tercera parte de su precio real: "Criadas y señoras", de Kathryn Stokett, una verdadera delicia para los sentidos, con una portada exquisita literalmente y un contenido contundente y divertido. De una realidad aplastante y un ingenio que lo hace muy valioso a mi ver. Es el libro perfecto para mi ánimo en estos tiempos en que dejar a los trabajadores en la calle resulta tan barato y tan sencillo, con esas fórmulas que los interesados actualizan de vez en cuando, junto a otras fórmulas que legalizan ciertos dineros obtenidos de manera fraudulenta. Parece que todo vale para según quién. Aquí el que no se deprime es porque anda demasiado ocupado; ocupémonos pues.

Os dejo información de Criadas y señoras, de Kathyn Stokett un libro que ocupará un lugar importante entre mis estantes, el libro que en este momento más me apetece leer ;)

http://www.quelibroleo.com/criadas-y-senoras


jueves, 12 de marzo de 2015

Un recordatorio sin más

Seguiremos adelante con cada sueño
sin darnos por vencido
porque un propósito firme
no se debe abandonar
ni en tiempos tan nefastos 
como estos.

martes, 10 de marzo de 2015

Apretando tuercas otra vez

De un tiempo a esta parte tengo la sensación de que jugar con los empleados de cualquier fábrica, o de cualquier empresa, o de cualquier negocio es demasiado fácil. Que la palabra dada no sirve de nada cuando no existe conciencia de debilidad. Que cuando se tienen todas las cartas sobre la mesa es muy sencillo hacer trucos de magia en los que siempre pierda el asalariado.
Porque ¿Quién defiende al trabajador? En teoría muchos grupos, pero en realidad nadie, cada uno está indefenso ante su propia suerte y cuanto más endeudado peor. Así se vuelven más manejables incluso y venden a quien tienen al lado. De todos los trabajadores, para un empresario, este es siempre el mejor, y van a la caza y captura. Digamos que en este punto los bancos y los politicuchos baratos, que se venden mejor que nadie, son quienes aguillotinan. Quienes condenan a los estropicios que a diario suceden dentro de cualquier empresa. Si esta da beneficios se pasan directos a la cuenta del jefe y si los beneficios no son tantos se comienza a recortar el salario de los trabajadores. Si unos aguantan el tirón, se prueba con otros, y si no hay igualdad, tanto da. Con la excusa de los malos tiempos estiran más y más la cuerda hasta llegar a ahorcar. Uno menos no les duele, cuando hay una lista interminable de gente queriendo entrar.
La sensación que tengo es que la palabra dada no sirve. La gratitud no existe. Un empleado nunca se exprime lo suficiente. No sangra lo suficiente. No se rebaja lo suficiente. Y suerte de aquel que se hace valer. Que ya no cree en esa educación que se usa de forma tan subrepticia para extorsionar. Suerte de aquel que conoce a su jefe y hace que este le conozca a su vez. 
Suerte de aquel que con mucho esfuerzo ha ido pagando sus cuotas y sabe cuanto le necesitan y cuanto vale. Suerte de aquel que comprende que el jefe tiene el puesto de trabajo, pero él la mano que obra que los saca adelante. Y que dentro de su empresa, diga lo que diga el jefe, todo depende de él.
De un tiempo a esta parte tengo la sensación de que en pre campaña electoral intentan idiotizarnos con trucos de magia, pero aquí lo que cojea es el trabajo, y sin trabajo no se come. Sin trabajo de un día para otro te quedas tirado en la calle. Nos sobran los ejemplos.
Leo un titular en la prensa: "Incertidumbre en Alcoa tras anunciar la firma que proyecta cierres de fábricas". (En diciembre de 2014 juraron un año entero de tranquilidad. Parece que ahora los años solo duran tres meses, si quienes se creen con todos los derechos del mundo lo quieren): Podríamos cambiar el nombre de Alcoa por tantos como queramos, la cosa está mal, pero parece que no hay que alarmarse, los bancos y los politicuchos están felices. De un tiempo a esta parte parece que vivo en Marte,  o en una pesadilla, da igual, si tuviese la cordura suficiente para pensar, pensaría que me cambié de país por despiste. Siento que la palabra dada no sirve, pero quién soy yo para decirlo, si hace años me comprometí a tener un libro listo en el plazo de un año y no lo cumplí. La realidad me abofetea a cada paso, y lo siento si no puedo meterme de lleno en esos mundos gloriosos que alguna vez imagino y contrastan de tal forma en el presente que incluso lo insultan. Lo siento si regreso al presente para quedarme aquí.

Lo bueno es que al final venceremos...o en su versión peor, tendremos que cambiar de país. 

viernes, 6 de marzo de 2015

Reflexión en voz alta

Escribir significa verter el alma, dejarte un trozo de la misma y compartirla con el mundo. Escribir exige desnudarte ante ojos curiosos y perder el miedo, aunque éste nunca se pierda . Escribir es el acto más profundo de confesión que pueda existir. 


Miguel Ángel Moreno



Comparto esas palabras al cien por cien. Se puede decir más alto pero no más claro. Escribir, para quienes hemos adquirido el vicio es irnos dejando jirones de piel. A veces es extenuante. Agota hasta los límites de uno mismo. Pero no sabríamos vivir sin escribir.

A veces, si se es lo suficientemente bueno y constante se obtiene un premio. Pero para poder llegar a eso lo primero de todo hay que saber concluir. Sin concluir una obra no podría presentarse ante el mundo. No obtendría ni un solo lector. Son los lectores quienes obran la otra parte del milagro necesario para que se conozca la obra de cualquier autor.

Si quieres saber lo que cuenta y como lo cuenta, aquí te dejo una invitación a su Blog


lunes, 2 de marzo de 2015

Mamá, ¿Por qué hablas tanto?

Paso a paso se acerca la primavera
traviesa cual niña que estrena nuevo vestido
o relucientes zapatos de domingo.


Ayer durante el día, la luz tenía ese matiz de los días de primavera que aún estar por venir. 
La tarde alcanzó ese brillo que filtrado desde las ramas de los árboles daba constancia de un cielo claro.
La noche un cielo estrellado en que -de conocerlas- habrías nombrado, una por una, las estrellas.

Y pese a todo la muerte siguió haciendo de las suyas: Los silenciosos cementerios volvieron a sumar. 
Respondiendo al ciclo de la vida, inagotable en su eternidad.

Uno no termina de explicarse de qué va este cuento que nadie sabe contar. De dónde venimos, hacia dónde vamos. Solo podemos saber a que dedicamos nuestro tiempo mientras somos. 
Por eso es preciso llenarlo de aquello que nos hace sentirnos vivos, para muertos ya tenemos ese tiempo que nos espera más allá del silencio. Ese silencio que un día nos sumirá...tal vez es por eso que hablo tanto. Quizá hablo para que no me callen. Para no callar mientras siga a tiempo.

sábado, 28 de febrero de 2015

El abrazo del boxeador, de Francisco Ignacio del valle

Este libro obtuvo el Premio Asturias Joven de Narrativa, 2000. Un libro que había intentado leer otras veces, pero que solo puede comenzar y concluir, leyendo desde una cierta distancia. El tema central versa sobre las drogas y la amistad, va de un grupo de amigos que se reúnen en un bar y viven una serie de peripecias que son contadas por un narrador que va poniendo todo lo que ocurre ante tus ojos -aquí es donde me hizo falta guardar una cierta distancia con lo que contaba, para poder quedarme hasta el final-, hay escenas crudas que cuentan una parte de ese submundo que permanece despierto en cualquier ciudad, mientras su otra mitad, duerme su sueño tranquilo. 

El libro es un libro rico en detalles y matices, que cuenta muchas cosas y todas diferentes, pero que sigue de cerca a Bosco, el amigo en torno al que sin saberlo muy bien, todos se reúnen. Y es así como asisten a su día a día cada paso más cerca de los infiernos y de los cielos también; porque como escritor también tiene sus momentos de gloria.

Debo disculparme porque había conseguido una entrada mejor que la presente y la perdí. A veces los ordenadores fallan y nos pierden cosas, que como podemos intentamos reponer. En un momento del libro le hacen una entrevista a Bosco donde le preguntan si cree que el dinero da la felicidad, él responde que no, pero que la imita demasiado bien. 

En esa afirmación no puedo estar más de acuerdo. Conocemos a mucha gente con problemas que el dinero siempre podría arreglar; nos los encontramos a diario de un tiempo a esta parte: en cada desahucio por ejemplo...

martes, 24 de febrero de 2015

Se estiman olas de 15 metros en el litoral

Esta mañana me acerqué al litoral para ver ese mar, a menudo calmo, que hoy acumulaba olas exageradas. Tomé algunas fotografías, que no reflejaban para nada la belleza de ese momento en que amanece y el gris del cielo es idéntico al de la marea, solo desteñido por el blanco cordón de espuma que deja su cresta atrás.

Hoy la iglesia aguantaba bien esa bajamar, que desde una cierta distancia cavaba la arena de sus orillas, dejando pequeños socavones, desde la distancia, la fuerza de la construcción añeja era tan imponente como siempre. El dique viejo recibía olas tan altas que a momentos desaparecía, entre esos caballos desbocados con sus crines echadas al viento. 

Por el momento nada hay que lamentar, tal parece que las fuerzas naturales se revelan ante lo que está pasando en nuestros juzgados. Si se tuviese la suficiente imaginación nos estarían diciendo que hay que erguirse sobre nosotros mismos para que algunas situaciones desaparezcan de una vez de nuestros horizontes. E indagaríamos en el origen de aquello que con su presencia parecen haber venido a contar.

Eran impresionantes el viento, la lluvia intensa y el mar crispado. Así como el cielo calmo, lleno de nubes, donde un sol tímido lidiaba por filtrar sus rayos; sin conseguirlo. Una estampa de un gris plomizo saludaba al día en que se han calculado olas de 15 metros en el litoral.

jueves, 19 de febrero de 2015

Verbo corregir

Cuando digo que sigo inmersa en la eterna corrección de mis novelas, en realidad estoy intentando lidiar con algunos conceptos que me resultan complicados. O lo que estoy es eliminando, añadiendo o reconduciendo en un intento de formar algo global que tenga un principio y fin sin llevar al sueño profundo de por medio.

Creo que hallé una herramienta valiosa que desde aquí quiero compartir, aunque vaya muy escasa de tiempo. Elegí la página en la que siempre me tropiezo, todos esos conceptos son harto complicados para mí. Ahí os la dejo:

Sin borrones

miércoles, 18 de febrero de 2015

El increíble viaje de Mary Bryant

El otro día comencé a ver esta película y aunque al principio me interesó, en un momento dado me resultó tan cruda que cambié de canal...y nuevamente volví para quedarme hasta el final. Me impactó, mentiría si no dijese que me tocó las fibras. Destacaría ante todo la voluntad férrea de sus protagonistas para sobrevivir pese a todo y el amor; ese capaz de volver a darse todas las oportunidades precisas. Vamos, el verdadero, el que uno se lleva desde esta vida a la otra y quizá incluso allí vuelva a resucitar.

El fallo que le vi fue ya no tanto que la niña en la mayor parte de la película no crezca, sino que un bebé pueda sobrevivir con aparente tranquilidad cuando los mayores desfallecen de tal forma. Un niño más crecido lo haría más creíble, pero incluso a eso le doy un margen de benevolencia por el resultado global.

Parece que la historia real de Mary Bryant difiere en algún detalle, pero eso lo dejo para quién quiera indagar. Como no puede haber opiniones idénticas os aporto alguna más:


http://cronicasenferrocarril.blogspot.com.es/2012/03/el-increible-viaje-de-mary-bryant.html

viernes, 13 de febrero de 2015

Preguntas que me rondan

Hay una duda que de un tiempo a esta parte ronda por mi mente. Veréis, a lo largo de la historia de la escritura, no han sido pocos los autores que han pedido a su albacea literaria que destruya sus escritos tras su muerte. Creo que Kafka fue uno de ellos y que su albacea, en vez de destruirlos, los publicó. La pregunta es ¿que hace Google?, ¿los destruiría o seguirían pululando por ahí? Quien dice Google dice Amazon, etc.

Junto a esta cuestión hay otra que me ronda. Si yo tengo este blog y a partir de un día de estos decidiese publicar una novela con otro seudónimo y comenzar una andadura con mi otra identidad como escritora de novelas ¿Google respetaría mi decisión de comenzar de cero? ¿Me mantendría para siempre desvinculada de este blog? Sé que sobre el papel lo haría, pero ¿llegaría a comportarse -a su manera- como el albacea de Kafka?

No es por nada en particular, o sí; en todo caso es que de cuando en cuando me surgen preguntas acerca de ese monstruo al que nadie le conoce la cara, el monstruo de Google; o San Google, aquel que todo lo sabe. Y aquel al que todos recurren.

lunes, 9 de febrero de 2015

Un sueño nace porque nace, de ahí en adelante vive. Esto es así

Hace días me regalé un portátil viejísimo para usar solo con el word. El chico que me lo vendió se volvió loco para demostrarme que servía para navegar por Internet, y aunque servía de muy poco y muy mal, se quedó de una pieza cuando sin regatear tan siquiera acepté su precio.
De una pieza se quedó la chica de la tienda de informática, cuando llegué con él y le dije que solucionara algunos problemas que tenía y le instalase un word, el que pudiera. Me comentó que esperaba que no hubiese pagado mucho por él porque era más o menos de la era de los dinosaurios. Sonreí con mi sueño entre los labios y el secreto anhelo de que el ordenador estuviese bien dispuesto a cumplir con su parte, porque yo pondría mucho empeño en cumplir con la mía. Cuando la chica de la tienda me lo devolvió dijo que navegaba sin problemas, no la creí, no navegaría ni para atrás, pero no le dije que solo lo quería para el word. O sí, se lo dije y la verdad, tampoco me entendió. Volvió a insistir en que navegaba bien y que sin Internet ningún ordenador servía para nada.¿¿¿...???
Ahora mismo lo iba a arrancar, pero antes debo hacer anotaciones, tengo ante mí un archivo de word de seiscientas y algo páginas a doble espacio. Cargadas de errores gramaticales y demás y sé que alguien tendrá que echarme una mano si en algún momento quiero subirlo a Amazon. Me han mandado tutoriales de cómo hacerlo, pero son demasiado complicados para mí como concepto. Y tampoco es el momento. Por ahora me queda elaborar un croquis en papel. Es decir, resumir la historia ya pasada a word, a papel, y leerla toda de principio a fin sin cambiar una palabra. Sudo de solo pensarlo, pero una escritora extranjera dice que en el momento en el que está mi escrito se debe obrar así; asegura que es inútil corregir palabra por palabra algo que sin duda volverá a cambiar en el proceso.(Parece poca cosa, pero es una exigencia que no sé si podré cumplir. Espero adquirir la disciplina necesaria en el trayecto).
Ya ni quiero contar el momento en que traje mi viejo portátil azul a casa y las risas y desconfianzas que desató. "No sirve para nada" fue lo primero que escuchó, después me tocó a mí "Tu sueño de escribir tampoco sirve para nada". No respondí. No voy a decirles nunca que mi sueño de escribir me salvó la vida hace tanto tiempo. No voy a admitirlo ni ante mí. ¿Cuánto vale este deseo de encaminar mis historias de principio a fin?, más que el concepto que tengo de mí misma, eso seguro. Y más que la realidad absurda que como país nos toca vivir. Por valer, vale más que todas las fortunas que ahora algunos no saben ni explicar de dónde salieron, o cómo crecieron hasta volverse desorbitadas.
Cuánto vale el sueño de encender un portátil viejo tiene una respuesta sencilla, con la casa a quince o dieciocho grados da gusto escribir. Es mejor que hacerlo desde otro ordenador con torre y monitor en el helado desván que en esta época no sube de los tres grados. 
Cuánto vale el sueño personal de cada uno es incalculable, aunque siempre lo pongamos en duda: Un sueño vale más que un tesoro; porque a poco que lo cuides se convierte en un valioso motivo por el cual vivir.