lunes, 31 de marzo de 2014

Adolescencia Rota

Hace días me sorprendían las palabras de esta mujer, en un programa de televisión que estaba viendo. Más tarde supe que había escrito un libro contando su historia, tal vez como una forma de traspasar todo ese dolor. Indagando en internet, que todo lo sabe, supe que su libro está en Amazon. Se titula Adolescencia Rota.

Tal y como digo, indagando, supe que esta mujer tiene un blog, así como también tiene una historia, que es la que cuenta en ese libro que ha publicado. Es una historia triste, la de una madre que ve como su hijo se hace adicto a las drogas hasta el punto de ir perdiendo todo cuanto tiene.

El blog es este

Diez años sin ti...


(Esa de la foto es la niña que fui)


Es curiosa la forma de pasar el tiempo, que pese a todo no borra lo que fue importante, a veces si me preguntan cuanto hace que te fuiste, no tengo que pensarlo, porque sé exactamente cuánto hace; y sin embargo me sigue pareciendo que fue ayer.

-Ayer mismo les diría- aun sabiendo que el tiempo pasado me contradice.

Son diez años ya en que hubieras podido llevar a cabo tantas cosas apasionantes que no pudiste, la vida o lo que fuese no te dejó, ¿quién lo determinó?, tal vez eso no importe. Y lo que importa realmente, es que la sensación no es de diez años de ausencia, sino de constante compañía. La de quien sabe que más allá de las nubes y las estrellas hay un guardián imperecedero que sonríe a cada pensamiento que le envías.
Era frecuente que te tomaras a risa mis percepciones, mis sueños o mis manías. Por eso este lugar de la blogsfera ni te sorprendería. Tal vez dirías que al fin encontré ese lugar al que escribir sin cambiar ni un ápice mi vida y puede que incluso celebraras que hubiese encontrado ese hueco que tanto busqué, capaz de encajar de una forma tan perfecta en todo lo que yo creía.

Lo dicho, son diez años sin ti; pero curiosamente no has dejado de estar presente ni un solo día.

domingo, 30 de marzo de 2014

Lecturas estancadas

Libros buenos, que cuentan una buena historia, que abarcan grandes distancias del tiempo de forma creíble, pero que comienzan a dejar sin resolver algunas partes de la historia para conseguir que sigas leyendo sin tregua ni pausa. Pero sucede que tu tiempo no es lineal, anda a saltos entre los quehaceres cotidianos que nadie hará por ti, y comienzas a dejar de albergar interés por lo que sucederá en la historia. Un personaje demasiado aburrido hace que las páginas pasen más lentas y mohínas, quieres leer el libro porque el libro es bueno, pero ha postergado demasiado las resoluciones que al principio ansías.

Llegas casi a las 500 páginas y como deseas leerlo, comienzas por los capítulos finales, de uno en uno hacia atrás, algo nuevo en tu forma de leer, que demuestra que intentas sacudirte ese libro de encima para comenzar la lectura de otro. Una lástima la forma caprichosa en la que se suceden las cosas cuando hay tanto que te espera por hacer.

Resuelves que incluso lo cotidiano puede chafar una lectura apasionante. Son malos tiempos para la calma necesaria para seguir una lectura, inclusive, deseas con los ojos cerrados que todo vaya poco a poco cambiando a mejor. Cruzas los dedos.

viernes, 28 de marzo de 2014

Novedades recientes

Acabo de leerlo ahora mismo y no se qué pensar sobre ello. Afortunadamente no necesito decidir si es bueno o malo para que el mundo siga funcionando, por lo tanto diré lo que me viene a la mente; el libro Paula, de Isabel Allende, con el mandato de la primera: "No quiero quedar atrapada en mi cuerpo"... y todo lo que sucedió después.Y todas aquellas muertes que tal vez esta técnica, de haberse intentado antes, hubiese evitado. Esto teniendo en cuenta que esta técnica, al menos por ahora, solo salva a un siete por ciento.

Ayer conocía otra noticia igual de impactante, la de ese bebé al que han trasplantado siete órganos del cuerpo, salvando su vida con ello. Hace años pensar en un trasplante sería igual de impensable y es algo corriente hoy en día. 

Os dejo la noticia:

http://axxon.com.ar/noticias/2014/03/eeuu-victimas-de-armas-de-fuego-seran-suspendidos-entre-la-vida-y-la-muerte/

miércoles, 26 de marzo de 2014

Cambios en el día a día

Matilde entró en el supermercado con la lista de la compra en la mano, iba tirando de su carro cesta de la que también iba sujeta la mano de su hijo de cuatro años. Mientras ella buscaba solo lo imprescindible, él le iba diciendo lo que le apetecía, mientras ella comparaba productos y precios Mateo se iba enfadando.

-¿Puedo comprar chocolate mamá?
-No tengo dinero, déjalo.

El crío movió la cabeza hacia los lados y miró el papel de la chocolatina. Lejos de aquella escena Gloria estaba eligiendo una lechuga, verde y consistente para llevarse a casa. Mateo dejó la tableta de chocolate en el estante y siguió aferrado al asa de la cesta carro, pero aunque pareció intentarlo, no pudo acallar una airada queja.

-Me dijiste que hoy sí lo podría comprar.
-Ya, pero resulta que hoy tampoco podemos. Los precios han vuelto a subir otra vez y yo no tengo la culpa de eso.

Gloria miró el precio del chocolate que el niño había dejado y vio que costaba 80 céntimos, después se acercó a la madre y le dijo que tenía un hijo muy guapo, Matilde intentó ser amable, pero tenía preocupaciones demasiado acuciantes para lograr serlo. Entonces Gloria rebuscó en el bolsillo de su abrigo y casualmente encontró un euro.

-Mira lo que voy a regalarte por ser tan bueno- le dijo al niño.

Mateo miró a su madre antes de cogerlo y ella asintió de buena gana. Entonces extendió la palma de una mano en la que un instante después rebotó el euro.

-Muchas gracias, señora.

Gloria que nunca había tenido ni marido, ni hijos ni nietos saboreó aquel instante fugaz antes de encaminarse a la caja con su mercancía.

-¿Puedo comprar el chocolate ahora, por favor?
-Es tu dinero, te lo han regalado; decide tú.

Mateo corrió hacia el estante en que había abandonado en los últimos meses su mayor deseo, para regresar corriendo con su pequeño regalo. Era demasiado pequeño para comprender que en años anteriores la lista de la compra daba para llevar a casa ese mismo chocolate a diario. Algo que Gloria, aún no teniendo ni marido, ni hijos, ni nietos, viendo su tristeza supo intuir.




lunes, 24 de marzo de 2014

Tour Confidencias en España

Acabo de leer las ciudades que visitará durante el verano en  España y parece que por el momento no visitará Asturias, si bien la última vez, creo recordar, Oviedo tampoco figuraba en el primer cartel y fue añadido después. Fue el primer concierto al que asistí, con lo que conlleva de riesgo ver en vivo y en directo a alguien a quien admiras, porque a veces lo preconcebido corre el riesgo de poseer mejores cualidades que el original. Después de ver el concierto de Alejandro Fernández en Acapulco 2005, colgado en Youtube, estaba claro que no podía perderme la oportunidad de asistir a un concierto suyo al menos una vez en la vida. Lo guardo en mi mente como algo muy especial que la siguiente vez iba a repetir junto a montones de amigas a las que contagié mi admiración. Podéis sumaros.

Próxima visita a España

jueves, 20 de marzo de 2014

La lucha no ha terminado

Ayer se daba la noticia de que Mateo, ese niño que nació con un tipo de leucemia, encontraba una médula compatible con la suya. Cuando el padre del niño tuvo las cámaras delante dijo que era un día para celebrar a lo grande, pero que aún queda por delante un proceso complicado y que aunque Mateo ya consiguió su médula, hay otros muchos Mateos en la misma lucha de encontrar un donante, y que por lo tanto sigue siendo necesario seguir sumando donantes. Aunque se mostró feliz de que tanto Mateo como otros ocho pacientes hayan podido conseguir una médula compatible con la suya, aseveró que quedan infinidad de casos sin resolver que no podemos olvidar. 

Se habla mucho de las redes sociales, de sus usos y desusos, de todo lo que está bien y todo lo que está mal, pero es una alternativa capaz de recorrer el mundo en un segundo y capaz de viajar a la velocidad del rayo para llegar, aunque no haya grandes recursos, allá donde nada llega. Son capaces de movilizar el mundo dispuestas a encontrar esa voluntariedad humana que a veces se desvive por colaborar. Es un organismo serio y sin fronteras.

La página web de Mateo sigue abierta, para que todo aquel que quiera donar pueda hacerlo, porque otros Mateos siguen esperando su médula, de modo que si quieres, puedes; él te recibirá contento:







miércoles, 19 de marzo de 2014

Curso de informática avanzada

Hace semanas comencé un curso de informática avanzada, porque me dijeron que el de iniciación consistía en cosas demasiado básicas. Por suerte empezamos por Word, me encanta Word, alguien dijo que me serviría mucho para mis libros. Mis libros..., en este momento no apuesto gran cosa por ellos, los dejo descansar y descanso, mientras me ocupo en otros sueños más mundanos, me dedico a ampliar mis horizontes a un nivel más normal, digamos. Creo que mientras el país se mantenga como está me falta capacidad de creer en mí, o de ocuparme solo en escribir de esa forma obsesionada en que lo hacía. Tal vez he llegado hasta mejores escritores, o hasta a esos que tratan los temas que me interesan a mí y lo hacen mejor que yo, luego puedo dejar de escribir esas historias que antes o no encontraba o no me llenaban. Aunque sí, supongo que este curso me servirá para aprender muchas cosas aprovechables y además es gratuito, uno valora en estos tiempos la gratuidad. Además eso de ir a clase con alumnos y profesores a tiempo real da para aprender mucho de la vida y de sus gentes, eso tampoco lo vamos a negar.

Soy rara y lo sé, además siempre voy a destiempo, esta mañana que presagia lluvia no quisiera tener que ir a ese cursillo informático, ni leer ni escribir. Me gustaría seguir aprendiendo con esta mujer ese oficio milenario que es planchar. Nada mejor que planchar a la par que ella para retenerlo todo bien en la memoria. La parte mala son las tomas falsas que le hace ¿su hijo?, intuyo que sí, porque los hijos a veces sacan lo peor de nosotras mismas para vengarse de nuestros continuos mandatos.  No se si será cosa mía, pero diría que a esta mujer aplicada le encanta planchar, a ver si clase tras clase incluso me contagia.

Os dejo lo que podría considerarse un Curso de plancha aplicada

martes, 18 de marzo de 2014

La inocencia frágil de los gatos

Según me acercaba en el coche por mi carril pude verle, casi entero y aplastado, casi sin posibilidad de esquivarlo porque otro coche bajaba también por su carril. A penas unos segundos para calcular ese cuerpecito menudo a salvo de la rueda, para mirar sin fijar la vista, para esperar que no chocase con la parte baja del chasis, para aguantar la respiración y pasar.

Hay algo trágico en la inocencia de un gato, tenga la edad que tenga, en la inesperada presencia de su cuerpo delicado y menudo, roto contra el asfalto. Y no se me ocurre nada más triste que recorrer solo unos metros y tener que esquivar a otro, más acercado a la orilla pero con idéntico fin. Ha sido esta noche, una noche macabra para los gatos de mi vecindario y no se me ocurre un por qué. Tal vez porque los gatos curiosos de madrugada se deslumbran con los focos de los coches, no sé. 

Un gato blanquísimo y un gato siamés, uno mayor que el otro, triste forma de despertar del letargo de una noche sin sueños. No consigo recordar lo que soñé, pero en cambio no consigo sacudirme la pesadilla de esos segundos, esquivando cuerpecitos menudos durmiendo su sueño falso sobre el asfalto.

sábado, 15 de marzo de 2014

El tiempo siempre responde



Resulta que no me equivoqué al saber quien eras y qué escondías,
pero de cualquier manera me equivoqué, porque terminé por negarte
cualquier posibilidad de comenzar de nuevo, y ser alguien distinto.
Al final de todo eso sigue siendo lo que pesa al fondo de mi conciencia.

La juventud es juventud porque tiene todo el derecho a equivocarse,
siempre que al final del recodo enderece el camino.
Eso es lo que aprendí justo por eso,
porque el tiempo siempre responde.


miércoles, 12 de marzo de 2014

A la espera del rescate, junto al acantilado

Después de unos meses de temporales terribles en el mar, que no han permitido salir a faenar a los pescadores, llega el reparto de la caballa -que aquí llamamos xarda- y el pescador asturiano y el gallego se encuentran con que las leyes centrales le ceden los mayores privilegios a los pescadores vascos. Se prevén tiempos complicados para llevar el pan a casa a diario. Después de calmarse el mar, que lo puso bastante crudo, hay pescadores avisando de que el recorte en los cupos de pesca terminarán consiguiendo que cada pescador gallego o asturiano, a falta de otros recursos, tendrá que arriesgarse más. Esto incluye salir a faenar incluso en días en que sería aconsejable quedar amarrado en puerto.

Escuchar esto -que la prensa ya se ha encargado de denunciar-, en boca de un pescador joven, hace recordar algunos naufragios no lejanos en el tiempo. En concreto uno en que dos hermanos en un día revuelto tuvieron que hacerse a la mar, su pequeña barca naufragó, y durante un tiempo uno de ellos pudo llevar a otro al rastras entre los envites de las olas, donde a ratos lo encontraba y a ratos lo perdía, hasta que un enfurecido golpe de mar se lo llevó para siempre. Él pudo contarlo porque se salvó. 

En este momento en la Isla de la Erbosa, junto al Cabo de Peñas, uno de los lugares turísticos por excelencia, en que no es raro escuchar de un turista, al borde del acantilado, que aquello son todo piedras. Un barco hundido y encallado, con movimientos de peonza que dificulta las labores de rastreo, grita la dificultad de un oficio que no recibe toda la ayuda que debiera. Hace meses los pescadores hablaban de la necesidad de parar sus gastos mientras las condiciones climatologicas les impidan salir a faenar, como los gastos de los seguros de los barcos, sin ir más lejos, pero de momento parece que nadie les quiso escuchar.

En este momento el dueño del Santa Ana, hundido pocos metros después de salir de puerto, tiene toda su flota parada, a la espera del rescate de esos seis marineros que se encuentran desaparecidos en este momento. Dos ya fueron rescatados sin vida y otro, que dormía en su camarote y pudo romper el ojo de buey para salir nadando a la superficie, fue dado de alta después de superar la hipotermia. Las imágenes de los telediarios impactan, en un momento en que todo el país permanece a la espera de poder acceder a ese barco.

Incluso en un día de sol, asomarse al acantilado de Peñas y ver el trajinar de las barcas por la zona, sobrecoge. Es uno de los oficios más antiguos y duros, menos reconocidos y menos remunerados. Quizá va siendo hora que los hombres de los despachos se lo pongan un poco más fácil, ¿Tan complicado sería en verdad dejarles mayor cupo de xarda? ¿O buscar la manera de ayudarles más, para que puedan tomarse la vida con más relajo?

lunes, 10 de marzo de 2014

Una vista al pasado

En mi biblioteca favorita hay un rincón dedicado a nuestros antepasados, es decir, que reúne todo lo asturiano. Me gustaría hacerme con las suficientes horas para desentrañar oficios antiguos, paisajes irrecuperables ya, historias pasadas aún no superadas, como pueda serlo cualquier guerra. Lo digo porque en alguna hora muerta, entre intervalos de espera típicos en las madres, estuve investigando en ese rincón del que hablo.

Y me hallé incluso intentando encontrar a mi padre, a los cinco o seis años, entre las fotografías que aparecían en un libro del lugar en que estudió. Un libro entero dedicado a la historia de ese centro, hasta eso encontré entre las maravillas expuestas, retales de otro tiempo pasado que aunque lo parezca, no fue mejor. Lo gritan las casas medio derruidas, las ropas medio raídas, la cara de hambre en todas sus poses y los caminos de piedras sueltas con sus hoyos enormes de barro. Pero a mí me gusta saber cómo sucedió el pasado, no con datos, sino con fotografías. Así que de cuando en cuando soy la pesada de turno que acude con su bloc de notas y selecciona algunos libros para desentrañarlos. Por lo general entre las mesas de ese rincón hay algunos chicos o chicas chateando. El tecleo constante que se traen ellos es semejante a la investigación que me traigo yo, ellos interrogan al presente, yo interrogo al pasado.

Hay libros tremendos, que cuentan hechos tan tristes que aunque lo quisiera no podría traerme a casa para leer. Para hacerlo tendría que muscular ese músculo que evita que caigamos en depresión, a veces leyendo se me saltan las lágrimas y cierro el libro y lo devuelvo a su estante. Lo cito para otro día y para otra hora, queda pendiente, pues antes no imaginaba, pero en ese rincón de la biblioteca se haya todo el universo que desde hace tanto tiempo me llama, tal vez no para escribirlo pero sí para conocerlo, me faltan todas esas hojas en mi bagaje como persona. Tal vez porque entre esos libros encuentro todas las historias que en un día lejano me dejaron de contar mis abuelos.

jueves, 6 de marzo de 2014

Comprobar las fechas

Qué complicado detenerse en una fecha que englobe toda una novela, ya no se trata de corregir, sino de que la fecha y el lugar que has elegido concuerden. Y otra vez encuentras datos que no lo hacen posible, de modo que toca volver a cambiar. Y por esas casualidades ¿del destino?, abres una página en la red que te lleva a un suceso del todo horrible, que engloba esos días que inventas.

 De nuevo, nada figurado impacta del modo en que puede hacerlo la realidad.

Me gustaría dar datos, pero no puedo darlos, porque ahora la historia tiene fecha y tiene lugar. Un lugar insospechado donde poco de lo previamente escrito encaja, pero queda la firme tarea de hacerlo encajar.

La historia de mi pueblo es mi propia historia. Y la historia de esta Asturias mía y nuestra me parece fascinante aunque no la comprenda. Somos parte de ese tiempo quienes no lo vivimos, quienes heredamos todo lo bueno obtenido por la lucha de nuestros antepasados. En ocasiones la historia se encarga de mostrarnos hechos bien documentados que jamás podríamos tomar como ciertos, sino fuese justo por eso: porque sucedieron.

Si es complicado escribir sobre lo que se inventa, cuán complicado no será escribir sobre lo que alguna vez ocurrió. Pero al menos contamos con las huellas de otros maestros y maestras, que antes que nosotros lo consiguieron; ese es el reto,si bien desconocemos si servimos para la tarea que nos acabamos de imponer por orden de váyase a saber qué.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Hora de seguir y seguir y seguir...

Es necesario volver a comenzar de nuevo, sin perder la fe, aunque carezca de sentido o el camino a recorrer sea largo. Se comienza porque no se puede hacer otra cosa, porque no se sabe hacer otra cosa, porque en el fondo alguna vez -lo intuyes- lograrás terminar.

Y solo se termina lo que se comienza, se persigue y se sueña. Quizá los demás no le encuentren sentido, pero solo importa que lo tenga para ti. Si para ti tiene sentido, llega.

martes, 4 de marzo de 2014

Papelera de reciclaje

El ordenador patina al arrancar, es tan viejo ya que se agota de acumular archivos de todo tipo, a la espera de que puedas decidir qué es prescindible y te animes a borrar lo que sobra de una vez. Miras el global y cuentas, hasta seis archivos de lo mismo, todos distintos pero todos iguales en lo básico, que vienen a corroborar el tiempo que has pasado intentando hallar esa fórmula que no aje lo escrito.

Cuando una historia se presenta en tu mente por primera vez resplandece como el rayo que corta la noche de lado a lado. Es perfecta, te sacude, porque así de improviso toda idea parece buena, seguirla un día tras otro sin que pierda fuerza es otra cosa, mantener sus latidos en el papel para que cuando abras ese archivo siga fresca aunque hayan pasado los años, la prueba de fuego y quema.

Ayer fue necesario no tener piedad, y sin tenerla, hubo que decidir qué conservar y qué desechar; peor aún, hubo que revisar lo que parecía acabado y al leer de nuevo, el desastre, como el dinosaurio de Monterroso, seguía estando ahí. Pero es necesario atreverse a tirar lo que no sirve y dejarlo ir porque formaba parte de un aprendizaje al que es imprescindible no dar más vueltas. El tiempo pasa y se agota, hay que dejar ir lo viejo para poder recrearse en nuevas historias. La papelera de reciclaje está llena, es curioso, hay más archivos sobre fórmulas de escritura de otros, que resultados de escrituras propias. Hay un desequilibrio, sí, y es entonces cuando surge la pregunta: ¿Cuándo dejaste de seguir a tu intuición para seguir la de otros? Y otra pregunta más, ¿Cuándo supiste seguir tus historias por medio de un mapa de actuación?, la segunda respuesta es nunca.

No detenerse a tiempo es seguir escribiendo la misma historia una y otra vez, para no estar satisfecho nunca. De entre tantos archivos este único resultado. Para quince años no es mucho, pero al menos es algo, la firme convicción de que hay que marcarse un plazo, flexible, pero un plazo; que traiga y lleve las historias sin encallarlas. Comenzar y terminar temas pasados para pasar a ocuparse de los que en este momento pueblan tu imaginación y buscan su propio espacio.