martes, 31 de diciembre de 2013

Recuerda:



   Muchas veces los mejores comienzos llegan después de los mejores finales.


Hay textos que por breves que sean contienen historias capaces de abarcar por completo la historia de la humanidad. Son parte de un libro que quizá nunca fue escrito, pero que se intuye detrás de una hoja que relata en trazos de palabras un resumen amplio y constituyen una advertencia para los demás. 

Escalofriante y directo







lunes, 30 de diciembre de 2013

Situaciones límite

Me pregunto en esta fecha tan cercana al final de 2013, ¿Cuántas familias españolas se vieron abocadas a situaciones de no retorno llevadas por las circunstancias?, ¿Cuántas sin poder contar con los recursos necesarios para salvarlas?

No necesito que me digan cifras, o mucho menos que me las escondan, sé que muchas; más de las que nos podemos permitir. 

Me pregunto también cuándo se resolverá de un modo justo toda la corrupción que asoló este año por completo. Soy escéptica, pero mucho, mucho; consecuencias de haber vivido en presente cada día de este complicado año, que también tiene sus grandes cambios para mí.

Quizá con el final de este año finalice este blog. No es algo que estuviese premeditado, pero quizá suceda así. ¿Lo siento?, sí y no. He conseguido sentirme lo más cerca que quizá pueda sentirme nunca de la publicación. ¿Me ha dado frutos?, sí y no.

A lo largo y ancho de todas estas páginas he averiguado grandes cosas, ¿me alegro?, de nuevo sí y no. La vida sirve la sal y el azúcar a partes iguales. Pero si algo está claro es que durante todo este 2013 encontré lo que nunca tuve y perdí cuanto daba por hecho. Las situaciones límite de la vida son así. Cuando gobierna el desgobierno, para algunos las consecuencias llegan así.

Sobre esta entrada en el escritorio antes de www. blogger.com, aparece un página con información del sitio que reza: identidad no verificada. Vamos a ver, ¿este lugar me pertenece o no? ¿Qué sucede, desde hace qué tiempo que antes no sucedía? Todo se aboca hacia situaciones límite, ya ven.

Todo lo que construí una vez se desmorona. Y digo todo, sin exagerar. El 2014 llega con su saco repleto de incertidumbres para mi vida, sal y azúcar, en todos los órdenes de la vida. Quizá con el último vestigio del año debería irme. Es una suerte haberles conocido. Han sido una grata compañía. Me guardo un as bajo la manga, este blog que durante tiempo tuve de agenda contiene sus direcciones, cuenten con mi visita, aunque a partir de ahora se haga silenciosa. En esta página web que me abrí un día todo queda, mientras mi vida al completo se desmorona. Mientras llega un año nuevo que por primera vez no celebro como otros años. Este año le doy la bienvenida a la soledad en todas sus formas. Veremos que me depara. El saco de 2014 se irá desgranando ante nuestras narices, Ojalá entre todas las sorpresas que contiene sigan estando los amaneceres, los atardeceres, los anocheceres semejantes a años pasados en cuanto a sentirnos bien con nosotros mismos: lo demás se andará. 

Mucha suerte

viernes, 27 de diciembre de 2013

Verbo retuitear

Nivel de exigencia

Cuando uno tiene que hacerse a sí mismo anotaciones tipo: "seguir corrigiendo el capítulo 2. El 1 ni mirarlo ¡¡¡idiota!!!, o nunca terminarás de corregir" es que algo sucede. A veces uno no puede determinar si eso es bueno o malo, pero cuando uno tiene que decirse a sí mismo que después de corregir el capítulo 2 el 1 será leído, para cambiar solo lo que esté mal, sin volver a variar frases enteras; es que esta será la definitiva y que no habrá más oportunidades de dar nuevas vueltas.

Es casi una liberación, pero es que si no, sería el cuento de nunca terminar. Y es hora de terminarlo, después de tanto tiempo ocupando por completo la cabeza. A la cabeza también hay que dejarle espacio para lo demás, porque de tan distraídos que andamos un día va a pasarnos algo malo, malo de verdad.

El nivel de exigencia entonces, es la pregunta: ¿Ha subido o ha bajado?, depende del punto de referencia imagino. Quizá haya subido hasta el tope, porque de verdad de la buena, no habrá una nueva oportunidad. Verbo finiquitar.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Escribir es otra forma de respirar

Ella se levanta a las seis de la mañana, para abandonar su cálida habitación y entrar en la caverna helada que es la buhardilla, que no tiene calefacción. El precio de la luz le parece demasiado caro, por eso no enciende el radiador de aceite y se pone a escribir para calentar al calor de las palabras. Quizá hasta las once. En que sus hijos desperezados la vendrán a buscar recriminando que siga perdiendo el tiempo en sus tonterías.

--Escribo una novela, no es una tontería.
--Lo es. ¿Qué esperas sacar de ahí?

Ella abandona el cálido refugio de sus palabras hasta mañana. Sigue pensando que quizá es posible hacer de aquello su profesión, cuando ellos estén lo bastante ocupados construyendo su propia vida. Y no se acuerden de visitarla aunque precise de ellos más que nunca.

Ahora de quienes sí precisa es de aquellas vidas que medio construye entre sus escritos. Le salvan de la incomprensión diaria, de las frustraciones, y de todo aquello que aunque quisiera no puede cambiar. 

martes, 24 de diciembre de 2013

Repaso de ortografía

Antes creía que escribir era fácil y lo era sin tener en cuenta las reglas de ortografía. Es muy distinto cuando te vas fijando en los fallos que cometes, pero siempre hay una ayuda rápida y "sencilla", entrecomillo porque de momento me cuesta memorizar. Todo se andará.

A través de twitter este espacio:

Antiguamente, el concepto de "familia" incluía a los esclavos. Recuérdalo cuando te digan en el trabajo: "somos una familia"

lunes, 23 de diciembre de 2013

Escapar al destino

Ayer puse la radio y de pronto no había nada que me gustase escuchar, a veces me sucede, por lo que el dial fue cambiando de un sitio a otro hasta que escuché algo que entre todo el ruido producido me dijo algo. Hablaba un hombre con un tono de voz vencido, con una resignación impuesta por las circunstancias en las que se encuentra, alguien que ni aún así piensa en tirar la toalla y sale a buscar entre las ondas, armado únicamente con la sinceridad que exige el momento y la emoción contenida, una mano tendida que sirva de ayuda a un proyecto en marcha que agotó sus recursos. Por el tono de voz y el modo de expresarse se adivinaba juventud. A modo de brevísimo resumen contó que hace unos años abandonó la seguridad que tenía en España para ir a ayudar a Perú. Allí fundó un hogar de recogida para los niños que son explotados en las minas y las niñas que son explotadas en los burdeles, porque ya sobre el terreno pensó que sería su mejor forma de colaboración. No se trata de alejar a los niños de sus hogares, sino de darles una educación que pueda alejarles de ese destino que ya tienen marcado.


El hombre solo quiere poder seguir ofreciendo un hogar a esos niños que libera de las minas y los burdeles. Quiere que puedan seguir teniendo un techo seguro sobre sus cabezas donde puedan dedicarse al estudio y donde labrarse otro tipo de futuro distinto a ese al que van destinados. Los niños en ningún momento son alejados de sus familias de origen, pero sí son custodiados y protegidos por esta fundación, que les procura alimento, estudio y techo, así como cuidados sanitarios.


En este momento están en una situación muy precaria, no tienen nada para comer. Y como mucho, si no llegan ayudas solo podrán mantener el hogar hasta marzo. El hombre con todo el peso sobre su conciencia, contaba que como no tenía tiempo de salir a buscar financiación, por estar ocupado en las tareas diarias que exige el cuidado de los niños, los ingresos habían ido mermando. Y que ante el cierre inminente había acudido a la radio, que hasta ahora fue siempre la solución, porque siempre había alguien escuchando al otro lado que después enviaba esa ayuda que les daba para ir tirando. 


Fue una entrevista de solo unos minutos, quizá porque no había mucho más que decir, toda la impotencia de quien está embarcado en un proyecto que da resultados, pero no tiene dinero, se dejaba oír. Hablaba la voz de hombre cuya única preocupación eran esos niños, porque el sueño de construirles otra vida es ya un hecho, pero siguen faltando medios para subsistir. 


Me hago eco de lo que contaba, el resto de la información está aquí:

http://hogarnazaret.es/como_ayudar.html

jueves, 19 de diciembre de 2013

Estrategias

Vengo observando, porque hace tiempo que me llama la atención, la estrategia que siguen algunos escritores independientes para darse a conocer. Siguen cada blog que les queda al alcance (o esa es mi impresión, que por supuesto puede estar errada) y dedican su tiempo a comentar en alguna entrada que les llame la atención. El objetivo oculto es que los elegidos, les sigan a su vez, lo cual viene a ocurrir en gran medida. Eso lo hacen tanto desde su blog, como desde su facebook como desde su twitter. Es la opción que eligen, si da frutos lo desconozco, aunque imagino que sí, porque supongo que si no los diese no se decicarían a ello. 
También hay otros escritores, que quizá tienen más asentada su trayectoria, con los que sucede justo lo contrario, siguen a muy poca gente y les siguen muchos. Aquí no cuenta tanto el hacerse visible como el trabajarse la calidad de su trabajo. Incluso a algunos les siguen muy pocos, escasos, pero eso no cambia el esmero intelectual que dedican a lo que publican. De ahí resulta que los primeros andan por todas partes y te los encuentras al azar; los segundos no salen de sus dominios, pero deslumbran en una constante carrera hacia la exquisited en todo cuanto inician. De todo ello deduzco que no es necesario seguir a muchos escritores, sino a los mejores, para entender todo lo que haya que entender en escritura. Aunque claro, esa es mi opción como voluntaria aprendiz de un oficio que me apasiona, que es la escritura. Se dice que todo está cambiando en cuanto al mundo del libro, pero hay algo que nunca cambiará, el buen lector siempre será exigente con lo que lee.
Concluiré esta entrada con una frase que ya anoté en mi libreta de frases perfectas, espero que su autor no se moleste:
"Cuando un libro se vende mucho, por malo que sea, acaba llegando a los suplementos culturales serios".  
Juan José Millás

Habrá que detectar más estrategias...

lunes, 16 de diciembre de 2013

Un reflejo de la realidad diaria y mucha verdad

Ayer me pasaron este vídeo que cuenta de forma rápida y real la situación de nuestro país, desde quienes la padecen de verdad, quienes se sienten impotentes para ayudar a quienes entran en su consulta a diariamente y deben decidir qué hacen con el poco dinero que les queda para cuidarse la salud. Sobre todo cuando ese dinero no les queda.

Y no se pasen por alto la sugerencia de las urnas vacías, en las próximas elecciones. Quizá sea la única forma de protesta que les dolería, ya que las concurridas manifestaciones de la ciudadanía un día tras otro solo les da la risa; a juzgar por el cero caso que nos hacen. Dejando claro que lo que es a ellos les va fenomenal.

Para una de las pocas veces que uno escucha hablar la sensatez, no se lo pierdan, porque el nivel cultural de este hombre queda demostrado, pena que en las urnas no nos represente alguien con su calidad moral. Es alguien como él a quien necesitamos para llevar nuestra bandera por el mundo, de verdad.


Os dejo sus palabras


domingo, 15 de diciembre de 2013

Es hora de que algo comience a cambiar

La cerillera, de Andersen quizá fuese el cuento más triste de mi infancia, lo leía y releía una y otra vez intentando cambiar aquel final en el que la niña moría sin que nadie lo impidiera. Aún me paraliza toda realidad semejante, y más en estos tiempos divididos entre el lujo por un lado y el mayor desamparo por el otro. Me sigue crujiendo todo cuanto se pudo evitar solo con seguir una política distinta.


Simplemente, insoportable. “: Mueren 3 miembros de una familia andaluza tras tomar comida caducada.

Confidencias

No acostumbro a poner la televisión, y que desde el canal en que la tenían puesta, diga una presentadora: es digno hijo de su padre y embajador de su país, México; y tener a punto la respuesta: Alejandro Fernández, premio para mí. Mucho menos a verle en un programa hablando sobre su vida y su nueva gira, aunque sea con cara de agotamiento y máxima responsabilidad. La nueva noticia es que llegará a España en verano para presentar la gira de su último disco Confidencias, en el que grabó una canción junto a Rod Stewart, nada más y nada menos. La presentadora de televisión era María Teresa Campos que resultó ser una gran admiradora de Alejandro Fernández al que preparó un programa en el que se le veía un poquito incómodo por tanto halago. Merecido, por supuesto.

Las canciones que más marcaron mi infancia fueron las de Nino Bravo, porque estaban llenas de letras que me emocionaban y me pasaba el día entero cantando. Y de todos los recuerdos hay uno que se me quedó grabado, escuchar su disco cantando de continuo durante las fiestas de mi pueblo. Tres días que no dejó de cantar... después de muerto. Eso fue algo que me marcó de una forma que no podría expresar. De ahí que agradezca que el disco Confidencias, de Alejandro Fernández incluya una de mis canciones preferidas, Te quiero, la misma que cantaba Nino Bravo; son distintos matices para un talento compartido y una misma emoción. Se nota cuando al cantar se pone todo el corazón y todo el respeto.

El disco Confidencias lo escuché entero en un enlace de Youtube hace tiempo, no sé si legal o ilegal, por eso no lo dejo. Alejandro Fernández contó que incluye varias de sus canciones favoritas, que también en su tiempo fueron éxito, como el Tengo ganas de ti, de Miguel Gallardo, otro cantante que siempre admiré. O el Soy rebelde de Janette. Canciones que marcaron una infancia y juventud.

Pues bien, ahora toca comenzar a ahorrar porque si algo tengo claro es que si en verano aterriza en Asturias allí estaré compartiendo el mismo aire en la misma noche y el mismo lugar. Solo que esta vez iré acompañada de un montón de amigas a las que contagié mi entusiasmo por esta voz. Comienza la cuenta atrás. ¡¡¡Qué friki soy!!!

La voz de México




sábado, 14 de diciembre de 2013

Tiempo de mirar atrás y agradecer el camino hecho

Esta mañana, por motivos que no vienen al caso, estuve revolviendo entre viejas fotografías para encontrar una en concreto, que al final aún no encontré, pero a través de esas instantáneas guardadas en varias cajas, descolocadas, encontré retazos de mi vida. Y me asomo para intentar recordar, ya en compañía, lo mucho que nos centramos en lo que intentamos conseguir, a costa de olvidar los cimientos de ahora. Estos cimientos hoy solidificados para sostenernos con fuerza, eran no hace tanto un sueño que nos parecía muy difícil de alcanzar, pero ahora es realidad; y siempre se nos olvida agradecerlo. A veces no todo es por casualidad, pero hace falta la suerte en gran medida, y a esa suerte la damos por hecha ya; una mala costumbre que de cuando en cuando hace falta ventilar.

En varias cajas guardo historias que jamás escribiré, pero que sin quererlo iré goteando entre alguna línea que otra. Es lo que se hace cuando se entiende que la vida sucede y que al final todo queda, como ese mar que al encogerse lleva consigo todas las lágrimas depositadas entre su arena; y todas las risas también. Somos una mezcla de muchas cosas y es una gozada mirar atrás sin arrepentirse de lo complicado del camino en muchos tramos, y de lo dulce también de sus muchos frutos.

A veces cuando me da por mirar este blog para buscar algo en concreto veo lo mismo, una parte del camino también está aquí, parte de mis sueños y de esos frutos tienen ese mismo tinte que colorea mi caja de fotografías. El camino no siempre es sencillo, a veces no tienes ni conciencia de que caminas, pero no te detienes y al mirar atrás todo tiene sentido. Hace unos días en una entrevista de trabajo la entrevistadora me preguntó por qué quería ese trabajo. En ese momento respondí: No se si lo quiero. Después la miré sin saber muy bien de dónde salieron esas palabras, pero brotaron de la verdad, y supe que en ese momento justo perdí toda posibilidad de ser elegida. Había cero posibilidad de trabajar en algo que en verdad no me entusiasmaba y más tiempo para vagar entre mis páginas sin escribir, todas esas que algún día espero compartir desde algo parecido a una profesión. (En mayor o menor medida).

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Mis palabras improvisadas, para ti, pequeña flor

Y la vida, inteligente se renueva
gobierne quien gobierne
en un país venido a menos
por errores fácilmente
evitables, incluso.

Se abre paso aunque
sea madrugada y unos
duerman el sueño cansado
del trabajo mal pagado
y la crisis constante.

Porque la vida, inteligente
lucha contra un final derrotado
que ni merece ni quiere
y de forma constante se renueva
esperando los rayos felices
de nuevos y prósperos días.

Llegaste a la vida en un eco
entrecortado por las risas
de quienes te mimaron nueve meses
desde el centro de tus latidos
planeada y ansiada como fuiste.

Vienes a un mundo lleno de injusticias
para otros a quienes tal vez no cuidarán,
pero a buen seguro te enseñarán 
a no quedarte de brazos cruzados,
es una lección de familia. 
De tu familia.

Bienvenida, bien hallada, bien querida.
Hermosa tú como solo saben serlo 
las flores primorosas del mañana, 
estas son solo palabras improvisadas
de una tía feliz, radiante y alocada =)

martes, 10 de diciembre de 2013

Verbo retuitear

Hay cosas que se compran con dinero y cosas que el dinero nunca podría comprar; las segundas siempre serán mejores.

...Como el deseo de aprender, o la ilusión por mejorar, o el sueño de formar parte de algo importante que no tenga precio...

No dejéis de verlo


ESTE VIDEO DEMUESTRA DOS COSAS, 1ª.- HAY GENTE QUE POR MAL QUE TU VIVAS VIVE PEOR QUE TU 2ª.- EL SER HUMANO ES...




lunes, 9 de diciembre de 2013

El diario de Ma Yan, de Pierre Haski


Hace días terminé de leer El diario de Ma Yan, y lo siento por quienes me leen, pero es uno de esos libros que no se puede resumir, porque es un libro que se debería leer. Solo diré que pese a que fue publicado en el año 2002, escrito sobre una historia reciente en el que la niña cuenta sus impresiones sobre el día a día, asemejan hechos relatados hace un siglo aquí, con sus diferencias, claro. Esto es algo que me sigue chocando de una forma que ni acierto a describir. Ma Yan acude a clase tras una caminata de tres o seis horas, según el estado del camino de barro que debe transitar por un lugar desértico y peligroso, en el que pueden salirle al paso ladrones que intentan llevarse el dinero que pueda llevar. Solo durante el fin de semana puede ir a su casa, el resto del tiempo queda interna allí, pasando mucha hambre y calamidades para subsistir. Va calzada con unos zapatos de tela confeccionados por su madre, con ellos debe sortear todas las inclemencias surgidas durante el año entero. A clase debe llevar el arroz que le servirán para comer, el pan lo cuece su madre, y lo lleva fresco cada semana, si quiere verduras debe pagarlas con su dinero, que no tiene, con lo cual solo las come cuando alguna amiga comparte las suyas con ella. Si quiere viajar en tractor debe pagar un yuan, ella prefiere caminar y guardarse las monedas que pueda llevar alguna vez, para comprarse libretas y material escolar. Todo lo que tiene le ha costado un esfuerzo enorme conseguirlo, a ella o a sus padres, sin embargo a su clase acuden niños que pueden gastarse dinero en chucherías, algo que ella nunca podría hacer. El primer bolígrafo que compró le costó el precio desorbitado de pasar hambre y penalidades durante tres meses, si recuerdo bien, ese pasaje en este momento no lo pude encontrar. Ella lo cuenta con la total normalidad de su día a día, en el que vive en constante preocupación por la salud de su madre, que sufre terribles dolores de estómago y se ve obligada a de cuando en cuando hacer cuatrocientos quilometros para recoger fa cai. El deterioro que le causa este trabajo es notable cuando vuelve a la casa después de la crudeza de dormir a la intemperie y subsistir casi sin comer, algo que acrecienta los contínuos remordimientos de Ma Yan, cuyas notas no reflejan los resultados esperados. A clase con ella también acude su hermano, con lo cual los gastos de la escuela se duplican. 

Al diario escrito por Ma Yan se van sumando las aclaraciones de Pierre Haski, que da cuenta de las diferencias entre la China rica y la pobre, que es a la que pertenece la niña. Por eso terminas sabiendo que los mandatarios del país han descuidado a los campesinos de su región hasta tal punto que a penas consiguen subsistir entre mil calamidades; y cuando llega la solución, es trasladarlos a otro lugar, algo que no a todos les sirve. Algunos quieren permanecer en el lugar que eligieron sus antepasados para vivir, por muchas que sean las dificultades a sortear. El libro incluye fotografías de la familia de Ma Yan, y debo confesar que mi imaginación, quizá escasa, no les configuró así, ni a ellos ni a su casa, aunque es posible que esas fotografías fuesen hechas tiempo después a la publicación de este libro, casi diría que sí. Porque todo comenzó cuando el periódico Libération llegó a la región de Ningxia para cubrir un reportaje sobre aquellas tierras, y cuando ya se iban de allí, en algo que Pierre Haski califica de un esfuerzo de extraordinaria intuición, la madre de Ma Yan, le entrega tres libretas marrones, en las que la niña relataba los sucesos diarios. La madre que nunca tuvo la oportunidad de aprender a leer o escribir, desconoce lo que se esconde en el interior de esos cuadernos, pero entiende que si algo puede cambiar en la vida de su hija será solo a través de lo que ella misma fue relatando en ellos. Pierre Haski atiende a su ruego y se los lleva, ya en casa los lee con detenimiento y con gente de su equipo regresa al pueblo de nuevo para ampliar su información. Así se entera de que el padre de Ma Yan liaba sus cigarrillos con las hojas de las libretas que sus hijos dejan atrás, y se ha fumado uno de los diarios que completaban esta historia desconociendo el hecho por completo. A partir de entonces Ma Yan seguirá escribiendo a diario, pero sabiendo que sus escritos serán publicados pierde frescura, es por eso que Pierre Haski solo incluirá en el libro los entregados por la madre de la niña.

A partir del artículo publicado en el periódico Libération el 11 de enero de 2002, muchos lectores quieren colaborar en que Ma Yan pueda terminar sus estudios. También se alzan muchas voces en contra de lo que se pretende hacer, considerando que otras niñas no podrán conseguirlo y opinando que es inútil intentar cambiar algo que nunca cambiará. Por medio de los muchos donativos inesperados se forma una fundación que puede hacerse cargo de los estudios de otros muchos niños de la región. Pero que de cualquier forma siempre resultarán escasos para todos los niños que hay que ayudar a salir de la situación en que se encuentran. Al final del libro Pierre Haski cuenta que se ve en la necesidad de llevar a la madre de Ma Yan, por su propia cuenta, a un hospital lejano para diagnosticar el sufrimiento que padece, que es una úlcera. Allí madre e hija verán por primera vez ciertos lujos imprensables, como el prodigio que supone ver manar agua caliente de un grifo, algo que les parece una bendición.
Es un libro que aunque resulte a veces duro se debería leer, porque son lecturas como estas las que nos llevan a concienciarnos de todo lo que, si queremos, podemos hacer por niños como Ma Yan. Ellos que luchan a diario contra todas las adversidades con una sonrisa, porque tienen la posibilidad de estudiar, bien se merecen que quienes hemos estudiado (a veces a disgusto porque ni queríamos ni le veíamos la necesidad y además con todas las comodidades) luchemos por sus derechos, por la dignidad de sus vidas, y les ayudemos cuanto nos sea posible. Porque para eso pertenecemos a este lado del mundo que lo tiene todo, aunque a veces, de tan acostumbrados, se nos olvide. Alguien me dijo hace unos días una frase que cabe aquí:

Hacen más muchos pocos que pocos muchos.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Punto y seguido

Está muy cerca el final del año y aunque no se quiera se hace un balance sobre lo que planeamos cuando estaba a punto de comenzar, ahora, casi acaba. No puedo decir que fuese un año malo para mí, pero sí fue un año en el que no avancé casi nada en los proyectos que quise concluir. Reflexionando sobre ello podría decirse que de alguna forma, no creo en mí. No es un llanto ni una queja, algo se rompió entre ese intervalo en que soñaba con publicar las historias que tejí, y este ahora después de tanto espacio, y sé justamente lo que ocurre. Leo más y leo mejor. Ahora sé lo que es escribir con calidad, es lo que sucede por tener un vicio enorme a las bibliotecas, donde si buscas de verdad encontrarás aquello que te apasione. 

Como lectores tenemos nuestras preferencias, y sucede que leyendo mucho, encuentras todos esos libros que una vez quisiste escribir. Esas historias que para ti nadie había escrito, y que resulta que sí, algunas estaban relatadas desde antes que tú nacieras. Las lees y ya no las necesitas escribir porque están escritas tan bien que no se dejan nada fuera, y de tal modo que no se superarán a tu ver; eso sin pretenderlo te frena. Lo que aprendí este año es que hay mucho por aprender, y que la vida de las personas tiene mucho que ver con la del fruto que está en el árbol, todo está en su punto cuando madura. 

Quizá sea cobardía, quizá el deseo de vivir este momento que no se repetirá, pero siento que debo dedicar este tiempo al presente, en que ocurren tantas cosas que no volverán atrás. Después de pasarme tantos años confeccionando cientos de páginas que ahora leo, tacho y borro, necesito quedarme en la realidad de este blog como lo único construido que vale la pena. Quizá por respeto al lector, o porque es que lo único que cuando leo dejo tal cual, para bien o para mal. O tal vez porque será el cimiento sobre el que se sustente lo futuro, a la espera de esa obra que se deje finalizar. 

De momento se antoja lejos. Resta mucho por leer para acoplar las herramientas que necesito en su ejecución. Esa, sigue siendo la intuición que se escucha al fondo. No sirve apurar.

viernes, 6 de diciembre de 2013

A la espera de olvido

Anteayer estuve en el primer entierro en el que alguien fue enterrado, ante mis ojos, en una de esas tumbas que semejan una cama grande, cubierta con lápida blanca. Aún no superé la sensación que me produjo tanto silencio y tantas flores alrededor. Tantas vidas pasadas de las que nada sé, cada cual en su escondrijo, custodiado por alguna figura de mármol y algunas letras que resume su tiempo con brevedad.

Tampoco superé un sueño inquietante, que tuve al respecto, en la noche. Hay sueños que dan para historias cortas que nunca querré escribir. Que pese a ser magníficos en su forma serían harto angustiosos en su ejecución, por eso quedan ahí a la espera de ese olvido, que  a su tiempo, llegará o no. Mientras tanto sigo encerrada en esa sensación que te hace mirar la vida con ojos nuevos y al tiempo te recuerda que en algún momento será tu fin. 

Ya no sé si quiero que me pongan en un nicho o que me quemen o que me tiren al río. Pero no, yo no quiero descansar en una cama cubierta con lápida blanca. Al sol sin poder ver el sol, a la lluvia sin que me cale los huesos, a la noche que sin verla se hará eterna.

...Sigo sin pretenderlo envuelta en la sensación...

martes, 3 de diciembre de 2013

Alto y claro

Si hay algo que me pone de mal humor es que en la televisión hay programas idiotas, hechos para volver a la gente eso mismo; idiota. Son quienes luego salen a la calle y justifican ante tu cara de póker que todo vaya como va. Los que te dicen que todo esto es normal y no solo eso, sino que ya se veía venir y bla bla bla. Ya no intento llevarles la contraria, porque ya sé que son de quienes se pasan horas y vidas delante del televisor viendo programas idiotas, hechos con el presupuesto necesario para eso justamente, volver a la gente idiota. Lo peor es que lo consiguen.

Hace años, muchos años, yo me hice oyente fiel de Onda Cero, en ese momento era una cadena recién estrenada, que después descubrí que mi padre tenía puesta a todas horas en el taller en el que aprendía a soldar, ya después de retirado. Desde mi casa y su casa había ese nexo común, y cuando nos veíamos hablábamos de alguna anécdota de aquellos programas, que escuchábamos sin saber de la coincidencia, hasta un día en que en una conversación lo supimos; así por casualidad. Quizá los padres sin ser conscientes transmiten a los hijos un hilo común, que después estén donde estén, encontrarán. Lo que ocurre es que cuando te acostumbras a que hable la gente con criterio, no soportas a los conformistas, que quieren las cosas como están.

Cómo me gustan los textos de quienes saben pensar. Y cómo los agradezco. Esta entrada es solo una excusa para dejaros esto:

No os lo perdáis

domingo, 1 de diciembre de 2013

La vida se va en un segundo

No acabaré de acostumbrarme nunca. La vida se escapa en un segundo sin que nada la detenga aquí. Y sin saberlo tendré que acostumbrarme a que seas pasado, cuando hasta hace solo un minuto eras no solo presente, sino futuro.

Al final te venció tu larga enfermedad, voy a intentar no gritar, pero prometo dejar escapar todas las lágrimas que quiera. La muerte me parece tan injusta que nunca me terminaré de acostumbrar. Es un largo partido en el que al final no quedará ni un ganador. D.E.P