jueves, 28 de febrero de 2013

Haraganeando

A estas horas debería estar re escribiendo, porque en eso es en lo que estoy, no corrigiendo, como en principio pretendía, sino escribiendo de nuevo mi ópera prima. Después de pensar en ella durante casi diecisiete años, me perdonarán ustedes que no pueda ser la misma, sino otra versión; como supongo yo misma. Es imposible que hasta yo en este momento sea la misma que escribió por entonces, con todo lo que llovió después.

Luego ¿qué sucede?, que cuando no comienzo a escribir de madrugada me pilla el tren y ha pasado mi hora de escribir, con la tranquilidad que preciso para disfrutar al tiempo que escribo. Único requisito imprescindible para que el resultado sea el que quiero. De modo que sí, he estado perdiendo el tiempo, pero he de decir que no todo lo considero tiempo perdido. A veces pierdo el tiempo pero no es perdido, sino invertido. He aquí lo obtusa que soy, me consta, pero a veces, las musas se confabulan en traerme respuestas que alguna vez pedí.

¿Qué es un escritor?, es una persona. ¿Cuanta vanidad se alberga en un escritor?, la misma que en su persona. ¿Qué puede aprenderse de un escritor?, lo mismo que esa persona haya aprendido. ¿Dónde está lo importante pues?, en hallar a la persona adecuada para aprender lo preciso.

Pues bien, después de perder durante bastante tiempo la mañana doy por cerrado mi tiempo de hoy para escribir. Me compraría cinco horas seguidas de tiempo ahora mismo para mi ópera prima si pudiera, pero  no puedo, de modo que otra vez será. E intuyo que habrá durante este año más días de lo mismo, se siente, tal vez nací así o tal vez me he ido estropeando con el tiempo, quién sabe. Os dejo lo que las musas me han dado como premio para compensarme  por todo ese tiempo que perdí. No siempre son tan generosas, lo juro.

La sinceridad abierta de Care Santos. Lo dicho, un premio.

Preguntas para las que sí tenemos respuestas

A diario escuchamos las noticias y nos preguntamos por qué es tan sencillo dejar a tantas personas sin puestos de trabajo y tan complicado destituir a unos cuantos de sus puestos de responsabilidad, cuando está demostrado que no han sido responsables.

A diario vemos lo implacable que es la justicia con unos y lo flexible que es con otros.

A diario vemos como a unos se les quitan derechos y a otros se les multiplican.

Podemos ser muy ignorantes, pero lo que no se puede pensar es que además nos chupamos el dedo. A diario tenemos que recargar las pilas y mirar al futuro con alegría, y recordar que mañana, cuando despierte la mañana será otro día, y vendrá otro más y sumará un año. Y que quizá para entonces todo será mejor, aunque no nos guste lo que vemos todavía...

miércoles, 27 de febrero de 2013

El tiempo da las respuestas

Ahora sé que cuando algo no funciona es porque al fin y al cabo no estaba de ser.

Que cuando algo no funciona no es culpa de nadie, o en todo caso de todos a la vez.

Que cuando algo no funciona se acaba abandonando, por eso, porque no funciona.

Ahora sé que no hay que buscar motivos, puesto que no importan, si aquello no ha funcionado y no es.

Sé además que todo lo que se deja atrás, porque no funciona, no se echa de menos. Otros intercambios que
sí funcionan llegan para ocupar ese espacio que quedó vacío.

Ahora sé que puede parecernos injusto que se rompa de forma brusca y para siempre la relación con la buena gente. Pero también sé que aunque duela a veces se hace necesario romper.

Si alguien espera que le sirvas eternamente y no estás dispuesta. Es tu decisión dejarlo a un lado en tu vida le pese a quien le pese. Porque tu vida no se trataba de eso. Tu vida te estaba esperando en otro lugar.

Ahora lo sé. Porque el tiempo da siempre las respuestas. Cuando algo sale de tu vida es para dejarle sitio a lo que espera para entrar. Así de simple y claro, así de complicado mientras se acepta.

...Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar...(que escribía Machado, que canta Serrat).

Os dejo una entrada sobre los buenos tipos, que pese a todo son controladores. Y al final son buenos tipos, pero abandonados, a fuerza de tanto sitiar.

martes, 26 de febrero de 2013

Mi única amiga


Hoy es el cumpleaños de mi mejor amiga. Ella trabaja en un despacho al que llega la gente que busca solución, cuando desde otros lugares no se la han dado. Es asistente social. No suele hablarme de su trabajo porque guarda como nadie el secreto profesional, pero se asfixia cada día por toda esa gente a la que por mucho que quiera, por temas burocráticos no puede ayudar. Una vez, cansada hasta límites insospechados por esa carga emocional negativa, de desvivirse por hacer algo y no poderlo lograr, me decía: Imagínate, yo que debo darles ánimos, hacer que miren pese a todo la vida con esperanza, tuve que darme la vuelta mientras hacía una fotocopia de todo lo que me aportaron y ponerme a llorar. Yo que estoy para ayudarles es lo que puedo ofrecerles, darme la vuelta, esconder mi llanto y arreglármelas como puedo para disimular...

Hace meses le cambiaron el despacho, pasó de un edificio desgastado a un ayuntamiento lujoso, con todas las comodidades del mundo. Ahora vive en las dos caras de la realidad, la de quienes llegan en coches de gama alta, trajes caros y viven vidas de cuento. Y quienes llegan sin nada, esperando un cobijo, una mano amiga, una ayuda mínima necesaria...y como llegan se van...porque para los formularios les falta algún requisito.

Coincidimos solo dos años a tiempo real, luego ella se fue a vivir a otra comunidad, y a veces, cuando mis hijos quieren ser crueles conmigo me dicen: Es tu única amiga y eso sólo porque está muy lejos, que si no, no te quedaba ni una. Con esa frase, bastante cierta pese a todo, intentan ofenderme y sin embargo me río y les respondo que estando ella me basta y sobra, porque en verdad no necesito ninguna más. Me alegro de saber que en el mundo existe una persona como ella. Aunque solo sea una. Porque es perfecta.

Su marido se quedó al paro hace poco. Barajan la posibilidad de irse a vivir al extranjero. En mi entorno hay más gente barajando esa posibilidad en vista de todo lo visto. Y yo sé que donde quiera que viva, donde quiera que esté es y será para siempre mi mejor amiga. Es la clase de persona con la que siempre se puede contar. Y es su cumpleaños, es la única persona que me conoce en carne y hueso, que sabe de este lugar y no sé si lo sigue, una vez le di la dirección y nunca más hablamos de ello.

Hoy cumple 44 años, no pasa por un buen momento, como el resto de los conciudadanos que vivimos con honradez. Pero pase lo que pase nos mantendremos en pie y saldremos de ello. Seguiremos siendo quienes somos pese a quien pese, y seguiremos manteniendo la esperanza y la amistad porque aunque suba el IVA no nos lo pueden cobrar. 
Quien diseñó la vida tuvo la lucidez de hacer las cosas de verdad importantes gratuitas =)

¡¡¡Felicidades!!!

domingo, 24 de febrero de 2013

Palabras para recordar

A diario se nos olvidan muchas cosas, pero hay lecciones que nunca debemos olvidar. Es lo que diría acerca de esta entrada y el texto que contiene. Es una de las pequeñas joyas que encontré casi al contratar Internet, esa red que a diario tan malas noticias genera. Las personas mayores nos escuchan hablar, a los ya no tan jóvenes, del mundo fascinante que es, y arrugan el ceño, creen que terminaremos siendo abducidos o poco menos por algo maligno. Pero eso sólo sucede porque nunca se acercaron a ver lo que es, las malas noticias escuchadas en los telediarios o leídas en la prensa sobre el mundo de Internet les mantienen lejos. Porque las malas noticias se difunden más rápido y llegan mucho más lejos que las buenas; eso en el mundo en general.

Aquí os dejo el texto que jamás debemos olvidar. Ya, ya sé que diréis que ya lo conocíais, pero no importa, leerlo de nuevo ayuda a respirar.


viernes, 22 de febrero de 2013

Conseguir el equilibrio

Lees y te lo sabes todo de memoria, encuentras mil erratas que antes no veías, contradicciones que ya no pueden estar ahí, frases que no se entienden y deben ser formuladas de nuevo.

Es un lugar donde se junta lo viejo y lo nuevo. Donde todo es concentración antes de elaborar. Donde ya no cabe la realidad, esta vez te lo has propuesto con los cinco sentidos y no puedes abandonar. No puedes volver a dejarlo para luego, porque si lo dejas, luego no será.

Hay que atreverse a re-dirigirlo sin que pierda la esencia de lo que es, si alguna vez halló un sentido, debes entender que podar el ramaje puede hacerlo marchitar. También debes saber que tu visión de ahora, a la fuerza se hizo más completa, antes solo podías ver la vida desde la perspectiva de alguien que no había visto suficiente mundo, para habitar un universo tan complejo como ese en el que ahora te adentras de verdad.

Una vez Laura Quijano lo dijo: Debes tener especial cuidado en corregir solo una novela de cada vez. Es cierto, porque cada una compone su propio engranaje interior, y aunque cueste decidirse, solo una ha de ser abordada para mejorarla, sin abandonarla, desde el principio hasta el final.

La realidad te dice que tal como están las cosas es el momento perfecto para volar a los límites de la irrealidad, para dejar el presente por unas horas y adentrarte en ese espacio que se te antoja ideal. Con los cinco sentidos y la justa determinación a diseccionarlo de nuevo para intentar pulir de veras el resultado final. Los días de lluvia intensos aportan la atmósfera perfecta y también los días de sol le añaden calidez. Sabes que esta vez ha de ser porque no abandonarás.Todos estos años en stanby no has dejado de recriminarte de forma incesante; es eso lo que grita que sí, que estás dispuesta a abordarla de principio a fin. Porque como dice el proverbio: El camino más largo comienza con un paso. 

Eso es poniendo un pie ante otro todo el tiempo hasta alcanzar el final.

jueves, 21 de febrero de 2013

Un viso de actualidad


Los profesores de un colegio que no sabría ubicar --porque a veces la gente que te rodea habla cuando más debería callar-- se dieron cuenta de que algunos niños de su clase estaban distraídos y lentos. Fue entonces cuando a fuerza de ir indagando se dieron cuenta del motivo: había no pocos niños que iban a clase sin desayunar, y que además durante el día no se alimentaban lo suficiente. Sus familias, en paro la mayoría, no podían asumir el coste de alimentarlos de una forma adecuada. El día era ayer mismo y la ubicación era este país.

Los profesores después de hablar largo y tendido con todos los niños, llegaron a una conclusión, solo en ese colegio ya son 400 los que pasan hambre. Ellos mismos decidieron hacerse cargo de ofrecer alimento a esos niños, con primeros síntomas de desnutrición. La escena de fondo en el telediario que daba la noticia era el reparto de leche, fruta y galletas entre esos niños, felices al recibir su ración.

En el día a día se siguen mezclando tristeza y alegría, realidad y fantasía; así como en este blog. Desde aquí mi agradecimiento a quienes están dispuestos a remendar los rotos de otros. Y a quienes en vez de mirar para otro lado, ofrecen la solución.

martes, 19 de febrero de 2013

Entre todas las opciones, quiero creer

Creo pese a todo 
que la luz llegará 
donde ahora hay sombra

Que se encontrarán
nuevos caminos
por los que circular

a ritmo lento
como el mar
barre las olas

y agita el tiempo
que sucede entre
hoy y ayer.

Creo pese a todo
que lo mejor
ha de estar por suceder

lo que no sé
es si será
en este planeta

o será en otro,
aún pese a todo 
quiero creer.




Historias al límite cada día

Ayer, una mujer de 47 años entraba en una sucursal bancaria, se rociaba de gasolina, y se prendía fuego ante la mirada atónita de quienes estaban allí. Mientras la ambulancia se la llevaba hacia el hospital, una amiga estremecida relataba a cámara, que lo llevaba avisando en los últimos días, que a ella mismo le había dicho:

- Solo me quedan cinco euros, con ellos, voy a comprar gasolina y prenderme fuego. Ya me quitaron todo, así que pueden quitarme también lo que me queda, la vida.

Se sabe que tiene tres hijos, que le habían embargado tres pisos y que está ingresada en un hospital con el 48% de su cuerpo quemado.

Se sabe que a diario son muchas propiedades las que cambian de mano, que por lo tanto mientras unos viven en la más absoluta desesperación, otros aumentan sus propiedades. Que quizá sea esa la verdadera razón por la que a diario se siguen sumando casos de gente que lo ha perdido todo: Incluso la esperanza en un mañana mejor.

Hay escribidores de historias, paralizados. Les paralizan las historias que les salen al paso, de un momento a otro, de ahora para después. Les dejan esculpidos en mármol aquellas historias que la historia misma nunca debió escribir. Les duelen los ojos, los dedos, el alma se  les va cayendo a cachos; quizá se ahogan en la parte de esa historia que nadie querrá escribir: La que va de ese principio en que una mujer es dueña de tres viviendas, a ese final en que rociada con gasolina se prende fuego, en una sucursal bancaria. 



lunes, 18 de febrero de 2013

Ángeles de cartón

Este libro de Mián Ros, tal como prometí, es lo primero que leo en lector electrónico. Y decir que cuando algo es bueno y lo disfrutas no importa en qué soporte esté, letras son letras de todos modos. Es una de esas historias en las que yo intuía otra historia que no encontré, pero que pese a ello no me decepcionó, lo cual viene siendo raro en mí, que cuando no encuentro la historia que quiero me pongo muy pesadita y lo termino dejando. Me gustó más la historia que me contaba y la forma en que estaba escrita que aquello que yo pretendía leer, por eso precisamente me quedé desde el principio hasta el final y casi que paladeé la historia con fruición. Se la recomendaría a todo el mundo, porque no es previsible en ningún momento y porque me gusta ese suave paseo en que se sumerge desde el primer instante hasta el último.

Creo que cuando algo consigue envolverte entre sus páginas todo el tiempo, es porque es bueno, de lo contrario te inventarás mil excusas para abandonar o posponer esa lectura, que al fin y a la postre no está hecha para ti. Por eso deduzco que Ángeles de cartón, de Mián Ros está a la altura de muchos libros de buenos escritores que leí, y que disfruté desde el principio hasta el mismo fin en igual medida.

A título personal, su escritura me aportó bastante claridad de qué es lo que se le pide a un libro electrónico, y en  cuanto a formato y demás me servirá de referencia para ordenar con cierta mesura todo aquello que tengo que ordenar. Leerlo fue además de un placer una clase de escritura gratuita, porque lo descargué desde su blog hace como un año y aunque he tardado en entender mi ebook, no pude incorporarme mejor a su modo de lectura.

Más sobre el libro, en el blog de su autor


viernes, 15 de febrero de 2013

Buscando el verdadero motivo


Mi obra se ha estancado y pese a la quietud en que se encuentra, sigo buscando motivos. 


1- Internet me ha puesto muy fácil seguir blogs de otros escritores y me doy cuenta de mis minusvalías en cuestión de escritura.

2- Encuentro demasiados textos para leer y me gusta demasiado hacerlo, por lo tanto me absorbe demasiado tiempo.

3- Encuentro otras obras que versan sobre la misma temática y el mismo punto de vista, por lo tanto debo renovar la mía para no repetir de nuevo lo mismo que ya fue dicho.

4- No creo tanto en mis posibilidades reales dentro de este mundo y quizá por eso sigo sin arriesgar, por miedo a decepcionarme a mí misma.

5- Los retoños de mi casa crecen demasiado rápido y quiero disfrutarlos, antes de que empiecen a dejarme en el olvido. Además mi mitad entera aún está a mi lado y quiero disfrutar de este momento que es ahora, mientras estamos vivos. 

6- Corregir, preparar y pulir me gusta demasiado para poner un final, no intentarlo mejorar, o no seguir enfrascada en las historias que de momento no quisiera abandonar.

7- Intuyo que este es un oficio difícil y que aún estoy en el principio.

8- No tengo prisa por llegar hasta el final, lo que me apasiona es el recorrido.

9- No voy a ninguna parte, por lo tanto puedo tomarme el tiempo que quiera durante el camino.

10- No sirvo para esto, lo intuyo, lo sé, pero mientras tanto finjo que ni lo intuyo ni lo sabré.


Sé que la respuesta cierta se encuentra entre todas estas, pero de momento, soy y estoy, quizá es eso lo que en verdad deba ocuparme. Al menos por ahora.

jueves, 14 de febrero de 2013

Alto y claro



Deberían parar los desahucios hasta que tengamos una ley justa.

Miguel Ángel Revilla (ex presidente de Cantabria)





miércoles, 13 de febrero de 2013

Ajustando presupuesto para libros

Si algo tengo claro es que ya no es tan sencillo seguir un capricho. Quizá nunca lo fue, pero si algo está claro -lo escucho por todas partes- es que hay que pensarse mucho más que antaño lo que se compra, sobre todo si es necesario o no. Son los tiempos que corren. Nos guste o no.

Algo que sé es que compraría este libro a la primera por lo que leí de él, a la segunda pensaría si de verdad mi familia lo necesita o necesita otras cosas primero. Frente a ese dilema me quedaré. 

En unos días sale a la venta El aire que respiras, de Care Santos. Si alguien pensara en hacerme un regalo adecuado sería este. O Caminando sobre las aguas, de Ignacio del Valle que sale a la venta casi el mismo día. El dilema y las preguntas son idénticas en todo caso, ¿mi familia los necesita? A veces las respuestas que damos no son del todo objetivas.

El primer capítulo de El aire que respiras puede leerse entrando en el blog de la autora. Y si tengo que decir la verdad, la digo; suena prometedor.

martes, 12 de febrero de 2013

Es un hecho



El camino que se elige a sí mismo solo conoce un camino: Siempre adelante

lunes, 11 de febrero de 2013

Nuevos tiempos y nuevas formas de leer

Me llevaba muy mal con mi lector electrónico. Tenía pendiente la lectura de Ángeles de cartón, de Mián Ros, hace exactamente un año ya estaba en ello, pero al final desistí, porque aunque estaba siendo una lectura grata, me llevaba fatal con mi lector electrónico. Si lo apagaba me perdía la página en que iba leyendo, me mostraba una letra enorme o diminuta, me aportaba demasiada o muy poca luz, cuando iba a media lectura cambiaba solo de página, esto era lo que más me irritaba. Fallos que por supuesto atribuía de lleno a mi lector electrónico, pero de los que hoy admito que la culpable era yo. Tiene demasiadas funciones que hoy por hoy no necesito, me sobra con las básicas, encendido y apagado, arriba y abajo, izquierda y derecha. Desde que lo sé, consigo leer y disfrutar la lectura a mi ritmo, que es lento.

Estoy disfrutando Ángeles de cartón porque en este momento es lo que me preocupa, la gente que por circunstancias diferentes duerme sobre un cartón, bajo el frío de la calle, y la mirada impasible de los transeúntes enfrascados de lleno en sus propias vidas. Ya dije alguna vez que son los libros quienes escogen al lector, de modo que estoy leyendo en este momento esa lectura que me atrapó sin concesión. Acabo de conocer a Menta, una chica joven que tiene problemas, otro personaje de tantos que tiene propia voz. Me gusta esa escritura, porque camina entre la magia y la hondura, porque reverbera al fondo de la conciencia y dibuja los lugares con precisión de pintor. 

Pues bien, se abren nuevos caminos para escritores con algo que decir. Y eso me congratula porque significa que hay un sitio para que quien se atreva y solo si se atreve. Es curioso, antes tenía novelas sin sitio al que enviarlas, hoy tengo el sitio, pero me falta la decisión de luchar por ellas. Quizá cuando sea el momento arranque sin más, del modo en que una bola de nieve comienza a rodar por una ladera, hacia la nada o el todo; sin saber dónde va.

Os dejo una entrada


sábado, 9 de febrero de 2013

Crear espacio, donar

Hay una tienda en la entro muy de cuando en cuando porque salgo con dos o tres libros a un euro, o cincuenta céntimos, que después se acumulan entre todo lo que espera a ser leído -siempre demasiado en todo caso- a la que puedes donar todo lo que quieras. En la que entran a comprar a diario gentes de la ciudad, que cuando paseas nunca ves, y te resulta raro. Es al verles cuando eres consciente de que te quejas por un mínimo pedazo de una uña, esa que ha crecido demasiado y debes cortar, que no precisas al fin y al cabo.

A ella puedes llevar el calzado que está nuevo y sabes que nunca pondrás, la ropa que lo mismo, los libros que no conseguirás leer al fin y al cabo, porque llevas diez años sin conseguirlo y sabes que nunca lo conseguirás; y resumiendo todo lo que quieras. Restos de vajillas huérfanas de lo demás, ollas que nunca usas, enseres de todo tipo, que una vez has donado, se venderán a un precio mínimo. Todo lo que no valoras en cierta forma, porque nunca sale del armario de la última habitación, y que cuando ordenas ya ni recuerdas que había.

Estos días me saqué de la biblioteca un libro de Feng Shui por curiosidad y supe ciertas cosas que ni imaginaba. Vivo en un lugar con pésimo Feng Shui, por lo que parece e hice algunos cambios solo por probar; por ver si resultan. Leí también algunos consejos que creí sensatos, os diré a groso modo aquellos que recuerdo: 

Debes desprenderte de aquello que no utilizas, porque aferrarte en demasía a lo viejo, no deja entrar lo nuevo. Es decir, solo si te vas desprendiendo de ropa que no utilizas dejas entrar ropa nueva en tu armario. Es como una ley de atracción en la que solo cuando hay espacio para ello, llega lo nuevo. Tiene sentido. Almacenar montañas de cosas hace que se estanque la energía en todos los aspectos. Incluso la energía vital cuando no consigues deshacerte de recuerdos. Creo que el Feng Shui nació para cumplir una misión que fue necesaria en su tiempo y que obedece en cierta forma a un precepto ( que así entiendo): Todo lo que tú ya no necesitas alguien lo necesitará, dónalo sin miramientos.

A veces curioseo entre la gente que entra a comprar en esa tienda y me alegro de que exista un lugar así, quizá solo porque las estanterías de libros la rodean por todas partes y encuentro joyas anheladas, lo reconozco, pero también porque veo a otras gentes felices con el calzado que acaban de adquirir, o sus elegantes vajillas hechas de muchos retazos, o su sofá, pasado por muchas manos. A veces no nos damos cuenta del afán posesivo que nos posee -porque a fin de cuentas nos termina poseyendo- hasta llegar a enfermarnos. Ni nos damos cuenta de todo lo que de veras se necesita a nuestro alrededor. No sabemos hasta que punto debemos dejar fluir todo lo estancado en esos rincones que ya no usamos, ni la falta que hace que estemos dispuestos a donar lo viejo, no para que entre lo nuevo, que a fin de cuentas no es necesario, sino para darle un uso sensato en otros hogares, vacíos de todo; para que puedan cumplir con su función.

Este 2013 que a penas ha empezado me dedicaré a ello en serio, donaré aquello que no preciso porque acaparar es otra cara del egoísmo. Y dejar espacio otra forma de ser justos con el entorno. Y un modo de colaboración al alcance de quienes no pudieran colaborar demasiado, por aquello de que cuando tú te quejas, hay otros que guardan silencio porque han perdido hasta la voz, de acumular sufrimiento.



viernes, 8 de febrero de 2013

Desapegarse es ganar libertad

La casa está llena de objetos. Los armarios llenos a rebosar. Los cajones no son lo bastante profundos para guardar con mesura cuanto contienen dentro. Hay una falta de espacio casi opresiva y se hace necesario seleccionar. Casi diseccionar qué parte puede seguir ocupando su lugar y qué otra parte tiene que pasar a mejor vida.

Lo mismo pasa con los correos electrónicos, unos deben irse y otros quedar. Lo mismo con las personas que en el presente rodean tu vida. Se hace necesario poner orden aunque no sepas cómo empezar.

Ahí van las claves

jueves, 7 de febrero de 2013

Algo está claro

Cuando la oscuridad es total, tienes conciencia de algo importante, que cualquier luz, por débil que sea, es capaz de arrojar algo de claridad.

Las cifras hablan

El otro día Rajoy recibía una palmadita en la espalda de Angela Merkel por lo bien que estaba aplicando los recortes, y le animaba a ser incluso más duro para conseguir los objetivos. A mí no hubo cámara que me grabara, por lo tanto no pude emitir mi opinión, y es que a veces, desde los altos estrados deben andarse con cuidado, porque los recortes aplicados no son papeles huecos y tienen su reflejo en la población.

Ayer Cruz roja española aportaba datos: se ha pasado de 909.800 personas que necesitaban ayuda en el año 2008 a 2.390.819 en la actualidad. De ellas el 33 por ciento (más de 600.000) No reciben ningún tipo de ayuda.

Las cifras hablan cuando no son silenciadas. Y en esas reuniones exteriores deberían ponerse sobre el estrado, quizá de ese modo las palmaditas en la espalda se trocasen por una palmada más contundente en los morros. Dije quizá. Es un decir. Qué se yo.

Por suerte Hollande, presidente de Francia, dijo algo que tiene sentido: Hay que recortar, pero no debilitar las economías. Dejen al menos que exponga que en mi opinión Rajoy está debilitando la economía; al menos puedo decirlo de la mía, lo cual no sé si me otorga objetividad, dicho sea con humildad.

La Cruz roja ofrece datos, no se dedica a hablar como le viene en gana. Y esos datos son un reflejo que por supuesto, aunque no se diga, solo reflejan la situación de una parte de la población: la que está siendo recortada en derechos primarios, el derecho a comer por ejemplo, un día tras otro; mientras a Rajoy se le ofrecen amistosas palmadas en la espalda. Me pregunto si lleva datos como este por delante a sus reuniones y si me permiten, diría que no. 

Iba a dejaros un enlace al periódico donde leí los datos arrojados por Cruz roja, pero no sé si puede hacerse. De todos modos os invito a leer esas cifras porque son deprimentes. O bueno, me deprimen, dicho con honestidad.




miércoles, 6 de febrero de 2013

Copio y pego mi opinión sobre cómo está el país

 ...Aquí parte del problema se deriva de la mala gestión por parte de unos cuantos. Y la cantidad de miles de millones de euros que a día de hoy no sirven a nadie: aeropuertos sin pasajeros, estadios de fútbol abandonados al olvido, edificios carísimos que no sirven para nada, cabezas de tren sin vías por las que circular, obras a medio acabar en las que se invirtieron miles de millones de euros para las que no hay presupuesto de finalización. En definitiva grandiosidades varias que en vez de procurar beneficio solo produjeron gastos astronómicos y trabajo momentáneo. 

La ganadería malvive, la minería amenaza con morir, el pequeño empresario se ve abocado a cerrar, la juventud busca su futuro emigrando, quien antes iba tirando con su sueldo se ve hasta arriba de problemas para llegar a fin de mes. Y la situación se mantiene en el tiempo mientras se anuncian nuevas subidas de impuestos que encarecen más la vida y conllevan nueva pérdida de empleo.

No soy nada optimista, porque los desastres aumentan a mi alrededor y en mi opinión hay una parte del rebaño que muere de inanición mientras el otro está siendo engordado.

...Aunque el pueblo llano de una u otra forma buscará la solución a una forma de vida inaguantable en el tiempo.


Os dejo una entrada.

martes, 5 de febrero de 2013

Para descansar, un cuento

Lleva varios meses inmerso en la escritura de su segunda novela. Con la primera ganó el segundo premio de un concurso literario. Está agotado y algo atascado, por eso decidió tomarse unos días de tranquilidad y durante esos días escribió un cuento que quiso mostrarnos.

Acabo de leerlo y diré lo que me contó un escritor: un autor nunca tiene perspectiva sobre su obra. Recordaré la corrección de dos cuentos que me envió mi correctora particular, un amor de mujer; donde me di cuenta de varias palabras que me comí: de, entonces, cuando y un largo etcétera. Las que se repetían desde la línea anterior, quizá otra vez, cuando, entonces, de, que había que corregir. Y las que formaban parte de otra frase que se habían quedado allí después de corregidas y en las que no reparé. La respuesta la hallé en algún escrito que encontré en alguna parte, quizá en la red: un escritor nunca lee con la suficiente atención su historia, porque la renueva una y otra vez hasta hacerla tal como la quiere, esa es su explicación, y a veces de tanto corregir mejora las frases o los conceptos, pero le falta la mirada fresca de la primera vez. Solo alguien desde afuera de esa historia puede cazarlo a la primera, por eso lo ve. Se dice que antes de enviar un escrito a algún lugar deberían leerlo al menos cuatro personas, por eso de que cuatro ojos ven más que dos. Pero qué me dicen del placer de hacer un pan en el horno y llevarlo a la mesa calentito y darte cuenta de que quizá le falta sal, o menos cocción, y tomar notas para corregirlo en la próxima amasada e intentarlo otra vez hasta alcanzar la perfección. De momento un principiante disfruta de eso. Y en mi opinión está muy bien.

Ahora vamos al cuento. Me gustó. No se pierde en descripciones abstractas. Es interesante y captó todo el tiempo mi atención. Disfruté leyendo y al final me sorprendió. Creo que podría leer muchos escritos de estos sin cansarme e ir aprendiendo de paso.

Os dejo el cuento

lunes, 4 de febrero de 2013

Cifras silenciadas

Despedir sale tan barato
que su jefe fue despidiendo
uno por uno a los empleados

Y fue contratando aprendices
que trabajan más horas
por menos salario

Jóvenes presionados
a producir más que ayer
bajo el lema Más rápido

Varios fueron los accidentados
menos los fallecidos;
crecen los que esperan ser contratados

Es un negocio turbio
que prospera en las horas negras
entre la corrupción y el desamparo.



domingo, 3 de febrero de 2013

Gafas de sol para esconder desvelos

Gafas de sol enormes en un día lluvioso. Ver a gente amiga y fingir que no, por no tener que detenerse a saludar cuando el alma se va regando a trozos mientras camina. Ese Final feliz entrecomillado que yo preveía para mi amiga es solo un principio angustioso del que no sabe salir, porque no sabe dejar de amar a quien le hizo el último verano tan insoportable que ni sé cómo lo aguantó. Porque aún se niega a entender que esos veinte años de convivencia fueron, acaso desde el mismo principio, su error mayor.

La veo caminar con sus grandes gafas de sol un día lluvioso y aunque me gustaría detener con un beso en cada mejilla su enorme pesar, finjo como ella hizo, que no la veo y la dejo seguir, cargando con su desaliento, una vez más. Y me repito lo complicado que siempre resulta, aunque se quiera dejar de amar a quien no vale ni el recuerdo más remoto.

Ella arrastra su enorme pena mientras él vive feliz una nueva vida. Él recoge a buen seguro besos y abrazos. Ella por su parte los evita. La balanza aplasta de lleno a quien no quiere, no sabe y no puede abandonar.
Triste final.