lunes, 31 de diciembre de 2012

Comienzo de otro año

En unas horas tendré en casa a mi familia para la cena de fin de año, a estas horas tengo un gran trabajo por delante para que todo esté de la forma en que me gusta, contaré con escasa ayuda, porque me cuesta mucho dejar que otro se ocupe de lo que yo quiero hacer, y porque ayer dediqué parte de la tarde a leer y ahora me falta todo ese tiempo, bien empleado por cierto. Faltará en mi mesa de despedida del año viejo y de al entrada al año nuevo, algunas personas que ya no están en este mundo, pero que estarán entre todos nosotros porque lo importante de verdad nunca muere aunque suframos su ausencia.

Podría dejaros un enlace cualquiera, acabo de leer entradas muy buenas, pero os dejaré la música que llenará mi casa en estas horas mientras hago montones de cosas a la vez, que en eso soy muy buena. Quisiera poner la música tan alta que llegase a cada rincón de la casa para inundarla con su voz, sin embargo los aquí presentes no gustan de sus letras, así que quizá solo inundará mis oídos desde el mp3, pero mi sonrisa perpetua estará asegurada. Nadie imagina la fuerza que me transmite ese conjunto de canciones que alguna vez grabó, que por fortuna son muchas.

Os deseo para este 2013 también lo mejor, y que sepáis que cuando comience el nuevo año también estaréis aquí. Porque todos y cada uno de vosotros lográis que me asome aquí -sea eso para bien o para mal-, sin vosotros esto no tendría sentido ni para mí.

Os dejo esa voz.

domingo, 30 de diciembre de 2012

A punto de despedir un año pésimo

Pese a todas las idas y venidas es lo que concluyo, que el año fue pésimo porque poco a poco nos fueron imponiendo recortes que nos restan los derechos a los que desde que tengo memoria teníamos acceso. No haré ahora un despliegue de medios que no tengo porque me falta inteligencia para ello, pero salta a la vista que se han perdido empleos a un ritmo trepidante, se han perdido viviendas a de un modo vertiginoso, el otro día se daban datos: 300 desahucios por día; se paga 5 euros cada traslado en ambulancia para ir a diálisis o a radioterapia, si queremos enviar a nuestros hijos a la universidad nos toca trabajar en serio para pagarnos la factura y no es que hasta ahora lo regalaran. Y a esto le sumamos todo aquello, que no nos cuentan, pero vamos viendo.

De modo que no me importa que se diga desde el atril político que 2013 va a ser mucho mejor, porque todo apunta a que no. Quienes se han quedado sin empleo, sin vivienda, sin derechos en sanidad, sin facilidades para seguir estudiando a sus hijos y asumiendo la subida de la carestía de vida, al tiempo en que su jefe decide pagarle menos, porque aprovechando que estamos en crisis y no lo tiene sencillo para buscar otro trabajo también se aprovecha de la situación, dejando en el aire lo que parece una elección: o te quedas o te vas. La respuesta silenciada es que no hay a donde ir y que no queda remedio que seguir trabajando por lo que dan. Esa es a fin de cuentas la realidad, la que la gente que te encuentras a diario te cuenta de viva voz. Y en mi caso os aseguro que no es nada halagüeña.

Como digo estoy a punto de despedir un año pésimo, no tanto a nivel personal, si no a nivel de la gente que me importa y que me rodea; y confío tanto en la política que diseña el proyecto que queriendo o sin querer tendremos que seguir, que creo que 2013 será peor. Por eso de que después de los barros llegan los lodos.

Hoy como tantas veces, de veras que me quisiera equivocar, pero miro hacia 2013 de reojo, pensando en qué nos traerá en la saca, de todos los días que viene dispuesto a desgranar.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Preguntas sin respuesta

Antes lo eran todo el uno para el otro y ahora ya ni se hablan. Al cruzarse de casualidad por la calle miran a cualquier lado intentando no recordar aquel tiempo en que fueron más que amigos y planearon un futuro juntos, mientras la adolescencia asomaba a sus mejillas siempre arreboladas. Al verlos cruzarse como si quisieran borrar de un golpe toda su historia no dejarás nunca de preguntarte hasta qué punto el entorno influyó en su enemistad. Y si quizá en otro tipo de entorno pudieran permanecer para siempre como en aquel periodo en que fue todo felicidad.

A fin de cuentas, te preguntas sin saberlo, cuánto de planta tiene el amor, qué cuidados necesita para prosperar, si es de sol o de sombra, de mucho o poco regadío; haces conjeturas imposibles de descifrar.

Una historia distinta aquí


viernes, 28 de diciembre de 2012

La enorme fatalidad

Creyó que había encontrado el amor
 y solo encontró al asesino de su hija 
de dieciséis meses. 
A veces la realidad 
es tan horrible
 que uno quisiera
 vivir para siempre
 en la fantasía;
 que imagina
 que algo tan terrible
 no puede pasar.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Cuando publicar no es lo que se esperaba (aún)

El mundo literario es complicado incluso para los escritores que publican en una editorial de toda la vida. Es un oficio en el que siempre prevalece el amor del autor sobre su obra, algo que no siempre los lectores pueden sentir a igual nivel. A fin de cuentas un trabajo que se sostiene en pie por el solo sentido que el autor encuentra en sus libros, y que quizá no halle ese nivel en nadie más. Ese es el riesgo final de publicar: quizá descubrir que nadie se entusiasma igual. Creo que aquí cabe recordar que para que un libro pueda suponer lo mismo para el lector que para su autor, ha debido leerlo hasta el final; algo que no siempre se da. Lo digo como lectora que termina de leer muy pocos libros de todos los que comienza.

Cuanto más leo más complicado es sorprenderme desde el principio hasta el final, único requisito que poseo como lectora; que la obra que empiezo logre interesarme en igual medida desde la primera letra hasta su letra final.

Decir que de Sergio G. Ros no leí nada aún. Pero quise traeros sus reflexiones en voz alta.

En esta entrada

domingo, 23 de diciembre de 2012

Si puedo sentirte aquí es porque estás aquí

Puede haber distancia
puede haber dolor, 
pero nunca hay
un dolor tan grande
que borre la distancia
que nunca nos separó.
Siempre seré la sangre
de tu sangre, así, 
como el primer día.



sábado, 22 de diciembre de 2012

Superación de un reto

Creo que cuando alguien tiene un plazo de tiempo para ejecutar un trabajo necesita sobre todo que le den ese espacio que precisa. De momento no sé la fórmula para reclamarlo y que todos lo cumplan, supongo que se necesita tomar tan en serio tu tarea que no quepa otra opción que dejarte unas horas al día de libertad para dedicarte a eso que deseas realizar. Quizá se necesita un mayor compromiso con uno mismo y ya. O haber avanzado tanto en un oficio que ya sea el tuyo.

Hace relativamente poco tiempo ella anunció que le habían otorgado una beca, pero le faltaba escribir el libro. Que estaba comenzando a documentarse y lo que hoy encontraba, mañana no le servía, pero que estaba decidida a tenerlo listo dentro de plazo.

Nos explica el proceso

viernes, 21 de diciembre de 2012

Si el mundo no se acaba hoy...

Me quedará por delante un nuevo año con mucho trabajo, con muchos proyectos, con muchas sorpresas buenas y malas, con mucho por contar, aunque intente mantenerme callada y portarme bien. Me quedará superar muchos pros y contras antes de lanzarme de lleno a algo que quiero hacer. Seguiré necesitando este silencio en la casa, esta sensación de libertad que me produce hablar desde aquí, sé que es un contrasentido, pero es una dualidad extraña la que habita en mí; es una forma de escribir algo y no tirarlo meses después a la basura, porque sólo sirve para mí, en el fondo espero que le sirva a alguien.

Siempre que me siento a escribir lo hago para descubrir algo que antes no sabía, para interrogarme, para dialogar conmigo, para sacarme de adentro algo que me escuece, para comunicarme la alegría de estar viva, para soñar en voz alta, o para bajar hasta los subsuelos de lo que hay en mí. Hacerlo en este espacio es hacerlo visible para otros por si se interrogan sobre lo mismo y pueden hallar sus respuestas, aunque sea desde su oposición a las mías. Eso es lo que hace que esto tenga sentido aun cuando a veces ni yo misma parezca hallarlo, ni entender la insistencia irresistible a volver por aquí. Creo que de alguna forma es un paso previo para otra opción, otra que durante 2013 espero que se haga lo mismo de urgente que ésta de publicar desde aquí.

Un lugar donde publicar mis libros





jueves, 20 de diciembre de 2012

Retazos...


El mar contiene todas las lágrimas derramadas desde que el mundo es mundo, cuando lo contemplo jamás me siento sola ni un bicho raro; me siento comprendida por algo amable que camina conmigo por donde voy.
A veces son personas que ya no están en este mundo, pero están en mí.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Un escrito final

Yo no sé si esto es cierto, pero creo que puede ser probable que sí, que un niño tarde tanto en morir de un disparo, que le de tiempo a escribir para su madre una nota de despedida. En toda la semana no quise hablar de los veinte niños muertos y los seis adultos tiroteados en una escuela americana, porque me resultaba demasiado deprimente después de tantas calamidades que traje hasta aquí y porque no sabía cómo abordarlo. Pero en toda la semana no he dejado de pensar en esos niños, todos entre seis y siete años y en las veces que como madre pronuncié esa frase a veces tan incierta: Sé que no quieres ir a la escuela, pero tienes que hacerlo para tener un futuro mejor. Si quieres llegar a ser algo en la vida necesitas ir todos los días sin faltar uno ¿lo comprendes? A veces unos ojitos implorantes me suplicaban piedad, y a veces la tuve, dejándoles en casa solo porque ellos se querían quedar y ese día libre lo disfrutamos de verdad. Llevo toda la semana pensando si ese día alguno de esos niños suplicaría quedarse en casa y le mandaron a clase Porque era lo mejor para su futuro. Quizá sí.

Hay hechos que nadie podrá evitar porque pertenecen al destino, a la casualidad, al desastre, o a lo que sea.
Hechos como éste, que nadie podrá olvidar. Como digo no sé si la nota que acabo de leer será cierta, pero os la dejo aquí tal como la encontré.

Una nota como despedida

lunes, 17 de diciembre de 2012

Cuando un hombre ama a una mujer

Estos días de frío intenso y lluvia volví a ver una de mis películas preferidas. Y aunque uno pudiera pensar que ya no podrá emocionarse tanto ante algo que casi se sabe de memoria, resulta que sí, que puede disfrutarse segundo a segundo, como si nunca se hubiese visto. Si tuviese que ofrecer un premio al mejor actor no sé a quién elegiría, aquí hasta las niñas están perfectas en su papel. La historia va de una mujer que cae de lleno en el alcohol y arrastra a toda la familia hasta una situación caótica. Aquí es el marido el que intenta llevar el timón de la casa, haciéndose cargo de las obligaciones de su mujer, como intentando que no se note tanto su ausencia, cada vez más prolongada debido a su adicción. Y cuanto más intenta rescatarla más se desvanece, es cuando finalmente acude a los programas de ayuda, cuando empieza a comprender que quizá es todo más diferente de lo que pensó.

Cuando un hombre ama a una mujer

Se quedará junto a ella porque no sabe cómo vivir si ella no está.

Ten cuidado

Cuando intentes alejar de tus hijos aquello que consideras un peligro, porque puede que sin saberlo, les estés apartando de su más duradera felicidad. Intenta no jugar a ser Dios siendo mortal.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Marcha por la paz

Hoy, a las 11 de la mañana en Oviedo habrá una marcha por la paz. A esas horas yo no estaré caminando por la capital del principado, pero quisiera decir que en las manifestaciones no sólo está la gente presente, está también aquella que apoya la causa que se manifiesta. Sé que hay mucha gente que hoy seguirá con sus vidas establecidas, pero que estará con ellos de corazón. Que no estemos presentes no significa que no lo valoremos, sólo significa que nos hemos enterado demasiado tarde o que no podemos ir por razones a veces incluso  ajenas a nosotros.

Me hace feliz que en las calles se hagan manifestaciones como ésta, porque eso significa que las guerras no cuentan con nuestro apoyo, pero sí cuentan con nuestro dolor de que en el siglo en que vivimos se sigan sucediendo por intereses que escapan a nuestro control y con los que no estamos de acuerdo, y con los que nunca lo estaremos. Me alegra que estemos de acuerdo en que la paz es un derecho que queremos para todos los seres del planeta, que es uno solo, sin fronteras separatorias entre lo que eres tú o lo que soy yo. 

La noticia que viene en los diarios es ésta. La noticia que quise compartir:

La asociación Corazón Solidario por una vida digna celebra hoy una marcha por la paz en riguroso silencio, sin banderas ni pancartas. Bajo el lema: «Párate y escucha, ¿lo oyes? Es tu corazón», el acto propone tolerancia frente a la crispación, unidad frente al separatismo y paz frente a la violencia.

Mi corazón también dice No más guerras.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Algo amable

En estos días estaba buscando paisajes asturianos para documentar un relato corto que tengo escrito, es decir, lo escribí de memoria porque el lugar donde está ambientado lo conozco de pisarlo cuando fui. Pero quise aventurarme a ser más objetiva y saber si estaba bien retratado, y lo cierto es que mis palabras siempre se quedan cortas. La belleza por muy bien que quiera describirse no concuerda con la que ha sido cincelada por la misma naturaleza. Es muy fácil creer que hay un poder infinito que habita en todo, estando allí. Sientes que por mucho que respires nunca te llegará el aliento, es algo así.

La muestra aqui

viernes, 14 de diciembre de 2012

Verbo defraudar

Resulta curioso cómo una mujer pensionista que vive de una renta tan precaria que apenas le da para mantenerse, tiene que ir haciéndose cargo de los hijos que vuelven al hogar, con su mujer y sus retoños porque han perdido su vivienda debido a todos los desastres de la crisis; esa que avanza a paso veloz sin que se sigan políticas que logren frenarla.

Resulta curioso -por no usar otra palabra peor- que esa mujer tenga que pagar el IVA  de todos los alimentos que entran en su hogar, y demás gastos, al 21%, cuando los beneficiados - y nunca mejor dicho- de la amnistía fiscal solo pagan un 10% de IVA sobre ese dinero que antes defraudaron y ahora les es devuelto.

No soy muy inteligente, lo sabemos de sobra, pero aquí hay algo que no concuerda. Y eso que para ser exactos estoy más loca que cuerda.

Pues ale, después de todo este desastre, alguien intenta hacer las cosas bien...veremos si le dejan...

Os lo cuentan en esta entrada

jueves, 13 de diciembre de 2012

¿Estamos ante lo mismo de siempre?


De repente hay una nueva editorial, dispuesta a publicar a quien quiera, esto me hacía feliz, y me hace feliz, porque significa dar un sentido a todos los sueños que aún duermen en soledad. Pero ¿es tal como se imaginaba? A saber. Convivo con un ser que traje al mundo y que es opuesto a mí, un chico sensato, que en cuanto me oye hablar de corregir o publicar me dice algo que no quiere que olvide: ¿cuándo entenderás que en ese mundo solo entran unos pocos y no estarás entre ellos? No se refiere a entrar en la élite, sino ya a  la sola posibilidad de ser alguien normal y tener un mínimo de lectores que compren tus libros. Entiendo que no es una tarea sencilla, pero odio pensar que no es posible, y aquí me sublevo y digo frases lapidarias, que seguramente dentro de muchos años él me recordará. 

 Y yo sigo pensando ¿de veras no es posible? ¿De verdad todas las parcelas ya están
 agenciadas?  ¿No hay ni siquiera  un hueco sombrío, aspado por el viento, donde no crezca la hierba, que no tenga regadío; donde yo pueda sembrar?


Os dejo una entrada

miércoles, 12 de diciembre de 2012

¿Suerte o calamidad?


A estas horas debería estar hundida en la miseria, llevo semanas preparando un relato corto, es decir, corrigiendo un relato corto por quién sabe qué vez, y acaso qué importa. Pero al fin estaba logrando que saliera tal y como a mí me gustaba, lo cual significa que era una corrección adecuada (o no); porque lo estaba escribiendo con todos los conocimientos que adquirí siete años después de su versión inicial. De pronto el ordenador se empapizó, digo yo, porque iba por la página 12 de 20 y de pronto me puso ante una primera hoja en blanco, así sin saber por qué, dándome dos opciones solamente: guardar o no guardar. He ahí la duda, quise preguntarle si al darle a guardar perdería las horas de trabajo de esta mañana, con lo que me había gustado todo lo que descubrí; o si perdería el total. Pero no tuve forma de preguntarle, como siempre, y decidí. No quería perder el trabajo de hoy y le di al sí; sucedió que al volver al archivo estaba justo ahí, en esa primera hoja en blanco. Me lo merecí. O quizá no. Yo qué sé. Y acaso qué importa.
Esta vez decidí corregirlo de nuevo sin trastocarlo demasiado, quizá se ha perdido para siempre porque quiere quedarse tal cual es, pero sin erratas, claro.

Hace años en una feria del libro me compré un libro que me llamó la atención por su portada, se titulaba La marca de los Mallen, de Catherine Cookson. Comencé a leerlo y fue uno de los pocos libros que no pude soltar desde que comencé a leerlo hasta su final. Contenía una historia fascinante que aún hoy, después de haber leído tantos libros después, me parece una de las mejores historias, quizá por lo mucho que me sorprendió de principio a fin y por el modo en que estaba contada. El libro estaba roído por la carcoma, el trayecto del bichito podía seguirse de principio a fin, pero aún así no me quitó de leer una sola palabra. Después de un tiempo lo tiré, diciéndome que un día me haría con otro ejemplar. Pertenece a una trilogía que busqué en las bibliotecas y aún no hallé, pero curiosamente se puede comprar a través de Internet. Cuando la pantalla se quedó en blanco sin saber por qué, y después perdí lo que contenía no me alteré, últimamente me ha pasado con frecuencia por vejez de ordenador. Sé que los desastres a priori no tienen importancia si lo que sobra es tesón.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Los tiempos cambian

Hace poco una suegra le dijo a su nuera "desde el primer momento en que te conocí, me dije: esta niña vale para mi hijo". Fue una confidencia hecha después de muchos años y bastantes desastres. La nuera no dijo nada, pero pensó: "no me extraña que lo pensaras, si llego a conocer bien a tu hijo antes, aquí te queda".

A veces las conversaciones de amigas tienen momentos así, y las relaciones de pareja llevan pactos no estipulados que dan por hecho que todo será como él planea.  Quizá es un pasado que tiende a cambiar.


Os dejo un poema =)

domingo, 9 de diciembre de 2012

Que alguien tome nota

Me gustan las propuestas que suenan a nuevas, aunque lo que a mí me suena a novedoso igual hace ya mucho tiempo que se inventó, porque a veces llego tarde a las nuevas noticias. Pero al leer la suya no pude por menos que darle la razón. ¿Por qué todo tiene que ser como nos dicen que debe ser? ¿Porque esos motivos tienen que ser ciertos?

¿Acaso la forma en que se hacen las cosas no puede cambiar?

www.lavanguardia.com/magazine/20121206/54356956866/estilo-glamur-sinergia-lucia-etxebarria-magazine.html

sábado, 8 de diciembre de 2012

Misión ayudar

El otro día veía un resumen del trabajo que este hombre hace a diario y me impactó porque pocas veces alguien protagoniza una historia tan bonita. Decir que no encontré ese vídeo para ponerlo aquí, aunque era bastante extenso, pero gozaba de esa magnitud que nos hace ver la vida tal cual es, y nos hace darnos cuenta de lo poco que colaboramos por hacer del mundo un lugar habitable, tanto para nosotros como para los demás. Os dejo sus palabras y también la muestra de lo que ha venido haciendo durante los últimos cuarenta años. Si un día encuentro ese vídeo del que hablo os lo traeré, por ahora creo que sirve con esto como ejemplo de lo que entre todos, si tuviéramos su arrojo podríamos hacer en todos los lugares del planeta.

Padre José Javier Parladé


El lugar donde trabaja

Una historia que os aseguro que vale la pena conocer.


miércoles, 5 de diciembre de 2012

De niña tenía este sueño

Por situaciones que no voy a contar, de niña tenía el sueño de conocer a mis antepasados a través de una historia familiar que alguien de alrededor -me daba lo mismo quien fuese- hubiese escrito. Creo que durante muchos años esperé por esa persona que me trajese retazos de un pasado que hubiese querido transcribir, aunque fuese filtrado de su realidad. También pienso que es algo parecido lo que me ha llevado a abrir este blog, o a intentar publicar: liberarme de mi frustración por no haber podido leer esas historias; o vengarme por ello, quién sabe, lo cierto es que a través de todas las historias que sobre mis antepasados me fueron contando, me comprendo mejor. Hay ciertos genes hereditarios que se niegan a morir.

Imagínate que de pronto alguien tiene un antepasado que ha escondido con esmero la mayor parte de su obra. Una obra tan prolífica como esta que se cuenta a continuación. Asombra de solo pensarlo.

Os dejo la entrada 

martes, 4 de diciembre de 2012

El marco de una historia

Sé escribir una historia, eso creo, pero siempre me falla el marco en el que va ese lienzo. Hago rehago, busco rebusco, pongo del derecho y del revés, lo vuelco todo y comienzo, resto y vuelvo a sumar, sumo y vuelvo a restar, me veo incapaz y lo dejo. Lo retomo de nuevo, lo veo claro, tomo distancia, se torna oscuro. Siempre hay algo que falla, que no encaja, y quizá es lo mismo: falta de documentación. Que viene a ser tener nociones de historia. Quizá.

Es por eso que al leer esta entrada la encontré completa, una buena historia dentro de un tiempo que apetece explorar.

Os dejo la entrada

Conceptos incompatibles

Llegué a su casa, me hizo entrar hasta la cocina, después de hablar un rato me preguntó "¿No notas esto muy vacío?, miré alrededor y negué con la cabeza; para mí aquello no estaba más vacío que otras veces. Me dijo que se separó de su marido, y aunque suene raro yo sabía que lo suyo terminaría en separación, y lo sentí como una liberación, como una recuperación de la autoestima para ella, como un final feliz muy merecido. Y entonces continúo, llevaba pegándola quince días, y el viernes se fue con otra; bueno en realidad se volvió a casa de sus padres, pero a unos amigos comunes les dijo que la quiere a ella, a la otra.

A veces incluso yo tengo poco que decir, a veces las palabras sobran porque todo lo llenan los conceptos, allí, alojado en alguna parte estaba su concepto de vivir junto a él para siempre y morir de viejecitos el uno al lado del otro. A veces contra eso no hay nada que hacer. Creo que el drama de los malos tratos parte de ahí, de un concepto inadaptable a otras formas de vida que prefiere morir a trazarse otro plan.

"Estoy tan enamorada que sé que si vuelve lo perdonaré". Ahí me sublevé y le hice entender que si un hombre te pega no te merece y que después de esa sola vez vendrán muchas más y nunca lo dejará de hacer. Le dije que si un hombre me levantase la mano una vez me dejaría muy claro que debo vivir sin él, porque desde ese momento todo acabó; que las historias de amor que no han terminado se terminan justo ahí. Me dijo que sus hijas no querían verlo y que él llevaba una semana sin contactar con ellas para nada, porque ahora sólo quería a Carmela. Aunque Carmela sigue viviendo con el otro, ese que no es su marido pero que siempre pensé que lo era. En ese momento tuvo que explicármelo bien, porque a veces no entiendo nada: Carmela vive con su compañero, pero aún así está ennoviada o como quiera que se diga con su marido. Vivir para ver.

Me pierdo en los análisis erróneos. Me callo porque sé que nada de lo que diga servirá. La guardia civil llegó hasta su casa por la llamada angustiada de una vecina, él se fue de casa con algo de ropa, yo creo que por la incomodidad de tener que explicarse frente a ellos, pero aún así ella no quiso denunciar y dejar que le mandasen a dormir al calabozo -ahí tuve que respirar fuerte para no interrumpir- La guardia civil insistió en que ella interpusiese una denuncia contra él, y ella no quiso ponerla, por más que insistieron se fueron de su casa con el papel sin rellenar: "Lo quiero demasiado para hacer eso. Si se va que sea feliz". Le dije que a mí nunca me gustó Carmela, me dijo que eso lo intuía por lo poco que me había visto últimamente, sé que también lo sabía porque a lo largo de este verano se lo dije alguna vez. Me dijo que Carmela iba todos los días a su casa porque su plan era llevarse a su marido. Te quitó un peso de encima, le respondí, y sus ojos llenos de tristeza se fijaron en mí, y también se molestaron, pero a veces aunque quiera no sé callarme una verdad. Ni sé ni quiero.

Quien se va por su voluntad que lejos se quede. Amén.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Un momento, una canción

Eran las dos de la madrugada de un día que comenzó tan soleado como si el mismo sol quisiera estar presente, frente al ayuntamiento, en el que Julián esperaba a la chica que sería su mujer en adelante. Estaba radiante y nervioso, más guapo que nunca, quizá también más solo de lo que nunca estuvo, con todos los objetivos retratando ese momento. Llegó la novia y fue a abrir la puerta del coche conteniendo el aliento, en el momento en que ella salió y se colocó el vestido, verificó que las flores del ramo estaban en su sitio, y localizó a sus padres con la mirada, tuvo que darle el primer beso, para no estallar de felicidad; fue su forma de decirle sin palabras lo mucho que la echó en falta desde la tarde anterior.

Quince horas más tarde, en el restaurante que eligieron para el banquete, se despedían de todos con un baile y una canción. Todos los objetivos recogieron ese momento en que una letra es capaz de decirlo todo y se contagia esa magia inconfundible que lleva el amor.


Estar contigo

sábado, 1 de diciembre de 2012

Historias de Internet

Me gusta que me cuenten una historia bonita en cuestión de minutos, y esto a veces es posible en el ancho mundo de los blogs, la curiosa forma en que uno va llegando desde uno a otro, a veces me parece cosa de magia.

A veces las historias más increíbles son extraídas de la realidad, esa que ni imaginada podría ser más bonita.


Os dejo la historia