miércoles, 31 de octubre de 2012

A vueltas con el hastío

Es rara la sensación de sentir que no tienes nada que decir. Que nada de lo que digas hará que cambien las cosas. Que cualquier ocupación que pudieras llevar a cabo sería más efectiva que escribir.

Es una sensación muy rara, pero confieso que otra vez vuelve a estar ahí, agazapada en alguna parte, quizá ofreciendo una tregua necesaria, quién sabe; pero hoy siento que nada de lo que escribí es imprescindible para nadie, ni tan siquiera para mí. 

Y nada de lo que escriba.




lunes, 29 de octubre de 2012

La importancia de la solidaridad

En todas las fiestas que hubo este verano, observé un detalle curioso, la gente se llevaba los tapones de plástico de todas las botellas vacías. Algo que observé también en cafeterías y lugares de ocio; siempre hay una jarra en la que se amontonan los tapones de plástico de diversos colores. No hace mucho me enteré que se recogen para ayudar a una niña enferma, y desde ese momento también reúno los que quedan inservibles en mi vida diaria, para llevarlos hasta los puntos de recogida.

Creo que todos alguna vez nos quejamos de los programas de televisión, y que nos sobran razones para quejarnos de algunos que se emiten; pero debemos agradecer aquellos que ocupan su tiempo en hacernos ver todo lo que podemos ayudar con un gesto tan sencillo como recoger un tapón. Ayer pude conocer de cerca la historia de Shamira gracias a un telediario regional y hoy la traigo aquí porque los tapones de plástico no saben de fronteras: viajan por mar, aire y tierra; igual que la solidaridad.

Aquí os dejo la historia de Shamira por si tenéis ocasión de colaborar.



domingo, 28 de octubre de 2012

Se siguen perdiendo empleos

Un día tras otro nos llegan noticias de más personas que conocemos que caen en el hoyo negro del paro. Para el gobierno son sólo una cifra más, para nosotros una nueva desesperación. Y para todos, un gran fracaso.

Quizá no ha llovido mucho desde que el despido se abarató, pero las consecuencias las vamos viendo cada día. El resultado de los recortes a la clase trabajadora, que es la que vive de su trabajo, porque no tiene otras rentas que le ayuden a vivir; es que cuando pierde su trabajo va perdiendo la ilusión, su calidad de vida y si no encuentra otro trabajo por "efectos colaterales" va perdiendo todo lo que consiguió durante sus años de luchar por esa empresa que en su día le contrató.

Conozco por desgracia casos sangrantes que me ponen a sangrar. Y sigo diciendo que los recortes se recortan sobre los mismos, y que en este momento ya ninguno de nosotros tiene donde recortar. De modo que señores ministros vayan escuchando y hagan el favor de irse recortando ustedes; que en las capas altas ¡vaya si hay donde recortar!, hay trozos tan grandes como el país entero. Recorten ustedes con gusto, ¡pero justo ahí donde hay tanto aún por recortar!



viernes, 26 de octubre de 2012

Un minuto de silencio

Por aquellos que dejan bolsas llenas de fajos de billetes hasta arriba un día tras otro en el pasillo de su casa, y después lo olvidan. Por sus esposas, antes felices y luego contrariadas, por sus amantes, antes satisfechas y ahora acongojadas; tan frágiles de memoria como ellos  mismos.

Un minuto de silencio por toda la indignación que un día tras otro nos hacen sentir.

jueves, 25 de octubre de 2012

Verbo corregir

Sigo reuniendo información que pueda servirme a la hora de corregir textos, porque tengo muchos para corregir. Y quisiera dejaros un enlace con mucha información, me atraganto de solo pensar que llevo como quince años, intentando encontrar esta página, que os dejo aquí.

Espero que podáis disfrutarla tanto como yo.

http://www.telefonica.net/web2/alertaletras/Errores.htm#carro

martes, 23 de octubre de 2012

Tiempo para escribir

Que tenga cinco archivos con el mismo escrito y siga corrigiendo sobre los cinco es de locos, eso lo sé. En algún momento tengo que eliminar esos cuatro y dejarme de historias, pero aún no sé cual es y no pienso deshacerme de ninguno. Lo mismo pasa con los otros dos, o los otros tres, multiplicado por todos esos que revisaré después.

Solo estoy pidiendo tiempo. Espacio. Margen. Yo que sé. Quiero un derecho que me pertenece. Que sé que no te gusta. Pero que eterniza ese momento de detenerme a mirarlo todo con calma y finalizarlo para siempre.

O enloqueceré


lunes, 22 de octubre de 2012

Sobre coser y recoser escritos

Existe un momento peligroso al comenzar a leer un escrito antiguo. Mirarlo desde el ahora. Y tener la tentación de cambiarlo por completo, porque ahora son otras cosas las que queremos contar. Ahora nuestra perspectiva es más amplia, y no es extraño, porque llevamos unos cuantos años buscando el significado que en esas cuartillas intentamos plasmar. Buscando el modo de hacerlo, captando el sentido, incluso preguntándonos sobre el trasfondo de esa necesidad.

Al revisar, se puede ver con claridad que falla en documentación, que a veces es lo que consigue compactar un escrito demasiado liviano. Y la pregunta eterna es si intentar arreglar lo antiguo, o comenzar lo nuevo. Coser sobre tela nueva o remendar la vieja, pudiera ser. La nueva es lisa y almidonada, pero la vieja es cómoda y adaptable, se deja hacer. Siempre hubo cierta reticencia por mi parte a descoser lo viejo para confeccionar lo nuevo, incluso en costura. Cuando descosí cortinas de otras ventanas para adaptarlas a nuevas medidas, hubo cierta desazón. Prefiero regalarlas a quien le sirvan tal como están. Hay algo en mí que grita que todo encuentra su sentido solo una vez.

De modo que corregiré con el ceño arrugado, intentando ser fiel a lo que hubo allí. Y cuando quiera rehacer de forma drástica, abriré un archivo y lo dejaré reflejado, quizá desde ahí partan nuevas historias que serán otras, pero aquella que conservo entre tantas dudas me importa demasiado para diseccionarla otra vez.

sábado, 20 de octubre de 2012

Hoy te diría

Que con mis miedos 
rompí tus sueños

Que con mis penas
marchité tus alegrías

Que con mis pesares
llenaría ríos

Que con mis culpas
esculpiría lápidas

Que si me callara
echaría en falta hablar

Que si hablé
quizá me equivoqué

Que por quererte tanto
quizá te arruiné la vida

Pero que como el primer día
en que te miré, sé que traje a la vida
desde mi propia vida; todo mi bien.

viernes, 19 de octubre de 2012

Todo está escrito

Es una frase que alguna vez repite un escritor de ahora, para explicar que los escritores clásicos ya trataron todos los temas que pueden tratarse hoy al escribir y que por lo tanto, no queda nada nuevo que decir. Hay ciertas frases con las que yo no puedo estar de acuerdo, porque si algo me gusta es la novedad, de modo que decir que ya todo está escrito me produce desazón. Quizá la misma que escuchar que nunca volveremos a nacer, o que los muertos se quedan encerrados tras una lápida y nunca más vuelven a sentir nada porque todo se acabó. Hay algo en el verbo acabar que no concuerda conmigo y que no acepto, es por eso que la frase Todo está escrito me provocaba desazón.

Esta temporada me encontré muchos escritores que cuentan la situación económica del momento yéndose lejos, es decir, contando una historia sucedida en el siglo XII, por poner un ejemplo, cuando pasó tal y tal cosa, y esto y aquello. Yo leía las entrevistas a estos escritores y me hacía una pregunta ¿tan peligroso es escribir sobre el ahora que todos conocemos? y mi respuesta era una duda, quizá sí. Quizá si te basas en la inmediatez para escribir sobre las tropelías que se están cometiendo te busques un problema con algún juez; improbable en apariencia, pero a saber. Y desde el fondo de mi conciencia surgía de nuevo la pregunta sin resolver ...¿y si ya todo estuviese escrito?... La respuesta la de siempre, si todo estuviese escrito qué cansino leerse un libro de casi quinientas páginas que no tuviese nada nuevo que decir.

Pues bien, ordenando viejas cajas me encontré un libro titulado El fantasma de Canterville y otros cuentos, de la colección Aula de literatura, editorial Vicens Vives, un libro de obligada lectura en el instituto. En él se hace un resumen de la vida y la obra de Oscar Wilde, también de su pensamiento y sentimiento respecto a los temas que le preocupaban. Se hace un análisis de lo que quiso significar a través de los cuentos que incluye el libro. Siempre que un crítico me cuenta el motivo que un escritor tuvo para escribir su libro, me pregunto si el crítico sería tan listo como el autor, o a la inversa, si el escritor sería tan listo como el crítico y si ambos, uno al escribir y otro al leer se estarían fijando en lo mismo. De lo que surge otra pregunta, ¿me gustaría a mí saber todo aquello que un tercero haya encontrado en mi obra?... Me refiero a todo eso que yo ni sé (:

Pues bien, si tenemos en cuenta que Todo está escrito, y que escritores actuales se van a siglos lejanos para contar el descalabro económico de ahora, os diré que Oscar Wilde lo retrató, en un cuento titulado El mejor amigo. De qué trata el cuento os preguntaréis, pues de un molinero vago que haciéndose pasar por el mejor amigo de un campesino trabajador, le arruina la vida; y de forma literal, no de un modo ficticio. 


miércoles, 17 de octubre de 2012

Retazos...

Creo que un escritor es aquel que se cura con las palabras que otro escribió o con las que escribe él mismo.  Quien cuando enferma sólo necesita palabras impresas para su curación.

lunes, 15 de octubre de 2012

Ingrato amor

El corazón no es de quien lo rompe, sino de quien lo repara.






domingo, 14 de octubre de 2012

Es un hecho

A veces tras una injusticia sientes que se paraliza la vida

jueves, 11 de octubre de 2012

Ir a la escuela, jugar, reír y cantar

Los padres occidentales somos felices cuando nuestros hijos van felices a la escuela, porque sabemos que en ella aprenderán a ser hombres y mujeres con criterio propio el día de mañana. Sabemos que al menos quienes pongan de su parte, aprenderán cuanto quieran, y que ni maestros ni padres podremos límites a su deseo de saber, a su sed de conocer y su voluntad de expresarse. Eso es todo cuanto los padres occidentales nos preciamos de saber; que jamás esperaremos nada malo de todo cuanto la escuela pueda enseñarles.

Eso, también lo sabía Malala y un día decidió abrirse un blog en internet para ir contando todo lo que pensaba, junto con lo que aprendía y lo que podía observar en su vida diaria. El valor de ello es que por entonces solo tenía once años y las cosas claras. Por desgracia supe de Malala el día en que le dieron dos disparos, uno en el hombro y otro en la cabeza. Y supe que le fueron dados por alguien que quiso acallarla. Por alguien que mientras la niña de 14 años se debate entre la vida y la muerte, vuelve a sentenciar que la matará si no desiste de ir a la escuela.

Otra mañana de tantas vuelvo a preguntar en voz alta qué clase de mundo es este, que insiste como tantas veces en llenarme de huecos por dentro. Huecos que nunca cerrarán, porque el mundo se vuelve loco y me encuentro dentro.Yo no quiero un mundo así. Me consuela que casi nadie quiere un mundo así, y también que somos muchos quienes intentamos cambiarlo. Y no solo desde occidente, sino desde todas partes, porque todos somos ciudadanos del mundo y tenemos derecho a intentarlo. A intentar que no sucedan hechos así, ni bajo el amparo de religiones, ni bajo el amparo de nada, porque el mundo es demasiado bonito para verter sobre él la sangre de inocentes.

Tengo pocos datos de esta noticia, y no necesito más, como siempre confío en que los ojos que leéis al otro lado tengáis la suficiente curiosidad para indagar por vosotros mismos, para sacar vuestras propias conclusiones, para saber responder qué clase de mundo queréis: imagino que Malala quiso hacer algo parecido al abrirse un blog. 

En un telediario, vi un trozo de entrevista que le hicieron, en el que decía que solo reclamaba su derecho a asistir a la escuela, a jugar como es lo lógico en cualquier niño, a reír; y a cantar.

Desde aquí quiero expresar mi deseo de que Malala, como cualquier niño tenga ese derecho; porque el mundo es una esfera donde todos los niños se merecen estos derechos: ir a la escuela, jugar, reír y cantar.



martes, 9 de octubre de 2012

Sin industria no hay futuro

Bajo este lema nos manifestamos ayer. Según la policía local había 8.000 personas caminando hombro con hombro por las calles principales de la ciudad, según los sindicatos el doble. Lo importante es que se quiso dejar claro que sin industria no hay futuro; no tenemos futuro, al menos quienes vivimos de ella no. Se explotaron petardos ensordecedores que tuvieron un leve rumor de muerte, nuestra industria se agrava por momentos y si alguien no empieza a tomar conciencia, pasará en nuestra región lo que pasó con la agricultura. En un reportaje de televisión que vi recientemente un ganadero daba datos escalofriantes, por cada litro de leche conseguido tiene una pérdida de seis céntimos; pero ni aún así se plantea rendirse, puesto que es lo único que sabe hacer y aquello de lo que quiere vivir. La subida del carburante hace que cosechar sea cada vez más caro, y al precio irrisorio que le pagan el litro de leche, lo tiene muy complicado para vivir; pero no está dispuesto a vengan desde otros países a derribar una tradición que en su familia fue pasando de una generación a la siguiente, y en eso está, como un Don Quijote que lucha contra molinos de viento. O como un ganadero negado a que la leche de vacas europeas sustituya a la española, porque también hay leche aquí y campos y gente dispuesta a defender su trabajo aunque lleve tiempo sufriendo pérdidas. Es esto lo que no se puede consentir.

Frente a lo que firman los gobiernos, quedan las consecuencias, que son esas. Frente a aquello que recortan, están los recortados que sufren y padecen en sus propias carnes cada desacierto. Se habla de recortar, precioso verbo, pero son tan desiguales los recortes que recortan siempre sobre los trozos pequeños, y así no se puede ya. Fue eso también lo que salimos a reivindicar, que ya no nos dejan vivir, cuando todo lo que pedimos es trabajar, y vivir de nuestro trabajo. No se pide nada regalado, eso también lo salimos a decir. Se pide que quien se presenta a un cargo de altura esté a la altura; eso y nada más. Y hay mucha gente que no lo está y todos pagamos las consecuencias.

En los últimos años se han perdido cada vez más empleos, han cerrado más empresas y se han sumado las familias que viven sin ningún recurso. Eso fue lo que salimos a gritar, que no podemos seguir así, y que como obreros que fuimos y seremos toda la vida solo queremos trabajo, porque venimos de generaciones anteriores donde aprendimos eso, que todo el que tiene trabajo y lo conserva, tiene dignidad. A fin de cuentas solo queremos ser dignos de tener trabajo y que se nos quiera escuchar.











lunes, 8 de octubre de 2012

Os cuento

Este fin de semana logré que alguien profesional leyese mis cuentos. No haré referencia a su nombre porque creo que es algo que debe quedar entre nos, no quisiera que algún día alguien le eche en cara el no haberme recomendado encestarlos en una papelera. Os cuento mis impresiones, no soy tan buena como creía, ni tan mala como creía. Sé que es un contrasentido, pero en esto de escribir fluctúo entre el lado alto de la balanza y el lado bajo, según el día. Vamos, que soy bipolar, ¡qué novedad! Disfruto mientras escribo y dudo y sufro mientras corrijo porque en verdad todo lo importante sobre escritura se me escapa.

Valoré muchísimo que dedicase el tiempo del que carece -porque solo hay que ver todo lo que escribe- en leer la obra de un novato, y hacer todos los apuntes que creyó necesarios. Es algo que nadie hasta este momento había intentado: estando en la cúspide leer algo que le llega desde abajo. Eso lo hace tan especial que en esta mañana de correcciones sigo dudando si publicarlo o no, porque no quiero tener prisas. Si vivo lo suficiente tiempo tendré y si no vivo lo suficiente entonces qué importa. Sé que es ahora cuando empieza el camino, que bajo mis pies está la línea de salida y que tengo el arrojo necesario para intentarlo. Ya es más de lo que sabía.

Mi gratitud a esa persona profesional por dejar a un lado a los excelentes escritores de todos los tiempos y atreverse conmigo; porque durante ese tiempo que dedicó a leerme y corregir, me hizo sentirme importante.

domingo, 7 de octubre de 2012

Verbo creer

Hace tiempo que tengo una creencia, no importa tanto los hechos que sucedan en tu vida, sino la forma en que los enfocas. Puede ser todo diáfano a tu alrededor, que si lo enfocas sobre una luz oscura, todo será oscuro a tu alrededor. Puede ser todo oscuro, que si lo enfocas con una luz refulgente, todo resplandecerá de vida a tu alrededor.

Es lo que volví a sentir leyendo esta entrada, y releyendo varias veces su poema final. Hermoso e imperecedero como el mismo tiempo.



http://pilaralberdi.blogspot.com.es/2012/10/el-momento-ideal.html

jueves, 4 de octubre de 2012

Imágenes que conservan vida

Es curioso, como al leer un escrito que hace unos años dimos por terminado, nos damos cuenta de que las imágenes sobre las que fue construido en nuestra mente, permanecen intactas, pero el texto hay que mejorarlo una vez más. Antes era algo que me frustraba, sin embargo, por otros escritores he sabido, que esto se da cuando uno ha mejorado en su escritura. Ya no me frustra, solo corrijo sabiendo que dentro de unos años sucederá igual, ¿suena terrible?, pues no; significará que aún sigo viva y que tengo memoria para saberlas abordar desde la distancia de otra nueva realidad.

Enrique Urquijo y Los secretos

Hace unos días, encontraba una cinta de casette de a saber cuándo, que ni me atreví a poner en la radio, entre otras cosas porque ya no era necesario. Quizá ya no me hizo falta escuchar esa mala grabación, bajo la conciencia de que en la red puedo ampliar la información. Y en eso llevo unos días, escuchando la voz de Enrique Urquijo, apagada desde hace una friolera de tiempo ya, y que sin embargo, me sigue sonando igual de viva. Supongo que es lo que pasa cuando uno se pone a cantar, y canta de verdad. Cuando siente lo que canta y lo que escribe a una sola voz, la voz que a uno le sale del corazón, cuando sobran los motivos de crear esa sola canción, que ha traído la propia inspiración, junto a esa razón que solo conoce su autor. Y que quizá jamás contó, pero que dejó impresa en la cadencia de esa letra y esa voz. Junto a esas notas musicales y no otras, que para escribirla prefirió. Desconozco cómo se componen las canciones, pero intuyo que llevan algo de magia, y de sentir del corazón. Que a su modo son como la poesía, llegan envueltas en música de palabras que resuenan cual tambor.

Pues eso, que esa cinta de Los Secretos contenía canciones, que por muy escuchadas que estén, a lo largo y ancho de casi treinta años, me siguen trasmitiendo lo mismo que el primer día. Y entre todo lo que indagué en la red, encontré esta entrevista, que me encantó. Que resumo para quien decida no verla:

- Se dice que tus canciones suenan muy derrotistas. Amargas_ le dice el entrevistador a Enrique Urquijo; que es quien ha compuesto las letras.

A lo que Enrique responde:
 - Amargas, melancólicas, tristes...he escuchado todo tipo de adjetivos. Pero eso a mí me gusta, eso quiere decir que alguien ha sentido eso, lo que sea, esa tristeza, esa nostalgia...Y eso quiere decir que si a la gente le ha llegado todo eso, a través de una letra; es porque ese trabajo se ha hecho bien.

Me sorprendió su timidez al hablar. Su incomodidad en una entrevista desenfadada. Y pensé en las veces en que un ser sensible, y tocado por el arte debe hacerse comprender, defenderse incluso. Porque eso da muestras de un mundo que funciona al revés. Un mundo donde lo raro es la sensibilidad.

Para mí Los Secretos sin su voz ya no son lo mismo. Lo siento pero es así, creo que nadie podrá cantar sus canciones con su exquisita sensibilidad, esa que quizá lo llevó a la tumba, por esa cara y esa cruz que a veces se dan. Por esa cara y esa cruz misma: se ha ido lejos, y aún está. Da alegría y tristeza escucharle, la misma de hace casi treinta años, porque pese a todo sigue sonando igual.

...Quizá ese fuese el secreto...


http://www.youtube.com/watch?v=Pkhsd3lxQg8&feature=fvwrel


Y bien, siguiendo con la investigación de estos días, me encontré mirando los vídeos del grupo, ya sin la nostalgia de quien siempre me falta sobre ese escenario. Y pensé en los distintos significados que adquieren las canciones. Durante esta investigación aún inconclusa, supe que la canción Pero a tu lado, la escribió Enrique Urquijo para su hija. La de Agárrate fuerte a mí María, también. Es algo que hasta entonces no sabía. Antes era muy complicado seguir de cerca la trayectoria de una persona admirada, algo mucho más fácil ahora, desde este mundo de la red. Así como contrastar pasado y presente. Desde ese contraste, echando fuera toda la nostalgia, advertí que el grupo Los secretos, sigue conservando su esencia. Sigue sonando igual, y las mismas canciones emocionan lo mismo, cantadas por Enrique o por su hermano Álvaro; si bien a veces cobran un significado distinto a la par que universal.

Sobre cualquier escenario Enrique le cantaba a su hija la canción Pero a tu lado. Y hoy le toca cantarla a Álvaro, uno le escucha cantar y se pregunta a quién se la cantará, sabiendo que quizá no sea difícil adivinarlo. Uno le escucha cantar y es consciente de que  la esencia del grupo no ha muerto, se conserva intacta, y sigue adelante, capeando el temporal. Porque alguien puso la semilla e hizo brotar la magia que acompaña el nacimiento de algo grande, algo que sigue creciendo y emocionando adónde va. Decir que hace unos años pude verlos en vivo y en directo y que tuve que abandonar la actuación a la mitad, porque me sonaron tan tristes que no lo pude soportar, se me abrió un hueco muy grande dentro. Quizá por una muerte no reciente en el tiempo, pero sí en el pensamiento.

... Otra vez será...

http://www.youtube.com/watch?v=Hd656uZmEUE&feature=related









lunes, 1 de octubre de 2012

Palabras de caramelo

Hay libros que uno quiere leer porque la sonoridad de su título le recuerda a su infancia. O porque su título hace intuir un buen sabor de boca, no sé, pero eso es lo que me pasa con este título. A veces uno intuye el valor de un libro solo por eso, por algo tan sencillo como su título. Por esa fuerza expresiva que nos trae hasta desde afuera. No quiero extenderme más porque quisiera que leyerais no mis palabras sino las suyas.

Palabras de caramelo

Y si me dejáis que pueda contaros una historia igual de bonita os dejo otro enlace.

La zancada del deyar

Quiero leer tantos libros que no sé si la vida me alcance, pero hubo un tiempo en que tuve bastante tiempo para leer, aunque entonces no escribía. Y a vivir sin escribir ya no sé volver :S