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martes, 3 de abril de 2012

No soy juez

Pero ten muy claro que si lo fuera y tuviese que decidir si ponerte en libertad o no; no la tuvieras. Jamás te perdonaría que hubieses tenido la desfachatez de esperar por una niña de nueve años en un soportal a que volviese de la escuela. Que hubieses forcejeado con ella, a sabiendas de que no tenía la más remota posibilidad de pelear contra tu fuerza. Y que sin escuchar sus ruegos la hubieras sometido a la más terrible vejación a la que pueda ser sometida mujer alguna sobre la tierra.

No solo no podría comprenderte, tampoco podría perdonarte, que después de haber logrado tu ignominioso cometido la hubieras matado a golpes. Y ya lo he dicho, no soy juez, pero si lo fuera, miraría la foto de la niña y sobre ella juraría que cumplirías todos tus años de condena. Ese sería mi compromiso con ella, que si una vez te pusieron 44 años de condena, los cumplirías íntegros. Y no me temblaría la mano del modo en que a ti no te tembló, cuando traspasaste de lado a lado su hermosa inocencia. Cuando le hiciste pagar con su propia vida, tu atrocidad. Cuando su cuerpo menudo y grácil, pasó a alojarse en un camposanto.

5 comentarios:

  1. Me has puesto la piel de gallina Begoña!!
    Tanta claridad traspasa el corazón.
    Gracias por tus palabras.
    Todos los cometen un hecho así, no deberían salir nunca de la cárcel. Deberían cumplir hasta el último día de su condena.

    Abrazos!!

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  2. Atronadoras palabras. Se eriza hasta el pensamiento. Un placer poder volver a tu blog y leer tu maravillosa prosa, Begoña.

    Un abrazo.
    Mián Ros

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  3. Rebeka, hay demasiados casos en los que apenas dejan la cárcel vuelven a reincidir. Casos sangrantes. Las estadísticas están ahí y no son números, cada número en esa estadística es una persona que nunca ha dejado de sangrar. Demasiadas ya.

    Como juez yo nunca me arriesgaría. Deberían contar con ello antes de obrar.
    Saludos

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  4. Mián Ros, este mundo de palabras se empapa en todo, se impregna de alrededor. Es un almacén donde dejar las impresiones que se apoderan del corazón.

    Gracias por pasarte y dejar tus palabras.

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  5. Solo decir que fue un cambio de leyes lo que puso al violador en libertad.

    ¿Avanzamos o retrocedemos? no sé.

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