miércoles, 30 de noviembre de 2011

Bajo el mismo sol

Essien vive en un pueblo donde habita el hambre, su cabeza es exageradamente grande en comparación al resto de su cuerpo, tiene los brazos y las piernas en el mismo hueso, su madre intenta amamantarle, sostenerle a la vida con lo poco que tiene; seca incluso de ella misma. Si estuviese debidamente alimentada, piensa para sí, tal vez lo lograría. Pero sus otros hijos también reclaman un poco de leche para pasar el día. El paisaje es árido y el clima abrasador, las moscas se los están comiendo a todos, tal parece que estuviesen contando los días para hacerse con ellos a su antojo. El tiempo que marca el reloj de sol avanza imparable, mientras el aliento de vida disminuye fieramente, la última esperanza se acaba de esfumar. El niño mira a su madre fijamente, no dice nada, ella le mira fijamente a su vez intentando transmitir tranquilidad, esa que ya no le queda, pero que una madre tiene que aparentar aún en caso que no tenga. Una madre tiene que aparentar que no teme a nada para que su hijo no tema a nada, ni al hambre, ni a la enfermedad, ni a la desnutrición, ni a muerte misma cuando la ve llegar. Aunque de tan cerca que esté le sople a la misma nuca y le hiele la sangre, le detenga el corazón y le entumezca las manos.

Diara canturrea una canción alegre que es como una oración, y Essien le mira con cierto alivio porque al escucharla canturrear, la agónica e insostenible respiración que le mantiene a duras penas con vida se hace más grácil. Mira el reloj de arena y decide que escuchará su canturreo hasta que la línea trazada alcance una vuelta más. Diara canturrea con todos sus dolores y con toda su soledad, pero aunque lo quisiera no podría dejar de canturrear. Espera un milagro, sigue esperando un milagro, y lo mismo que llegue o que no llegue siempre lo esperará.

A miles de kilómetros una ama de casa entra en un banco para pagar el recibo de la luz. La luz que ilumina su casa cada día llenándola de vida, esa luz sin la que las noches serían fantasmagóricas y frías como la misma Laponia. Eugenia abre su monedero y extiende los billetes grandes, que el hombre guarda en la caja, acto seguido le devuelve el recibo acuñado, y siete euros en siete monedas. Entonces la mujer mira a su izquierda y vuelve a contemplar esas tarjetas de navidad que le han cautivado desde el primer momento junto a una duda: "¿De verdad ese dinero les llegará?". Vacila un instante: "¿Y si les llegara y pudiera en este momento salvar una vida?". Empuja las siete monedas hacia dentro y toma uno de aquellos sobres transparentes con los que felicitará a sus seres queridos en navidad. Celebrará junto a ellos que aún estén vivos y puedan felicitarse mediante esas tarjetas la navidad.

No conoce a Essien pero sabiéndole enfermo de muerte quiere salvarle. Hace algo por salvarle. Y decide que si alguien se queda con esos siete euros que le salvarían la vida allá él y su conciencia. No le conoce personalmente, pero sabe que su urgencia de vida es la que comparte con millones de niños dentro de su planeta. No conoce a Diara, pero sabe que su necesidad de ayuda es la misma que la de millones de madres en su apurada situación. Y si ese dinero llega desde su mano hasta la mano que en ese momento sostiene a un niño moribundo y consigue salvarlo, no hubiese podido ser mejor empleado. Lo dará tantas veces como estime oportuno, porque el hambre y la penuria del mundo han de ser combatidos desde esos países donde siete euros arriba o abajo no suponen mucho. Desde esos países en que sus dirigentes miran hacia quienes tienen más y viven mejor. Esos países donde los cambios han de comenzar desde abajo, y no desde arriba, por mucho que se equivoquen en mirar donde no es.

Los límites en los niños

Desde que vi ayer este vídeo, se ha quedado dando vueltas en mi cabeza, que supongo que era lo que la psicóloga Pilar Sordo perseguía al conceder esta entrevista. Pienso que los extremos son siempre peligrosos, tanto en la educación de los hijos como en todo. Y que como decía Kalil Gibrán en su poema Tus hijos, "la vida no retrocede, ni se detiene en el ayer".

Y en los tiempos de hoy la mayor desgracia de algunos padres es la falta de tiempo para compartir con sus hijos. No tanto porque, como desde algún sitio se repite, cada vez queremos vivir mejor, si no porque cada vez lo mismo nos cuesta más. Y los precios de todo se disparan un día tras otro, y a los sueldos les cuesta mucho subir. Estamos en un momento - lo vemos por la gente joven que acaba de comprarse una vivienda- en el que para pagarse una casa, tanto el hombre como la mujer que forman una familia deben trabajar: o sí, o sí; y sin más opciones que apuntar a sus hijos a infinidad de clases y ocupaciones que cubran en lo posible su jornada laboral. Y se suman las obligaciones, se suman los cansancios, y la inercia de los días y por resultado se tiene siempre el mismo, que en este duro reparto siempre pierden los niños, que al final terminan perdiendo lo más importante, que es siempre gratuito. Esta es la gran incongruencia de nuestro mundo de hoy, que debemos equilibrar la balanza y sin descuidar nuestras obligaciones, volver a retomar viejas costumbres de ayer.



martes, 29 de noviembre de 2011

Endedados

Como un ovillo
que el gato extendió
por toda la casa,
dejando hilos e hilos
tras el sofá,
hilos y más hilos
tras la cortina,
hilos y más hilos
bajo la alfombra
hilos y más hilos
imposibles de desenredar.
Enredados como un ovillo
nos vemos los padres,
se vieron nuestros padres,
se verán nuestros hijos.
Al final esto nos unirá,
aún cuando ya ni estemos.


lunes, 28 de noviembre de 2011

Enfermedades raras

Casi cada día oímos hablar de alguna enfermedad de la que no sabíamos nada. De la que sólo los familiares cercanos tienen constancia, sobre todo las madres, que darían lo que fuese por ver a sus hijos sanos. Y que hacen todo lo posible por encontrar ayuda desde donde sea. En este caso la madre de Nacho creó una web, para luchar contra la enfermedad de Dent. Y yo lo supe porque desde hace tiempo sigo el blog de Care Santos, y ella escribió un artículo precioso en Supermami que subió a su blog. Fue así que pude indagar sobre ello y dejar aquí el enlace para que lo leáis. La expresión de Nacho lo dice todo: luchará con todas sus fuerzas para ponerse bien.


domingo, 27 de noviembre de 2011

Respuesta a algunas preguntas

Últimamente había caído en un error: creer que todos los tipos de amores son iguales. Que mi amor por mis hijos era proporcional al amor que sus parejas sienten por ellos. Que si sus parejas les perdían - porque llegaba el no anunciado desamor- sufrirían tanto como sufriría yo misma si los perdiese. Y no, definitivamente no era eso. Está claro que si una madre pierde a un hijo en un para siempre, para ella no hay posible sustitución en el ancho y profundo universo de la vida; porque sencillamente a un hijo no puedes sustituirle, es único e irrepetible, como cualquier trozo de ti.

Y es que tiendo a confundirlo todo continuamente. Pero tarde o temprano, porque sigo viva, encuentro la respuesta a todas las preguntas. Y de entre todas ellas escojo la que entiendo mejor. Una que pueda durarme el resto de la vida por un por si acaso. O la que más gracia me hace, qué se yo.



viernes, 25 de noviembre de 2011

Día de la mujer maltratada


Si te sientes maltratada mírate

En el reflejo de un espejo

Y aprende a reconocerte

A valorarte

A escucharte

A saber que vales mucho

Que importas mucho

Que perteneces al mundo

Y que nadie que tiene los pies

Sobre el mundo merece sufrir.

Indaga en tu belleza

Reconócete

Valórate

Escúchate.

Siente lo mucho que vales

Lo mucho que importas

Después mira al mundo

Y ve a por él,

Tus pies te llevarán

Donde se te valore

Se te escuche

Se te reconozca,

Pero el primer paso

Siempre dependerá de ti.

Si te atreves a darlo

El mundo será un lugar feliz,

Y no esa lenta muerte

A la que llamas vivir.

Retazos...

Lo importante de tener un sueño es que te impulsa a seguir, si lo consigues porque hay que darle sentido, si no lo consigues porque lo quieres conseguir. Tener un sueño es la excusa perfecta para no rendirse. Y no rendirse la excusa perfecta para vivir.

jueves, 24 de noviembre de 2011

El futuro del escritor

A más que sigas el blog de algún escritor, de los que ahora mismo están publicando en editoriales serias, te encontrarás con muchas dudas acerca de su futuro. El tema central de su preocupación es si la editorial que hasta ahora le ha ido apoyando lo seguirá haciendo en adelante, con los cambios de mercado y el gran boom del libro digital, que crece imparable de un momento a otro.

Vaya por delante que yo no tengo el aparatito lector de libros electrónicos, y no sé cómo funciona eso de comprar un libro en Internet para leerlo por el susodicho cacharro, pero si quisiera comprar libros sé que existen portales donde comprarlos con autores noveles que exponen sus obras por primera vez. Alguien me dijo hace tiempo que se roba la idea, no el libro tal cual fue escrito. Y sobre el futuro del libro y las ventas siempre pienso lo mismo, que hay autores actuales, que escriban lo que escriban venderán más que los demás, no tanto por su contenido como por su nombre. Y que cuenten lo que cuenten, no importa el formato, importa la campaña de marketing de principio a fin, y que la diferencia es que los compradores de ahora pueden elegir leer a autores nuevos, que recién empiezan, autores que de otra forma quizá nunca habrían alcanzado el mercado. Autores que pueden difundir sus obras y ganarse algo de dinero con ellas, lo que sin duda les impulsará a escribir por un nuevo motivo, y a esforzarse por mejorar.

Pero las grandes editoriales serán siempre las grandes editoriales en el mundo real o el virtual, y los autores mimados por ellas, serán hoy y siempre autores escudados por una buena editorial. Y quizá venderán menos de lo que venden ahora - porque es mayor el reparto-, pero de todas formas venderán más. Por otro lado desde casa y con un sólo click puedo escoger entre la obra de un autor avalado por una gran editorial, o un autor nuevo, que comienza impulsado por su fuerza vital; en mi caso, quizá me pueda más esto último, lo reconozco. Harta de traerme libros publicados por grandes editoriales desde la biblioteca y devolverlos a media lectura por encontrarme el mismo precocinado, recalentado y servido, una y otra vez, que son los libros estructurados de manera idéntica y que más o menos cuentan lo mismo, aunque partan de muy distinto autor o editorial enfocada a las ventas.

Alguien me dijo que se copia la idea, no el libro entero, y en su momento no lo entendí, lo entiendo ahora, que como lectora busco algo nuevo, y no me importa el soporte. Tampoco soy muy erudita en la materia de modo que cualquier cosa que concentre mi atención de principio a fin me sirve de veras. Y quizá sí, quizá los autores frescos que escriben y se editan a sí mismos tengan futuro, quizá alguno sea editado después en una buena editorial, pero aquí como en el mar el pez grande se come siempre al chiquito.
Punto y final.



miércoles, 23 de noviembre de 2011

Días para el recuerdo

Me aventuro a decir que todos sin excepción atesoramos días de nuestra niñez que no cambiaríamos por la mayor de las riquezas. Días que sin saberlo, nos han apuntalado por dentro, y que al rescatarlos, desde el fondo del baúl de nuestros recuerdos, nos han hecho sonreír en nuestro peor momento. Y todos guardan algo en común, que siguen vivos, afrontando los años sin miramientos, encerrados en algún compartimento estanco que sobrevive al tiempo. Y que bien mirados no son gran cosa, pero son nuestros.


martes, 22 de noviembre de 2011

Subtitulado para entenderlo

Ella siempre se preguntó porque hay canciones cantadas en inglés que siempre conseguían transmitirle un significado que no podía entender, si tenemos en cuenta que apenas consigue entender una gota de inglés.

Pero recuerda aquella primera verbena de verano a la que asistió tras la inesperada muerte de su padre. Y recuerda el burbujeo de todo su cuerpo cuando sonaron los primeros compases de esta canción. Y la sangre que se terminó agolpando en su cabeza. Y el gesto de preocupación en su marido cuando se apoyó en él para equilibrar la tormenta de sentimientos que la embargaban por dentro. Y todas las lágrimas que lloró porque desde algún lugar lejano parecía entender a la perfección esa letra, ese sentimiento, y ese desgarro en la voz.

A Ella hay algo que no le gusta: que se preocupen por ella. No le gusta contagiar tristeza o desesperación porque sabe que no sirven de nada. Es por eso que en cuanto esa canción dejó de sonar volvió a recuperarse y pudo sonreír incluso unas canciones más tarde. Ella sabe lo importante que es no desesperar ni desesperarse. Que en ello está el verdadero sentido de una vida vivida con eficiencia. Pero quedó pendiente que un día descubriese el mensaje inscrito en esa canción. Y en ese momento lloró de nuevo al escucharla, porque encerraba una gran verdad.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Algo no funciona

Cristina no daba crédito a lo que estaba oyendo: presidenta en la mesa electoral. Precisamente ella que estaba agotada por la vorágine de las últimas semanas. Entre el trabajo - ese en el que estaban despidiendo a quienes empezaron cuando ella, doce años atrás, bajo el cartel de la crisis- la operación de su marido, que se estaba reponiendo en el hospital, las niñas, la casa y todo cuanto estaba a su cargo, no podía más.

-¿De verdad no hay alguien que pueda sustituirme en esto? Mire, yo no sirvo para ser presidenta de mesa, se lo aseguro, y en este momento no tengo la cabeza centrada, se lo juro.

Alegó causas de sentido común y recibió una mueca de desprecio. Se reveló todo cuanto pudo y al final tuvo que asistir a la dichosa instrucción de horas y horas para saber manejar su cargo. Mientras cargaba a los abuelos, con gripe los dos, la tarea de cuidar de sus nietas, ellos que estaban más bien para que los cuidaran. Y Jaime en el hospital, quejándose porque no podría verla, como si ella se hubiese pedido tal privilegio de aguantar el tipo con gesto adorable, mientras la comunidad, sin orden ni concierto se acercaba a votar.

- Le pagarán sesenta y tres euros- le dijeron con apremio, como si tal cosa la debiese celebrar.

- Con la cantidad de gente que este momento está en paro, y que estaría feliz de cobrar ese dinero, no entiendo porqué me llaman a mí. Cuánta gente necesitará ese dinero de verdad en este momento, y tendrá tiempo libre para formarse, y se está negando la oportunidad.

- Mire señora, las cosas son así- le respondieron con un gesto de fastidio- y le ha tocado a usted, deje de darle vueltas.


domingo, 20 de noviembre de 2011

Hoy voy a votar

Por el partido que apoye a los pobres,
a los desfavorecidos
a los minusvalorados
a los oprimidos
a los faltos de esperanza
a los que pasan hambre
a los que sufren
a los que esperan.

Votaré al partido que avale
el sentido común
la sensibilidad
la lealtad
la nobleza
la honradez
la valentía
el buen hacer.

Votaré por quienes consigan
la paz y la justicia
en todas sus formas
el amor y la salud
de todos los colores
la armonía y el buen gusto
en todos sus sabores;
o en su defecto
votaré a quién voy a votar:
con la sensación agridulce
de equivocarme otra vez.



sábado, 19 de noviembre de 2011

Absolutamente desolador

Lo leía el otro día, y desde entonces pensaba en cómo dar paso a esta entrada. No sé me ocurrió forma alguna, de modo que lo que lo dejo aquí. Por si alguien quiere saberlo es desolador. Tan desolador como pueda serlo tan terrible noticia. Cruje el corazón.


jueves, 17 de noviembre de 2011

Los libros, siempre los libros

El otro día Josefina, una profesora de clase particular, me aseguró que los jóvenes de hoy en día son todos maravillosos. Que son una generación de niños expresivos y cariñosos como no ha habido otra. Que están más preparados que generación alguna antes que ellos, y que no soporta que alguien haga predicciones catastrofistas delante de ella sobre la juventud de hoy en día, porque la juventud de ahora es la mejor. Sobra decir que ella es tan buena gente que su forma de mirar influye en todo lo que ve.

Estas afirmaciones no se corresponden a veces con las que se oyen por parte del profesorado del instituto, situado a cien metros de la clase de Josefina, aunque sin embargo, referente a algún alumno en concreto se corrobora. Pero hay algo en lo que todos coinciden: esta juventud de ahora tiene un peligro tremendo, que es la expansión de las drogas, que ya están en todas partes. Resultaría irónico escuchar que sólo la educación les salvará de ellas: cuando justo frente al instituto, y frente a la clase de Josefina hay un punto de venta por todos conocido. Eso es bueno, señalan algunos, es bueno que lo vean, tienen que aprender a saber qué les conviene y qué no.

Pues bien, por las mismas razones que apuntan buscaré este libro para leerlo, pues ya lo dijo un personaje conocido: "Las drogas son algo que siempre te ofrece un amigo, te dice que es lo mejor que ha probado nunca y te insiste para que las pruebes. Si hubiese sido un camello desconfiaría, pero era mi mejor amigo; y de tu mejor amigo no desconfías: fue mi mejor amigo sin haberlo sospechado quien me arruinó la vida, porque entonces no sabía que por una dosis, años más tarde sería capaz de matar".

A veces la mejor forma de evitar un desastre es conocerlo desde adentro. Y a veces un libro te da la oportunidad de pasar por todas sus fases sin poner tu cuerpo, sólo tu mente, que sale escarmentada ya para siempre de ese laberinto que no pisarás.


miércoles, 16 de noviembre de 2011

Escribe la urgencia

No quiero escribir
no voy a escribir
no volveré a escribir.
Es lo que se repite
al fondo de mi cabeza
como una composición
que yo misma creo.
Después se desdice todo
y corro al teclado
a escribir lo que urge,
lo que quiere escribirse
y se escribe por sí solo.
Es una liberación
del alma misma
si la tuviera
y una derrota del sentido
sin sentido que soy
desde el fondo de mí misma
ayer, hoy y siempre.

Retazos...

Que tus paisajes inventados planten semillas en el corazón de quienes detestan la poesía, y la lluvia haga nacer nuevos poetas.



martes, 15 de noviembre de 2011

Cuestión de tiempo

Es curioso que justo al final de una relación es cuando se comprende el principio.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Heredarás mis días

En eso pensaba Ella mientras fraguaba su propósito salido de la nada. El amanecer trae consigo ideas que las más de las veces no se llevan a cabo. Surgen como un relámpago cegador, que si no se recogen no van a parte alguna lejos de donde han venido. Pero Ella acumula relámpagos cegadores que a veces, todo hay que decirlo, no recoge, y se quedan perdidos para siempre, o con una insistencia inexpugnable vuelven a salir de cuando en cuando, hasta que se hacen cumplir.

Ella evalúa los pros y los contras de todo, es casi una obsesión enfermiza junto a su manía de la observación. El tiempo y el espacio se comprimen mientras los pros y los contras están siendo evaluados y cambian, giran y vuelven a girar, mostrando por un instante lo más destacado de sus dos caras. Porque todo en la vida tiene su lado bueno y su lado malo, y todo es susceptible de ser valorado por bueno o malo dependiendo de quien lo mire. Incluso de su ánimo al momento de mirarlo, las más de las veces. Pero siempre prevalece esa obsesión, como sacada de una película antiquísima:

Una casa sobre un acantilado. Las ventanas abiertas de par en par. Los visillos movidos por el viento. El mar encabritado y espumoso. Un día gris y lluvioso. Unos muebles rústicos aquí y allá. Estampados florales en las paredes casi a juego con edredones y cortinajes. Pobreza. Una sobria pobreza a juego con la esmerada limpieza, y una estantería con algún libro. En esa estantería unas libretas ajadas por el tiempo, y una promesa que perdura por tradición a lo largo de muchas generaciones. Las mujeres de la familia se han ido transmitiendo desde tiempos inmemoriales la historia cotidiana de sus vidas. Nada en particular. Nada destacable. Nada que subrayar. Y sin embargo tanto. En esas libretas ajadas por el tiempo permanece impertérrito cada sentimiento tal y cual brotó. Y palpitará muchas generaciones aún más. Serán copiadas a limpio una y otra vez para sobrevivir a lo largo de los siglos si es necesario. Pero nada de lo que permanezca escrito se perderá. No se heredan monedas o cosas sin valor: se heredarán las vidas.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Decir o no decir

Decir algo es arriesgado
pero las más de las veces
no decirlo es más arriesgado aún.
Es dar la oportunidad
al malentendido,
que aún después de aclarado
puede ser malentendido aún,
pues no hay cosa más tozuda
que quien quiere sospechar
y hace de la sospecha su vida.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Beneficios de andar en bicicleta

La claridad del día la interrogó desde la ventana, los claroscuros parecieron llamarla a despejarse la modorra y ponerse en marcha. Hacía tanto tiempo que estaba inactiva que se resistió, además quería hacer tantas cosas en la casa que si salía a dar una vuelta en bici se le terminarían quedando cosas sin hacer, la misma cantinela de todos los días. Entonces Estrella, que a esas horas tecleaba su nuevo proyecto de trabajo en el ordenador, entró en internet y escribió unas palabras mágicas: Beneficios de andar en bicicleta. Al instante San Google respondió -tal como siempre lo hacía- escogió una de tantas opciones y leyó.

Quizá Estrella sólo necesitase una excusa para salir de esa casa llena de desastres y respirar aire fresco. Quizá necesitase apearse un momento de todas sus preocupaciones ya sin arreglo a la vista. Quizá necesitase saludar a todos los perros del vecindario no exenta de miedo, porque todos salían a su paso en cuanto olfateaban su rastro. O quizá era trepar por las cuestas, zambullirse en las bajadas y deslizarse en los llanos. O contemplar el verde de los prados y los amarillos de las hojas, en contraste con el azul en lo alto. O era una charla de tú a tú con el mismo Dios lo que necesitaba de veras.

Mientras se calzaba los playeros y se ponía el chubasquero intentó descifrarlo, guardó el móvil en el bolsillo y se subió la cremallera. Abrió el garaje y rescató la bicicleta. Al escuchar el ruido del portón su caballo emprendió un raudo galope y se asomó a la vera del camino agitando sus crines. Estrella nunca pensó que pudiera llegar a querer tanto a ese animal, y corrió a buscar un trozo de pan duro para compensar el brillo de sus ojos, y su innegable nobleza. Hidalgo se le antojaba una mezcla imposible de bebé humano y bestia musculada. Le acarició el morro y sonrió porque ya no protestaba por ello, pese a lo mucho que le molestaba, luego observó sus manchas perfectas en blanco y marrón, lo mismo que sus crines. Tal como si pudiese entenderla le pidió que cuidase la casa mientras ella se iba a dar un paseo. Hidalgo echó las orejas adelante, formulando un sí con la cabeza, Estrella se rió en voz alta por la casualidad del gesto; y se fue pedaleando rumbo a una hora desierta.

martes, 8 de noviembre de 2011

Más fuego, más viento

Este libro de Susanna Tamaro es el último que conseguí leer desde el principio hasta el final después de muchos abandonos -de libros en los que esperaba mucho de su autor y no pude seguirlo hasta la última página-. Está lleno de reflexiones en voz alta, de enfoques distintos a lo acostumbrado casi en cualquier libro, de sencillez y calidez en su línea argumental.

En él habla de naturaleza, y del hombre en relación a la naturaleza, lo que aporta, lo que oprime, lo que a su juicio debería ser diferente desde ya. Y habla también del mundo interior, de lo dificultoso que resulta en la sociedad de hoy la espiritualidad, de lo mal vistos que están los sentimientos y todo lo sentimental, siendo tan prioritario.

En un párrafo cuenta una anécdota que le sucedió al terminar una entrevista, cuando la periodista le espetó: "Ahora entiendo porqué tantos la detestan. Usted habla de arte, de belleza, de poesía como si fueran cosas verdaderas, cosas en las que creer". A lo cual Susanna Tamaro contestó que porqué no debería hacerlo. "Porque son convencionalismos" le contestó tan tranquila.

En la contraportada del libro se cuenta que Susanna Tamaro es una de las voces europeas más relevantes de hoy. Si es cierto me alegro. Encuentro mucha sensatez en sus letras.

Retazos...

Quienes se han dado mil veces se quedan para siempre, porque quizá sin saberlo nos han dado las claves para vivir.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Papás blandiblup

Según este libro, hay una generación nacida en torno a los años setenta que se enfrenta a la paternidad desde un escenario a estrenar: el de la comodidad, el miedo al compromiso, el impulso y la huida del sacrificio. Padres blanditos y pegajosos, que se sienten a veces incapaces de asumir la tarea por sí solos, o viven desbordados o atormentados por la culpa. Padres que parecen hechos de aquel famoso moco verde llamado blandiblup con el que jugaban de niños.

Mª Ángeles López Romero viene a resumir en este libro todas las preocupaciones que tienen los padres. Y si pudiese hacerle una pregunta le haría la que considero más importante, si cree que todas las madres del mundo deberían ser como la Supernanny de algún programa de televisión. (Espero que su respuesta fuese que no).

De todo el libro me quedo con una frase: Los padres jamás deben intervenir en los problemas que sus hijos tengan con sus amigos o novi@. El motivo que da es que esos problemas que ellos tienen que resolver por sí mismos les otorga madurez.

También me pregunto si les habría otorgado madurez dejarles meter los dedos en el enchufe, asomarse hasta el límite de todos los barrancos que han visitado desde niños, o salir por el tragaluz a sentarse en el tejado como ha sido siempre su deseo más primario.

Agradezco lo mucho que me divertí leyendo el libro sin orden ni concierto. Pero creo que cada niño, lo mismo que cada padre sabe cual es su lugar y su objetivo, y que el mejor manual para ser padres es educar desde el más profundo cariño, que va siempre unido al más profundo respeto. Porque como me dijo una vez mi amiga Montse: hagamos lo que hagamos nos equivocaremos. Quizá suene bastante pesimista, pero los humanos somos muy perfeccionistas y al mirar atrás -siempre al mirar atrás- veremos que pudimos hacerlo mejor: ser más comprensivos, menos exigentes, más pacientes, más...más...más...Ser padres nos obliga a ponernos el listón cada vez más alto y competir sin descanso en nuestra mejor competición.

domingo, 6 de noviembre de 2011

A través de tuenti

Hace casi un año que se dejaron,
María está sola
Abel actualiza a diario
sus aventuras y desventuras
con su nueva novia,
Iratxe, que hace tiempo
fue amiga de María.
Con Abel no se habla,
ni lo mira, ni quiere saber de él,
pero no lo ha quitado de su tuenti.
Iratxe novela también
a través de la red
sus aventuras almibaradas
con Abel, su príncipe azul.
El entorno de chic@s
no deja de hablar de ellos
mientras María frunce el ceño
y cambia de tema.
Y piensa en desagregarles
de una vez;
pero nunca lo hace.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Bajo el cartel de la crisis

Día tras día
los trabajadores
son echados a la calle,
sin miramientos
bajo el lema:
despido improcedente.
Y de esta forma
vuelven a ser un número
a todos los efectos
sin que nadie lo remedie.

Cada vez hay más números
y menos personas
que son tratadas como personas
bajo el cartel de crisis
que las más de las veces
es sólo un cartel
de oportunidades
para llenar bolsillos
de oportunistas
sin escrúpulos.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Creo en el poder de la sonrisa de un niño

Al leer esta frase supe que yo también, y ya desde que era niña, siempre creí en el poder de la sonrisa de un niño; y también en la sonrisa de un mayor. El poder de la sonrisa -incluso cuando no se tienen muchas ganas de sonreír- es algo contagioso.

Estoy segura de que si todos pudiésemos comenzar la mañana con una sonrisa, que no perdiésemos hasta el segundo antes de quedarnos dormidos como troncos, la vida sería un lugar maravilloso para cada uno de nosotros.

Una sonrisa es el mejor regalo que puedes ofrecer y recibir. Y además es gratuita.


Es necesario seguir

Porque cada mañana que comienza es una nueva oportunidad que no se puede desaprovechar. Es un nuevo comienzo en el que comenzar de nuevo; es volver a empezar.

Toma nota:

Una buena negociación es cuando ambos pierden, en beneficio de algo superior.

Pilar Sordo


Me sorprendieron muchas frases a lo largo de esta entrevista, pero me apunto esta. Creo que en la vida es verdaderamente valiosa. Creo que todo éxito se resumiría así.

martes, 1 de noviembre de 2011

Siempre a tu lado

Es complicado aceptar que alguien que siempre estuvo a tu lado ya nunca lo estará. Es complicado hallar a toda la familia, que antaño se reunía para celebrar, frente a una lápida fría. Y es hermoso al tiempo, porque la memoria se niega a olvidar. Porque sigues siendo y sigues estando. Tú que te diste mil veces y que por eso logras que un año tras otro acudamos a la misa del cementerio para estar junto a ti en un por si acaso. Por si acaso aún nos puedes sentir y saber que siempre estaremos a tu lado. De la forma en que la vida nos deja acercarnos a ti, tras una fría lápida con tu nombre labrado.